{"id":1202,"date":"2020-07-26T06:43:33","date_gmt":"2020-07-26T06:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1202"},"modified":"2020-07-28T10:58:57","modified_gmt":"2020-07-28T10:58:57","slug":"el-autoelogio-las-barbas-y-el-caballo-volador-capitulo-40","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/07\/26\/el-autoelogio-las-barbas-y-el-caballo-volador-capitulo-40\/","title":{"rendered":"El autoelogio, las barbas y el caballo volador (cap\u00edtulo 40)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El rotundo,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">muy matizado autoelogio que Cervantes se dedica a s\u00ed mismo en el comienzo de este cap\u00edtulo tiene un claro car\u00e1cter ir\u00f3nico, pero la parte de verdad que puede contener, que es toda, en el contexto narrativo del simple \u2013por no decir vulgar\u2013 numerito circense de mujeres barbudas de cuatro cap\u00edtulos y pico de duraci\u00f3n en que estamos (una larga burla perfectamente omitible, en opini\u00f3n de don Miguel de Unamuno) no es donde mejor y con m\u00e1s coherencia podr\u00eda encajar\u2026 \u00a1O quiz\u00e1 s\u00ed!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cReal y verdaderamente, todos los que gustan de semejantes historias como \u00e9sta deben de mostrarse agradecidos a Cide Hamete, su autor primero, por la curiosidad que tuvo en contarnos las sem\u00ednimas della, <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[\u2018las minucias\u2019; la palabra pertenece a la nomenclatura de la m\u00fasica; nota al pie, n.]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">, sin dejar cosa, por menuda que fuese, que no la sacase a luz distintamente. Pinta los pensamientos, descubre las imaginaciones, responde a las t\u00e1citas <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[\u2018lo que por alguna raz\u00f3n no se dice\u2019; pueden ser preguntas u objeciones; n.]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">, aclara las dudas, resuelve los argumentos; finalmente, los \u00e1tomos del m\u00e1s curioso deseo manifiesta. \u00a1Oh autor celeb\u00e9rrimo! \u00a1Oh don Quijote dichoso! \u00a1Oh Dulcinea famosa! \u00a1Oh Sancho Panza gracioso! Todos juntos y cada uno de por s\u00ed viv\u00e1is siglos infinitos, para gusto y general pasatiempo de los vivientes.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El celeb\u00e9rrimo autor desea que su historia perdure infinitos siglos entre los vivos porque entiende que puede gustar y entretener a todo el mundo. \u00a1De general gusto durante infinitos siglos! \u00a1El autoelogio no se queda corto, desde luego! Pero tampoco es largo en el sentido de hinchado, pomposo o vano, es realista: no dejar nada en el tintero, por menudo que sea, pintar los pensamientos, descubrir las imaginaciones, resolver los argumentos, responder dudas tambi\u00e9n entre l\u00edneas, manifestar curiosidad hasta en los \u00e1tomos del deseo, y hacer pasar bien el tiempo a gentes de todo lugar con un sustancioso entretenimiento (entretenimiento, pero sustancioso; sustancioso, pero entretenimiento), es una perfecta s\u00edntesis de un programa y voluntad de gran escritura llevados a la realidad. La autoconciencia de Cervantes sobre el valor literario universal del <em>Quijote<\/em> tras el \u00e9xito de la Primera parte es plena en estos momentos, y muy precisa. Adem\u00e1s no se corta un pelo en expresarla. \u00a1Y encima lo hace mientras narra una de las peores aventuras de la novela!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho jura por todos sus antepasados <em>\u201clos Panzas\u201d<\/em> que jam\u00e1s ha visto ni o\u00eddo, ni Don Quijote le ha contado, <em>\u201cni en su pensamiento ha cabido\u201d<\/em>, una aventura como la de estas barbadas mujeres.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013V\u00e1lgate mil satanases, por no maldecirte por encantador y gigante, Malambruno, \u00bfy no hallaste otro g\u00e9nero de castigo que dar a estas pecadoras sino el de barbarlas? \u00bfC\u00f3mo y no fuera mejor y a ellas les estuviera m\u00e1s a cuento quitarles la mitad de las narices, de medio arriba, aunque hablaran gangoso, que no ponerles barbas? Apostar\u00e9 yo que no tienen hacienda para pagar a quien las rape.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013As\u00ed es la verdad, se\u00f1or \u2013respondi\u00f3 una de las doce\u2013, que no tenemos hacienda para mondarnos, y, as\u00ed, hemos tomado algunas de nosotras por remedio ahorrativo de usar de unos pegotes o parches pegajosos, y aplic\u00e1ndolos a los rostros, y tirando de golpe, quedamos rasas y lisas como fondo de mortero de piedra; que puesto que hay en Candaya mujeres que andan de casa en casa a quitar el vello y a pulir las cejas y hacer otros menjurjes tocantes a mujeres, nosotras las due\u00f1as de mi se\u00f1ora por jam\u00e1s quisimos admitirlas (&#8230;), y si por el se\u00f1or don Quijote no somos remediadas, con barbas nos llevar\u00e1n a la sepultura.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote, firme en el \u2018delirio\u2019 de ser un caballero andante, se presta de inmediato a socorrer a tan cuitadas damas y a enfrentarse con el malvado gigante Malambruno, y pregunta qu\u00e9 debe hacer. A partir de este momento entra en escena el caballo Clavile\u00f1o. \u00a1Por fin!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La Condesa de las Tres Faldas demuestra ahora una rigurosa mentalidad cient\u00edfica, un acentuado prurito de exactitud t\u00e9mporo-espacial:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Es el caso \u2013respondi\u00f3 la Dolorida\u2013 que desde aqu\u00ed al reino de Candaya, si se va por tierra, hay cinco mil leguas, dos m\u00e1s o menos <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[27.863 Km., aproximadamente, seg\u00fan la definici\u00f3n del DLE (2019): \u2018camino que regularmente se anda en una hora, y que en el antiguo sistema espa\u00f1ol equivale a 5.572,7 m.