{"id":1394,"date":"2020-11-15T11:16:54","date_gmt":"2020-11-15T11:16:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1394"},"modified":"2020-11-17T21:36:32","modified_gmt":"2020-11-17T21:36:32","slug":"reir-tal-vez-llorar-capitulo-56","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/11\/15\/reir-tal-vez-llorar-capitulo-56\/","title":{"rendered":"Re\u00edr, tal vez llorar (cap\u00edtulo 56)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cuando el mayordomo cont\u00f3 a Los Duques todas las burlas que hicieron al supuesto gobernador Sancho Panza en la supuesta \u00ednsula Barataria, <em>\u201cno peque\u00f1o gusto recibieron\u201d<\/em>. Y como no pod\u00eda ser de otra manera, <em>\u201cno quedaron arrepentidos\u201d<\/em>. Es l\u00f3gico que Cervantes no se arrepienta de las burlas que concibe y escribe para que muchos de sus personajes se las hagan a los dos principales, los paganos de la novela, los muy cat\u00f3lico-cristianos Don Quijote y Sancho. Su libro \u2013aunque ni mucho menos solamente\u2013 va de esto, es un relato de burlas, de parodias, que necesita divertir al lector por su concepci\u00f3n narrativa y para tener \u00e9xito. Aunque hoy d\u00eda estas burlas nos puedan parecer en no pocas ocasiones excesivas, gruesas, toscas, brutas, que se pasan claramente de la raya de acuerdo a nuestros actuales par\u00e1metros de respeto y educaci\u00f3n entre personas, \u00a1y m\u00e1s a\u00fan yendo dirigidas a un \u2018enfermo mental\u2019!, en el contexto social de su \u00e9poca eran \u2018normales\u2019.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Miguel de Unamuno, en su <em>Vida de Don Quijote y Sancho seg\u00fan Miguel de Cervantes Saavedra<\/em> (1905), no lo entiende de este modo y se irrita bastante con todas las burlas que llueven sobre su idolatrado personaje heroico, Don Quijote. Esto dice don Miguel (de Unamuno):\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u00a1Oh, y qu\u00e9 terrible es en sus burlas el hombre! M\u00e1s de temer es la burla del hombre que no la seria acometividad de una fiera salvaje, que os ataca por hambre. (&#8230;) \u00a1Cosa terrible la burla! Dicen que por burla, se\u00f1or m\u00edo Don Quijote, se escribi\u00f3 tu historia, para curarnos de la locura del hero\u00edsmo, y a\u00f1aden que el burlador logr\u00f3 su objeto. (&#8230;) R\u00edense los m\u00e1s de los que leen tu historia, loco sublime, y no pueden aprovecharse de su meollo espiritual mientras no la lloren. \u00a1Pobre de aquel a quien tu historia, Ingenioso Hidalgo, no arranque l\u00e1grimas, l\u00e1grimas del coraz\u00f3n, no ya de los ojos! En una obra de burlas se condens\u00f3 el fruto de nuestro hero\u00edsmo; en una obra de burlas se eterniz\u00f3 la pasajera grandeza de nuestra Espa\u00f1a; en una obra de burlas se cifra y compendia nuestra filosof\u00eda espa\u00f1ola, la \u00fanica verdadera y hondamente tal; con una obra de burlas lleg\u00f3 el alma de nuestro pueblo, encarnada en hombre, a los abismos del misterio de la vida. Y esa obra de burlas es la m\u00e1s triste historia que jam\u00e1s se ha escrito; la m\u00e1s triste, s\u00ed, pero tambi\u00e9n la m\u00e1s consoladora para cuantos saben gustar en las l\u00e1grimas de la risa la redenci\u00f3n de la miserable cordura a que la esclavitud de la vida presente nos condena. (&#8230;) Esa obra, mal entendida y peor sentida\u201d.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Qu\u00e9 fuerte Unamuno!, dir\u00edamos en el expresivo lenguaje coloquial de los jovencit@s y no tan jovencitos de principios del siglo XXI. \u00a1Llorar el <em>Quijote<\/em> por dentro, desde el coraz\u00f3n! Fuerte, sin duda. Recuperados un poco del impacto emocional que causa el potente pensamiento del rector de la Universidad de Salamanca, podemos reflexionar y coincidir con \u00e9l en parte. Sin entrar en las altas abstracciones y conceptos gen\u00e9ricos tan caracter\u00edsticos de la Generaci\u00f3n del 98 y de muchos otros pensadores y literatos de principios del siglo XX, como Ortega y Gasset, sobre el \u2018alma\u2019, las verdades \u00fanicas, los misterios insondables de la vida, el hero\u00edsmo, la esclavitud cotidiana, la grandeza, filosof\u00eda y car\u00e1cter de los pueblos, de Espa\u00f1a y de los espa\u00f1oles, etc., lo cierto es que el <em>Quijote<\/em>\u00a0muy bien puede entristecer y hacer llorar a los lectores. Por la generosidad y nobleza del caballero, por la ausencia de malicia, por su dolor \u2018f\u00edsico\u2019, por las muchas magulladuras, hematomas y