{"id":1063,"date":"2020-05-31T08:51:03","date_gmt":"2020-05-31T08:51:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1063"},"modified":"2020-06-06T14:02:50","modified_gmt":"2020-06-06T14:02:50","slug":"paranoia-honradez-literatura-e-insulas-capitulo-32","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/05\/31\/paranoia-honradez-literatura-e-insulas-capitulo-32\/","title":{"rendered":"Paranoia, honradez, Literatura e \u00ednsulas (cap\u00edtulo 32)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La respuesta que puesto en pie da Don Quijote al impertinente capell\u00e1n de Los Se\u00f1ores Duques tras recibir su descalificadora invectiva, <em>\u201ctemblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua\u201d<\/em>, es firme, clara y de gran nobleza.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013El lugar donde estoy, y la presencia ante quien me hallo, y el respeto que siempre tuve y tengo al estado que vuesa merced profesa, tienen y atan las manos de mi justo enojo; y as\u00ed por lo que he dicho como por saber que saben todos que las armas de los togados <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018letrados, abogados o eclesi\u00e1sticos\u2019; nota al pie, n.]<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>son las mesmas que las de la mujer, que son la lengua, entrar\u00e9 con la m\u00eda en igual batalla con vuesa merced, de quien se deb\u00eda esperar antes buenos consejos que infames vituperios. Las reprehensiones santas y bien intencionadas otras circunstancias requieren y otros puntos piden: a lo menos, el haberme reprehendido en p\u00fablico y tan \u00e1speramente ha pasado todos los l\u00edmites de la buena reprehensi\u00f3n, pues las primeras mejor asientan sobre la blandura que sobre la aspereza, y no es bien que sin tener conocimiento del pecado que se reprehende llamar al pecador, sin m\u00e1s ni m\u00e1s, mentecato y tonto.\u201d<\/b><\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><b><\/b>Y contin\u00faa espl\u00e9ndido Don Quijote:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Si no, d\u00edgame vuesa merced por cu\u00e1l de las mentecater\u00edas que en m\u00ed ha visto me condena y vitupera y me manda que me vaya a mi casa a tener cuenta en el gobierno della y de mi mujer y de mis hijos, sin saber si la tengo o los tengo. \u00bfNo hay m\u00e1s sino a trochemoche <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018sin ninguna consideraci\u00f3n\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\"> entrarse por las casas ajenas a gobernar sus due\u00f1os (&#8230;) sin haber visto m\u00e1s mundo que el que puede contenerse en veinte o treinta leguas de distrito (&#8230;) \u00bfPor ventura es asumpto vano o es tiempo mal gastado el que se gasta en vagar por el mundo, no buscando los regalos d\u00e9l, sino las asperezas por donde los buenos suben al asiento de la inmortalidad? <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018la frase combina recuerdos del Evangelio, de Garcilaso y de S\u00e9neca\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\"> (&#8230;) Unos van por el ancho campo de la ambici\u00f3n soberbia, otros por el de la adulaci\u00f3n servil y baja, otros por el de la hipocres\u00eda enga\u00f1osa, y algunos por el de la verdadera religi\u00f3n; pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballer\u00eda andante, por cuyo ejercicio desprecio la hacienda, pero no la honra. Yo he satisfecho agravios, enderezado tuertos, castigado insolencias, vencido gigantes y atropellado vestiglos (&#8230;) Mis intenciones siempre las enderezo a buenos fines, que son de hacer bien a todos y mal a ninguno: si el que esto entiende, si el que esto obra, si el que desto trata merece ser llamado bobo, d\u00edganlo vuestras grandezas.