{"id":1140,"date":"2020-06-27T22:49:10","date_gmt":"2020-06-27T22:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1140"},"modified":"2020-07-05T22:22:22","modified_gmt":"2020-07-05T22:22:22","slug":"el-bello-dulcineo-la-carta-y-la-duena-capitulo-36","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/06\/27\/el-bello-dulcineo-la-carta-y-la-duena-capitulo-36\/","title":{"rendered":"El bello Dulcineo, la carta y la due\u00f1a (cap\u00edtulo 36)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Ni el historiador Cide Hamete Benengeli ni el propio Cervantes dan importancia al hecho de que Dulcinea del Toboso sea un hombre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Nuestros narradores dejan un indicio muy claro en el cap\u00edtulo anterior cuando antes de pronunciar su larga y poco amable recriminaci\u00f3n a Sancho Panza por renunciar sin pens\u00e1rselo dos veces a azotarse, le dice:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cApenas acab\u00f3 de decir esto Sancho, cuando levant\u00e1ndose en pie la argentada ninfa que junto al esp\u00edritu de Merl\u00edn ven\u00eda, quit\u00e1ndose el sutil velo del rostro, le descubri\u00f3 tal, que a todos pareci\u00f3 m\u00e1s que demasiadamente hermoso; y con un desenfado varonil y con una voz no muy adamada, hablando derechamente con Sancho Panza, dijo:<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1Oh malaventurado escudero, alma de c\u00e1ntaro, coraz\u00f3n de alcornoque, de entra\u00f1as guije\u00f1as y apedernaladas!\u201d<\/span><\/em><\/strong><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">, etc.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Una voz no muy adecuada para una dama y un notable <em>\u201cdesenfado varonil\u201d<\/em>, la cosa estaba clara, a pesar de que su rostro <em>\u201ca todos pareci\u00f3 m\u00e1s que demasiadamente hermoso.\u201d\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El presente cap\u00edtulo empieza con una aclaraci\u00f3n definitiva que los narradores hacen a los lectores:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cTen\u00eda un mayordomo el duque de muy burlesco y desenfadado ingenio, el cual hizo la figura de Merl\u00edn y acomod\u00f3 todo el aparato de la aventura pasada, compuso los versos y hizo que un paje hiciese a Dulcinea.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Un paje! Interesante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Esto suscita varias preguntas:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">1) Teniendo a su servicio los Se\u00f1ores Duques tantas y tan hermosas doncellas, \u00bfpor qu\u00e9 el mayordomo eligi\u00f3 para el papel de Dulcinea a un joven, de unos a\u00f1os que <em>\u201cal parecer no llegaban a veinte ni bajaban de diez y siete\u201d<\/em>? La respuesta es que las convenciones sociales y del teatro de la \u00e9poca no permit\u00edan actuar a las mujeres. Cervantes pudo haber intentado saltarse esta convenci\u00f3n, pero la censura\u00a0por la que hab\u00eda que pasar en su tiempo para publicar un libro, las\u00a0<em>Aprobaciones,<\/em>\u00a0probablemente no lo hubiese permitido. 2) Bien, pero \u00bfpor qu\u00e9 la edad de esta Dulcinea no llega a los 20 <em>\u201cfrisando\u201d<\/em> la de Don Quijote con los 50 a\u00f1os (Cap\u00edtulo I de la Primera parte)? \u00bfPensaba el hidalgo soltero a su avanzada edad en doncellas cuando pensaba en mujeres? S\u00ed y no, porque \u2018en realidad\u2019 no pensaba, o no quer\u00eda pensar, en mujeres (como pronto nos informar\u00e1n los narradores en una pr\u00f3xima picante aventura). Sus \u2018pensamientos\u2019 en este sentido estaban reservados para una \u00fanica e imaginaria dama de idealizada belleza. Un tipo de belleza que en correspondencia con el ideal femenino de las Artes y los libros de caballer\u00edas solo puede darse a temprana edad. 3) Bueno, \u00bfpero ni Don Quijote ni Sancho Panza se dieron cuenta de que aquella Dulcinea desencantada por Merl\u00edn para la ocasi\u00f3n y devuelta a su supuesto estado natural era un hermoso joven? \u00bfY por tanto todo el rimbombante n\u00famero nocturno montado por Los Duques puro teatro?