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	<title>La nueva Tercera España | Ni locos ni cuerdos - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<title>La nueva Tercera España | Ni locos ni cuerdos - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<pubDate>Fri, 12 Oct 2018 13:25:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Alfredo Barbero</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[    “Miércoles, 12 de mayo de 1937 ¿Existe una «tercera Expaña» (…)? Ciertamente, ha existido esa tercera España (…). Deseo hablar de ella porque he tenido el honor de representar a esa España democrática, incompatible con una dictadura roja o negra. Era una España constitucional y parlamentaria, que deseaba sin embargo curar al régimen [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p> </p>
<p><i>“Miércoles, 12 de mayo de 1937 </i></p>
<p><i>¿Existe una «tercera Expaña» (…)?</i></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><i>Ciertamente, ha existido esa tercera España (…). Deseo hablar de ella porque he tenido el honor de representar a esa España democrática, incompatible con una dictadura roja o negra. Era una España constitucional y parlamentaria, que deseaba sin embargo curar al régimen de los defectos y de los peligros de un parlamentarismo sin medida, donde todos los vicios ya anticuados del sistema se encontraban aumentados.</i></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><i>Se trataba de una España cordialmente igualitaria, enamorada de la justicia social, dispuesta a avanzar en esa via, sinceramente, con toda la rapidez conciliable con las fuerzas de la economía nacional, precisamente para alcanzar esa meta, odiaba la lucha de clases.</i></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><span style="font-weight: 400;"><i>(…) Esa España con el legítimo orgullo de su historia y la clara conciencia de las realidades tenía su patriotismo, el cuál no miraba hacia atrás para la reconstrucción quimérica de una hegemonía caducada, y no conveniente incluso a su época. No se sentía tampoco dependiente internacionalmente de las patrias ajenas o de sentimientos que podrían minar la integridad de España.</i></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;"><i>(…) Pero la piedra de toque para reconocer la tercera España era el problema de la guerra civil, esa herida tan peligrosa de la vida española. Mientras que las otras dos Españas deseaban la guerra civil y se preparaban para ello, la tarea de la tercera España era impedir esa guerra (…).</i></span></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">(…) La guerra civil desencadenada significó la derrota por adelantado de la tercera España. (…) Y sin embargo, es esa tercera España, deshecha, esparcida, la única esperanza de renacimiento de la vida nacional que se le puede asegurar y permitir a todos los Españoles. ¿Podrá ésta conseguirlo? Es posible, aunque sea muy difícil. </span><span style="font-weight: 400;">Eso no será posible más que por la evolución, rápida o ralentizada, de la conciencia española, quizás por un repentino giro de ésta, persuadida por la locura de las soluciones extremistas. (…).”</span></i></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Niceto Alcalá-Zamora y Torres </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ex-presidente en el exilio de la Segunda República española</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><span style="font-weight: 400;"><i>Confesiones de un demócrata</i></span></p>
<p> </p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya no somos tan idealistas como nuestros antepasados. Desde entonces han transcurrido 81 años, tres generaciones al menos de españoles (don Niceto es nuestro bisabuelo político, el trastatarabuelo de los más jóvenes). Hemos cambiado de siglo. Tenemos Internet, smartphones, tablets, TV 4K por satélite y coches híbridos poco contaminantes. Participamos en una sociedad de consumo y democrática interconectada muy compleja. Sabemos lo que pasó en la Segunda Guerra Mundial. En 1948 la ONU hizo pública la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En poco tiempo tras el 75 fuimos capaces de realizar una Transición política por consenso que ha sido referencia internacional. Dio como fruto la Constitución de 1978, una de las más avanzadas del mundo. Hemos tenido 40 años de paz, democracia, logros sociales y prosperidad económica. Estamos plenamente integrados en Europa y en el mundo occidental. Ya no somos tan ingenuos, sabemos que la búsqueda de los ideales puede traer adversas </span><span style="font-weight: 400;">consecuencias, que el refrán no es vano: a menudo lo mejor es enemigo de lo bueno. Somos más prácticos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El texto seleccionado de Alcalá-Zamora muestra el posicionamiento de un grupo de políticos, escritores e intelectuales de su época respecto del llamado problema de las Dos Españas. Un problema que muchos consideran claramente configurado a partir de los hechos históricos ocurridos a largo del siglo XIX, mientras que otros dudaban y dudan de su existencia. Los escépticos guiados por la vieja sabiduría gallega piensan que, aunque nadie las ha visto, ‘haberlas, haylas’.