\u2019]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">; pero si se va por el aire y por la l\u00ednea recta, hay tres mil y docientas y veinte y siete <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[17.983 Km., metro arriba o abajo]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y como casi todo tiene remedio, a\u00f1ade:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Es tambi\u00e9n de saber que Malambruno me dijo que cuando la suerte me deparase al caballero nuestro libertador, que \u00e9l le enviar\u00eda una cabalgadura (&#8230;) aquel mesmo caballo de madera (&#8230;)\u00a0<\/span><\/em><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">el cual caballo se rige por una clavija que tiene en la frente, que le sirve de freno, y vuela por el aire con tanta ligereza, que parece que los mesmos diablos le llevan. Este tal caballo, seg\u00fan es tradici\u00f3n antigua, fue compuesto por aquel sabio Merl\u00edn (&#8230;) y es lo bueno que (&#8230;) ni come ni duerme ni gasta herraduras, y lleva un portante <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[\u2018andadura regular y ligera de la caballer\u00eda\u2019; n.]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"> por los aires sin tener alas, que el que va encima puede llevar una taza llena de agua en la mano sin que se le derrame gota, seg\u00fan camina llano y reposado.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza asegura que: <em>\u201cpara andar reposado y llano, mi rucio\u201d<\/em>; pero se interesa mucho por tan desconocida y sorprendente cabalgadura: c\u00f3mo se llama, cu\u00e1ntos caben en ella, y c\u00f3mo se dirige o gobierna.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Se llama Clavile\u00f1o el Al\u00edgero, cuyo nombre conviene con el ser de le\u00f1o y con la clavija que trae en la frente y con la ligereza con que camina (&#8230;) volvi\u00e9ndola a una parte o a otra <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[la clavija]<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"> el caballero que va encima le hace caminar como quiere, o ya por los aires, o ya rastreando y casi barriendo la tierra, o por el medio, que es el que se busca y se ha de tener en todas las acciones bien ordenadas.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Lo que no le gusta a Sancho ni un pelo es que al poder montar dos personas, <em>\u201cla una en la silla y la otra en las ancas\u201d<\/em>, le corresponde a \u00e9l acompa\u00f1ar a Don Quijote en tan fant\u00e1stico viaje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El reci\u00e9n nombrado gobernador se resiste todo lo que puede. Se queja de que <em>\u201clos historiadores\u201d<\/em> cuando relatan las aventuras de los caballeros nunca se acuerdan de mencionar a los escuderos: <em>\u201c\u00bfHanse de llevar ellos la fama de las que acaban y hemos de llevar nosotros el trabajo?\u201d<\/em>. Protesta de las beneficiadas: <em>\u201cCuando esta caridad se hiciera por algunas doncellas recogidas o por algunas ni\u00f1as de la doctrina <\/em>[\u2018hu\u00e9rfanas\u2019; n.]<em>, pudiera el hombre aventurarse a cualquier trabajo; pero que lo sufra por quitar las barbas a due\u00f1as, \u00a1mal a\u00f1o!, mas que las viese yo a todas con barbas, desde la mayor hasta la menor y de la m\u00e1s melindrosa hasta la m\u00e1s repulgada <\/em>[\u2018atrevida\u2019, \u2018descarada\u2019; n.]<em>.\u201d <\/em>Finalmente, pone la excusa de permanecer en compa\u00f1\u00eda de La Duquesa para ir adelantando el desencantamiento de Dulcinea<\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cY podr\u00eda ser que cuando volviese hallase mejorada la causa de la se\u00f1ora Dulcinea en tercio y quinto, porque pienso en los ratos ociosos y desocupados darme una tanda de azotes, que no me la cubra pelo <\/em>[f\u00f3rmula popular para encarecer una pena o, en sentido recto, una herida que, al cicatrizar, no deja crecer el pelo sobre la nueva piel; n.]<em>.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pero ni con \u00e9stas. La due\u00f1a Dolorida, una experta en la exposici\u00f3n de grandes cuitas y floridos dramas \u2013sobre la elocuencia de su barba\u2013, consigue sacar <em>\u201clas l\u00e1grimas de los ojos de todos los circunstantes, y aun arras\u00f3 los de Sancho\u201d<\/em>. De tal modo, enternecido el escudero, se <em>\u201cpropuso en su coraz\u00f3n de acompa\u00f1ar a su se\u00f1or hasta las \u00faltimas partes del mundo, si es que en ello consistiese quitar la lana de aquellos venerables rostros.\u201d\u00a0\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De cosas que ata\u00f1en y tocan a esta aventura y a esta memorable historia\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 40. RAE, 2015)\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rotundo,\u00a0muy matizado autoelogio que Cervantes se dedica a s\u00ed mismo en el comienzo de este cap\u00edtulo tiene un claro car\u00e1cter ir\u00f3nico, pero la parte de verdad que puede contener, que es toda, en el contexto narrativo del simple \u2013por no decir vulgar\u2013 numerito circense de mujeres barbudas de cuatro cap\u00edtulos y pico de duraci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1202"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1202"}],"version-history":[{"count":25,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1202\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1227,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1202\/revisions\/1227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}