{"id":197,"date":"2022-03-28T10:08:02","date_gmt":"2022-03-28T08:08:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/miradordeclio\/?p=197"},"modified":"2022-03-28T10:08:02","modified_gmt":"2022-03-28T08:08:02","slug":"concertinas-confinamientos-y-corredores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/miradordeclio\/2022\/03\/28\/concertinas-confinamientos-y-corredores\/","title":{"rendered":"Concertinas, confinamientos y corredores"},"content":{"rendered":"<p>En dos a\u00f1os hemos vivido profundas<strong> crisis de migraci\u00f3n, pandemia, terremoto y guerra<\/strong> que han cambiado nuestra vida en la calle, el trabajo y la familia. Pueden servir de verdadero <strong>test para medir si los poderes y la sociedad<\/strong> han aprendido a <strong>corregir y mejorar<\/strong>. La pobreza, el virus, el se\u00edsmo o la invasi\u00f3n han permitido a los poderes pol\u00edticos <strong>recortar derechos de los ciudadanos.<\/strong> Nos preguntamos si el poder ha respetado nuestras libertades en la medida justa y la forma legal, precisamente cuando la sociedad ha resistido y necesitado m\u00e1s garant\u00edas que nunca.<\/p>\n<p>A los<strong> j\u00f3venes migrantes expulsados del tercer mundo por la pobreza<\/strong> se les considera ilegales y se les reprime con concertinas en las vallas del mundo desarrollado. Estremecen las cifras del Pacto Mundial para la Migraci\u00f3n que cont\u00f3 en 2018 m\u00e1s de 258 millones de migrantes. Espa\u00f1a ha sido un paso obligado de los que salen de \u00c1frica y Am\u00e9rica hacia Europa. Nos llegaron 240.000 migrantes irregulares y 115.000 menas entre 2015-21. En 2022 han saltado 3.000 las vallas de Melilla y acumulamos 7.217 inmigrantes, casi la mitad de Europa. La mayor\u00eda son j\u00f3venes pobres, heridos de guerra, v\u00edctimas de conflictos \u00e9tnicos, religiosos o pol\u00edticos. El problema de la pobreza del tercer mundo nos impacta menos al no ser solo europeo ni retransmitido en directo, pero es m\u00e1s hondo a\u00fan que una guerra concreta.<\/p>\n<p><strong> \u00bfEs justo considerar ilegales a todos los migrantes, expulsados por no poder sobrevivir en el tercer mundo, recibirlos siempre con concertinas como presuntos culpables y abandonarlos como manteros u okupas?<\/strong> Necesitar\u00edan un corredor humanitario que los respetase en su mayor\u00eda. Deber\u00eda aplic\u00e1rseles el Derecho Internacional de Ginebra para poder acogerlos de manera temporal, controlada, integradora, legal, con asistencia y trabajo. Europa responde con m\u00e1s represi\u00f3n y a\u00f1adiendo a las concertinas de las vallas peines invertidos. Asociaciones humanitarias denuncian actuaciones policiales excesivas y piden filtros y tratos de refugio para los migrantes. Habr\u00e1 que hacerlo sin buenismos descontrolados, conscientes de mafias y ataques de pa\u00edses enemigos, pero Europa debe regular para ellos un trato m\u00e1s humanitario.<\/p>\n<p>En la<strong> pandemia de la Covid-19<\/strong> se nos ha encerrado en casa con un <strong>confinamiento de insuficiente apoyo legal<\/strong>. Sus efectos han roto la globalizaci\u00f3n, inmovilizado la poblaci\u00f3n mundial, debilitado la educaci\u00f3n, incrementado el paro a pesar de los ERTE y afectado a la salud f\u00edsica y mental. Estaba justificado para defender la sanidad amenazada por 500 millones de contagiados y 6 millones de muertos. Pero en Espa\u00f1a, seg\u00fan el Tribunal Constitucional, se han dificultado los derechos humanos. La pandemia ha reclamado ansia de calle y viaje, a\u00f1oranza de libertad en la ventana, mejor espacio de relaci\u00f3n social y familiar, compa\u00f1\u00eda de mayores, besos y abrazos, y tambi\u00e9n nos ha hecho m\u00e1s conscientes de nuestros derechos.