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tres criterios principales pueden darse para una posible definición de las Dos Españas: </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">1) La </span><b>radicalización</b> <b>ideológica</b><span style="font-weight: 400;">, ocurrida en cuatro concretos polos contrapuestos sin apenas capacidad de negociar y acordar: derecha / izquierda, monarquía / República, catolicismo / anticlericalismo, centralismo / nacionalismo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">2) La </span><b>polarización</b> <b>económico</b><span style="font-weight: 400;">–</span><b>social</b><span style="font-weight: 400;">: riqueza / pobreza, con un bajo nivel de vida general y apenas clases medias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">3) La total disposición al uso de la </span><b>violencia</b> <b>física</b> <b>y</b> <b>armada</b><span style="font-weight: 400;"> (golpes militares, procesos revolucionarios) para imponer las propias creencias, ideas e intereses.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los tiempos han cambiado, según nos recuerda Dylan. ¡Y mucho, por fortuna! Pero aun así, quienes se empeñen en encontrar semejanzas entre la actual difícil situación política y la que se vivió en la década de los 30 del pasado siglo, sin duda las hallarán. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A diferencia de lo que ocurrió en la Transición y durante las tres décadas posteriores, en que prácticamente todas las fuerzas políticas democráticas de España, conservadores, liberales, socialistas, comunistas y nacionalistas, decidieron respetar el ‘régimen’ y la Constitución de 1978, en este momento hay dos fuerzas que los cuestionan abiertamente, <i>Podemos</i> y <i>Vox </i>(hasta la fecha por cauces democráticos). A esto hay que añadir que los partidos independentistas catalanes pasaron a la acción hace un año dando un ‘golpe interno’ desde las instituciones democráticas que ampara la Constitución contra la propia Constitución y democracia españolas, al proclamar de manera unilateral la República independiente de Cataluña. Ante estos hechos consumados, la distinta actitud política adoptada por el PP y <i>Ciudadanos</i> respecto del PSOE, intentando negociar éste y pidiendo una segunda aplicación del Artículo 155 los primeros, supone un distanciamiento relevante entre los partidos constitucionalistas. La conclusión a la que podemos llegar es que el criterio 1) de </span><b>radicalización</b> <b>ideológica</b><span style="font-weight: 400;"> ha empeorado bastante comparado con el nivel que mantuvimos en las tres primeras décadas posteriores a la Transición. Si lo que ocurrió durante aquellos años podemos calificarlo en este punto de <i>Notable</i>, la calificación actual es un claro <i>Suspenso</i>.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ciertas similitudes con los tiempos históricos pasados y esta calificación negativa de la evolución </span><span style="font-weight: 400;">ideológica de algunos partidos son la causa de que cada vez nos preocupe más la situación política que vivimos. Pero hay lugar para la esperanza… ¡tenemos una </span><b>nueva</b> <b>Tercera</b> <b>España</b><span style="font-weight: 400;">! </span></p>
<p>Mucho más fuerte que la que formó aquel pequeño grupo de intelectuales, escritores y políticos que terminó perdiendo frente al extremismo de los ‘<b>hunos</b>’ y de los ‘<b>hotros</b>’ que tan certera y brevemente describió don Miguel de Unamuno. La actual Tercera España la formamos la gran mayoría de ciudadanos que vivimos en nuestro país, muchos tipos de clases medias, trabajadores y obreros con un nivel de vida aceptable y múltiples servicios sociales públicos. Y lo que aún es más importante: la gran mayoría de ciudadanos, esta gran mayoría democrática, no piensa en soluciones extremas o radicales, ni en ‘rupturas’, no tiene en su cabeza la resolución violenta de los conflictos, sino el ejercicio máximo de la democracia, la negociación, la firmeza en la aplicación de la Ley, las reformas y acuerdos moderados, para finalmente mantener la convivencia. Y si no es posible, al menos la “conllevancia” democrática de la que habló Ortega y Gasset.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">No <i>“por la evolución, rápida o ralentizada, de la conciencia española, quizás por un repentino giro de ésta, persuadida por la locura de las soluciones extremistas”</i>, </span><span style="font-weight: 400;">como reflexionaba con cierta ingenuidad idealista don Niceto Alcalá-Zamora, puede prevalecer la nueva Tercera España sobre la mencionada <i>“locura”. </i>Se trata más bien de que los hechos, de momento, nos apoyan. Los criterios 2) y 3) están hoy día a favor de la democracia.</span></p>
<p> </p>
</body></html>
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