{"id":1335,"date":"2020-09-20T10:11:05","date_gmt":"2020-09-20T10:11:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1335"},"modified":"2020-09-22T17:32:08","modified_gmt":"2020-09-22T17:32:08","slug":"creer-en-don-quijote-capitulo-48","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/09\/20\/creer-en-don-quijote-capitulo-48\/","title":{"rendered":"Creer en Don Quijote (cap\u00edtulo 48)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Quiz\u00e1 la persona que en los \u00faltimos cuatro siglos haya cre\u00eddo m\u00e1s en Don Quijote, de un modo m\u00e1s profundo y radical, sea el antiguo Rector de la Universidad de Salamanca, don Miguel de Unamuno. Su ensayo de 1905 escrito cuando todav\u00eda era joven, <em>Vida de Don Quijote y Sancho seg\u00fan Miguel de Cervantes Saavedra, explicada y comentada por Miguel de Unamuno<\/em>, es toda una declaraci\u00f3n de fe en el personaje. Hasta el punto de que intenta hacerle independiente de su creador, intenta separarlo del control de Cervantes, afirmando que tiene un \u2018alma propia\u2019.\u00a0Una interpretaci\u00f3n e intento estos que dan origen, como no puede ser de otra manera, a una nueva creaci\u00f3n literaria, a una re-creaci\u00f3n del simbolismo del personaje, de la supuesta \u2018alma\u2019 de Don Quijote. Unamuno est\u00e1 persuadido de que el caballero andante,\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones y de lo que piense su creador literario,\u00a0tiene un simbolismo propio, aut\u00f3nomo, un \u2018alma\u2019 a la que \u00e9l respeta y es m\u00e1s fiel que el mismo don Miguel de Cervantes. Esta creencia del Rector, como la m\u00e1s aut\u00e9ntica fe religiosa, es ajena a todo convencionalismo social e institucional, a las razonables hip\u00f3tesis y teor\u00edas de los fil\u00f3logos y las Academias, a contemporizaciones y medias tintas. Es una fe personal que surge de muy adentro, de lo m\u00e1s hondo de la mente, de las entra\u00f1as, e implica a la persona toda, sus ideas, emociones y comportamiento. La figura de Jesucristo los cristianos no la consideran como la de un gran h\u00e9roe, al ser el hero\u00edsmo un atributo humano inferior a la divinidad. En la mitolog\u00eda cl\u00e1sica griega los h\u00e9roes ten\u00edan una condici\u00f3n semidivina, condici\u00f3n que en el cristianismo es equiparable al grado de santidad. Los grandes santos y santas cristianos pueden considerarse como grandes h\u00e9roes y hero\u00ednas religiosos. Unamuno cre\u00eda en estas santas y santos (en particular en Teresa de Jes\u00fas y en Ignacio de Loyola, a los que cita con frecuencia), cre\u00eda en su hero\u00edsmo anticonvencional, radical. Y cre\u00eda tambi\u00e9n que Don Quijote es uno de los m\u00e1s fieles seguidores de Cristo, uno de esos h\u00e9roes religiosos o m\u00edsticos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sin llegar a la potente fe del poeta, pensador, narrador, acad\u00e9mico y pol\u00edtico del mundo real de principios del siglo XX (uno de los m\u00e1s brillantes de la historia del Pensamiento y la Literatura espa\u00f1oles), fe de la que en sentido laico o semilaico hab\u00edan participado ya los escritores rom\u00e1nticos alemanes del XIX, en el mundo de la ficci\u00f3n literaria del <em>Quijote<\/em> hay algunos personajes que tambi\u00e9n creen en el caballero andante, por encima de los fingimientos y burlas de otros, de buena fe. El primero de todos es Sancho Panza, naturalmente, que sin embargo mantiene una creencia ambivalente respecto de su amo. Sancho cree y no cree en Don Quijote. En ocasiones le ve como un loco de remate, como un idealista ingenuo y trastornado, y otras como un hombre bueno, generoso, bienintencionado y sabio. Su creencia va evolucionando a lo largo de la novela hacia una progresiva mayor fe en el caballero. Una fe que aunque se debe m\u00e1s a la camarader\u00eda y al afecto que a compartir su manera de pensar y sobre todo de actuar, tambi\u00e9n procede de estas \u00faltimas. \u00a1Al fin y al cabo Sancho Panza es como su amo un creyente cat\u00f3lico-cristiano! Don Quijote, por su parte, evoluciona atendiendo cada vez en mayor medida las razones de sentido com\u00fan y el \u2018sentido de realidad\u2019 de su escudero.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Otro de los personajes que cree en Don Quijote (veremos luego de qu\u00e9 forma) aparece en escena en este cap\u00edtulo. \u00a1Una escena bien nocturna por cierto!