{"id":1049,"date":"2020-05-24T12:42:48","date_gmt":"2020-05-24T12:42:48","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1049"},"modified":"2020-06-06T23:05:18","modified_gmt":"2020-06-06T23:05:18","slug":"malicia-capitulo-31","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/05\/24\/malicia-capitulo-31\/","title":{"rendered":"Malicia (cap\u00edtulo 31)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El <em>Quijote<\/em> es un libro de burlas. La narraci\u00f3n cervantina tiene mucho de comedia burlesca. Aunque afortunadamente desde esta base se eleva, gracias a otros contenidos literarios y humanos, muy por encima de una simple o banal comedia. El texto est\u00e1 salpicado de grandes reflexiones, realistas, aristot\u00e9licas, fruto de una sabia experiencia. Y de comportamientos, actitudes, ideales y valores \u00e9ticos. <strong>Sin duda el <em>Quijote<\/em> hace pensar, tanto o m\u00e1s que sonre\u00edr y re\u00edr<\/strong>. Tambi\u00e9n emociona, por la empat\u00eda que Cervantes demuestra constantemente con la desventura de sus protagonistas. Y por la empat\u00eda, amistad y cari\u00f1o entre ellos mismos\u2026 y sus cabalgaduras. La narraci\u00f3n tiene dos niveles principales de sentido del humor. El m\u00e1s b\u00e1sico es la burla. La burla, y los golpes y ca\u00eddas. El <em>Quijote<\/em> contiene decenas, cientos de burlas. \u00a1Y no digamos de golpes y ca\u00eddas! En su inmensa mayor parte las burlas van dirigidas por otros personajes contra el \u2018loco\u2019 caballero, la diana perfecta, y su escudero, el \u2018escudero del loco\u2019. Estas burlas suelen ser toscas, de grueso calibre, de brocha gorda, irrespetuosas, y con frecuencia agresivas o violentas. Aunque Don Quijote, cuando se pone, tambi\u00e9n es violento y agresivo en sus muy serias embestidas. El segundo nivel del sentido del humor cervantino es la iron\u00eda. Un tipo de humor sutil, inteligente, que mueve m\u00e1s a la sonrisa que a la risa, y recorre el texto de principio a fin contrapesando lo bruto de tanto golpe, de tanta burla y de tanta ca\u00edda. Y elevando la narraci\u00f3n. Cervantes es un maestro de la iron\u00eda, \u00a1por fortuna! Sin este nivel de sentido del humor el <em>Quijote<\/em> no ser\u00eda el <em>Quijote<\/em>. Sin las sabias reflexiones con sus equilibrados matices, la maestr\u00eda ir\u00f3nica, la emocionante y profunda empat\u00eda, los valores \u00e9ticos, los ideales, y la variedad y excepcional fluidez del lenguaje, sin su complejo discurso mental y textual, s\u00f3lo por los acontecimientos que se suceden en el \u2018viaje por la realidad\u2019 de los dos protagonistas desde un lugar de la estepa manchega al Mediterr\u00e1neo, y vuelta, la inmortal novela de Cervantes ser\u00eda un relato burlesco notablemente brutito, aburrido y simple, que har\u00eda gracia a algunas personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza dirige la peor y m\u00e1s cruel de todas las burlas hechas a Don Quijote, inventando en el Cap\u00edtulo X una identidad falsa para Dulcinea del Toboso en la figura de una aldeana, <em>\u201cno de muy buen rostro\u201d,<\/em> que con su olor a ajos <em>\u201cencalabrin\u00f3 y atosig\u00f3 el alma\u201d<\/em> al caballero. Don Quijote qued\u00f3 as\u00ed desolado nada m\u00e1s comenzar las aventuras de esta Segunda parte. Y tambi\u00e9n Unamuno, como dice en el comentario al cap\u00edtulo que escribe en su <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em>. Es cierto que el escudero industri\u00f3 tan dolorosa burla por necesidad, para salir del atolladero en que le hab\u00eda puesto su amo al encomendarle ir a la <i>\u201cgran ciudad del Toboso\u201d<\/i> a visitar en embajada a una Dulcinea que s\u00f3lo existe en la \u2018imaginaci\u00f3n\u2019 del caballero, pero luego se recre\u00f3 a placer en el enga\u00f1o, y se regodea en \u00e9l en varias ocasiones (como por ejemplo en este cap\u00edtulo ante Los Duques). El \u2018comportamiento\u2019 de Sancho puede entenderse mejor si recordamos que Cervantes le hizo reconocer en el Cap\u00edtulo VIII su disposici\u00f3n y tendencia naturales: <em>\u201cbien es verdad que soy algo malicioso y que tengo mis ciertos asomos de bellaco\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La malicia y la bellaquer\u00eda son tan frecuentes en los personajes del <em>Quijote<\/em>, y forman parte tan sustancial del nivel b\u00e1sico de humor, el de las burlas, que nos preguntamos: 1) si Cervantes se limita a reflejar la realidad y el tipo de humor que predominaba en su \u00e9poca, 2) si lo utiliza de manera deliberada como t\u00e9cnica narrativa para tener m\u00e1s lectores y \u00e9xito, 3) si est\u00e1 reflejando su visi\u00f3n esc\u00e9ptica del mundo, 4) si \u00e9l mismo disfruta y gusta de este tipo de humor, por ser quiz\u00e1 tambi\u00e9n un punto malicioso y bellaco, y 5) si el <em>Quijote<\/em> sigue conectando tanto y tan bien a d\u00eda de hoy con los lectores porque los lectores tambi\u00e9n tenemos nuestros asomos de bellaquer\u00eda y malicia. No podemos asegurar sobre estas cuestiones ninguna cosa, mezcla, ni la contraria, pero s\u00ed que nos hubiese gustado hablar largo y tendido con don Miguel para averiguar todo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El Duque se adelanta a su <em>\u201ccasa de placer\u201d<\/em>, que llama <em>\u201ccastillo\u201d<\/em>, para instruir a todos los criados sobre el recibimiento que deben hacer a Don Quijote como si fuese un caballero andante, siguiendo los protocolos de los libros de caballer\u00edas. Dos hermosas doncellas le ponen al entrar un <em>\u201cgran mant\u00f3n de fin\u00edsima escarlata\u201d<\/em>, y todos los criados reunidos derraman frascos de perfume diciendo en alto: <em>\u201c\u00a1Bien sea venido la flor y la nata de los caballeros andantes!\u201d<\/em> El enga\u00f1o estaba tan bien preparado y hecho que:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cAqu\u00e9l fue el primer d\u00eda que de todo en todo conoci\u00f3 y crey\u00f3 ser caballero andante verdadero, y no fant\u00e1stico, vi\u00e9ndose tratar del mesmo modo que \u00e9l hab\u00eda le\u00eddo se trataban los tales caballeros en los pasados siglos.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">En una sala adornada con ricas telas <em>\u201cde oro y de brocado\u201d<\/em> le quitan la armadura seis sonrientes doncellas <em>\u201cindustriadas y advertidas\u201d<\/em> por Los Duques, que al verle tan delgado, seco y estirado tuvieron que esforzarse en <em>\u201cdisimular la risa\u201d<\/em> seg\u00fan <em>\u201cuna de las precisas \u00f3rdenes que sus se\u00f1ores les hab\u00edan dado\u201d<\/em>. Luego le pidieron que se dejase desnudar para ponerle una camisa, <em>\u201cpero nunca lo consinti\u00f3, diciendo que la honestidad parec\u00eda tan bien en los caballeros andantes como la valent\u00eda.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Cuando se queda a solas en una habitaci\u00f3n con Sancho Panza para ponerse la camisa, Don Quijote le reprende con mucha severidad, pero no lo hace con malicia. El motivo de su enfado es el incidente que antes se hab\u00eda producido con la due\u00f1a <em>[\u2018mujer mayor que sirve a una familia noble\u2019; nota al pie, n.]<\/em> do\u00f1a Rodr\u00edguez, a la que acord\u00e1ndose el escudero de un romance sobre Lanzarote que hab\u00eda o\u00eddo recitar a su amo: <em>\u00abCuando de Breta\u00f1a vino, que damas curaban d\u00e9l, y due\u00f1as del su rocino\u00bb<\/em>, y <i>\u201cremordi\u00e9ndole la conciencia de que dejaba al jumento solo\u201d<\/i> siendo <em>\u201cel pobrecito un poco medroso\u201d<\/em>, la pidi\u00f3 en voz baja que hiciese el favor y merced de cuidar y alimentar a su <em>\u201casno rucio\u201d<\/em>. Esto ofendi\u00f3 sobremanera a la due\u00f1a, que le contest\u00f3 airada. Sancho, muy lejos de callarse, responde con sorna y malicia llam\u00e1ndola vieja. Todo el episodio da mucho gusto a la Duquesa y mucho disgusto a Don Quijote, que a solas con el escudero le pide que tenga mucho cuidado con su lengua.