{"id":1349,"date":"2020-09-27T09:44:47","date_gmt":"2020-09-27T09:44:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1349"},"modified":"2020-09-27T09:44:47","modified_gmt":"2020-09-27T09:44:47","slug":"un-gobernador-serio-capitulo-49","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/09\/27\/un-gobernador-serio-capitulo-49\/","title":{"rendered":"Un gobernador serio (cap\u00edtulo 49)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Mientras poco a poco iba disminuyendo su c\u00f3lera por no haberle dejado comer ni echar siquiera una cabezadita a la hora de la siesta despu\u00e9s de trabajar duro en el Juzgado, Sancho Panza reflexiona:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201c\u2013Ahora verdaderamente que entiendo que los jueces y gobernadores deben de ser o han de ser de bronce para no sentir las importunidades de los negociantes, que a todas horas y a todos tiempos quieren que los escuchen y despachen, atendiendo s\u00f3lo a su negocio, venga lo que viniere; y si el pobre del juez no los escucha y despacha, o porque no puede o porque no es aqu\u00e9l el tiempo diputado<\/i> [\u2018reservado\u2019, \u2018asignado\u2019; nota el pie, n.] <i>para darles audiencia, luego les maldicen y murmuran, y les roen los huesos, y aun les deslindan los linajes. Negociante necio, negociante mentecato, no te apresures: espera saz\u00f3n y coyuntura para negociar; no vengas a la hora del comer ni a la del dormir, que los jueces son de carne y de hueso y han de dar a la naturaleza lo que naturalmente les pide.\u201d\u00a0<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El <\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">tiempo de aquella tarde fue pasando por fortuna veloz hasta la nunca tan esperada hora de cenar. No se oy\u00f3 hablar ni rechistar lo m\u00e1s m\u00ednimo al Dr. Recio, ni mencionar ning\u00fan otro aforismo de Hip\u00f3crates, que m\u00e1s cuenta le ten\u00eda. De modo que Sancho pudo desquitarse con una contundente y muy poco saludable cena (que compens\u00f3 lo en extremo saludable que hab\u00eda sido la comida) a base de <i>\u201csalpic\u00f3n de vaca con cebolla y unas manos cocidas de ternera algo entrada en d\u00edas.\u201d<\/i> Pidi\u00f3 adem\u00e1s al recio doctor que en adelante no hiciese tanta docta precisi\u00f3n ni se anduviese con exquisiteces, que se conformaba con <i>\u201cestas que llaman ollas podridas, que mientras m\u00e1s podridas son mejor huelen, y en ellas puede embaular y encerrar todo lo que \u00e9l quisiere, como sea de comer, que yo se lo agradecer\u00e9 y se lo pagar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda.\u201d\u00a0<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Con el est\u00f3mago ya lleno y apaciguado, el gobernador defiende el derecho que tienen todas las personas a comer: <i>\u201cVivamos todos y comamos en buena paz compa\u00f1a<\/i> [\u2018en paz y compa\u00f1\u00eda\u2019, n.], <i>pues cuando Dios amanece, para todos amanece\u201d<\/i>. Un derecho que a muchos todav\u00eda hoy en el mundo les cuesta un heroico triunfo conseguir, a ellos\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">y a los suyos (como por otros motivos le cost\u00f3 a Sancho Panza). Una vez comido, cenado, y tras recalcar que todo ir\u00e1 bien en su gobierno mientras <i>\u201cse tenga cuenta con mi sustento y con el de mi rucio\u201d<\/i>, lo que a continuaci\u00f3n le apetece no es entretenerse en los juegos de ocio y burlas a los que son tan aficionados Los Duques, sino seguir trabajando, rematar de este modo su primera jornada como gobernador. \u00a1Todo un ejemplo! Pide as\u00ed salir con la ronda de noche en su recorrido por la \u00ednsula tras el toque de queda de las campanas, como era habitual en pueblos y ciudades [n.].