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cAdem\u00e1s estaba moh\u00edno y malenc\u00f3lico el malferido don Quijote<\/em> [\u2018sobremanera\u2019; nota al pie, n.], <em>vendado el rostro y se\u00f1alado, no por la mano de Dios<\/em> [\u2018no por alg\u00fan defecto f\u00edsico\u2019; n.], <em>sino por las u\u00f1as de un gato, desdichas anejas a la andante caballer\u00eda. Seis d\u00edas estuvo sin salir en p\u00fablico, en una noche de las cuales, estando despierto y desvelado, pensando en sus desgracias y en el perseguimiento de Altisidora, sinti\u00f3 que con una llave abr\u00edan la puerta de su aposento, y luego imagin\u00f3 que la enamorada doncella ven\u00eda para sobresaltar su honestidad<\/em> [\u2018asaltar alevosamente\u2019; n.] <em>y ponerle en condici\u00f3n de faltar a la fee que guardar deb\u00eda a su se\u00f1ora Dulcinea del Toboso.<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013No \u2013dijo, creyendo a su imaginaci\u00f3n, y esto con voz que pudiera ser o\u00edda\u2013, no ha de ser parte la mayor hermosura de la tierra para que yo deje de adorar la que tengo grabada y estampada en la mitad de mi coraz\u00f3n y en lo m\u00e1s escondido de mis entra\u00f1as, ora est\u00e9s, se\u00f1ora m\u00eda, transformada en cebolluda labradora, ora en ninfa del dorado Tajo, tejiendo telas de oro y sirgo compuestas, ora te tenga Merl\u00edn o Montesinos donde ellos quisieren: que adondequiera eres m\u00eda y adoquiera he sido yo y he de ser tuyo.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1\u00a1Creyendo a su imaginaci\u00f3n!!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Qu\u00e9 precisa, sint\u00e9tica, conceptista y espl\u00e9ndida definici\u00f3n de la psicosis!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Lo que aparece en el aposento es una figura con una vela en la mano que se va acercando poco a poco a su cama. Esto desencadena el pavor del andante caballero, al creer que se trata de <em>\u201calguna bruja o maga\u201d<\/em> que quiere hacerle un hechizo. Como un rayo se pone en pie envuelto en una colcha amarilla, con la cara y los bigotes todo vendados y un gorro de dormir, empezando a santiguarse muchas veces. Una imagen c\u00f3mica para el lector (y no precisamente demostrativa del valor del caballero) que causa que la due\u00f1a do\u00f1a Rodr\u00edguez, la fantasmal figura que all\u00ed estaba junto a la no menos fantasmal de Don Quijote, se asuste, se le caiga la vela, quede toda la estancia a oscuras, trate de salir, tropiece en sus faldas y se d\u00e9 una gran ca\u00edda.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Do\u00f1a Rodr\u00edguez se identifica y dice que va a contarle una cuita que tiene, pero no a llevar recado de los amores de Altisidora, pues no es tan mayor para <em>\u201csemejantes ni\u00f1er\u00edas\u201d<\/em>, conserva casi todos sus dientes y muelas, y por si fuera poco <em>\u201cmi alma me tengo en las carnes\u201d<\/em> [\u2018conservo el vigor de la juventud; n.]. Dicho lo cual y mientras sale a encender de nuevo la vela, Don Quijote empieza a meditar:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00bfQui\u00e9n sabe si el diablo, que es sutil y ma\u00f1oso, querr\u00e1 enga\u00f1arme agora con una due\u00f1a lo que no ha podido con emperatrices, reinas, duquesas, marquesas ni condesas? Que yo he o\u00eddo decir muchas veces y a muchos discretos que, si \u00e9l puede, antes os la dar\u00e1 roma que aguile\u00f1a<\/em> [\u2018si la puedo dar mala, no la dar\u00e1 buena\u2019; es frase hecha; n.]. <em>\u00bfY qui\u00e9n sabe si esta soledad, esta ocasi\u00f3n y este silencio despertar\u00e1 mis deseos que duermen, y har\u00e1n que al cabo de mis a\u00f1os venga a caer donde nunca he tropezado? Y en casos semejantes mejor es huir que esperar la batalla.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Se dirige entonces hacia la puerta con intenci\u00f3n de cerrarla, pero justo en ese momento entra la due\u00f1a, que al darse de bruces con \u00e9l vuelve a asustarse, retrocede y pregunta:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00bfEstamos seguras, se\u00f1or caballero? Porque no tengo a muy honesta se\u00f1al haberse vuesa merced levantado de su lecho.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Eso mesmo es bien que yo pregunte, se\u00f1ora \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, y, as\u00ed, pregunto si estar\u00e9 yo seguro de ser acometido y forzado.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013\u00bfDe qui\u00e9n o a qui\u00e9n ped\u00eds, se\u00f1or caballero, esa seguridad? \u2013respondi\u00f3 la due\u00f1a.