heridas que recibe un hombre de edad avanzada, por su sufrimiento e inquebrantable fidelidad de enamorado, por encontrar el sentido \u00faltimo de la vida en el amor, por la empat\u00eda hacia un \u2018enfermo mental\u2019 del que casi todos se burlan sin contemplaciones, por su ingenuo idealismo de ni\u00f1o, por el anhelo de libertad y justicia, por el estoicismo y paciencia ante las constantes agresiones de que es objeto y v\u00edctima, por el \u00e1nimo con que se levanta cuando cae, por su dignidad y entereza, por la fraterna amistad con Sancho, por la bonhom\u00eda de ambos. Hay muchas razones y motivos para entristecerse y llorar, pero muchos m\u00e1s para re\u00edr. La risa predomina en el <em>Quijote <\/em>en frecuencia e importancia. La risa, el sentido del humor, es esencial, es el eje en torno al que gira la estructura de la narraci\u00f3n. Y las dos, risa y llanto, son parte fundamental de la vida de las personas, vivencias inevitables e imprescindibles para constituirnos como humanos. Cervantes nos regala mediante su arte de la Literatura una versi\u00f3n amable de esa dualidad invirtiendo el ir\u00f3nicamente pesimista dicho: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tal est\u00e1s? Bien a ratos y mal de continuo\u00bb. El <em>Quijote<\/em> no es solo una grand\u00edsima comedia. A diferencia de muchas de las implacables obras de Shakespeare sobre la naturaleza humana y el poder, puede entenderse y sentirse en su conjunto como una amable tragicomedia con la que podemos re\u00edr y sonre\u00edr de continuo, y tal vez entristecernos o incluso llorar en alg\u00fan momento. Para quienes lo entiendan y sientan como la historia del fracaso de los m\u00e1s nobles ideales humanos frente a la cruda realidad, el sentimiento de tristeza y el llanto ser\u00e1n m\u00e1s hondos y duraderos. Los lectores que encuentren la llama de la esperanza en medio de ese fracaso, tendr\u00e1n en las l\u00e1grimas tambi\u00e9n el consuelo de su coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los Duques segu\u00edan con el f\u00e9rreo prop\u00f3sito de divertirse a costa del caballero y del escudero. Lleg\u00f3 el d\u00eda del combate ama\u00f1ado entre Don Quijote y el lacayo Tosilos, que por orden del Duque iba a ocupar fraudulentamente el puesto del hijo del labrador rico prestamista de los arist\u00f3cratas (el que hab\u00eda <em>\u201cyogado\u201d<\/em> con la hija de la due\u00f1a do\u00f1a Rodr\u00edguez quit\u00e1ndole la honra, pero que en esos momentos estaba en <em>\u201cFlandes\u201d<\/em>). El caso es que estando ya todo preparado en el patio del castillo de Los Duques, habiendo acudido gentes de todas las aldeas de los alrededores sorprendidas por un combate medieval que desde el Concilio de Trento (1545-63) estaba prohibido para establecer justicia [n.], a caballo los contendientes y dispuestos a acometerse (si bien El Duque hab\u00eda instruido a Tosilos para que no matase ni hiriese a Don Quijote; aunque el historiador moro, Sr. Benengeli, no aclara si por caridad cristiana o por el enorme l\u00edo en que se hubiese metido al permitir celebrar en su casa un combate ilegal con resultado de muerte), renovada por do\u00f1a Rodr\u00edguez y su hija la fe que depositaban en Don Quijote para resolver su cuita, sonando ya tambores y trompetas, se qued\u00f3 de pronto pensativo el lacayo, y ocurri\u00f3 lo que nadie hab\u00eda pensado:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cParece ser que cuando estuvo mirando a su enemiga le pareci\u00f3 la m\u00e1s hermosa mujer que hab\u00eda visto en toda su vida, y el ni\u00f1o ceguezuelo a quien suelen llamar de ordinario \u00abAmor\u00bb por esas calles no quiso perder la ocasi\u00f3n que se le ofreci\u00f3 de triunfar de una alma lacayuna y ponerla en la lista de sus trofeos; y as\u00ed, lleg\u00e1ndose a \u00e9l bonitamente sin que nadie le viese, le envas\u00f3 al pobre lacayo una flecha de dos varas por el lado izquierdo y le pas\u00f3 el coraz\u00f3n de parte a parte; y p\u00fadolo hacer bien al seguro, porque el Amor es invisible y entra y sale por do quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Muy quieto se qued\u00f3 Tosilos, pues <em>\u201cestaba nuestro lacayo transportado, pensando en la hermosura de la que ya hab\u00eda hecho se\u00f1ora de su libertad\u201d<\/em>. Don Quijote inici\u00f3 la carrera, pero el joven llam\u00f3 a voces al maestro de campo y le dijo que, mejor pensado, prefer\u00eda darse por vencido y casarse con <em>\u201caquella se\u00f1ora\u201d<\/em>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El desconcierto fue general. El Duque <em>\u201cqued\u00f3 suspenso y col\u00e9rico en estremo\u201d<\/em>. Tosilos se dirigi\u00f3 donde estaba do\u00f1a Rodr\u00edguez con su hija, y habl\u00f3 de esta manera:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Yo, se\u00f1ora, quiero casarme con vuestra hija y no quiero alcanzar por pleitos ni contiendas lo que puedo alcanzar por paz y sin peligro de la muerte.