{"id":1319,"date":"2020-09-06T08:03:43","date_gmt":"2020-09-06T08:03:43","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1319"},"modified":"2020-09-22T19:36:14","modified_gmt":"2020-09-22T19:36:14","slug":"el-trovador-acosado-capitulo-49","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/09\/06\/el-trovador-acosado-capitulo-49\/","title":{"rendered":"El trovador acosado (cap\u00edtulo 46)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Acoso cencerril, gatuno, amoroso\u2026 e incluso sexual. \u00a1Pobre Don Quijote!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cDejamos al gran don Quijote envuelto en los pensamientos que le hab\u00edan causado la m\u00fasica de la enamorada doncella Altisidora: acostose con ellos, y, como si fueran pulgas, no le dejaron dormir ni sosegar un punto (&#8230;). Pero como es ligero el tiempo y no hay barranco que le detenga, corri\u00f3 caballero en las horas, y con mucha presteza lleg\u00f3 la de la ma\u00f1ana, lo cual visto por don Quijote, dej\u00f3 las blandas plumas y nonada perezoso se visti\u00f3.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En efecto, despu\u00e9s de acostarse con sus pensamientos, al llegar el d\u00eda se visti\u00f3 de la manera m\u00e1s aparente que pudo: con unas <em>\u201cbotas de camino\u201d<\/em> altas para tapar los puntos de las medias que se le hab\u00edan soltado la noche anterior, <em>\u201cmant\u00f3n de escarlata\u201d<\/em> y <em>\u201cmontera de terciopelo verde\u201d<\/em> con adornos de plata. Ech\u00f3 mano de <em>\u201cun gran rosario que consigo contino tra\u00eda, y con gran prosopopeya y contoneo sali\u00f3 a la antesala, donde el duque y la duquesa estaban ya vestidos y como esper\u00e1ndole.\u201d<\/em> [Prosopopeya y contoneo: \u2018ceremoniosidad y afectaci\u00f3n\u2019. Se ha notado la ir\u00f3nica alternancia entre el sufrido estoicismo de DQ en otros cap\u00edtulos (propio del \u00abcaballero andante\u00bb) y su actual coqueter\u00eda, m\u00e1s adecuada al \u00abcaballero cortesano\u00bb; nota al pie, n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pero Altisidora estaba temprano al acecho con una amiga, y cuando se cruzan con \u00e9l la jovencita finge desmayarse. Don Quijote asegura: <em>\u201cYa s\u00e9 yo de qu\u00e9 proceden estos accidentes\u201d<\/em>, y con intenci\u00f3n de consolar <em>\u201clo mejor que pudiere a esta lastimada doncella\u201d<\/em> pide que le dejen por la noche en su aposento un la\u00fad, a\u00f1adiendo que <em>\u201cen los principios amorosos los desenga\u00f1os prestos suelen ser remedios calificados.\u201d<\/em> De modo que tras las <em>\u201csabrosas pl\u00e1ticas\u201d<\/em> del d\u00eda con Los Duques, aparece una vihuela a las once de la noche en su habitaci\u00f3n. Se acerc\u00f3 a la ventana y <em>\u201cafin\u00e1dola lo mejor que supo, escupi\u00f3 y remondose el pecho<\/em> [\u2018carraspe\u00f3 para aclarar la voz\u2019; n.], <em>y luego, con una voz ronquilla aunque entonada, cant\u00f3 el siguiente romance, que \u00e9l mismo aquel d\u00eda hab\u00eda compuesto:\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Suelen las fuerzas de amor\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">sacar de quicio a las almas,\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">tomando por instrumento\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">la ociosidad descuidada.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Suele el coser y el labrar [\u2018bordar\u2019; n.]\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">y el estar siempre ocupada\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">ser ant\u00eddoto al veneno\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">de las amorosas ansias (&#8230;).\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El romance es largo, pero los primeros versos lo resumen muy bien: \u00a1m\u00e1s trabajo y menos ociosidad! Un consejo sin duda aplicable no solo a esas jovencitas quincea\u00f1eras, o\u00a0<em>catorcea\u00f1eras,\u00a0<\/em>sino a toda la <em>\u201cgente del castillo\u201d\u00a0<\/em>empezando por los Se\u00f1ores Duques. Convertido en trovador y poeta, en cantautor entonado, Don Quijote deja claro adem\u00e1s que la \u00fanica imagen y el \u00fanico amor que pueden permanecer grabados en su alma y en su coraz\u00f3n son los de Dulcinea del Toboso.