{"id":260,"date":"2018-09-12T10:43:34","date_gmt":"2018-09-12T10:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/?p=260"},"modified":"2018-09-12T10:43:34","modified_gmt":"2018-09-12T10:43:34","slug":"la-vaca-que-mea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/2018\/09\/12\/la-vaca-que-mea\/","title":{"rendered":"La vaca que mea"},"content":{"rendered":"<p>Era en \u00e9poca de encierros y fiestas varias cuando mi padre, asando chuletillas en la bodega, nos recordaba que el origen de su calvicie no proven\u00eda ni proced\u00eda de factores gen\u00e9ticos sino, m\u00e1s bien, de su afici\u00f3n taurina cuando, siendo mozo, en los encierros de Matapozuelos, una vaquilla infame le empuj\u00f3, le tir\u00f3, le pate\u00f3 y le orin\u00f3 en la cabeza.<br \/>\nTodos los veranos la misma cantinela mientras nos animaba a ir al pueblo a correr los toros, o a verlos zafarse de la ardorosa infanter\u00eda. Quiz\u00e1 fuera la imagen de la vaca meona la que nos empuj\u00f3 a los tres hermanos, tres, a la indiferencia, o m\u00e1s bien al rechazo, de cualquier rito o festejo t\u00e1urico. Aun as\u00ed, sab\u00edamos fingir cierto entusiasmo cuando nos arrastraba desde el bar de Felipe a las talanqueras, desde el clarete a los remolques, desde la conversaci\u00f3n al vocer\u00edo. Por darle gusto.<br \/>\nYa hace a\u00f1os que no existen sus palabras.<br \/>\nSi me viera ahora, yendo a los encierros de Portillo, a los de calle y a los de campo, invitada en la casa de Mar\u00eda, Plaza de la Villa, 2. Si me viera, digo, sabr\u00eda tambi\u00e9n que lo hago por darle gusto. Apalancada entre los barrotes, tengo dos ojos en el frente y otros ocho que me han  nacido espont\u00e1neamente en ambas sienes; con tanto ir y venir de mozas, mozos y no tanto, no s\u00e9 por d\u00f3nde vienen las bestias, a las za\u00ednas, me refiero.<br \/>\nMe citan e incitan los valientes a abandonar el refugio y ponerme en el medio de la calzada, \u201cque no pasa nada, que todav\u00eda no se acercan, que los vemos llegar\u201d. Y yo que no quiero verlos ni que me vean, ni que me huelan, ni que me sientan. Les recuerdo al de hace unos d\u00edas en Medina y a los siete fallecidos en encierros este verano. Y no lo menciono, pero ah\u00ed est\u00e1n, los toros muertos cada a\u00f1o de puro agotamiento.<br \/>\nMi hijo Andrey, en el corrillo del centro y en su primer festejo con animales varios, se refugia a mi lado cuando pasa el toro como una exhalaci\u00f3n. Detr\u00e1s, el t\u00edo de la vara intentando asestarle en las posaderas. \u201cMam\u00e1, \u00bfpor qu\u00e9 tiene que pegarle?\u201d Le digo que al abuelo tambi\u00e9n le llevaban los demonios cuando hac\u00edan eso. Ya ves, y ni siquiera lo entend\u00eda \u00e9l, que se qued\u00f3 calvo a consecuencia de un altercado con una res. Le cuento la historia, se r\u00ede, y me apetece entrar en el bar a tomar un clarete. A tu salud.<br \/>\nAhora, que ya s\u00e9 que mis dos hijos son antitaurinos por lo del abuelo y por lo del t\u00edo de la vara, me siento satisfecha. Cualquier discurso animalista habr\u00eda hecho menos efecto que las im\u00e1genes rememoradas.<br \/>\nLo mejor de las fiestas de los pueblos son las conversaciones de sobremesa, bajo la parra, con los platos vac\u00edos y los vasos llenos. Y el perrillo gozando con las sobras.<br \/>\nLo mejor de las fiestas de los pueblos es refugiarse en el patio hasta que acaben.<br \/>\nEn la ciudad, lo mejor de las fiestas, es ignorarlas y esperar que tus hijos no lleguen tarde para poder dormir, tal vez so\u00f1ar con aquellos veranos que no vuelven de fiestas deseadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era en \u00e9poca de encierros y fiestas varias cuando mi padre, asando chuletillas en la bodega, nos recordaba que el origen de su calvicie no proven\u00eda ni proced\u00eda de factores gen\u00e9ticos sino, m\u00e1s bien, de su afici\u00f3n taurina cuando, siendo mozo, en los encierros de Matapozuelos, una vaquilla infame le empuj\u00f3, le tir\u00f3, le pate\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11533,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11533"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=260"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":261,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260\/revisions\/261"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}