<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La intenci\u00f3n que en este momento Sancho declara resulta entre reivindicativa y cristiana, entre conservadora y llena de sentido com\u00fan: <i>\u201cEs mi intenci\u00f3n limpiar esta \u00ednsula de todo g\u00e9nero de inmundicia y de gente vagamunda, holgazana y mal entretenida. Porque quiero que sep\u00e1is, amigos, que la gente bald\u00eda y perezosa es en la rep\u00fablica lo mesmo que los z\u00e1nganos en las colmenas, que se comen la miel que las trabajadoras abejas hacen. Pienso favorecer a los labradores, guardar sus preeminencias a los hidalgos, premiar los virtuosos y, sobre todo, tener respeto a la religi\u00f3n y a la honra de los religiosos. \u00bfQu\u00e9 os parece desto, amigos? \u00bfDigo algo o qui\u00e9brome la cabeza?\u201d<\/i> [\u2018\u00bfEst\u00e1 bien lo que digo o son tonter\u00edas, quebraderos de cabeza?\u2019; n.].<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El mayordomo, el gran burlador enviado por Los Duques, madre y padre de todo burlador y de toda \u2018refinada\u2019 burla, no puede dejar de reconocerlo:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><i>\u201c\u2013Dice tanto vuesa merced, se\u00f1or gobernador \u2013dijo el mayordomo\u2013, que estoy admirado de ver que un hombre tan sin letras como vuesa merced, que a lo que creo no tiene ninguna, diga tales y tantas cosas llenas de sentencias y de avisos, tan fuera de todo aquello que del ingenio de vuesa merced esperaban los que nos enviaron y los que aqu\u00ed venimos. Cada d\u00eda se veen cosas nuevas en el mundo: las burlas se vuelven en veras y los burladores se hallan burlados.\u201d<br \/>\n<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Este reconocimiento, las intenciones que expresa como hombre de Poder, y su voluntad de trabajar hasta el \u00faltimo minuto del d\u00eda y de la noche (hora de comer y siesta descontadas), nos parecen lo m\u00e1s importante del cap\u00edtulo: \u00a1Sancho Panza se toma muy en serio su trabajo!<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Los tres episodios que ocurren a continuaci\u00f3n no son particularmente memorables, aunque de cualquier simple suceso siempre se puede sonre\u00edr y aprender algo interesante con Cervantes.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">A poco de salir Sancho con su vara al mando de un peque\u00f1o escuadr\u00f3n que formaban los alguaciles, el secretario, el maestresala, el mayordomo y el cronista <i>\u201cque ten\u00eda cuidado de poner en memoria sus hechos\u201d<\/i>, se oy\u00f3 <i>\u201cruido de cuchilladas\u201d<\/i>. Dos hombres que luchaban en la calle pararon para explicarse. Uno era un jugador que en la <i>\u201ccasa de juego\u201d<\/i> de enfrente acababa de ganar <i>\u201cm\u00e1s de mil reales\u201d<\/i> y se hab\u00eda ido sin dar al otro la propina (<i>\u201cbarato\u201d<\/i>) que le ped\u00eda y que por costumbre sol\u00eda darse a los que miraban. Sancho resuelve que le d\u00e9 cien reales, y otros treinta se dejen <i>\u201cpara los pobres de la c\u00e1rcel\u201d<\/i>, pero pues el mir\u00f3n reconoce no tener <i>\u201coficio ni beneficio, porque mis padres no me le ense\u00f1aron ni me le dejaron\u201d<\/i>, se vaya desterrado diez a\u00f1os de la \u00ednsula.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">A continuaci\u00f3n, un <i>\u201ccorchete\u201d<\/i> [\u2018guardia\u2019, \u2018agente de la justicia o de la autoridad\u2019; n.] lleva detenido a un joven bromista que contesta con evasivas y se empecina en asegurar que el gobernador, por muy gobernador que sea, no puede hacerle dormir en la c\u00e1rcel. <i>\u201c\u00bfGraciosico me sois? \u00bfDe chocarrero os pic\u00e1is?\u201d<\/i> [\u2018\u00bfquer\u00e9is pasar por gracioso?\u2019; n.], le pregunta Sancho. Ante la desenvoltura del mancebo con su juego de palabras, y siendo cierto que aunque el gobernador le mande al calabozo, si \u00e9l no quiere dormir, no dormir\u00e1, se muestra tolerante y le env\u00eda a que duerma en su casa.