<\/p>\n<p>Los <strong>expulsados por las guerras, los refugiados,<\/strong> no fueron tratados con normas universales de humanidad y neutralidad hasta el siglo XIX. Inici\u00f3 el cambio <strong>Dunant al crear la Cruz Roja<\/strong> <strong>en 1863, tras la batalla de Solferino, par<\/strong>a<strong> socorrer a los afectados por guerras y desastres naturales, sin discriminar raza, ideolog\u00eda o religi\u00f3n. <\/strong>As\u00ed surgi\u00f3 el Derecho Internacional Humanitario que consolid\u00f3 el Primer Convenio de Ginebra en 1864. Un derecho de excepci\u00f3n, obligatorio, que limita los efectos de la guerra, protege a los civiles, restringe los medios b\u00e9licos y acoge temporalmente a los refugiados. En 1921 la Sociedad de Naciones cre\u00f3 un primer Alto Comisionado para los Refugiados y acogi\u00f3 al mill\u00f3n y medio de expulsados por la revoluci\u00f3n y la guerra de Rusia en 1917-21. El 1930 la Oficina Internacional Nansen, sucesora del Alto Comisionado para Refugiados, estableci\u00f3 un pasaporte especial. Fue premio Nobel de la Paz de 1938.<\/p>\n<p>Tras la represi\u00f3n de Hitler contra los jud\u00edos, en 1945 cinco millones de civiles alemanes huyeron como refugiados. La guerra civil espa\u00f1ola gener\u00f3 m\u00e1s de medio mill\u00f3n de refugiados republicanos. Al acabar la segunda guerra mundial, Naciones Unidas acogi\u00f3 a m\u00e1s de siete millones de refugiados de los 400 que hab\u00eda en Europa.<\/p>\n<p>En 1950 se estableci\u00f3 en Ginebra el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (<strong>ACNUR<\/strong>), premio Nobel de la Paz de 1954 y 1981. En 1951 y 1967 se oblig\u00f3 a conceder al refugiado asilo humanitario, sin devolverlo a su pa\u00eds, y se fijaron sus derechos de asilo, acogida, asistencia social, educaci\u00f3n, trabajo y domicilio. Los crecientes conflictos generaron 42,5 millones de refugiados en 2011 y en 2015 eran m\u00e1s de 65. Hoy se calculan 30 conflictos abiertos que expulsan a 80 millones de refugiados, la mitad de los cuales son ni\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Los corredores humanitarios<\/strong> de Ucrania nos ense\u00f1an hoy el valor y los l\u00edmites de esta excelente soluci\u00f3n. Alcanzar\u00e1n casi 5 millones de mujeres y ni\u00f1os ucranios expulsados de su tierra invadida por un dictador. Es el \u00e9xodo de refugiados m\u00e1s r\u00e1pido y extenso en Europa desde la II Guerra Mundial. Europa lo ha vivido ahora de manera m\u00e1s masiva y cercana y ha salido del letargo de la pandemia, con excelente reacci\u00f3n de empat\u00eda para acoger el \u00e9xodo de los \u201cpeluches\u201d. Tambi\u00e9n Espa\u00f1a ha levantado una notable ola de solidaridad y ha vivido con mayor cercan\u00eda la responsabilidad de esta ayuda humanitaria.<\/p>\n<p>Pero no se respetan los corredores humanitarios. La guerra en directo de las redes sociales habla de cat\u00e1strofe humanitaria premeditada, delitos de guerra, v\u00edctimas civiles, ni\u00f1os indefensos, tratas y mafias. Los corredores se han <strong>te\u00f1ido de sangre y ca\u00eddo en fosas comunes<\/strong>. Expertos advierten de que usar el suministro de gas como chantaje a Europa o destruir el patrimonio ucranio tambi\u00e9n atentan contra el derecho internacional humanitario.<\/p>\n<p><strong>\u00a0La lecci\u00f3n hist\u00f3rica de migraciones, guerras y pandemias es que el trato humanitario y neutral a las personas es superior al Estado, ej\u00e9rcito, diplomacia, pol\u00edtica, econom\u00eda, ideolog\u00eda, religi\u00f3n o raza.<\/strong> No respetarlo es no superar la prueba de resistencia que nos han realizado las crisis. La sociedad las ha soportado con lealtad y solidaridad, pero los poderes no han asegurado los derechos ciudadanos con suficiente respaldo y sensibilidad social. No hemos aprovechado la oportunidad de corregir y mejorar nuestra sociedad y pueden volver nuevas crisis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Editado en <em>El Norte de Castilla<\/em> del domingo, 27 de marzo de 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En dos a\u00f1os hemos vivido profundas crisis de migraci\u00f3n, pandemia, terremoto y guerra que han cambiado nuestra vida en la calle, el trabajo y la familia. Pueden servir de verdadero test para medir si los poderes y la sociedad han aprendido a corregir y mejorar. 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