{"id":318,"date":"2019-06-20T21:43:55","date_gmt":"2019-06-20T21:43:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/?p=318"},"modified":"2019-06-20T21:43:55","modified_gmt":"2019-06-20T21:43:55","slug":"50-sombras-de-dorian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/2019\/06\/20\/50-sombras-de-dorian\/","title":{"rendered":"50 sombras de Dorian"},"content":{"rendered":"<p>Que el lenguaje es m\u00e1gico, ya nos lo han dejado sobradamente claro los grandes de la literatura y los peque\u00f1os de la familia. Que encierra innumerables paradojas, lo vemos cada d\u00eda en nuestra lecci\u00f3n de vida. Que es pervertido y nauseabundo, lo notamos y sufrimos en la piel cada ma\u00f1ana con cada justificaci\u00f3n de pacto antit\u00e9tico y pat\u00e9tico.<br \/>\nTambi\u00e9n encierran sus curiosidades el lenguaje, y las palabras, y las letras, y hasta las tildes, y no digamos las comas. De qu\u00e9 forma tan peculiar los vocablos aluniceros y alucineros se convierten en dos t\u00e9rminos opuestos en un mismo contexto: en pol\u00edtica, unos hacen alusi\u00f3n a los verdugos y otros toman el papel de v\u00edctimas. Y eso se hace posible solamente con el baile de dos letritas.<br \/>\nLos aluniceros son \u00e9sos que chocan vehementemente, con nocturnidad, crueldad y alevos\u00eda, contra el escaparate de nuestro voto y lo destrozan en mil pedazos. Los alucineros, los que nos quedamos asustados, alelados y tambi\u00e9n imp\u00e1vidos, viendo c\u00f3mo se resquebraja nuestro cristal.<br \/>\nEl que hayamos votado y se hayan pasado por el forro nuestra decisi\u00f3n, nos sirve para indignarnos. Pero ya lo est\u00e1bamos. Es s\u00f3lo una prolongaci\u00f3n de nuestro estado, ya que el otro, el que va con may\u00fascula, se est\u00e1 convirtiendo en una birria. S\u00f3lo cuando reaccionamos, nos damos cuenta de que lo \u00fanico que nos queda por hacer es barrer la acera con extremo cuidado porque quiz\u00e1 ma\u00f1ana no nos quede m\u00e1s remedio que andar descalzos.<br \/>\nCuando pienso en Luis Tudanca, el candidato socialista a la Presidencia de la Junta, me vienen a la mente los versos de una conocida canci\u00f3n de V\u00edctor Manuel: \u201c\u2026 porque entre los dedos, a su padre, como un pez se le escurri\u00f3\u2026\u201d<br \/>\nPues as\u00ed ha sido. Y as\u00ed con tantos gobiernos regionales, locales, provinciales y agropecuarios. Algo que no ocurre en las comunidades de vecinos, donde ostentar la presidencia es, sobre todo, un castigo del tiempo y del espacio.<br \/>\nHan desvirtuado y descuajeringado la palabra pacto. Lo que significaba un acto en busca del bien com\u00fan, se ha convertido en onanismo y consecuci\u00f3n a toda costa del bien propio. Por los siglos de los siglos m\u00e1s truco que trato.<br \/>\nEncuentro en este punto algunas similitudes entre la novela El retrato de Dorian Gray y el teatro del esperpento que se han montado nuestros pol\u00edticos tras las \u00faltimas elecciones. No es que \u00e9stos busquen la belleza eterna, como el personaje de Oscar Wilde, pero s\u00ed coinciden en ese enfermizo narcisismo que les impide obedecer las decisiones de unos y admitir las posibilidades de otros, porque su culo, indudablemente, es el mejor culo para ese sill\u00f3n. Y si de no perderlo se trata (da igual el culo o el sill\u00f3n), qu\u00e9 m\u00e1s da merendar con el diablo o desayunar con un angelote de Murillo. Qu\u00e9 importa bailar con el m\u00e1s feo o yacer con el eunuco. Lo malo ser\u00e1 luego enfrentarse al retrato.<br \/>\nPues nada, que los embistan. Ay, perd\u00f3n, que los invistan. Cosas del lenguaje y de mis lapsus.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que el lenguaje es m\u00e1gico, ya nos lo han dejado sobradamente claro los grandes de la literatura y los peque\u00f1os de la familia. Que encierra innumerables paradojas, lo vemos cada d\u00eda en nuestra lecci\u00f3n de vida. 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