{"id":1281,"date":"2020-08-30T00:49:23","date_gmt":"2020-08-30T00:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1281"},"modified":"2020-09-02T13:55:50","modified_gmt":"2020-09-02T13:55:50","slug":"en-un-lugar-llamado-insula-capitulo-45","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/08\/30\/en-un-lugar-llamado-insula-capitulo-45\/","title":{"rendered":"En un lugar llamado \u00ednsula (cap\u00edtulo 45)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La \u00ednsula existe, y Sancho Panza llega por fin como gobernador para tomar posesi\u00f3n de su m\u00e1s ansiado deseo. \u00a1Qui\u00e9n lo hubiera imaginado!<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201cDigo, pues, que con todo su acompa\u00f1amiento lleg\u00f3 Sancho a un lugar de hasta mil vecinos, que era de los mejores que el duque ten\u00eda. Di\u00e9ronle a entender que se llamaba \u00abla \u00ednsula Barataria\u00bb, o ya porque el lugar se llamaba \u00abBaratario\u00bb o ya por el barato<\/i> [\u2018propina que se da a los mirones en los garitos de juego\u2019; nota al pie, n.] <i>con que se le hab\u00eda dado el gobierno. Al llegar a las puertas de la villa, que era cercada, sali\u00f3 el regimiento del pueblo<\/i> [\u2018concejo municipal\u2018; n.] <i>a recebirle, tocaron las campanas y todos los vecinos dieron dieron muestras de general alegr\u00eda y con mucha pompa le llevaron a la iglesia mayor a dar gracias a Dios, y luego con algunas rid\u00edculas ceremonias le entregaron las llaves del pueblo y le admitieron por perpetuo gobernador de la \u00ednsula Barataria.\u201d<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Seg\u00fan nota al pie en la edici\u00f3n del <i>Quijote<\/i> de la RAE (2015): <i>\u201cLa villa de Barataria se ha identificado con la de Alcal\u00e1 de Ebro (Zaragoza).\u201d<\/i> Este pueblo de la Ribera Alta, a unos 35 km. de la capital, tiene hoy menos poblaci\u00f3n, cerca de 300 habitantes, y est\u00e1 situado en un meandro justo a orillas del r\u00edo. Cuando anta\u00f1o se produc\u00edan crecidas las aguas rodeaban el pueblo, convirti\u00e9ndose pr\u00e1cticamente en una isla fluvial. Era se\u00f1or\u00edo en tiempos de Cervantes de los duques de Villahermosa, una familia de alta raigambre nobiliaria que tuvo su origen en el Ducado que otorg\u00f3 Juan II, rey de Arag\u00f3n, Valencia y Mallorca, conde de Barcelona, rey consorte de Navarra, y rey de Sicilia, Cerde\u00f1a y C\u00f3rcega, a uno de sus hijos naturales, Alonso, hermanastro por tanto del leg\u00edtimo Fernando el Cat\u00f3lico. Cervantes de muy joven, siendo paje o camarero del s\u00e9quito del cardenal Acquaviva, que iba de regreso a Roma, visit\u00f3 la localidad cercana de Pedrola, a tan solo 4 km. de Alcal\u00e1 de Ebro, y se hosped\u00f3 en el palacio de los duques de Villahermosa. Algunos cervantistas asocian a estos duques reales con los personajes que de manera gen\u00e9rica en el <i>Quijote<\/i> se llaman <i>\u201cel duque\u201d<\/i> y <i>\u201cla duquesa\u201d<\/i>. Referencia posible, desde luego, aunque cuando interpretamos un texto literario nunca debe olvidarse que con frecuencia las referencias a la realidad que hacen los escritores en sus obras de ficci\u00f3n son: 1) libremente modificadas, cambiadas, transformadas o distorsionadas mediante su fantas\u00eda, y 2) mezcladas o fusionadas con referencias reales de otras personas, otros lugares y otros tiempos. Es decir, no son \u2018referencias literales\u2019 de la realidad sino \u2018objetos h\u00edbridos\u2019, objetos complejos en parte reales y en parte imaginados. Genuinamente: \u2018objetos literarios\u2019.