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La argumentaci\u00f3n \u00e9tica de Don Quijote como caballero defensor de los sencillos principios cristianos del Evangelio, contrarios a la severidad formalista, regalada, hiriente y controladora del estamento eclesi\u00e1stico, deja por completo en evidencia al capell\u00e1n de Los Se\u00f1ores Duques. Y hace las delicias cr\u00edticas de Unamuno:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>\u201cPero es que se las hab\u00eda con uno de esos hombres de voluntad mezquina y de coraz\u00f3n estrecho que (&#8230;) se empe\u00f1an en ser definidores de la verdad y del error. (&#8230;) Como sus seseras resecas y amojamadas son incapaces de parir imaginaci\u00f3n alguna (&#8230;), obst\u00ednanse en que vayamos los dem\u00e1s en su desvencijado carro por las roderas del camino de servidumbre p\u00fablica. Esas gentes no hacen sino censurar a los que de veras hacen algo. (&#8230;) \u00a1Al carril, al carril todos! \u00a1S\u00f3lo en el carril hay orden! (&#8230;) \u00a1Oh, Don Quijote, mi San Quijote! S\u00ed, los cuerdos canonizamos tus locuras, y que los graves eclesi\u00e1sticos de \u00e1nimo estrecho se excusen de reprender lo que no pueden remediar. <\/em>Y sin decir m\u00e1s ni comer m\u00e1s se fue<em>, dice el historiador refiri\u00e9ndose al grave eclesi\u00e1stico. \u00a1Se fue!\u2026 \u00a1Se fue!\u2026 Oh y si pudi\u00e9semos decir siempre lo mismo\u2026\u201d<\/em> (Vida de Don Quijote y Sancho, 1905).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza tambi\u00e9n defiende a su amo de las palabras del <em>\u201chombrecito\u201d<\/em>, asegurando que de decirlas a otros caballeros andantes como Amad\u00eds o Reinaldos de Montalb\u00e1n <em>\u201ccuchillada le hubieran dado, que le abrieran de arriba abajo como una granada o como a un mel\u00f3n muy maduro\u201d<\/em>, porque: <em>\u201c\u00a1Bonitos eran ellos para sufrir semejantes cosquillas!\u201d<\/em> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>\u201cPerec\u00eda de risa la duquesa en oyendo hablar a Sancho, y en su opini\u00f3n le ten\u00eda por m\u00e1s gracioso y por m\u00e1s loco que a su amo, y muchos hubo en aquel tiempo que fueron deste mismo parecer.\u201d<\/em> Cuando el capell\u00e1n trata de burlarse del escudero record\u00e1ndole su pretensi\u00f3n de gobernar una \u00ednsula, tercia el Duque en su favor, y le promete el gobierno de una que tiene desocupada <em>\u201cde no peque\u00f1a calidad\u201d<\/em>.<strong><em> Habemus<\/em> \u00ednsula! <\/strong>El capell\u00e1n queda bien trasquilado de un lado y de otro, y se va del comedor <em>\u201cmoh\u00edno\u201d<\/em> con un enorme enfado. Don Quijote razona que los eclesi\u00e1sticos, igual que los ni\u00f1os y las mujeres, <em>\u201ccarecen de armas ofensivas y defensivas\u201d<\/em>, por lo que por mucho que quieran y lo intenten no pueden agraviar ni afrentar. Cosas ambas muy distintas seg\u00fan las leyes del duelo, cuyas diferencias explica y ejemplifica pormenorizadamente. As\u00ed se sosiega.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Cuando finaliza la comida se produce una de esas burlas simplonas que tanto gustan a algunos, entre otros a Los Se\u00f1ores Duques. Cuatro doncellas se acercan a Don Quijote con un aguamanil de plata y limpias y muy blancas toallas, y le enjabonan las barbas. El caballero se queda pasivo y deja hacer creyendo que es costumbre del lugar. El Duque, para que Don Quijote no se d\u00e9 cuenta de la burla, pide a la <em>\u201cdoncella barbera\u201d<\/em> que tambi\u00e9n enjabone la suyas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de hablar de <em>\u201cmuchas y diversas cosas, pero todas tocantes al ejercicio de las armas y de la andante caballer\u00eda\u201d<\/em>, la Duquesa <i>\u201crog\u00f3 a don Quijote que le delinease y describiese, pues parec\u00eda tener felice memoria, la hermosura y facciones de la se\u00f1ora Dulcinea del Toboso.