{"id":1355,"date":"2020-10-11T08:55:26","date_gmt":"2020-10-11T08:55:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1355"},"modified":"2020-10-12T00:56:45","modified_gmt":"2020-10-12T00:56:45","slug":"las-constituciones-capitulo-51","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/10\/11\/las-constituciones-capitulo-51\/","title":{"rendered":"Las constituciones (cap\u00edtulo 51)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El mayordomo bromista enviado por Los Duques para vigilar a Sancho en la \u00ednsula e informarles de todo, no sal\u00eda de su asombro<em>.<\/em> Tras la ronda nocturna dedic\u00f3 el resto de la noche a <em>\u201cescribir a sus se\u00f1ores lo que Sancho Panza hac\u00eda y dec\u00eda, tan admirado de sus hechos como de sus dichos, porque andaban mezcladas sus palabras y sus acciones, con asomos discretos y tontos.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En este cap\u00edtulo se produce un intercambio de cartas entre Don Quijote y Sancho Panza, culminando con las\u00a0leyes que, junto a la\u00a0\u2018jurisprudencia\u2019 acumulada mediante los dict\u00e1menes y sentencias de los juicios que resuelve, formar\u00e1n el <em>corpus<\/em> de conocimientos y sentido com\u00fan que el gobernador dejar\u00e1 como legado.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Vayamos por partes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En la carta que el caballero andante escribe a su escudero le da nuevos consejos para el buen gobierno de la \u00ednsula, y de todo buen gobierno, pero en esta ocasi\u00f3n son distintos. Los presentes se han desprendido en cierto modo del idealismo cristiano bajo cuyo signo se encuentra la mayor\u00eda de los del Cap\u00edtulo 42. Ahora son m\u00e1s realistas, pragm\u00e1ticos, laicos, similares a algunos de los que Maquiavelo da en <em>El pr\u00edncipe<\/em> (1513). \u00a1Ni Alonso Quijano es \u2018delirante\u2019 al 100%, ni Don Quijote un completo idealista!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cLevantose, en fin, el se\u00f1or gobernador, y por orden del doctor Pedro Recio le hicieron desayunar con un poco de conserva y cuatro tragos de agua fr\u00eda<\/em> [conserva: \u2018bocados de fruta u otros vegetales que se cuecen en alm\u00edbar y se dejan secar despu\u00e9s, escarch\u00e1ndose\u2019. El desayuno m\u00e1s popular de los espa\u00f1oles consist\u00eda en unos tragos de aguardiente y unas tajadas de \u2018conserva\u2019. Pedro Recio hace sustituir el primero por agua fr\u00eda, enfriada con nieve, que era moda y lujo entre las personas de prestigio; nota al pie, n.], <em>cosa que la trocara Sancho con un pedazo de pan y un racimo de uvas; pero viendo que aquello era m\u00e1s fuerza que voluntad, pas\u00f3 por ello, con harto dolor de su alma y fatiga de su est\u00f3mago, haci\u00e9ndole creer Pedro Recio que los manjares pocos y delicados avivaban el ingenio, que era lo que m\u00e1s conven\u00eda a las personas constituidas en mandos y en oficios graves, donde se han de aprovechar no tanto de las fuerzas corporales como de las del entendimiento<\/em> [la relaci\u00f3n entre el r\u00e9gimen de comidas y la agudeza de ingenio era moneda corriente en la medicina de la \u00e9poca; n.]. <em>Con esta sofister\u00eda<\/em> [\u2018palabrer\u00eda de pretendido sabio\u2019; n.] <em>padec\u00eda hambre Sancho, y tal, que en su secreto maldec\u00eda el gobierno, y aun a quien se le hab\u00eda dado.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de que el Dr. Recio despertara en el Cap\u00edtulo 47 la c\u00f3lera de Sancho, y de que este le dejase claro e impusiese su autoridad y car\u00e1cter amenazando incluso con romperle una silla en la cabeza, al lector le sorprende la docilidad con que ahora el gobernador acepta la dieta del m\u00e9dico. \u00a1Servidumbres de personaje! Cervantes antepone los efectos c\u00f3micos que constantemente est\u00e1 dirigiendo al lector, a la coherencia de sus criaturas (en esta ocasi\u00f3n Sancho, aunque otras veces ocurre lo mismo con Don Quijote).\u00a0La comicidad es prioritaria.