Del supremo secano
Algún día la vergüenza nos hará agachar la cabeza hasta hundirla en el esternón. Somos capaces de juzgar sin tener la más remota idea de leyes. Y hasta de condenar, si se da el caso. Somos abogados, fiscales y jueces del supremo secano. Después, la verdad puede soltarnos una enorme bofetada. Como teníamos ahí tan […]