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Oy\u00f3 esto el valeroso don Quijote y dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Pues esto as\u00ed es, yo quedo libre y suelto de mi promesa: c\u00e1sense enhorabuena, y pues Dios Nuestro Se\u00f1or se la dio, San Pedro se la bendiga.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Entonces se quit\u00f3 el enamorado pre combatiente la celada y todos vieron qui\u00e9n era. La primera reacci\u00f3n de la hija y de do\u00f1a Rodr\u00edguez fue la de denunciar enga\u00f1o:\u00a0<em>\u201c\u00a1\u00c9ste es enga\u00f1o, enga\u00f1o es este! \u00a1A Tosilos, el lacayo del duque mi se\u00f1or, nos han puesto en lugar de mi verdadero esposo!\u00a0<\/em><em>\u00a1Justicia de Dios y del rey de tanta malicia, por no decir bellaquer\u00eda!\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Una malicia y bellaquer\u00eda procedentes de los inventores y patrocinadores de la burla: los Se\u00f1ores Duques. Cervantes mete (o envasa) una buena puya a la pareja de arist\u00f3cratas. Aunque de manera indirecta, les llama bellacos y maliciosos. Con estos calificativos compensa en cierta forma y hace <em>justicia po\u00e9tica<\/em> por todas las burlas a las que para su diversi\u00f3n someten sin tregua al hidalgo \u2018loco\u2019 y al labrador manchegos. Pero tampoco quiere <em>hacer sangre<\/em> con ellos (no es su estilo, no le conven\u00eda atacar a la clase social de sus mecenas, la censura de la \u00e9poca seguramente le hubiese dado el alto, y lo principal: estos personajes de inclinaci\u00f3n burlesca le resultan muy \u00fatiles para construir muchos de los cap\u00edtulos de esta Segunda parte), de modo que hace salir a Don Quijote diciendo que la malicia y la bellaquer\u00eda no proceden de Los Duques, sino de los\u00a0<em>\u201cmalos encantadores\u201d<\/em>\u00a0que le persiguen, que hab\u00edan transformado la cara del hijo del labrador prestamista en la del lacayo Tosilos, como antes transformaron al Caballero de los Espejos en el Bachiller Sans\u00f3n Carrasco y a Dulcinea del Toboso en una r\u00fastica aldeana. \u00a1Don Quijote salva a Los Duques con su \u2018paranoia\u2019 o \u2018delirio de persecuci\u00f3n\u2019 de quedar ante las due\u00f1as y los s\u00fabditos all\u00ed reunidos como unos maliciosos bellacos!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cLos m\u00e1s quedaron tristes y melanc\u00f3licos de ver que no se hab\u00edan hecho pedazos los tan esperados combatientes, bien as\u00ed como los mochachos quedan tristes cuando no sale el ahorcado que esperan porque le ha perdonado o la parte o la justicia.\u201d<\/em>\u00a0(Como se ve, para Cervantes la malicia y la bellaquer\u00eda estaban bastante extendidas en su tiempo&#8230; \u00a1quiz\u00e1 tanto como ahora!). En cambio, gracias a una r\u00e1pida y sorprendente segunda reacci\u00f3n que tuvieron do\u00f1a Rodr\u00edguez y su hija: <em>\u201cS\u00e9ase quien fuere este que me pide por esposa, que yo se lo agradezco, que m\u00e1s quiero ser mujer leg\u00edtima de un lacayo que no amiga y burlada de un caballero\u201d<\/em>, no quedaron finalmente las dos tristes ni llorosas, sino <em>\u201ccontent\u00edsimas de ver que por una v\u00eda o por otra aquel caso hab\u00eda de parar en casamiento\u201d.\u00a0\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Alegr\u00eda de unos, tristeza de otros, as\u00ed es el <em>Quijote<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De la descomunal y nunca vista batalla que pas\u00f3 entre don Quijote de la Mancha y el lacayo Tosilos en la defensa de la hija de la due\u00f1a do\u00f1a Rodr\u00edguez\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 56. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el mayordomo cont\u00f3 a Los Duques todas las burlas que hicieron al supuesto gobernador Sancho Panza en la supuesta \u00ednsula Barataria, \u201cno peque\u00f1o gusto recibieron\u201d. Y como no pod\u00eda ser de otra manera, \u201cno quedaron arrepentidos\u201d. 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