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los narradores, tanto Cide Hamete Benengeli como Cervantes, muy astutamente se callan. Quiz\u00e1, d\u00e1ndose o sin darse cuenta, se metieron en un problema t\u00e9cnico-narrativo de nada f\u00e1cil soluci\u00f3n. O quiz\u00e1 pensaron que la benevolencia de los lectores perdonar\u00eda este peque\u00f1o desliz sin importancia. Lo cierto es que ninguno de los dos recoge en la historia comentario alguno al respecto, ni por parte de ellos mismos ni de ning\u00fan personaje. \u00a1Dulcinea es un hermoso paje de varonil desenfado, y pelillos a la mar!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La Duquesa pregunta al d\u00eda siguiente a Sancho Panza si ya ha empezado la penitencia de los azotes, y responde que s\u00ed, d\u00e1ndose cinco palmadas en la espalda, pues <em>\u201caunque soy r\u00fastico, mis carnes tienen m\u00e1s de algod\u00f3n que de esparto.\u201d<\/em>\u00a0La arist\u00f3crata le reprende diciendo que <em>\u201cla letra con sangre entra, y no se ha de dar tan barata la libertad de una tan gran se\u00f1ora como lo es Dulcinea, por tan poco precio.\u201d<\/em> Despu\u00e9s de aceptar Sancho que le proporcione un instrumento o <em>\u201cdiciplina\u201d<\/em> adecuada para azotarse, ense\u00f1a a la Duquesa una carta dirigida a su mujer para que le diga si est\u00e1 hecha <em>\u201cal modo que deben de escribir los gobernadores.\u201d<\/em> En esta carta informa a Teresa de su reciente nombramiento como gobernador de una \u00ednsula.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00bfY escrib\u00edstesla vos? \u2013dijo la duquesa.\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Ni por pienso \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, porque yo no s\u00e9 leer ni escribir, puesto que s\u00e9 firmar\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[\u2018aunque s\u00e9 firmar\u2019; nota al pie, n.].\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cCARTA DE SANCHO PANZA A TERESA PANZA SU MUJER<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Si buenos azotes me daban, bien caballero me iba: si buen gobierno me tengo, buenos azotes me cuesta. Esto no lo entender\u00e1s t\u00fa, Teresa m\u00eda, por ahora: otra vez lo sabr\u00e1s. Has de saber, Teresa, que tengo determinado que andes en coche, que es lo que hace al caso, porque todo otro andar es andar a gatas. Mujer de un gobernador eres: \u00a1mira si te roer\u00e1 nadie los zancajos! Ah\u00ed te env\u00edo un vestido verde de cazador que me dio mi se\u00f1ora la duquesa; acom\u00f3dale en modo que sirva de saya y cuerpos a nuestra hija. Don Quijote mi amo, seg\u00fan he o\u00eddo decir en esta tierra, es un loco cuerdo y un mentecato gracioso, y que yo no le voy en zaga. Hemos estado en la cueva de Montesinos, y el sabio Merl\u00edn ha echado mano de m\u00ed para el desencanto de Dulcinea Dulcinea del Toboso, que por all\u00e1 se llama Aldonza Lorenzo: con tres mil y trecientos azotes, menos cinco, que me he de dar, quedar\u00e1 desencantada como la madre que la pari\u00f3. No dir\u00e1s desto nada a nadie, porque pon lo tuyo en concejo, y unos dir\u00e1n que es blanco y otros que es negro. De aqu\u00ed a pocos d\u00edas me partir\u00e9 al gobierno, adonde voy con grand\u00edsimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mesmo deseo; tomarele el pulso, y avisarete si has de venir a estar conmigo o no. El rucio est\u00e1 bueno y se te encomienda mucho <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018te manda muchos recuerdos\u2019<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">; n.], y no le pienso dejar aunque me llevaran a ser Gran Turco <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018sult\u00e1n de Turqu\u00eda; n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">. La duquesa mi se\u00f1ora te besa mil veces las manos: vu\u00e9lvele el retorno con dos mil, que no hay cosa que menos cueste ni valga m\u00e1s barata, seg\u00fan dice mi amo, que los buenos comedimientos. No ha sido Dios servido de depararme otra maleta con otros cien escudos como la de marras, pero no te d\u00e9 pena, Teresa m\u00eda, que en salvo est\u00e1 el que repica, y todo saldr\u00e1 en la colada del gobierno; sino que me ha dado gran pena que me dicen que si una vez le pruebo, que me tengo de comer las manos tras \u00e9l, y si as\u00ed fuese, no me costar\u00eda muy barato, aunque los estropeados y mancos ya se tienen su calong\u00eda en la limosna que piden <\/span><\/em><\/strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018los estropeados y mancos llegaban incluso a enriquecerse con las limosnas, hasta el punto de que algunos lisiaban a sus propios hijos para dejarles \u00abbuen patrimonio\u00bb (Guzm\u00e1n de Alfarache); n.]