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Dime, truh\u00e1n moderno y majadero antiguo <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018ahora buf\u00f3n de corte, hombre de placer, y hasta ahora tonto\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">: \u00bfpar\u00e9cete bien deshonrar y afrentar a una due\u00f1a tan veneranda y tan digna de respeto como aqu\u00e9lla? (&#8230;) Por quien Dios es, Sancho, que te reportes, y que no descubras la hilaza de manera que caigan en la cuenta de que eres de villana y grosera tela tejido. (&#8230;) \u00bfNo adviertes, angustiado de ti, y malaventurado de m\u00ed, que si veen que t\u00fa eres un grosero villano o un mentecato gracioso, pensar\u00e1n que yo soy alg\u00fan echacuervos o alg\u00fan caballero de mohatra?\u201d <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018charlat\u00e1n y estafador\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">. No, no, Sancho amigo: huye, huye destos inconvinientes, que quien tropieza en hablador y en gracioso, al primer puntapi\u00e9 cae y da en truh\u00e1n desgraciado <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018buf\u00f3n sin gracia\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza hace serio prop\u00f3sito de enmienda, pero no puede evitar sus tendencias m\u00e1s naturales.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cSancho le prometi\u00f3 con muchas veras de coserse la boca o morderse la lengua antes de hablar palabra que no fuese muy a prop\u00f3sito y bien considerada, como \u00e9l se lo mandaba, y que descuidase acerca de lo tal, que nunca por \u00e9l se descubrir\u00eda qui\u00e9n ellos eran.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Cuando la mesa est\u00e1 dispuesta para comer, el Duque pide a Don Quijote que haga el honor de sentarse en la cabecera, pero el caballero se niega por considerarlo inmerecido y entre ellos se produce una porf\u00eda. Sancho aprovecha p\u00edcaro la ocasi\u00f3n para contar un largo cuento (con el mayor gusto y benepl\u00e1cito de nuevo de la se\u00f1ora Duquesa) sobre un suceso muy parecido que ocurri\u00f3 en su pueblo entre un hidalgo rico y un labrador pobre y ceremonioso al que invit\u00f3 a comer y ofreci\u00f3 tambi\u00e9n la cabecera de la mesa, porfiando asimismo los dos:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Hasta que el hidalgo, moh\u00edno, poni\u00e9ndole ambas manos sobre los hombros, le hizo sentar por fuerza, dici\u00e9ndole: \u00abSentaos, majagranzas <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018idiota\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">, que adondequiera que yo me siente ser\u00e1 vuestra cabecera.\u00bb<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-large;\">Rematando su relato a placer el escudero:\u00a0<i>\u201cY \u00e9ste es el cuento, y en verdad que creo que no ha sido aqu\u00ed tra\u00eddo fuera de prop\u00f3sito.\u201d<\/i> Los Duques advirtieron de inmediato <i>\u201cla malicia de Sancho\u201d<\/i>. Y Don Quijote se puso <em>\u201cde mil colores, que sobre lo moreno le jaspeaban y se le parec\u00edan.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Don Quijote es duro cuando habla, hiriente, muy claro y directo, carece de la m\u00e1s m\u00ednima diplomacia, e incluso dice mentiras (niega haber instruido a Sancho para que controle su lengua), pero no tiene malicia contra los dem\u00e1s. Sancho y Los Duques son otro cantar. En el cap\u00edtulo precedente los arist\u00f3cratas manifestaron su intenci\u00f3n de seguir la corriente al \u2018loco\u2019 para divertirse, iniciando una larga serie de burlas. La primera es tomarle y tratarle como si fuese un aut\u00e9ntico caballero andante. En muchas de las burlas venideras se