\u201d <\/i><\/span><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201cSospir\u00f3 don Quijote\u201d<\/i>, y cont\u00f3 a Los Se\u00f1ores Duques la desgracia que hab\u00eda tenido nada m\u00e1s empezar su tercera salida al encontrarla convertida en una fea, mal hablada, mal oliente y muy <em>\u201cbrincadora\u201d<\/em> labradora, en una aut\u00e9ntica <em>\u201cvillana de Sayago\u201d.\u00a0<\/em> Esta visi\u00f3n le hab\u00eda <em>\u201cborrado de la idea\u201d<\/em> a su amada, haciendo innecesario que su lengua se esforzase en <em>\u201cdecir lo que apenas se puede pensar.\u201d<\/em> <em>\u201c\u00bfQui\u00e9n ha sido el que tanto mal ha hecho al mundo? \u00bfQui\u00e9n ha quitado d\u00e9l la belleza que le alegraba, el donaire que le entreten\u00eda y la honestidad que le acreditaba?\u201d<\/em>, pregunta el Duque. Y Don Quijote responde:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00bfQui\u00e9n? \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013. \u00bfQui\u00e9n puede ser sino alg\u00fan maligno encantador de los muchos invidiosos que me persiguen? Esta raza maldita, nacida en el mundo para escurecer y aniquilar las haza\u00f1as de los buenos y para dar luz y levantar los fechos de los malos. Perseguido me han encantadores, encantadores me persiguen, y encantadores me persiguir\u00e1n hasta dar conmigo y con mis altas caballer\u00edas en el profundo abismo del olvido, y en aquella parte me da\u00f1an y hieren donde veen que m\u00e1s lo siento; porque quitarle a un caballero andante su dama es quitarle los ojos con que mira y el sol con que se alumbra y el sustento con que se mantiene. Otras muchas veces lo he dicho, y ahora lo vuelvo a decir: que el caballero andante sin dama es como el \u00e1rbol sin hojas, el edificio sin cimiento y la sombra sin cuerpo de quien se cause.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">De las cientos de pruebas textuales que hay a lo largo de la narraci\u00f3n, \u00e9sta es una m\u00e1s \u2013y bastante expl\u00edcita por cierto\u2013 del segundo tipo de \u2018ideaci\u00f3n delirante\u2019 que tiene Don Quijote en su \u2018mente\u2019 adem\u00e1s de la \u2018idea delirante de grandeza\u2019 de ser un caballero andante m\u00e1s famoso a\u00fan que los de tiempos pret\u00e9ritos. Se trata de las \u2018ideas delirantes de persecuci\u00f3n y perjuicio\u2019, llamadas en terminolog\u00eda cl\u00e1sica: \u2018ideaci\u00f3n paranoide o paranoica\u2019, y tambi\u00e9n \u2018paranoia\u2019. Un tipo de ideas a las que el caballero recurre constantemente cuando recupera la \u2018conciencia\u2019 y la \u2018percepci\u00f3n normal\u2019 de la \u2018realidad\u2019 que viven los dem\u00e1s personajes para explicar las imaginarias transformaciones e interpretaciones que hace de ella, y su posterior desaparici\u00f3n. Nunca reconoce errores, una y otra vez echa la culpa a los malignos encantadores que le persiguen. La misma explicaci\u00f3n dar\u00e1 m\u00e1s adelante en este cap\u00edtulo cuando la Se\u00f1ora Duquesa le confronta con el hecho de que en el libro de la Primera parte de sus aventuras que ella y su marido han le\u00eddo, Sancho dice que al llevar la carta que escribi\u00f3 a Dulcinea la encontr\u00f3 limpiando trigo, algo que no es propio de los altos linajes: <em>\u201cViendo estos encantadores que con mi persona no pueden usar de sus malas ma\u00f1as, v\u00e9nganse en las cosas que m\u00e1s quiero, y quieren quitarme la vida maltratando la de Dulcinea, por quien yo vivo; y, as\u00ed, creo que cuando mi escudero le llev\u00f3 mi embajada, se la convirtieron en villana y ocupada en tan bajo ejercicio como es el de ahechar trigo.