<\/span><\/em><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">: as\u00ed que por una v\u00eda o por otra t\u00fa has de ser rica y de buena ventura. Dios te la d\u00e9, como puede, y a m\u00ed me guarde para servirte.\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Deste castillo, a veinte de julio 1614.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Tu marido el gobernador\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La Se\u00f1ora Duquesa le corrige de inmediato, aunque luego da por buena la carta sin necesidad de <em>\u201crasgarla y hacer otra nueva\u201d<\/em>, como propone Sancho:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013En dos cosas anda un poco descaminado el buen gobernador: la una, en decir o dar a entender que este gobierno se le han dado por los azotes que se ha de dar, sabiendo \u00e9l, que no lo puede negar, que cuando el duque mi se\u00f1or se le prometi\u00f3, no se so\u00f1aba haber azotes en el mundo; la otra es que se muestra en ella muy codicioso, y no querr\u00eda que or\u00e9gano fuese, porque la codicia rompe el saco, y el gobernador codicioso hace la justicia desgobernada.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sobre el interesante contenido de la carta de Sancho Panza podemos hacer varios comentarios: 1) La Duquesa no tiene raz\u00f3n en lo que dice de los azotes: al principio nadie pide a Sancho que se azote para ser gobernador, esto es cierto, pero en la teatral \u2018noche de las carrozas\u2019 tras la monter\u00eda El Duque le dice que si no acepta azotarse no ser\u00e1 gobernador. 2) En cambio, cuando considera que Sancho se muestra\u00a0<em>\u201cmuy codicioso\u201d<\/em>, estamos de acuerdo en esta apreciaci\u00f3n. Que Sancho es socarr\u00f3n, burl\u00f3n, p\u00edcaro, miedoso, cobarde, ignorante, inculto, corto, paleto, ingenuo, ambicioso, interesado, materialista, mentiroso, ego\u00edsta, codicioso y con <em>\u201cciertos asomos de malicia y bellaquer\u00eda\u201d<\/em>, parecen rasgos claros de su \u2018perfil de personalidad\u2019 literario. Como tambi\u00e9n en ocasiones es sincero, noble, leal, sin doblez, emp\u00e1tico, afable, generoso, de buen coraz\u00f3n, bienhumorado, ingenioso, agudo, gracioso, listo, con sentido com\u00fan, bien dispuesto, pac\u00edfico y muy afectuoso. Y tambi\u00e9n rebelde, orgulloso, fiel, aficionado al buen comer y al buen beber, perezoso, cabezota, porfiador y no poco terco y tozudo. El aristot\u00e9lico \u2018pensamiento\u2019 cuerdo de Don Quijote (o por mejor decir, de Alonso Quijano), sus sabias reflexiones al margen de los temas \u2018delirantes\u2019, son de mucho mayor nivel y complejidad que las del escudero, pero la \u2018personalidad\u2019 de Sancho, por m\u00e1s realista, popular y en conjunto cuerda, es m\u00e1s compleja que la de Don Quijote. 3) Don Quijote es visto en el entorno de Los Duques como <em>\u201cun loco cuerdo y un mentecato gracioso.\u201d<\/em> La expresi\u00f3n <em>\u201cloco cuerdo\u201d<\/em> es muy apropiada para el trastorno delirante real, que es el tipo de trastorno psicopatol\u00f3gico que m\u00e1s se asemeja al \u2018trastorno mental\u2019 construido por Cervantes de manera literaria para el personaje. La consideraci\u00f3n de <em>\u201cmentecato gracioso\u201d<\/em> es m\u00e1s discutible. La gracia del personaje Don Quijote no procede tanto de sus \u2018locuras\u2019, de lo que hace y dice a consecuencia de su peculiar \u2018delirio\u2019 de grandeza, llevado de su estado mental\u00a0<em>\u201cloco\u201d<\/em>, como de los comentarios ir\u00f3nicos que realiza sobre todo lo que va aconteciendo en sus aventuras. 4) El se\u00f1or Benengeli no dice a los lectores qui\u00e9n escribe la carta de Sancho, solo sabemos que la dicta y la firma. 5) En una nota al pie de la edici\u00f3n de la RAE se nos informa que la fecha de la carta, <em>\u201cveinte de julio de 1614\u201d<\/em>, no es coherente con el hecho de que las aventuras de la Segunda parte, seg\u00fan afirman los narradores Cide Hamete Benengeli y Cervantes, empiezan poco despu\u00e9s y por supuesto en el mismo a\u00f1o de terminar las de la Primera, en 1605. Bien, esto es cierto, aunque a un narrador tampoco se le puede pedir que est\u00e9 en todo. \u00a1Y menos a dos narradores!