{"id":112,"date":"2019-04-14T11:00:49","date_gmt":"2019-04-14T09:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/miradordeclio\/?p=112"},"modified":"2019-04-14T11:00:49","modified_gmt":"2019-04-14T09:00:49","slug":"ni-fies-ni-cofradies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/miradordeclio\/2019\/04\/14\/ni-fies-ni-cofradies\/","title":{"rendered":"Ni f\u00edes ni cofrad\u00edes"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ni f\u00edes ni cofrad\u00edes<\/strong><\/p>\n<p>Pedro Carasa. Historiador<\/p>\n<p>Las procesiones p\u00fablicas de la Semana Santa fueron muestras de piedad y al tiempo difundieron <strong>mensajes culturales y pol\u00edticos<\/strong> de los sucesivos poderes de la historia: La contrarreforma, la ilustraci\u00f3n, el liberalismo, la pol\u00edtica social cat\u00f3lica, el nacionalcatolicismo y el regionalismo.<\/p>\n<p>El cristianismo us\u00f3 siempre palabras, personajes, tiempos y espacios <strong>teatrales<\/strong> para adaptarse a la comprensi\u00f3n pl\u00e1stica del pueblo. La Biblia naci\u00f3 de tradiciones <strong>orales<\/strong>, se escribi\u00f3 luego. Los evangelios se construyeron con <strong>relatos<\/strong>, Jes\u00fas manej\u00f3 <strong>par\u00e1bolas <\/strong>y actu\u00f3 en <strong>escenarios<\/strong> de pescadores, hijos pr\u00f3digos, enfermos y resucitados.<\/p>\n<p>La <strong>primitiva Iglesia<\/strong> cristianiz\u00f3 los cultos paganos (primavera y pascua) y escenific\u00f3 su mensaje con iconos y m\u00e1rtires perseguidos. La <strong>medieval <\/strong>tall\u00f3 la religi\u00f3n en capiteles y portadas y teatraliz\u00f3 el culto con autos sacramentales, belenes, ceremonias de canto, im\u00e1genes y ornamentos.<\/p>\n<p>La Iglesia <strong>moderna<\/strong> sac\u00f3 el culto a la calle, un templo viviente donde se apropi\u00f3 del <strong>espacio p\u00fablico <\/strong>para liderar al pueblo. Las <strong>procesiones,<\/strong> s\u00edmbolo del peregrinar cristiano, movilizaron masas bajo los mismos himnos, im\u00e1genes e insignias. Lo imitar\u00e1n luego las manifestaciones sindicales. Las <strong>cofrad\u00edas <\/strong>fueron movimientos de solidaridad, piedad, penitencia y procesi\u00f3n. Tambi\u00e9n estas hermandades y gremios anticiparon a los sindicatos. En Valladolid las cinco <strong>penitenciales <\/strong>(Vera Cruz, Piedad, Pasi\u00f3n, Angustias y Nazareno) nacieron en el XV y XVI.<\/p>\n<p>El concilio de Trento y la <strong>contrarreforma <\/strong>del siglo XVII exaltaron la Semana Santa. Contra la quema luterana de im\u00e1genes, el Papa y el rey cultivaron el estilo <strong>barroco<\/strong> hasta recargar los templos con retablos y esculturas de <strong>dolor y pasi\u00f3n<\/strong>. Las escuelas castellanas de Berruguete, Juan de Juni y Gregorio Fern\u00e1ndez lo plasmaron en <strong>teatrales y dolientes tallas<\/strong>. Exageraron las llagas pegando pellejillos para provocar crudas sensaciones. El pueblo vibr\u00f3 ante los pasos como si fueran actores y cre\u00f3 <strong>nombres sangrantes<\/strong>, como el \u201credopelo\u201d para Jes\u00fas despojado de un tir\u00f3n, o la virgen de los cuchillos. Vieron en los sayones a los bravucones del Rastro del Campillo y pusieron la cara del duque de Lerma al buen ladr\u00f3n.<\/p>\n<p>En el siglo XVIII los <strong>ilustrados<\/strong> tacharon las procesiones y cofrad\u00edas de supersticiosas, dadas a rivalidades (<strong>ni f\u00edes ni cofrad\u00edes<\/strong> se dec\u00eda contra su af\u00e1n de litigar) y a excesos de comidas (los cofrades gritaban: <strong>Si no hay vino, no hay cofrad\u00eda<\/strong>). Por eso <strong>extinguieron <\/strong>muchas para recluir la mendicidad en el hospicio.