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">As\u00ed pues, son dos los principales tipos de \u2018ideas delirantes \u2019 que tiene Don Quijote: 1) <strong>ideaci\u00f3n de grandeza<\/strong> sobre su identidad (cree ser un famoso caballero andante), y 2) <strong>ideaci\u00f3n paranoide<\/strong> (cree estar perseguido por envidiosos encantadores que constantemente transforman la \u2018realidad\u2019 que \u2018percibe\u2019 para perjudicarle).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">E insiste la Se\u00f1ora Duquesa:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Pero si, con todo eso, hemos de dar cr\u00e9dito a la historia que del se\u00f1or don Quijote de pocos d\u00edas a esta parte ha salido a la luz del mundo, con general aplauso de las gentes, della se colige, si mal no me acuerdo, que nunca vuesa merced ha visto a la se\u00f1ora Dulcinea, y que esta tal se\u00f1ora no es en el mundo, sino que es dama fant\u00e1stica, que vuesa merced la engendr\u00f3 y pari\u00f3 en su entendimiento, y la pint\u00f3 con todas aquellas gracias y perfeciones que quiso.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y Don Quijote, que ya hab\u00eda comentado al capell\u00e1n: <em>\u201cyo soy enamorado, no m\u00e1s de porque es forzoso que los caballeros andantes lo sean\u201d<\/em>, da en este momento un salto discursivo pasando de la l\u00f3gica del \u2018delirio\u2019 al simbolismo de la Literatura.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013En eso hay mucho que decir \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013. Dios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fant\u00e1stica o no es fant\u00e1stica; y \u00e9stas no son de las cosas cuya averiguaci\u00f3n se ha de llevar hasta el cabo. Ni yo engendr\u00e9 ni par\u00ed a mi se\u00f1ora, puesto que la contemplo como conviene que sea una dama que contenga en s\u00ed las partes que puedan hacerla famosa en todas las del mundo, como son hermosa sin tacha, grave sin soberbia, amorosa con honestidad, agradecida por cort\u00e9s, cort\u00e9s por bien criada, y, finalmente, alta por linaje, a causa que sobre la buena sangre resplandece y campea la hermosura con m\u00e1s grados de perfeci\u00f3n que en las hermosas humildemente nacidas.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-large;\">Excelente, gran filigrana l\u00f3gica de Cervantes sobre la existencia o no de Dulcinea del Toboso, poniendo en boca del \u2018loco\u2019 caballero una l\u00facida reflexi\u00f3n sobre el valor simb\u00f3lico que tiene el discurso literario, su enorme capacidad para representar al mismo tiempo la realidad, la imaginaci\u00f3n, y los m\u00e1s profundos ideales y anhelos humanos. El personaje de Don Quijote no justifica ahora su \u2018delirio\u2019, sino que defiende con sutileza el arte de la Literatura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Vista desde la perspectiva del \u2018an\u00e1lisis psicopatol\u00f3gico\u2019, la duda que expresa Don Quijote: <em>\u201cDios sabe si hay Dulcinea o no en el mundo, o si es fant\u00e1stica o no es fant\u00e1stica\u201d<\/em>, puede interpretarse como una primera cr\u00edtica de las \u2018ideas delirantes\u2019 que Cervantes construye de manera intuitiva para la \u2018mente\u2019 de su personaje principal, que tienen una gran semejanza con las ideas delirantes de las personas del mundo real. Es decir, se puede interpretar como una significativa se\u00f1al de \u2018mejor\u00eda cl\u00ednica\u2019.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El divertido Se\u00f1or Duque concede que pueda haber <em>\u201cDulcinea en el Toboso, o fuera d\u00e9l\u201d<\/em>, pero pone en duda su linaje. Don Quijote tambi\u00e9n se lo deja muy claro:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013A eso puedo decir \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013 que Dulcinea es hija de sus obras, y que las virtudes adoban la sangre, y que en m\u00e1s se ha de estimar y tener un humilde virtuoso que un vicioso levantado.