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En la\u00a0<em>Vida de Don Quijote y Sancho seg\u00fan Miguel de Cervantes Saavedra<\/em> (1905), dice Unamuno: <em>\u201cDon Quijote canta, Don Quijote es poeta (&#8230;). El verdadero h\u00e9roe es, s\u00e9palo o no, poeta, porque \u00bfqu\u00e9 sino poes\u00eda es el hero\u00edsmo?\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">De pronto, de este apacible n\u00famero po\u00e9tico y musical el texto pasa a una de esas burlas pesadas que constantemente recibe Don Quijote para supuesto regocijo de todos. Burlas torpes, brutas, simplonas, un tanto infantiles, que hoy tienen dudosa gracia. Y para remate, la que a continuaci\u00f3n ocurre inventada por los propios Duques es de lo m\u00e1s estruendosa. Los Se\u00f1ores Duques son aficionados al ruido, por lo que venimos viendo, a la burla rimbombante y gruesa. \u00a1Menos mal que gracias a la variada mano de Cervantes el <em>Quijote<\/em> contiene much\u00edsimas otras cosas! Por ejemplo, un fino sentido del humor ir\u00f3nico que constantemente acompa\u00f1a y redimensiona la simpleza y tosquedad de las burlas. Esta de ahora debida al m\u00e1s bien corto ingenio de los Duques (personajes que no est\u00e1n precisamente entre los mejores de la novela) consiste en un mont\u00f3n de cencerros, <em>\u201cm\u00e1s de cien\u201d<\/em>, y <em>\u201cun gran saco de gatos, que asimismo tra\u00edan cencerros menores atados a las colas\u201d<\/em>, que los criados descuelgan hasta la reja de Don Quijote. <em>\u201cDos o tres\u201d<\/em> de ellos entran en su habitaci\u00f3n, tiran y apagan las velas, y empiezan a dar vueltas y a mayar como <em>\u201cdiablos\u201d<\/em> intentando escaparse. El susto, el ruido, el alboroto, y la \u2018deprivaci\u00f3n sensorial\u2019 al quedarse a oscuras, activan la \u2018ideaci\u00f3n delirante\u2019 del hidalgo, su \u2018enfermedad\u2019, de modo que <em>\u201cponiendo mano a la espada, comenz\u00f3 a tirar estocadas por la reja y a decir a grandes voces:\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1Afuera, malignos encantadores! \u00a1Afuera, canalla hechiceresca, que yo soy don Quijote de la Mancha, contra quien no valen ni tienen fuerza vuestras malas intenciones!\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los gatos al fin <em>\u201cacudieron a la reja y por all\u00ed se salieron, aunque uno, vi\u00e9ndose tan acosado de las cuchilladas de don Quijote, le salt\u00f3 al rostro y le asi\u00f3 de las narices con las u\u00f1as y los dientes, por cuyo dolor don Quijote comenz\u00f3 a dar los mayores gritos que pudo.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los Duques acuden para ayudarle con varias luces. Y el valiente caballero en medio de tan desigual batalla exclama:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00a1No me le quite nadie! \u00a1D\u00e9jenme mano a mano con este demonio, con este hechicero, con este encantador, que yo le dar\u00e9 a entender de m\u00ed a \u00e9l qui\u00e9n es don Quijote de la Mancha!\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>Pero el gato, no cur\u00e1ndose destas amenazas, gru\u00f1\u00eda y apretaba; mas en fin el duque se le desarraig\u00f3 y le ech\u00f3 por la reja. Qued\u00f3 don Quijote acribado el rostro<\/em> [\u2018con la cara hecha una criba\u2019, por los agujeros que hab\u00edan dejado en ella las u\u00f1as del gato; n.] <em>y no muy sanas las narices.\u201d\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La broma le cost\u00f3\u00a0<em>\u201ccinco d\u00edas de encerramiento y de cama\u201d<\/em>, a pesar de aplicarle el famoso y muy caro <em>\u201caceite de Aparicio\u201d<\/em> y de que <em>\u201cla misma Altisidora con sus blanqu\u00edsimas manos le puso unas vendas por todo lo herido.\u201d<\/em> Y mientras lo hac\u00eda, al dolor del cuerpo la desinhibida doncella no perdi\u00f3 la ocasi\u00f3n para a\u00f1adirle el del alma, pues <em>\u201ccon voz baja le dijo:\u00a0\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni t\u00fa lo goces, ni llegues a t\u00e1lamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Heroica paciencia! \u00a1Buen e ingenuo coraz\u00f3n!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cA todo esto no respondi\u00f3 don Quijote otra palabra si no fue dar un profundo suspiro, y luego se tendi\u00f3 en su lecho, agradeciendo a los duques la merced, no porque \u00e9l ten\u00eda temor de aquella canalla gatesca, encantadora y cencerruna, sino porque hab\u00eda conocido la buena intenci\u00f3n con que hab\u00edan venido a socorrerle.