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Por eso resulta de mucho inter\u00e9s en cuanto a las posibles referencias a lugares\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">reales hechas en el <i>Quijote,\u00a0<\/i>que mientras que para <i>\u201cla villa de Barataria\u201d<\/i> hay una nota al pie en la que la RAE afirma que <i>\u201cse ha identificado\u201d<\/i> con un pueblo aragon\u00e9s concreto, Alcal\u00e1 de Ebro, en cambio no existe una nota an\u00e1loga que afirme que se haya identificado el famos\u00edsimo <i>\u201cEn un lugar de la Mancha&#8230;\u201d<\/i> con alguno de los no pocos pueblos manchegos que hasta ahora se han propuesto (mediante razonamientos m\u00e1s o menos l\u00f3gicos, y estudios m\u00e1s o menos cient\u00edficos): Argamasilla de Alba, Alc\u00e1zar de San Juan, Villanueva de los Infantes, etc. La Real Academia Espa\u00f1ola, a fecha de pandemia por coronavirus de finales de verano de 2020 (\u00a1esperemos tener pronto<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0la vacuna!), todav\u00eda no avala ni identifica ning\u00fan pueblo, villa o lugar concreto como \u2018el lugar\u2019 de la Mancha al que se refiere Cervantes en su novela, el pueblo de Don Quijote y Sancho del que el narrador dice que no quiere acordarse de su nombre. No<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0podemos saber si la RAE modificar\u00e1 o no su criterio y avalar\u00e1 alguna hip\u00f3tesis ante la insistencia\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">de varios <i>estudiosos<\/i> <i>localizacionistas <\/i>que aseguran haber dado con la \u2018soluci\u00f3n topogr\u00e1fica\u2019. M\u00e1xime cuando la Academia sobre este asunto se muestra particularmente silenciosa, ni a favor ni en contra de un lugar o de otro. La raz\u00f3n por la que Cervantes no menciona en su novela el nombre del lugar resulta bastante clara a tenor de lo que escribe en el Cap\u00edtulo Primero de la Primera parte: <i>\u201cPero acord\u00e1ndose que el valeroso Amad\u00eds no s\u00f3lo se hab\u00eda contentado con llamarse \u00abAmad\u00eds\u00bb a secas, sino que a\u00f1adi\u00f3 el nombre de su reino y patria, por hacerla famosa, y se llam\u00f3 \u00abAmad\u00eds de Gaula\u00bb, as\u00ed quiso, como buen caballero, a\u00f1adir al suyo el nombre de la suya y llamarse \u00abdon Quijote de la Mancha\u00bb, con que a su\u00a0su parecer declaraba muy al vivo su linaje y patria, y la honraba con tomar el sobrenombre della\u201d. <\/i>\u00a1Don Quijote de la Mancha!, pues, no Don Quijote de este pueblo, de ese pueblo, o del otro pueblo. La voluntad literaria expresada por Cervantes es muy expl\u00edcita. Empe\u00f1arse en identificar a Don Quijote con un \u00fanico pueblo manchego va en sentido contrario a esta voluntad. Obviamente, si don Miguel hubiese querido asociar el nombre del lugar con su personaje principal lo habr\u00eda mencionado, igual que hace con otros pueblos de la Mancha y muy especialmente con El Toboso, al que asocia de manera directa y muy potente con Dulcinea. \u00a1Dulcinea del Toboso! \u00a1\u00a1Y Don Quijote de la Mancha!! Es posible, por tanto, que el empe\u00f1o en localizar un lugar concreto responda a ciertos\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">deseos de grandeza por compartir la fama universal del <em>Quijote<\/em>&#8230;\u00a0y a intereses, dif\u00edcilmente disimulables, econ\u00f3mico-municipales. En fin, necesario no es para nada, y ya se ver\u00e1 si resulta posible solucionar tan literario misterio.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">En el comienzo del cap\u00edtulo, y ante la importancia hist\u00f3rica del nombramiento, el narrador (que no aclara si tambi\u00e9n Cide Hamete, aunque siendo \u00e9l moro resulta improbable) invoca y solicita\u00a0nada menos que a <em>\u201cFebo\u201d<\/em>,\u00a0al dios Apolo, padre inventor de la medicina seg\u00fan la mitolog\u00eda griega e inspirador de la m\u00fasica y la poes\u00eda, <i>\u201ccon cuya ayuda el hombre engendra al hombre\u201d<\/i>, que favorezca y avive su ingenio para contar como se merece todo lo que va a acontecer en el gobierno del <i>\u201cgran Sancho Panza\u201d<\/i>. Sabemos as\u00ed que despu\u00e9s de ser recibido con campanas de j\u00fabilo por los del lugar, conocedores muchos de la industria del Duque, el mayordomo que lleg\u00f3 con \u00e9l a la \u00ednsula (el mismo bromista que represent\u00f3 a Merl\u00edn en el bosque despu\u00e9s de la monter\u00eda, y luego a la barbada y dolorida condesa Trifaldi) le puso de inmediato a trabajar.