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Unos <em>\u201cp\u00edcaros de cocina\u201d<\/em> entran de pronto en el comedor con gran alboroto persiguiendo a Sancho Panza, al que tambi\u00e9n quieren lavar las barbas, pero esta vez con un cubo de agua de fregar. Don Quijote le defiende. Y tambi\u00e9n, despu\u00e9s de realizar un muy certero retrato psicol\u00f3gico de \u00e9l, defiende su capacidad para gobernar una \u00ednsula:<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Sancho Panza es uno de los m\u00e1s graciosos escuderos que jam\u00e1s sirvi\u00f3 a caballero andante: tiene a veces unas simplicidades tan agudas, que el pensar si es simple o agudo causa no peque\u00f1o contento; tiene malicias que le condenan por bellaco y descuidos que le confirman por bobo; duda de todo y cr\u00e9elo todo; cuando pienso que se va a despe\u00f1ar de tonto, sale con unas discreciones que le levantan al cielo. Finalmente, yo no le trocar\u00eda con otro escudero, aunque me diesen de a\u00f1adidura una ciudad, y, as\u00ed, estoy en duda si ser\u00e1 bien enviarle al gobierno de quien vuestra grandeza le ha hecho merced, aunque veo en \u00e9l una cierta aptitud para esto de gobernar: que atus\u00e1ndole tantico el entendimiento, se saldr\u00eda con cualquiera gobierno, como el rey con sus alcabalas, y m\u00e1s que ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ah\u00ed ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos girifaltes; el toque est\u00e1 en que tengan buena intenci\u00f3n y deseen acertar en todo, que nunca les faltar\u00e1 quien les aconseje y encamine en lo que han de hacer, como los gobernadores caballeros y no letrados, que sentencian con asesor. Aconsejar\u00edale yo que ni tome cohecho ni pierda derecho <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018ni se deje sobornar ni cobre menos de lo que es justo\u2019; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">, y otras cosillas que me quedan en el est\u00f3mago, que saldr\u00e1n a su tiempo, para utilidad de Sancho y provecho de la \u00ednsula que gobernare.\u201d<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Muy serio se puso Don Quijote con los p\u00edcaros de la cocina de Los Se\u00f1ores Duques pidiendo que dejasen en paz a Sancho Panza, porque ni \u00e9l ni su escudero <em>\u201csabemos de achaque de burlas.\u201d<\/em> \u00a1Pero qu\u00e9 ingenuos! En fin, al menos en esta alta aventura est\u00e1n juntos y se tienen: Sancho defiende a Don Quijote, y Don Quijote defiende a Sancho. <\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(De la respuesta que dio don Quijote a su reprehensor, con otros graves y graciosos sucesos)\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Quijote, II. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Nota.\u2013 El fel\u00f3n COVID-19 intenta rebrotar all\u00ed donde puede. Despu\u00e9s de haberlo conseguido durante la primavera de este singular a\u00f1o 2020, sigue empe\u00f1ado en poner en jaque y secuestrar nuestra libertad. \u00a1Qu\u00e9 grande es la libertad! \u00a1Y qu\u00e9 cuidado debemos tener este verano! Sol, playa, terrazas, luz, azul del mar, noches calmas llenas de estrellas. Todo parece normal).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La respuesta que puesto en pie da Don Quijote al impertinente capell\u00e1n de Los Se\u00f1ores Duques tras recibir su descalificadora invectiva, \u201ctemblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua\u201d, es firme, clara y de gran nobleza. \u201c\u2013El lugar donde estoy, y la presencia ante quien me hallo, y el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1063"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1063"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1075,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1063\/revisions\/1075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}