reir\u00e1n de Don Quijote con bastante mala uva. Los Duques, la bella Se\u00f1ora Duquesa y el Se\u00f1or Duque, tienen tambi\u00e9n sus m\u00e1s que notables asomos de malicia&#8230; \u00a1Y de bellaquer\u00eda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza,\u00a0<em>\u201csiempre aficionado a la buena vida\u201d<\/em> y a <em>\u201cregalarse\u201d<\/em> en cuanto pod\u00eda, se las promete muy felices por la preeminencia que desde el principio le concede la Duquesa, creyendo estar ante una nueva oportunidad de pasarlo a lo grande (empezando por la comida), mejor a\u00fan que en casa del Caballero del Verde Gab\u00e1n y en las bodas de Camacho. Pronto comprobar\u00e1 que est\u00e1 muy equivocado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">A la comida asiste por voluntad de Los Duques un <em>\u201cgrave religioso\u201d<\/em> que al conocer la identidad de Don Quijote se encara con \u00e9l diciendo que son <em>\u201cdisparates\u201d<\/em>, <em>\u201cvaciedades\u201d<\/em>, <em>\u201csimplicidades\u201d<\/em> y <em>\u201csandeces\u201d<\/em> todo lo escrito en los libros de caballer\u00edas, pidi\u00e9ndole que vuelva a casa a cuidar de su hacienda, que deje de <em>\u201candar vagando por el mundo, papando viento y dando que re\u00edr a cuantos os conocen y no conocen\u201d<\/em>, y, en fin, llam\u00e1ndole sin miramientos <em>\u201calma de c\u00e1ntaro\u201d<\/em> y <em>\u201cdon Tonto\u201d.<\/em> Ante ofensas tan repentinas y desproporcionadas el caballero se pone de inmediato en pie dispuesto a dar la respuesta que se merece el <em>\u201creligioso\u201d<\/em>, un&#8230;\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>\u201cGrave eclesi\u00e1stico <\/em><em>destos que gobiernan las casas de los pr\u00edncipes: destos que, como no nacen pr\u00edncipes, no aciertan a ense\u00f1ar c\u00f3mo lo han de ser los que lo son; destos que quieren que la grandeza de los grandes se mida con la estrecheza de sus \u00e1nimos; destos que, queriendo mostrar a los que ellos gobiernan a ser limitados, les hacen ser miserables.\u201d<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cPero esta respuesta cap\u00edtulo por s\u00ed merece.\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(Que trata de muchas y grandes cosas)<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 31. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Nota.\u2013 Entramos ya en Celtiberia en las Fases 1 y 2 de recuperaci\u00f3n de nuestra libertad tras el descomunal cautiverio que nos ha impuesto el fel\u00f3n COVID-19 <em>[de gesti\u00f3n t\u00e9cnica y pol\u00edtica no hablamos en esta narraci\u00f3n]<\/em>. Hasta ahora nadie sab\u00eda que la libertad tiene 5 fases: 0, 1, 2, 3 y\u2026 4 o fase de salida de la \u2018nueva normalidad\u2019, dej\u00e1ndola por completo antigua y entrando en la pura y simple \u2018normalidad\u2019. \u00a1Hasta en medio de una pandemia se pueden aprender cosas importantes! Para recuperar toda nuestra libertad, la \u2018libertad normal\u2019, queda todav\u00eda. Los espa\u00f1oles somos extrovertidos, confiados, a veces un tanto irresponsables, llevamos una primavera encerrados, ha llegado el calor y queda poco para el verano, las miles y miles de terrazas en las que se sirven ca\u00f1as muy fresquitas han abierto, tenemos excelentes playas, pronto casi todos circularemos por la \u2018piel de toro\u2019 y llegar\u00e1n incontables sonrientes extranjeros, y el f\u00fatbol, c\u00f3mo no, habr\u00e1 bastante f\u00fatbol. Hasta el oto\u00f1o-invierno, salvo muy graves errores de responsabilidad personal y social, podemos disfrutar de una larga tregua. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 de todo esto el malicioso fel\u00f3n atrincherado\u2026?).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Quijote es un libro de burlas. La narraci\u00f3n cervantina tiene mucho de comedia burlesca. 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