{"id":129,"date":"2015-05-20T13:53:55","date_gmt":"2015-05-20T13:53:55","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/?p=129"},"modified":"2015-05-20T13:53:55","modified_gmt":"2015-05-20T13:53:55","slug":"comicios-con-ajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/2015\/05\/20\/comicios-con-ajo\/","title":{"rendered":"Comicios con ajo"},"content":{"rendered":"<p>A la t\u00eda Enriqueta le han restado varios lustros en el <em>dene\u00ed<\/em> tras su tratamiento rejuvenecedor a base de ajos sanjuaneros macerados con baba de lagartija. Fue un descubrimiento casual de Canela, una galga huidiza que el \u00fanico esfuerzo que hizo en su vida perra fue tratar de espantar al reptil escamoso cuando le vio encaramado oteando la despensa desde el punto m\u00e1s alto de la ristra. No se sabe c\u00f3mo, pero entre los zarpazos desganados del can y los escupitajos de la bestezuela reptante, los ajos produjeron tal efecto en Canela que, de tener la pila de a\u00f1os, acab\u00f3 convertida en un cachorrito de apenas seis semanas y Enriqueta tuvo que darle el biber\u00f3n.<\/p>\n<p>A consecuencia de los hechos, anul\u00f3 su cita con el cirujano est\u00e9tico que le hab\u00eda prometido juventud eterna a cambio de su pensi\u00f3n de un a\u00f1o, y se embadurn\u00f3 con las ruinas del desastre de los ajos y cuya mezcla con los l\u00edquidos exudados y expelidos denomin\u00f3 <em>L\u2019ail d\u00e9truit<\/em>.<\/p>\n<p>Y si Canela se hab\u00eda convertido en Canelita, Enriqueta se despert\u00f3 con fragancia de moza florida y sin molestias punzantes en el lomo bajo. En el espejo del ba\u00f1o se encontr\u00f3 con Queti y todos asumieron su milagrosa migraci\u00f3n a la mocedad.<\/p>\n<p>No esperaba, a estas alturas, que le llegara una notificaci\u00f3n para formar parte de la mesa electoral. Ella, debido a\u00a0 la edad del resto de los vecinos (el m\u00e1s joven acababa de cumplir 120), hab\u00eda sido designada como presidenta, vocal doble y suplente de todos ellos.<\/p>\n<p>Reunidos los cincuenta habitantes y medio, decidieron no celebrar elecciones ya que, dos a\u00f1os atr\u00e1s, arrojaron al pil\u00f3n al alcalde al pillarle metiendo mano en el caj\u00f3n y hab\u00edan nombrado alcaldesa a la marrana del molinero, que imitaba a la perfecci\u00f3n la firma \u2013y las formas- del edil desterrado, pero no sab\u00eda abrir cajones.<\/p>\n<p>Alegaron, adem\u00e1s, que nadie del lugar se presentaba como candidato. Cuesti\u00f3n zanjada. Continuaron con su convocatoria de la gran final del campeonato de julepe para el domingo 24.<\/p>\n<p>Durante los cuartos de final, a las 18 horas y seis minutos de la tarde amarillenta, se inund\u00f3 el pueblo de m\u00fasica de altavoces y ante las calles desoladas se present\u00f3 el candidato. Salud\u00f3 con fingida mueca de cari\u00f1o a tres moscas y a Canela y lanz\u00f3 al aire cincuenta panfletos y medio manchados de sonrisa.<\/p>\n<p>Si al principio creyeron que se hab\u00eda desubicado \u2013Viva Honduras- averiguaron que estaba empadronado en el 12 del callej\u00f3n de la Amargura, antiguo pajar donde los gatos alivian su celo.<\/p>\n<p>Ante tal panorama se decide continuar con el campeonato de julepe. A punto de llevarse el premio, Enriqueta es detenida por insumisa de mesa. Ingresa en prisi\u00f3n al tener antecedentes por extraperlo y Canela le lleva un tarro de <em>L\u2019ail d\u00e9truit<\/em> para que no se aje en su celda. Le cuenta que el alcalde ha prohibido el julepe los domingos y que mantiene un apasionado romance con la edil destronada. Enriqueta se come el ung\u00fcento y prefiere no nacer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la t\u00eda Enriqueta le han restado varios lustros en el dene\u00ed tras su tratamiento rejuvenecedor a base de ajos sanjuaneros macerados con baba de lagartija. 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