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201cFinalmente, en sac\u00e1ndole de la iglesia le llevaron a la silla del juzgado y le sentaron en ella, y el mayordomo del duque le dijo: <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u2013Es costumbre antigua en esta \u00ednsula, se\u00f1or gobernador, que el que viene a tomar posesi\u00f3n desta famosa \u00ednsula est\u00e1 obligado a responder a una pregunta que se le hiciere que sea algo intricada y dificultosa, de cuya respuesta el pueblo toma y toca el pulso del ingenio de su nuevo gobernador y, as\u00ed, o se alegra o se entristece con su venida.\u201d\u00a0<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Pregunt\u00f3 entonces Sancho, cambiando el tercio y tomando la delantera al histri\u00f3nico mayordomo, qu\u00e9 dec\u00edan unas grandes letras escritas en una pared pr\u00f3xima a su silla.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201c\u2013Se\u00f1or, all\u00ed est\u00e1 escrito y notado el d\u00eda en que vuestra se\u00f1or\u00eda tom\u00f3 posesi\u00f3n desta \u00ednsula, y dice el epitafio: \u00abHoy d\u00eda, a tantos de tal mes y de tal a\u00f1o, tom\u00f3 la posesi\u00f3n desta \u00ednsula el se\u00f1or don Sancho Panza, que muchos a\u00f1os la goce\u00bb. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u2013\u00bfY a qui\u00e9n llaman don Sancho Panza? \u2013pregunt\u00f3 Sancho. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u2013A vuestra se\u00f1or\u00eda \u2013respondi\u00f3 el mayordomo\u2013, que en esta \u00ednsula no ha entrado otro Panza sino el que est\u00e1 sentado en esa silla. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u2013Pues advertid, hermano \u2013dijo Sancho\u2013, que yo no tengo don, ni en todo mi linaje le ha habido: Sancho Panza me llaman a secas, y Sancho se llam\u00f3 mi padre, y Sancho mi ag\u00fcelo, y todos fueron Panzas, sin a\u00f1adiduras de dones ni donas.\u201d <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">De este modo comienza su gobierno Sancho Panza, con firmeza y cumpliendo el consejo que le dio Don Quijote de no sentir verg\u00fcenza por su humilde condici\u00f3n de labrador analfabeto. Advirtiendo adem\u00e1s que si en la \u00ednsula hay <i>\u201cm\u00e1s dones que piedras (&#8230;) yo escardar\u00e9 estos dones<\/i> [\u2018arrancar\u00e9\u2019 como si fuesen malas hierbas; n.], <i>que por la muchedumbre deben de enfadar como los mosquitos.\u201d <\/i>Decisi\u00f3n, car\u00e1cter, ning\u00fan miedo, seguridad, templanza, intuici\u00f3n, ponderado y astuto juicio, r\u00e1pido discernimiento y sentido com\u00fan. Sentido com\u00fan, pero tambi\u00e9n todo lo dem\u00e1s. Notables dotes de mando que seguir\u00e1 demostrando en los siguientes pleitos entre vecinos que le presentan a continuaci\u00f3n para ser juzgados. De cuyas sentencias depende a su vez el juicio que los congregados y todos los del lugar puedan sacar del flamante nuevo gobernador de tan aragonesa \u00ednsula, que <i>\u201cdi\u00e9ronle a entender\u201d<\/i> que se llamaba <i>\u00abla \u00ednsula Barataria\u00bb<\/i>.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Los pleitos no son invenci\u00f3n original de Cervantes, casi todos son cuentos o relatos populares muy conocidos en la \u00e9poca. Lo \u2018\u00fanico\u2019 que hace don Miguel es narrarlos a su manera.