{"id":1352,"date":"2020-10-04T10:35:21","date_gmt":"2020-10-04T10:35:21","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1352"},"modified":"2020-10-04T10:39:27","modified_gmt":"2020-10-04T10:39:27","slug":"la-ambicion-de-los-humildes-capitulo-50","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/10\/04\/la-ambicion-de-los-humildes-capitulo-50\/","title":{"rendered":"La ambici\u00f3n de los humildes (cap\u00edtulo 50)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia seg\u00fan Cide Hamete Benengeli, <em>\u201cpuntual\u00edsimo escudri\u00f1ador de los \u00e1tomos<\/em> [\u2018peque\u00f1os detalles\u2019; nota el pie, n.] <em>desta verdadera historia\u201d<\/em>, la ambici\u00f3n de los ricos y poderosos de la que tiene la gente com\u00fan o m\u00e1s pobre del pueblo?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Si leemos este cap\u00edtulo quiz\u00e1 podamos averiguarlo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Empieza el muy serio y riguroso historiador aclarando que las dos personas que entraron en el aposento de Don Quijote cuando estaba en pl\u00e1tica con la due\u00f1a do\u00f1a Rodr\u00edguez, pellizcando y ara\u00f1ando al uno, y cogiendo por la garganta con las dos manos, vapuleando y azotando a la otra (y para m\u00e1s se\u00f1as, a oscuras, durante media hora y en <em>\u201cadmirable silencio\u201d<\/em> de todos), no fueron sino la mism\u00edsima Se\u00f1ora Duquesa y Altisidora, que estaban escuchando detr\u00e1s de la puerta y oyeron toda la conversaci\u00f3n, enfureci\u00e9ndose mucho las dos cuando do\u00f1a Rodr\u00edguez dijo de la doncella que: <em>\u201cno es todo oro lo que reluce, porque esta Altisidorilla tiene m\u00e1s de presunci\u00f3n que de hermosura, y m\u00e1s de desenvuelta que de recogida, adem\u00e1s que no est\u00e1 muy sana, que tiene un cierto aliento cansado<\/em> [\u2018aliento molesto\u2019, \u2018halitosis\u2019; se consideraba s\u00edntoma de enfermedad; n.], <em>que no hay sufrir el estar junto a ella un momento.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y de la Duquesa nada menos que esto:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00bfVee vuesa merced, se\u00f1or don Quijote, la hermosura de mi se\u00f1ora la duquesa, aquella tez de rostro, que no parece sino de una espada acicalada y tersa, aquellas dos mejillas de leche y de carm\u00edn, que en la una tiene el sol y en la otra la luna, y aquella gallard\u00eda con que va pisando y aun despreciando el suelo, que no parece sino que va derramando salud donde pasa? Pues sepa vuesa merced que lo puede agradecer primero a Dios y luego a dos fuentes<\/em> [\u2018incisiones\u2019; n.] <em>que tiene en las dos piernas, por donde se desagua todo el mal humor de quien dicen los m\u00e9dicos que est\u00e1 llena.<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1Santa Mar\u00eda! \u2013dijo don Quijote\u2013. \u00bfY es posible que mi se\u00f1ora la duquesa tenga tales desaguaderos? No lo creyera si me lo dijeran frailes descalzos; pero pues la se\u00f1ora do\u00f1a Rodr\u00edguez lo dice, debe de ser as\u00ed.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La rabia de Altisidora y de la Duquesa estaba muy justificada y se entiende bien, seg\u00fan el se\u00f1or Benengeli, <em>\u201cporque las afrentas que van derechas contra la hermosura y presunci\u00f3n de las mujeres despierta en ellas en gran manera la ira y enciende el deseo de vengarse.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La Se\u00f1ora Duquesa renov\u00f3 con m\u00e1s ganas si cabe\u00a0<em>\u201csu intenci\u00f3n de burlarse y recibir pasatiempo con don Quijote\u201d<\/em>. Y dio orden\u00a0al paje que hizo de Dulcinea en el bosque la noche de monter\u00eda de llevar dos cartas a Teresa Panza, la que le entreg\u00f3 Sancho firmando como gobernador para su mujer, y otra de la propia Duquesa junto al regalo de <em>\u201cuna gran sarta de corales\u201d<\/em> [los corales, por la \u00e9poca en que supuestamente transcurren los hechos, eran apreciados para joyas campesinas; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El paje viaj\u00f3 con rapidez y lleg\u00f3 pronto a Un Lugar de la Mancha, preguntando a unas mujeres que estaban lavando en el arroyo de la entrada si alguna conoc\u00eda a Teresa. Sanchica, <em>\u201cde edad de catorce a\u00f1os, poco m\u00e1s a menos\u201d<\/em>, estaba all\u00ed <em>\u201cen piernas<\/em> [sin medias] <em>y desgre\u00f1ada\u201d<\/em>, y dijo que s\u00ed conoc\u00eda, llevando al paje <em>\u201csaltando, corriendo y brincando\u201d<\/em>\u00a0hasta su casa. Teresa Panza hilaba <em>\u201cun copo de estopa\u201d.