\u00a0<i>\u201cPero acons\u00e9joos que de aqu\u00ed adelante no os burl\u00e9is con la justicia, porque topar\u00e9is con alguna que os d\u00e9 con la burla en los cascos.\u201d\u00a0<\/i><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y el tercer y \u00faltimo de estos livianos episodios que suceden al gobernador en su ronda nocturna es el de una moza, <i>\u201cde diez y seis o pocos m\u00e1s a\u00f1os\u201d<\/i>, que vestida de hombre galante y aun as\u00ed <i>\u201chermosa como mil perlas\u201d<\/i> explica con mucho rodeo y lloriqueo haber salido de casa porque su padre la tiene encerrada desde que diez a\u00f1os atr\u00e1s muri\u00f3 su madre, y <i>\u201cquisiera yo ver el mundo, o a lo menos el pueblo donde nac\u00ed.\u201d<\/i> Pues por no ver ni siquiera hab\u00eda visto cuando en las fiestas\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">se <i>\u201ccorr\u00edan toros y jugaban ca\u00f1as\u201d<\/i>\u00a0 [Las corridas de toros eran a caballo, y corr\u00edan con rejones los caballeros; el juego de ca\u00f1as era una justa por cuadrillas a caballo, con lanzas preparadas para que se rompiesen sin herir. Normalmente los dos festejos iban emparejados; n.]. Y confirmando ella y luego su hermano con el que hab\u00eda salido y tambi\u00e9n llevaron detenido que el suyo era <i>\u201cs\u00f3lo el deseo de ver mundo, que no se estend\u00eda a m\u00e1s que a ver las calles de este lugar\u201d<\/i>, Sancho Panza sentenci\u00f3 conservador, nada feminista (seg\u00fan los c\u00e1nones de la \u00e9poca) y astuto:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Por cierto, se\u00f1ores, que \u00e9sta ha sido una gran rapacer\u00eda <\/i><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018una chiquillada\u2019, \u2018una ni\u00f1er\u00eda\u2019; n.]<\/span><i style=\"font-size: 18pt;\">, y para contar esta necedad y atrevimiento no eran menester tantas largas ni tantas l\u00e1grimas y suspiros, que con decir \u00abSomos fulano y fulana, que nos salimos a espaciar de casa de nuestros padres con esta invenci\u00f3n, s\u00f3lo por curiosidad, sin otro designio alguno\u00bb, se acabara el cuento, y no gemidicos y lloramicos, y darle. (&#8230;) Y de aqu\u00ed adelante no se muestren tan ni\u00f1os, ni tan deseosos de ver mundo, que la doncella honrada, la pierna quebrada, y en casa, y la mujer y la gallina, por andar se pierden a\u00edna <\/i><span style=\"font-size: 18pt;\">[f\u00e1cilmente, pronto]<i>,\u00a0<\/i><\/span><i style=\"font-size: 18pt;\">y la que es deseosa de ver, tambi\u00e9n tiene deseo de ser vista. No digo m\u00e1s.\u201d\u00a0<\/i><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Su pensamiento se dirigi\u00f3 finalmente a la posibilidad de casar a su hija Sanchica con el apuesto hermano de la doncella, rubio y de ensortijados cabellos, en una \u00ednsula de mil vecinos que en principio y a primera vista parec\u00eda tranquila.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De lo que le sucedi\u00f3 a Sancho Panza rondando su \u00ednsula<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 49. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\"><br \/>\n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras poco a poco iba disminuyendo su c\u00f3lera por no haberle dejado comer ni echar siquiera una cabezadita a la hora de la siesta despu\u00e9s de trabajar duro en el Juzgado, Sancho Panza reflexiona:\u00a0 \u201c\u2013Ahora verdaderamente que entiendo que los jueces y gobernadores deben de ser o han de ser de bronce para no sentir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1349"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1350,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1349\/revisions\/1350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}