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Como el del labrador desconfiado y el sastre listillo, que ante la porf\u00eda del primero por aprovechar al m\u00e1ximo el trozo de pa\u00f1o que le \u00a0entrega, hace cinco caperuzas, que solo caben en las puntas de los dedos de la mano, sentenciando Sancho que el labrador se quede sin el pa\u00f1o y el sastre sin cobrar la hechura, \u00a1y las caperuzas para los presos de la c\u00e1rcel! <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">O el del anciano que escondi\u00f3 diez escudos de oro que otro le hab\u00eda prestado en una ca\u00f1a que llevaba como b\u00e1culo, jurando sobre la cruz de la vara de mando del gobernador, tras pedir al otro anciano que la sostuviera un momento, que se los hab\u00eda devuelto de mano a mano, con lo que<i> \u201cponi\u00e9ndose el \u00edndice de la mano derecha sobre las cejas y las narices, estuvo como pensativo un peque\u00f1o espacio\u201d<\/i>, cayendo el perspicaz Sancho en la cuenta del enga\u00f1o, <i>\u201cy m\u00e1s que \u00e9l hab\u00eda o\u00eddo contar otro caso como aqu\u00e9l al cura de su lugar\u201d<\/i>, dando orden de\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">romper la ca\u00f1a, de la que salieron los escudos de oro.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y finalmente el de la mujer que entr\u00f3 gritando que un ganadero rico <i>\u201cme ha cogido en la mitad dese campo y se ha aprovechado de mi cuerpo como si fuera trapo mal lavado, y, \u00a1desdichada de m\u00ed!, me ha llevado lo que yo ten\u00eda guardado m\u00e1s de veinte y tres a\u00f1os ha, defendi\u00e9ndolo de moros y cristianos, de naturales y estranjeros\u201d<\/i>, manifestando el hombre que en efecto <i>\u201cyogaron juntos\u201d<\/i>, aunque piensa que pag\u00f3 <i>\u201clo soficiente\u201d<\/i>, pero Sancho manda que le entregue la bolsa con veinte ducados de plata que ten\u00eda por la venta de, <i>\u201ccon perd\u00f3n sea dicho, cuatro puercos\u201d<\/i>, saliendo la mujer a la calle con mil reverencias y rogando a Dios por la vida y salud del gobernador, pero a continuaci\u00f3n Sancho dice al buen hombre que vaya tras ella y le quite la bolsa y la traiga, y vuelven los dos sin haberlo conseguido, pues con u\u00f1as y dientes defend\u00eda esa\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">bolsa la dama, y entonces el gobernador <i>\u201cdijo a la esforzada, y no forzada: \u2013Hermana m\u00eda, si el mismo aliento y valor que hab\u00e9is mostrado para defender esta bolsa le mostr\u00e1rades, y aun la mitad menos, para defender vuestro cuerpo, las fuerzas de H\u00e9rcules no os hicieran fuerza\u201d<\/i>, llam\u00e1ndola sin ambages <i>\u201cchurrillera, desvergonzada y embaidora\u201d<\/i>, con pena de destierro de la \u00ednsula, y aconsejando al ganadero que en adelante, si no quer\u00eda volver a perder la bolsa, tuviese m\u00e1s cuidado con su voluntad de yogar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201cEl que escrib\u00eda las palabras, hechos y movimientos de Sancho\u201d,\u00a0<\/i>y la multitud de\u00a0vecinos del lugar all\u00ed presente, quedaron admirados no solo con\u00a0<i>\u201cel traje, las barbas, la gordura y peque\u00f1ez del nuevo gobernador\u201d<\/i>, teni\u00e9ndole por sus sentencias como <i>\u201cun nuevo Salom\u00f3n\u201d<\/i>. A lo que Sancho a\u00f1adi\u00f3 relajado y ufano: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201cAhora se ver\u00e1 si tengo yo caletre para gobernar todo un reino.\u201d\u00a0<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><b>De c\u00f3mo el gran Sancho Panza tom\u00f3 la posesi\u00f3n de su \u00ednsula y del modo que comenz\u00f3 a gobernar<\/b> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 45. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00ednsula existe, y Sancho Panza llega por fin como gobernador para tomar posesi\u00f3n de su m\u00e1s ansiado deseo. \u00a1Qui\u00e9n lo hubiera imaginado! \u201cDigo, pues, que con todo su acompa\u00f1amiento lleg\u00f3 Sancho a un lugar de hasta mil vecinos, que era de los mejores que el duque ten\u00eda. Di\u00e9ronle a entender que se llamaba \u00abla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1281"}],"version-history":[{"count":37,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1318,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions\/1318"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}