\u00a0<\/em>Sali\u00f3 con una saya [falda] parda que <em>\u201cparec\u00eda seg\u00fan era de corta, que se la hab\u00edan cortado por vergonzoso lugar<\/em> [referido al castigo infamante que se inflig\u00eda a las rameras, termin\u00f3 por convertirse en frase proverbial de car\u00e1cter c\u00f3mico o ir\u00f3nico; n.], <em>con un corpezuelo asimismo pardo y una camisa de pechos<\/em> [\u2018blusa escotada de mujer\u2019; n.]. <em>No era muy vieja, aunque mostraba pasar de los cuarenta, pero fuerte, tiesa, nervuda y avellanada<\/em> [\u2018curtida\u2019, \u2018enjuta\u2019; n.].<em>\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Madre e hija se quedaron <em>\u201cpasmadas\u201d<\/em> cuando el paje les inform\u00f3 de que Sancho Panza era gobernador de una \u00ednsula aragonesa llamada Barataria, puso luego sobre el cuello de la \u2013por tanto\u2013 se\u00f1ora gobernadora la sarta de corales con bolas de oro regalo de La Duquesa, y ley\u00f3 su carta en la que le daba trato de amiga, elogiando adem\u00e1s el gobierno del marido: <em>\u201cporque quiero que sepa la se\u00f1ora Teresa que con dificultad se halla un buen gobernador en el mundo.\u201d<\/em> Al final de la misiva La Duquesa dice estar informada de que en Un Lugar de la Mancha se dan <em>\u201cbellotas gordas\u201d<\/em>, pidiendo que le env\u00ede dos docenas. Una petici\u00f3n que en nada sorprende a la gobernadora, y que interpreta como una clara demostraci\u00f3n de la llaneza y humildad de la arist\u00f3crata de Arag\u00f3n comparada con las hidalgas de Un Lugar, que no tienen m\u00e1s que \u00ednfulas y <em>\u201cvan a la iglesia con tanta fantas\u00eda como si fuesen las mesmas reinas.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pasado el pasmo, y reclamada por Sanchica la mitad de la sarta de corales, Teresa decide salir a la calle para contar a sus vecinas la noticia, con el collar puesto y <em>\u201cta\u00f1endo en las cartas como si fuera en un pandero.\u201d<\/em> Se encontr\u00f3 entonces con el cura y con el bachiller por Salamanca, Sans\u00f3n Carrasco, y empez\u00f3 a bailar y les dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00a1A fee que agora que no hay pariente pobre! \u00a1Gobiernito tenemos! \u00a1No, sino t\u00f3mese conmigo la m\u00e1s pintada hidalga, que yo la pondr\u00e9 como nueva!\u201d\u00a0<\/span><\/em><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Gobiernito tenemos! El bachiller y el cura se desconcertaron viendo el comportamiento de Teresa, y m\u00e1s todav\u00eda despu\u00e9s de comprobar la finura de los corales y de leer las cartas (aunque no terminaba de encajarles que una duquesa pidiese bellotas). Se fueron a hablar con el paje a casa de Sancho, d\u00e1ndose pronto cuenta de que <em>\u201chablaba socarronamente\u201d<\/em>. Pero lo cierto es que no ment\u00eda cuando les asegur\u00f3 que Sancho Panza era gobernador de un lugar de m\u00e1s de mil vecinos, fuese o no fuese \u00ednsula, una potestad de nombrar que los duques ten\u00edan para otorgar a quien quisiesen en sus territorios y posesiones. Lo que no les dijo, claro est\u00e1, es que el nombramiento era una grand\u00edsima burla. Teresa pidi\u00f3 al cura que a partir de ese momento estuviera al tanto de si alguien del pueblo iba a Madrid o a Toledo, para ir comprando ropa elegante y a la moda. Imagin\u00f3 tambi\u00e9n, en voz alta, que siendo gobernadora de la \u00ednsula podr\u00eda desplazarse en\u00a0<em>\u201ccoche\u201d<\/em>. Entonces se produce este di\u00e1logo entre madre, de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, e hija, de unos catorce:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Y c\u00f3mo, madre! \u2013dijo Sanchica\u2013. Pluguiese a Dios que fuese antes hoy que ma\u00f1ana, aunque dijesen los que me viesen ir sentada con mi se\u00f1ora madre en aquel coche: \u00ab\u00a1Mirad la tal por cual<\/em> [\u2018la desgraciada\u2019, \u2018la cualquiera\u2019; n.], <em>hija del harto de ajos, y c\u00f3mo va sentada y tendida en el coche, como si fuera una papesa!