Gracias por la sidra
Hagamos un ejercicio de involución -a algunos no les costará mucho ya que muy a menudo descienden a las cavernas- y situémonos en una luminosa primavera de azules agapantos y mariposas leves de hace unos 49.000 años, mes más, mes menos. Me resulta difícil imaginar a una madre asturiana diluyendo una aspirina con agua en […]