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013A vos y de vos la pido \u2013replic\u00f3 don Quijote\u2013, porque ni yo soy de m\u00e1rmol, ni vos de bronce, ni ahora son las diez del d\u00eda, sino media noche, y aun un poco m\u00e1s, seg\u00fan imagino, y en una estancia m\u00e1s cerrada y secreta que lo debi\u00f3 de ser la cueva donde el traidor y atrevido Eneas goz\u00f3 a la hermosa y piadosa Dido.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Para evitar malentendidos los dos hacen la\u00a0<em>\u201cceremonia\u201d<\/em> de besarse y cogerse la mano, entrando luego muy poco a poco en la habitaci\u00f3n. Momento que aprovecha Cide Hamete para hacer <em>\u201cun par\u00e9ntesis\u201d<\/em> y decir que <em>\u201cpor Mahoma\u201d<\/em> dar\u00eda su <em>\u201cmejor almalafa\u201d\u00a0<\/em>[\u2018manto o capa larga que usaban los moros fuera de casa\u2019; n.] por ver ir a ambos <em>\u201cas\u00ed asidos y trabados desde la puerta al lecho.\u201d<\/em> Llegado al cual Don Quijote <em>\u201cse acorruc\u00f3 y se cubri\u00f3 todo\u201d<\/em>, no dejando visible m\u00e1s que su rostro vendado, mientras do\u00f1a Rodr\u00edguez se sent\u00f3 en una silla algo alejada, con la vela, sus anteojos, y unas blancas y largas tocas que la cubr\u00edan hasta los pies. As\u00ed se sosegaron los dos, y la due\u00f1a comenz\u00f3 a contarle su vida y el problema que ten\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La informaci\u00f3n biogr\u00e1fica que entonces proporciona do\u00f1a Rodr\u00edguez (que procede de un linaje noble de <em>\u201clas Asturias de Oviedo\u201d<\/em> [la otra provincia de la regi\u00f3n de la Monta\u00f1a era \u2018las Asturias de Santillana\u2019; n.], que sus padres la llevaron a la corte a Madrid y luego qued\u00f3 hu\u00e9rfana, que se cas\u00f3 con un escudero algo mayor que muri\u00f3 y del que tuvo una hija, que se vino con Los Duques reci\u00e9n casados al reino de Arag\u00f3n, que el hijo de un labrador muy rico de una aldea cercana dio promesa de casamiento a su hija que tiene ya 16 a\u00f1os, y tras juntarse no la cumple, etc.), nos parece mucho menos importante que el hecho en s\u00ed de contarla, que el acto de confianza que esto supone en Don Quijote. Confianza a la que se suma la creencia en su capacidad para socorrer a los afligidos y desdichados cuando le pide que la ayude a solucionar este problema de su hija. Un \u2018acto de fe\u2019 en el h\u00e9roe, por tanto, aunque tiene un claro matiz pragm\u00e1tico, pues las muchas veces que antes ha pedido al Duque que la ayude por lo mismo, este ha hecho sistem\u00e1ticamente <em>\u201corejas de mercader\u201d<\/em>, o\u00eddos sordos (se sobreentiende que tambi\u00e9n La Duquesa), <em>\u201cy es la causa que como el padre del burlador es tan rico y le presta dineros y le sale por fiador de sus trampas por momentos<\/em> [trampas: \u2018deudas\u2019; por momentos: \u2018constantemente\u2019. No era extra\u00f1o que los villanos ricos salieran fiadores de nobles empobrecidos; n.] <em>no le quiere descontentar ni dar pesadumbre en ning\u00fan modo.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Do\u00f1a Rodr\u00edguez demuestra respetar y creer en cierta manera en Don Quijote. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Por nuestra parte seguimos respetando la intensa y polivalente fe de Unamuno, y creyendo (a pesar de que al final de este cap\u00edtulo como en tantas otras ocasiones trate a Don Quijote sin contemplaciones como a un mu\u00f1eco o t\u00edtere c\u00f3mico haciendo que dos desconocidos entren en la habitaci\u00f3n y le propinen por las buenas y porque s\u00ed durante nada menos que <em>\u201cmedia hora\u201d<\/em> un mont\u00f3n de recios pellizcos, y que a do\u00f1a Rodr\u00edguez la suban las faldas y la azoten con una zapatilla, \u00a1todo a oscuras, que la vela se cay\u00f3 de nuevo, y en <em>\u201cadmirable silencio\u201d<\/em>!), teniendo no poca fe, decimos, en don Miguel de Cervantes Saavedra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De lo que le sucedi\u00f3 a don Quijote con do\u00f1a Rodr\u00edguez, la due\u00f1a de la duquesa, con otros acontecimientos dignos de escritura y de memoria eterna\u00a0<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 48. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 la persona que en los \u00faltimos cuatro siglos haya cre\u00eddo m\u00e1s en Don Quijote, de un modo m\u00e1s profundo y radical, sea el antiguo Rector de la Universidad de Salamanca, don Miguel de Unamuno. 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