\u00bb. Pero pisen ellos los lodos, y \u00e1ndeme yo en mi coche, levantados los pies del suelo. \u00a1Mal a\u00f1o y mal mes para cuantos murmuradores hay en el mundo, y \u00e1ndeme yo caliente, y r\u00edase la gente!<\/em> [\u2018r\u00edanse los dem\u00e1s mientras yo haga lo que quiero\u2019; es frase hecha, c\u00e9lebre por una letrilla de G\u00f3ngora; n.] <em>\u00bfDigo bien, madre m\u00eda?\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013\u00a1Y c\u00f3mo que dices bien, hija! \u2013respondi\u00f3 Teresa\u2013. Y todas estas venturas, y a\u00fan mayores, me las tiene profetizadas mi buen Sancho, y ver\u00e1s t\u00fa, hija, como no para hasta hacerme condesa, que todo es comenzar a ser venturosas. Y como yo he o\u00eddo decir muchas veces a tu buen padre, que as\u00ed como lo es tuyo lo es de los refranes, cuando te dieren la vaquilla, corre con la soguilla: cuando te dieren un gobierno, c\u00f3gele; cuando te dieren un condado, ag\u00e1rrale; y cuando te hicieren tus, tus, con alguna buena d\u00e1diva, env\u00e1sala<\/em> [\u2018cuando reclamen tu atenci\u00f3n con alg\u00fan buen regalo, rec\u00f3gelo sin dudarlo\u2019; n.]. <em>\u00a1No, sino dorm\u00edos y no respond\u00e1is a las venturas y buenas dichas que est\u00e1n llamando a la puerta de vuestra casa!\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013\u00bfY qu\u00e9 se me da a m\u00ed \u2013a\u00f1adi\u00f3 Sanchica\u2013 que diga el que quisiere, cuando me vea entonada y fantasiosa<\/em> [\u2018soberbia y presuntuosa\u2019 n.], <em>\u00abViose el perro en bragas de cerro\u2026\u00bb, y lo dem\u00e1s?\u201d<\/em> [Refr\u00e1n que se aplica, con retint\u00edn, a quienes, habiendo ascendido en condici\u00f3n social, se muestran despectivos con los que hasta hac\u00eda poco hab\u00edan sido sus iguales; <em>cerro<\/em>: \u2018c\u00e1\u00f1amo\u2019; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Parece bastante claro. Por todo lo que escribe Cervantes en este cap\u00edtulo puede inferirse parte de su pensamiento sobre quienes pretenden un ascenso de clase social, sobre la ambici\u00f3n de los econ\u00f3micamente m\u00e1s humildes. Tomamos como referencia la primera acepci\u00f3n del <em>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/em> (Actualizaci\u00f3n 2019). <em>Ambici\u00f3n<\/em>: \u2018Deseo ardiente de conseguir algo, especialmente poder, riquezas, dignidades o fama.\u2019 La ambici\u00f3n de los pobres cuando la tienen (o al menos la de la familia Panza), su m\u00e1s personal e \u00edntimo deseo aunque pocas veces se reconozca (s\u00ed lo reconocen y comunican abiertamente, en cambio, todos los Panza, Sanchica incluida), no es solo ni simplemente salir de la servidumbre, el anonimato y la pobreza, sino alcanzar la riqueza, el poder y la fama social (al menos entre los m\u00e1s pr\u00f3ximos). Alcanzar, mantener y todav\u00eda mejor, incrementar. Exactamente igual que la ambici\u00f3n de los ricos, de los poderosos y de las inteligencias creativas. La ambici\u00f3n, como Cervantes, es universal. Sin ambici\u00f3n Sancho no hubiese salido a la aventura con Don Quijote. Ni Don Quijote hubiese salido de Un Lugar de la Mancha para ser el m\u00e1s famoso caballero andante del mundo sin su \u2018ambici\u00f3n delirante\u2019. Cervantes, en la cuenta particular, tampoco tuvo precisamente una peque\u00f1a ambici\u00f3n literaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Donde se declara qui\u00e9n fueron los encantadores y verdugos que azotaron a la due\u00f1a y pellizcaron y ara\u00f1aron a don Quijote, con el suceso que tuvo el paje que llev\u00f3 la carta a Teresa Sancha, mujer de Sancho Panza<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 50. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia seg\u00fan Cide Hamete Benengeli, \u201cpuntual\u00edsimo escudri\u00f1ador de los \u00e1tomos [\u2018peque\u00f1os detalles\u2019; nota el pie, n.] desta verdadera historia\u201d, la ambici\u00f3n de los ricos y poderosos de la que tiene la gente com\u00fan o m\u00e1s pobre del pueblo?\u00a0 Si leemos este cap\u00edtulo quiz\u00e1 podamos averiguarlo.\u00a0 Empieza el muy serio y riguroso historiador [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1352"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1352"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1354,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1352\/revisions\/1354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}