{"id":207,"date":"2017-11-29T15:14:47","date_gmt":"2017-11-29T15:14:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/?p=207"},"modified":"2017-12-01T08:30:08","modified_gmt":"2017-12-01T08:30:08","slug":"el-mundo-y-la-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/2017\/11\/29\/el-mundo-y-la-a\/","title":{"rendered":"El mundo y la a"},"content":{"rendered":"<p>En la pen\u00faltima tertulia de bar quisimos dejar claro por en\u00e9sima vez y para siempre que la dominaci\u00f3n que sufren, que sufrimos las mujeres, no tiene su ra\u00edz en el sexo (concepto fisiol\u00f3gico) sino en el g\u00e9nero (concepto sociocultural). En el sexo radican gran parte de las diferencias anat\u00f3micas y fisiol\u00f3gicas entre la mujer y el hombre: pero s\u00f3lo ellas. Todas las dem\u00e1s pertenecen al dominio de lo sociocultural y deben incorporarse al \u00e1mbito de lo gen\u00e9rico, no de lo sexual.<br \/>\nEl discurso feminista est\u00e1 muy claro: puesto que no es posible abolir las injusticias suprimiendo las diferencias sexuales, suprimamos las diferencias de g\u00e9nero, empezando por el lenguaje.<br \/>\nNo pasa nada, no se est\u00e1 destruyendo el lenguaje, no se est\u00e1 derribando ning\u00fan templo sagrado. Hay que adaptar el lenguaje a la realidad, no lo contrario.<br \/>\nAcostumbr\u00e9monos, de una vez por todas, a pensar en t\u00e9rminos de g\u00e9nero en lugar de hacerlo desde el punto de vista del sexo.<br \/>\nPara analizarlo tomo prestadas unas palabras de la profesora universitaria Margarita Lliteras quien dijo ya hace a\u00f1os que utilizar formas en femenino como oficiala, ingeniera o arquitecta es gratis, pero seguramente ellas siguen en muchas sociedades sin cobrar los mismos sueldos que sus colegas varones.<br \/>\nElla aseguraba, adem\u00e1s, que si se considera que la lengua forma parte del problema del sexismo social, est\u00e1 claro que tambi\u00e9n puede convertirse en parte de la soluci\u00f3n.<br \/>\nPara la fil\u00f3loga Carmen Alario son necesarios los cambios en el lenguaje para nombrar a las mujeres y, por tanto, debemos realizarlos. Los prejuicios, la inercia o el peso de las reglas gramaticales que, por otra parte, siempre han sido susceptibles de cambio, no pueden ni deben impedirlo. En la lengua castellana existen t\u00e9rminos y m\u00faltiples recursos para nombrar a hombres y mujeres. En definitiva, la lengua tiene suficiente riqueza para que las denominaciones puedan hacerse adecuadamente.<br \/>\nSe propone con esto, seg\u00fan la catedr\u00e1tica Mar\u00eda Luisa Calero, incidir sobre el lenguaje con el fin de transformarlo y conseguir, por fin, nombrar el mundo en femenino o, al menos, no nombrarlo siempre en masculino.<br \/>\nPero ya que nos ponemos a nombrar el mundo, quit\u00e9mosle las palabras que hacer pervivir el clasismo. A\u00fan se mueren ilustr\u00edsimos junto a gente sin don. Los mayores ladrones son laureados por el protocolo de la palabra. Asisten a actos p\u00fablicos excelent\u00edsimos y los dem\u00e1s se preguntan por la excelencia de muchos miserables. Salvo los vinos y las novelas negras nada deber\u00eda tener ese tratamiento. Ni nadie.<br \/>\nAs\u00ed que, ya puestos a impedir agresiones, evitemos y fulminemos ambas, la del lenguaje sexista y la del lenguaje clasista. Excelent\u00edsimo, ilustr\u00edsima, excelencia, su se\u00f1or\u00eda, su majestad\u2026 ya vale, y con esto no creo que deba dar m\u00e1s datos sobre esta, creo que prioritaria, sugerencia al respecto de las desigualdades. Contemos el mundo de manera diferente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pen\u00faltima tertulia de bar quisimos dejar claro por en\u00e9sima vez y para siempre que la dominaci\u00f3n que sufren, que sufrimos las mujeres, no tiene su ra\u00edz en el sexo (concepto fisiol\u00f3gico) sino en el g\u00e9nero (concepto sociocultural). 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