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los Duques se fueron\u00a0<em>\u201cpesarosos\u201d<\/em> por el desenlace de la burla, <em>\u201cque no creyeron que tan pesada y costosa le saliera a don Quijote\u201d<\/em>. Su primera intenci\u00f3n hab\u00eda sido hacerle una que fuese <em>\u201cm\u00e1s risue\u00f1a que da\u00f1osa\u201d<\/em>. \u00bfRisue\u00f1a&#8230;? El tremendo susto con tanto cencerro y tanto gato maullador\u00a0interrumpiendo bruscamente su pac\u00edfica actuaci\u00f3n trovadoresca, ya es de por s\u00ed una broma bastante pesadita. Si hoy d\u00eda unos duques de los que todav\u00eda quedan, o alg\u00fan personaje famoso, invitasen a su chalet a un enfermo mental con intenci\u00f3n de burlarse de \u00e9l, aunque solo fuese mediante burlas supuestamente no ofensivas o <em>\u201crisue\u00f1as\u201d<\/em>, inmediatamente saldr\u00edan como noticia y se les pondr\u00eda a caldo en las televisiones y en internet\u2026 \u00a1afortunadamente! Lo que en tiempos de Cervantes y para el propio Cervantes era aceptable como recurso de humor, hoy d\u00eda, en el siglo XXI, ya no lo es. A ning\u00fan escritor se le ocurre en el presente escribir una novela sometiendo a constantes burlas a su personaje principal, \u2018enfermo mental\u2019, con el prop\u00f3sito de hacer re\u00edr a los lectores ri\u00e9ndose de su \u2018enfermedad\u2019 (el autor en primer lugar). Por supuesto, cualquier novelista es completamente libre de escribir un texto con ese planteamiento si as\u00ed lo decide, pero la aceptaci\u00f3n social que pudiese tener, traducida en ventas y fama personal, quiz\u00e1 no ser\u00eda la que m\u00e1s le gustase. Cervantes utiliz\u00f3 un recurso de humor aceptado por la sociedad de su tiempo, cosa que ahora no ocurre. El respeto hacia una persona con enfermedad mental ha de ser m\u00e1s cuidadoso que hacia cualquier otra persona. Esta contempor\u00e1nea y civilizada norma social incluye t\u00e1citamente la creaci\u00f3n literaria. De bromas y bromitas para <em>re\u00edrse de<\/em>\u00a0estas personas, de su trastorno, de su enfermedad, nada de nada, mejor ninguna, ni en la realidad ni en la ficci\u00f3n. Para\u00a0<em>re\u00edrse con<\/em>\u00a0ellas, en cambio, todo lo que pueda ingeniarse tanto en la Literatura como en el mundo real es bienvenido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Igual que sucede con: 1) La presencia constante en el texto de la moral religiosa cat\u00f3lico-cristiana (cuya heroica defensa por parte de Don Quijote tanto ensalza Unamuno: <em>\u201cDon Quijote fue, queda ya dicho, fiel disc\u00edpulo del Cristo\u201d<\/em>), y 2) La aceptaci\u00f3n sin cr\u00edtica de la monarqu\u00eda absoluta de su tiempo, Cervantes y el <em>Quijote<\/em> pueden tambi\u00e9n considerarse anacr\u00f3nicos, anticuados, superados, en esa: 3) Actitud burlesca hacia los enfermos mentales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los tiempos cambian, las sociedades evolucionan. No todas las ideas, creencias y actitudes de los grandes escritores y artistas son eternas. Tampoco las de don Miguel. Aunque con lo \u2018eterno\u2019 que hay en Cervantes (empezando por su ir\u00f3nico sentido del humor) los lectores de todo el mundo seguimos teniendo para afrontar los duros y gratuitos palos que da la vida una mina de platino-rodio, una fuente de agua en la monta\u00f1a, la constante emoci\u00f3n de la risa y la sonrisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Del temeroso espanto cencerril y gatuno que recibi\u00f3 don Quijote en el discurso de los amores de la enamorada Altisidora<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 46. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acoso cencerril, gatuno, amoroso\u2026 e incluso sexual. \u00a1Pobre Don Quijote!\u00a0\u00a0 \u201cDejamos al gran don Quijote envuelto en los pensamientos que le hab\u00edan causado la m\u00fasica de la enamorada doncella Altisidora: acostose con ellos, y, como si fueran pulgas, no le dejaron dormir ni sosegar un punto (&#8230;). Pero como es ligero el tiempo y no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1319"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1348,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1319\/revisions\/1348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}