{"id":336,"date":"2019-11-10T19:44:07","date_gmt":"2019-11-10T19:44:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/?p=336"},"modified":"2019-11-10T19:44:07","modified_gmt":"2019-11-10T19:44:07","slug":"en-el-peni-con-nina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/lolaleonardo\/2019\/11\/10\/en-el-peni-con-nina\/","title":{"rendered":"En el Peni con Nina"},"content":{"rendered":"<p>Con mi oto\u00f1o amenazante, pis\u00e1ndome los talones, y el de ella a pleno pulm\u00f3n, me encuentro a Nina Infante en El Penicilino y nos renacen las primaveras y los veranos. No sabemos decir cu\u00e1ntos a\u00f1os han pasado desde que no nos vemos porque las noches de los viernes s\u00f3lo nos gusta contar historias.<br \/>\nLa conoc\u00ed cuando nac\u00eda la d\u00e9cada de los noventa, entonces ella era concejala de Izquierda Unida y yo arrancaba en el periodismo. M\u00e1s que coincidir con esta activista del feminismo en actos p\u00fablicos o pol\u00edticos, la noche nos llevaba a los mismos locales de barras con vasos donde casi siempre comenz\u00e1bamos hablando de la \u00faltima salida de tono de aquel alcalde de verbo machista (nunca fue la \u00faltima) y que se convirti\u00f3 en una de las bestias negras de la lucha de Nina. De la lucha de tantas.<br \/>\nDesde que anunciaron el inminente cierre del Penicilino, somos muchos los que nos empe\u00f1amos en volver. El s\u00e1bado pasado, imposible entrar. Entre los fieles de Seminci en su clausura y que el buen tiempo se ali\u00f3 con la noche, el centro de la ciudad era un bullicio permanente con las calles procesionadas hasta las tantas y los bares a tope.<br \/>\nRenace el centro y el estado de ocio ya que nos empe\u00f1amos en sobrevivir tambi\u00e9n fuera de casa y, por supuesto, m\u00e1s all\u00e1 del trabajo. Porque la vida se agarrota entre cuatro paredes. Las amenazas de recesi\u00f3n nos acojonan lo justo, pero no todo el rato, y all\u00e1 que nos vamos de tapeo, eso que tanto echamos de menos, en ocasiones lo \u00fanico, cuando ponemos un codo fuera de Espa\u00f1a, de un pa\u00eds que se empecina en no sacudirse la caspa convirtiendo unos premios de categor\u00eda internacional (los que se apellidan Asturias) en una pasarela de trajes y joyer\u00eda varia en la que uno de los mensajes vuelve a abofetearnos con eso de que las ni\u00f1as quieren, de nuevo, ser princesas.<br \/>\nDamos pasos de cangrejo, querida Nina. Ya lo dijo Umberto Eco: \u201cParece como si la historia, cansada de dar saltos hacia delante en los dos milenios anteriores, se encerrara de nuevo en s\u00ed misma y volviera a los fastos confortables de la tradici\u00f3n\u201d.<br \/>\nInvoluci\u00f3n, se llama. Y el riesgo existe. En peligro est\u00e1n los avances legislativos, culturales, sociales y pol\u00edticos desde el punto de vista de la igualdad. S\u00f3lo hay que echar un vistazo, aunque sea de refil\u00f3n, a los programas electorales de ciertos grupos surgidos del temor y la nostalgia. Ha nacido un nuevo pacto de caballeros que aplauden, apoyan, respaldan, patrocinan y corean tambi\u00e9n muchas mujeres: un ox\u00edmoron en toda regla.<br \/>\nA un paso est\u00e1n, otra vez, las elecciones generales. D\u00edas despu\u00e9s me encontrar\u00e9 contigo, Nina, en cualquier bar y ya con fr\u00edo de casta\u00f1eras. \u00bfLamentaremos ascensos de quienes nos cortan las alas? Qu\u00e9 pena ser\u00eda, s\u00ed, despu\u00e9s de tanto tiempo y tanta lucha de quienes os hab\u00e9is partido los cuernos con el feminismo activo y de quienes lo hemos ejercido en el d\u00eda a d\u00eda. De nuevo, a empezar. Y no es que sea cuesti\u00f3n de pereza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con mi oto\u00f1o amenazante, pis\u00e1ndome los talones, y el de ella a pleno pulm\u00f3n, me encuentro a Nina Infante en El Penicilino y nos renacen las primaveras y los veranos. No sabemos decir cu\u00e1ntos a\u00f1os han pasado desde que no nos vemos porque las noches de los viernes s\u00f3lo nos gusta contar historias. 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