\u00a0\u00a1Donde est\u00e9 una nueva risa o sonrisa que se quite la perfecta coherencia! El hambre que pasa Sancho, tan amigo del buen comer, produce un notable efecto c\u00f3mico, y m\u00e1s adelante utilizar\u00e1 tambi\u00e9n esa misma hambre como justificaci\u00f3n en su desencanto del gobierno. \u00a1Pobres personajes, sometidos a la conveniencia y voluntad omn\u00edmodas de los creadores literarios que les dan vida!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Aquel d\u00eda Sancho juzg\u00f3 un juego o dilema de l\u00f3gica circular que le present\u00f3 <em>\u201cun forastero\u201d<\/em> sobre un hombre que quiso pasar un puente y jur\u00f3 que iba a morir, y como solo se permit\u00eda pasar seg\u00fan la ley estipulada a los que jurasen verdad y a los que no se les ahorcaba, si le dejaban pasar vivo el juramento hecho ser\u00eda falso, con lo que no podr\u00eda pasar y tendr\u00edan que ahorcarle por mentir; pero en cuanto muriese se cumplir\u00eda el juramento, por lo que debieran haberle dejado pasar vivo por haber dicho la verdad. Total, que Sancho dio muchas vueltas y revueltas al asunto, y acord\u00e1ndose de uno de los consejos de Don Quijote, concluy\u00f3:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Pues est\u00e1n en un fil<\/em> [fil o filo: \u2018l\u00ednea de la balanza que marca el punto de equilibrio entre los dos platillos, cuando el fiel o aguja est\u00e1 en \u00e9l\u2019; n.] <em>las razones de condenarle o asolverle, que le dejen pasar libremente, pues siempre es alabado m\u00e1s el hacer bien que mal.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El veredicto gust\u00f3 tanto al mayordomo de Los Duques, que no dud\u00f3 en comparar al <em>\u201cgran Panza\u201d<\/em>\u00a0nada menos que con Licurgo. Se apiad\u00f3 adem\u00e1s de \u00e9l (que ya estaban preparando la \u00faltima burla para sacarle del gobierno), <em>\u201cpareci\u00e9ndole ser cargo de conciencia matar de hambre a tan discreto gobernador\u201d<\/em>, por lo que tom\u00f3 la decisi\u00f3n de dejarle comer a gusto, sin permitir que el muy recio doctor le aplicase una vez m\u00e1s su medicina: <em>\u201cdieta y m\u00e1s dieta.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Entre los consejos pr\u00e1cticos que Don Quijote da a su escudero en la carta que lleg\u00f3 <em>\u201cal levantar de los manteles\u201d<\/em>, est\u00e1n estos:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cQuiero que adviertas, Sancho, que muchas veces conviene y es necesario, por la autoridad del oficio, ir contra la humildad del coraz\u00f3n, porque el buen adorno de la persona que est\u00e1 puesta en graves cargos ha de ser conforme a lo que ellos piden, y no a la medida de lo que su humilde condici\u00f3n le inclina.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cPara ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras has de hacer dos cosas: la una, ser bien criado con todos, aunque esto ya otra vez te lo he dicho; y la otra, procurar la abundancia de los mantenimientos, que no hay cosa que m\u00e1s fatigue el coraz\u00f3n de los pobres que la hambre y la carest\u00eda.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cNo hagas muchas pragm\u00e1ticas<\/em> [\u2018disposiciones\u2019, normalmente prohibiendo lo que se supon\u00eda un abuso; n.], <em>y si las hicieres, procura que sean buenas, y sobre todo que se guarden y cumplan, que las pragm\u00e1ticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen, antes dan a entender que el pr\u00edncipe que tuvo discreci\u00f3n y autoridad para hacerlas no tuvo valor para hacer que se guardasen.\u201d\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cS\u00e9 padre de las virtudes y padrastro de los vicios. No seas siempre riguroso, ni siempre blando, y escoge el medio entre estos dos estremos, que en esto est\u00e1 el punto de la discreci\u00f3n.\u201d<\/em> [La exigencia de moderaci\u00f3n y reflexi\u00f3n, con formulaci\u00f3n de la m\u00e1xima aristot\u00e9lica, es una constante cervantina; n.].\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cVisita las c\u00e1rceles, las carnicer\u00edas y las plazas, que la presencia del gobernador en lugares tales es de mucha importancia.\u201d\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cNo te muestres, aunque por ventura lo seas, lo cual yo no creo, codicioso, mujeriego ni glot\u00f3n; porque en sabiendo el pueblo y los que te tratan tu inclinaci\u00f3n determinada, por all\u00ed te dar\u00e1n bater\u00eda, hasta derribarte en el profundo de la perdici\u00f3n.