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El cap\u00edtulo termina con la nuevamente muy teatral aparici\u00f3n y entrada en el jard\u00edn en que hab\u00edan comido de un <em>\u201cespantajo prodigioso\u201d<\/em>, que no era sino <em>\u201cTrifald\u00edn el de la Barba Blanca\u201d<\/em>, escudero de la <em>\u201ccondesa Trifaldi\u201d<\/em>, tambi\u00e9n llamada <em>\u00abla due\u00f1a Dolorida\u00bb<\/em>, acompa\u00f1ado por el triste sonido de dos destemplados tambores y un p\u00edfano vestidos de luto hasta los pies, igual que \u00e9l, notando y viendo todos al retirarse el antifaz que ten\u00eda <em>\u201cla m\u00e1s horrenda, la m\u00e1s larga, la m\u00e1s blanca y m\u00e1s poblada barba que hasta entonces humanos ojos hab\u00edan visto\u201d<\/em>, el cual, tras acercarse al Duque con mucha <em>\u201cprosopopeya\u201d<\/em>, le pidi\u00f3 licencia para poder entrar su ama en aquella <em>\u201cfortaleza o casa de campo\u201d<\/em>, que esperaba a las puertas y ven\u00eda buscando al famoso Don Quijote de la Mancha desde un imaginario reino de Oriente, <em>\u201cCandaya\u201d<\/em>,\u00a0<em>\u201ca pie y sin desayunarse (&#8230;) cosa que se puede y debe tener a milagro o a fuerza de encantamento\u201d<\/em>, invencible caballero al que quer\u00eda ver con sus propios ojos, contar su cuita y pedir auxilio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El Duque intenta burlarse de Don Quijote:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013En fin, famoso caballero, no pueden las tinieblas de la malicia ni de la ignorancia encubrir y escurecer la luz del valor y de la virtud. Digo esto porque apenas ha seis d\u00edas que la vuestra bondad est\u00e1 en este castillo, cuando ya os vienen a buscar de lue\u00f1as y apartadas tierras.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pero Don Quijote le da una respuesta que demuestra la nobleza y el buen coraz\u00f3n de los que Los Se\u00f1ores Duques carecen:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Quisiera yo, se\u00f1or duque \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, que estuviera aqu\u00ed presente aquel bendito religioso que a la mesa, el otro d\u00eda, mostr\u00f3 tener tan mal talante y tan mala ojeriza contra los caballeros andantes, para que viera por vista de ojos si los tales caballeros son necesarios en el mundo: tocara por lo menos con la mano que los extraordinariamente afligidos y desconsolados, en casos grandes y en desdichas inormes no van a buscar su remedio a las casas de los letrados, ni a la de los sacristanes de las aldeas, ni al caballero que nunca ha acertado a salir de los t\u00e9rminos de su lugar, ni al perezoso cortesano que antes busca nuevas para referirlas y contarlas que procura hacer obras y haza\u00f1as para que otros las cuenten y las escriban: el remedio de las cuitas, el socorro de las necesidades, el amparo de las doncellas, el consuelo de las viudas, en ninguna suerte de personas se halla mejor que en los caballeros andantes, y de serlo yo doy infinitas gracias al cielo, y doy por muy bien empleado cualquier desm\u00e1n y trabajo que en este tan honroso ejercicio pueda sucederme. Venga esta due\u00f1a y pida lo que quisiere, que yo le librar\u00e9 su remedio en la fuerza de mi brazo y en la intr\u00e9pida resoluci\u00f3n de mi animoso esp\u00edritu.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(Donde se cuenta la estra\u00f1a y jam\u00e1s imaginada aventura de la due\u00f1a Dolorida, alias de la condesa Trifaldi, con una carta que Sancho Panza escribi\u00f3 a su mujer Teresa Panza).\u00a0\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 36. RAE, 2015)\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni el historiador Cide Hamete Benengeli ni el propio Cervantes dan importancia al hecho de que Dulcinea del Toboso sea un hombre.\u00a0 Nuestros narradores dejan un indicio muy claro en el cap\u00edtulo anterior cuando antes de pronunciar su larga y poco amable recriminaci\u00f3n a Sancho Panza por renunciar sin pens\u00e1rselo dos veces a azotarse, le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1140"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1166,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1140\/revisions\/1166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}