<\/p>\n<p>La <strong>desamortizaci\u00f3n<\/strong> del XIX vaci\u00f3 de im\u00e1genes conventos e iglesias. En el primer tercio del XX los sindicatos agitaron la sociedad, llamaron cofrad\u00edas revientahuelgas a los cat\u00f3licos y <strong>debilitaron <\/strong>la vieja <strong>hegemon\u00eda social<\/strong> de la Iglesia. Para <strong>recristianizar<\/strong> la sociedad, el arzobispo <strong>Gand\u00e1segui<\/strong> recuper\u00f3 en 1920 las deca\u00eddas procesiones de Valladolid. Agapito y Revilla y Coss\u00edo concentraron las quebradas y polvorientas im\u00e1genes en el Museo de Bellas Artes, era un manicomio de gigantes y actores del drama de la pasi\u00f3n. Crearon el serm\u00f3n de las <strong>siete palabras<\/strong> y convirtieron las procesiones en un teatro p\u00fablico, los <strong>pasos <\/strong>eran las <strong>escenas<\/strong>, desde la borriquilla hasta el entierro. Todo un <strong>rito oficial<\/strong> del alcalde vestido de gala en la plaza mayor para exhibir el <strong>liderazgo social<\/strong> de la Iglesia en Valladolid.<\/p>\n<p>La <strong>Segunda Rep\u00fablica<\/strong> redujo las procesiones, pero en 1932 cre\u00f3 el centro cient\u00edfico y profesional del <strong>Museo Nacional<\/strong> de Escultura en el Colegio de San Gregorio para conservar el patrimonio.<\/p>\n<p>Fue el <strong>franquismo<\/strong> el que m\u00e1s desfigur\u00f3 la Semana Santa. Primero la <strong>falange<\/strong> salud\u00f3 brazo en alto a la Dolorosa y pint\u00f3 esv\u00e1sticas y flechas en las insignias. Luego desde 1948 el <strong>nacionalcatolicismo<\/strong> municipal y diocesano <strong>politiz\u00f3<\/strong> a fondo las procesiones y el patrimonio. Us\u00f3 el <strong>barroco<\/strong> como s\u00edmbolo de la <strong>Espa\u00f1a imperial<\/strong>, de la austera Castilla y de la <strong>Cruzada victoriosa<\/strong>. Se ide\u00f3 el <strong>preg\u00f3n<\/strong> de un seglar relevante, teatralizado con heraldos a caballo, para enlazar historia, religi\u00f3n, est\u00e9tica y pol\u00edtica. La ciudad prohibi\u00f3 los carnavales, cerr\u00f3 bares y cines, y fund\u00f3 la Semana de <strong>Cine Religioso<\/strong> en 1956.<\/p>\n<p>Se ha definido como el <strong>rito de victoria<\/strong> de un vencedor de cruzada y l\u00edder de una religi\u00f3n pol\u00edtica. Celebr\u00f3 m\u00e1s la <strong>primavera vencedora<\/strong> del 1 de abril que el equinoccio o la pascua. Se rindieron <strong>honores militares<\/strong> a los pasos, Franco fue <strong>hermano mayor<\/strong> del Descendimiento y el NoDo exalt\u00f3 las procesiones de Valladolid como ejemplo de la <strong>Espa\u00f1a eterna<\/strong>. Llegaron a 104 las im\u00e1genes de los pasos y nacieron 6 cofrad\u00edas corporativas: de Kostkas y Luises, ferroviarios, JOC, soldados y universitarios.<\/p>\n<p>El desarrollismo y el <strong>turismo<\/strong> <strong>despolitizaron<\/strong> la Semana Santa, la descubrieron como <strong>negocio<\/strong> para atraer forasteros, editaron sellos, gu\u00edas y anuncios, radiaron y televisaron los desfiles.<\/p>\n<p>Todos los poderes apoyan hoy la Semana Santa. El Ayuntamiento la cree <strong>Patrimonio de la Humanidad<\/strong> singular, pl\u00e1stico y aut\u00e9ntico. La Junta la proclama religiosa, cultural, tur\u00edstica e <strong>identitaria<\/strong>. La econom\u00eda la necesita como eje de temporada alta de <strong>turismo cultural<\/strong>. Las cofrad\u00edas <strong>crecen<\/strong> y se rejuvenecen por la herencia familiar y el honor de procesionar.<\/p>\n<p>Hoy es un <strong>caleidoscopio<\/strong> de piedad, arte, ocio y negocio. Algunos lo <strong>erotizan<\/strong> con piernas de pasi\u00f3n y otros lo <strong>politizan<\/strong> para ganar la elecci\u00f3n. En todo caso <strong>redobla <\/strong>el sonido <strong>sonoro<\/strong> de pasi\u00f3n, preg\u00f3n, serm\u00f3n, oraci\u00f3n, procesi\u00f3n, say\u00f3n, guion, hach\u00f3n, fald\u00f3n, emoci\u00f3n \u2026<\/p>\n<p>Publicado en la edici\u00f3n de papel de <em>El Norte de Castilla<\/em> del 13 de abril de 2019<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni f\u00edes ni cofrad\u00edes Pedro Carasa. Historiador Las procesiones p\u00fablicas de la Semana Santa fueron muestras de piedad y al tiempo difundieron mensajes culturales y pol\u00edticos de los sucesivos poderes de la historia: La contrarreforma, la ilustraci\u00f3n, el liberalismo, la pol\u00edtica social cat\u00f3lica, el nacionalcatolicismo y el regionalismo. 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