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza contesta de inmediato dictando una carta al secretario en la que explica que no le hab\u00eda dado antes noticias porque en la \u00ednsula no para, ocupado de continuo en sus <em>\u201cnegocios\u201d\u00a0<\/em>aunque no haya <em>\u201ctocado derecho ni llevado cohecho\u201d<\/em>, como seg\u00fan le han asegurado hicieron otros gobernadores y es <em>\u201cordinaria usanza en los dem\u00e1s que van a gobiernos, no solamente en \u00e9ste\u201d<\/em>, a quienes <em>\u201co les han dado o les han prestado los del pueblo muchos dineros.\u201d<\/em> \u00c9l, en cambio, por culpa del Dr. Recio est\u00e1 pasando <em>\u201cm\u00e1s hambre que cuando and\u00e1bamos los dos por las selvas y por los despoblados\u201d<\/em>, teniendo la sensaci\u00f3n de que ha llegado a ese lugar para <em>\u201chacer penitencia, como si fuera ermita\u00f1o.\u201d<\/em> Le informa tambi\u00e9n de la ronda nocturna y del marido que ha encontrado para Sanchica, de la visita que hizo a la plaza, de donde tuvo que expulsar por quince d\u00edas a una desvergonzada <em>\u201cplacera\u201d<\/em> que vend\u00eda avellanas nuevas mezcladas con otras vanas, y finalmente se despide de este modo: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cCriado de vuestra merced, Sancho Panza el Gobernador.\u201d<\/em> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Por su parte, Don Quijote termin\u00f3 as\u00ed su carta: <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cTu amigo, Don Quijote de la Mancha.\u201d<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cAquella tarde la pas\u00f3 Sancho en hacer algunas ordenanzas tocantes al buen gobierno\u201d<\/em>, mientras sus burladores preparaban la \u00faltima de las pesadas bromas con la que <em>\u201cdespacharle\u201d<\/em> de \u00e9l. Orden\u00f3 que en la \u00ednsula no hubiese <em>\u201cregatones\u201d<\/em> [\u2018especuladores\u2019, \u2018revendedores de art\u00edculos de primera necesidad\u2019, que compraban a productores y vendedores al menudeo, acapar\u00e1ndolos para hacer subir su precio; n.] y que se pudiera <em>\u201cmeter en ella vino de las partes que quisiesen, con aditamento que declarasen el lugar de donde era, para ponerle el precio seg\u00fan su estimaci\u00f3n, bondad y fama, y el que lo aguase o le mudase el nombre perdiese la vida por ello.\u201d<\/em> Tambi\u00e9n:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cModer\u00f3 el precio de todo calzado, principalmente el de los zapatos, por parecerle que corr\u00eda con exorbitancia; puso tasa en los salarios de los criados, que caminaban a rienda suelta por el camino del interese; puso grav\u00edsimas penas a los que cantasen cantares lascivos y descompuestos, ni de noche ni de d\u00eda; orden\u00f3 que ning\u00fan ciego cantase milagro en coplas si no trujese testimonio aut\u00e9ntico de ser verdadero, por parecerle que los m\u00e1s que los ciegos cantan son fingidos, en perjuicio de los verdaderos. Hizo y cre\u00f3 un alguacil de pobres, no para que los persiguiese, sino para que los examinase si lo eran, porque a la sombra de la manquedad fingida y de la llaga falsa andan los brazos ladrones y la salud borracha.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En fin, nada de todo esto parece tener tanta profundidad y trascendencia como la obra legislativa que el legendario Licurgo hizo en Esparta, o Sol\u00f3n y el reformador democr\u00e1tico Cl\u00edstenes en Atenas, pero seg\u00fan el Sr. Benengeli se consideraron cosas tan buenas <em>\u201cque hasta hoy se guardan en aquel lugar, y se nombran \u00abLas constituciones del gran gobernador Sancho Panza\u00bb.\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Del progreso del gobierno de Sancho Panza, con otros sucesos tales como buenos<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 51. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.La comicidad es prioritaria.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mayordomo bromista enviado por Los Duques para vigilar a Sancho en la \u00ednsula e informarles de todo, no sal\u00eda de su asombro. 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