{"id":1430,"date":"2020-11-28T23:52:50","date_gmt":"2020-11-28T23:52:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1430"},"modified":"2020-12-02T00:30:40","modified_gmt":"2020-12-02T00:30:40","slug":"la-libertad-capitulo-58","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/11\/28\/la-libertad-capitulo-58\/","title":{"rendered":"\u00a1La libertad! (cap\u00edtulo 58)"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cCuando don Quijote se vio en la campa\u00f1a rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareci\u00f3 que estaba en su centro y que los esp\u00edritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asumpto de sus caballer\u00edas, y volvi\u00e9ndose a Sancho le dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013La libertad, Sancho, es uno de los m\u00e1s preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad as\u00ed como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Libre por fin! Libre de las constantes burlas de Los Duques, del fingimiento en la hospitalidad que le dieron para divertirse siguiendo la corriente a sus \u2018delirios\u2019, de la desvergonzada jovencita Altisidora, de la ociosa vida palaciega, en definitiva, de aquel castillo que ya deb\u00eda parecerle una jaula con barrotes de oro, un confinamiento insufrible. Bastaron unos segundos de respirar al aire libre para que a Don Quijote se le renovase el \u2018esp\u00edritu\u2019, no pudiendo evitar ese espont\u00e1neo grito de libertad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La frase es una de las m\u00e1s c\u00e9lebres de todo el\u00a0<em>Quijote<\/em>, y una de las m\u00e1s sentidas, porque Cervantes sab\u00eda muy bien de lo que hablaba. \u00c9l padeci\u00f3 un largo cautiverio de cinco a\u00f1os en Argel, experimentando luego la explosi\u00f3n de vida que supone recuperar la libertad. Y con la libertad, la dignidad como persona, la propia identidad, el sentimiento m\u00e1s \u00edntimo que nos constituye como seres humanos, arraigado en lo m\u00e1s profundo de nuestra naturaleza. Hoy d\u00eda suele hacerse una interpretaci\u00f3n laica y matizada del significado de esta famos\u00edsima frase cervantina, pero su \u2018esp\u00edritu\u2019 permanece intacto. El <em>\u201cprecioso don\u201d\u00a0<\/em>supuestamente dado por los cielos se entiende as\u00ed solo en sentido metaf\u00f3rico, porque en realidad pertenece por derecho propio a cada ser humano, y est\u00e1 recogido en las leyes, constituciones y declaraciones internacionales de derechos civiles. Por otra parte, tampoco resulta ya comparable el derecho fundamental a la libertad con la idea semi religiosa de <em>\u201chonra\u201d<\/em> que fue tan caracter\u00edstica en el Siglo de Oro (y perdur\u00f3 en Espa\u00f1a hasta nada menos que el siglo XIX y buena parte del XX). En nuestro tiempo, el derecho a la propia imagen es muy importante y est\u00e1 protegido tambi\u00e9n por las leyes, pero aquel concepto de <em>\u201chonra\u201d<\/em> se considera anticuado, superado.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Contin\u00faa Cervantes exponiendo su gran pensamiento y sentimiento:\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve<\/em> [\u2018heladas\u2019, \u2018enfriadas con nieve\u2019; era costumbre de la \u00e9poca; nota al pie, n.] <em>me parec\u00eda a m\u00ed que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran m\u00edos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al \u00e1nimo libre. \u00a1Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligaci\u00f3n de agradecerlo a otro que al mismo cielo!\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Afortunado el que se gana el pan y las ca\u00f1as, el tiempo libre, con su esfuerzo, con su trabajo, para que el \u00e1nimo pueda sentirse con menos ataduras. \u00a1Y que el trabajo tampoco se convierta a su vez en un abuso o una poco deseable atadura! La libertad absoluta, la total ausencia de ataduras, es un ideal plat\u00f3nico inexistente. Cada ser humano, cada persona, siempre tendr\u00e1 las ataduras de sus propias circunstancias, de sus propias creencias, pensamientos, ambiciones, deseos, pulsiones, miedos, afectos, v\u00ednculos y relaciones, de su salud f\u00edsica y mental, de su econom\u00eda, del sistema pol\u00edtico en que est\u00e9 inmerso, de las normas y h\u00e1bitos de la sociedad a que pertenezca, y de las leyes que deba cumplir. Es decir, estamos atados a nuestros l\u00edmites externos e internos. La libertad humana sin duda existe, y con frecuencia su grado es perfectamente descriptible. Matizaciones y mediciones aparte, la frase gen\u00e9rica de Cervantes \/ Don Quijote sigue siendo reconfortante, bella, espl\u00e9ndida: <em>\u201cLa libertad, Sancho\u2026\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza puso entonces el contrapunto a tan elevada reflexi\u00f3n del andante caballero:\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Con todo eso \u2013dijo Sancho\u2013 que vuesa merced me ha dicho, no es bien que se quede sin agradecimiento de nuestra parte docientos escudos de oro que en una bolsilla me dio el mayordomo del duque, que como p\u00edctima<\/em> [\u2018emplasto o cataplasma de hierbas\u2019; n.] <em>y confortativo la llevo puesta sobre el coraz\u00f3n\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Vieron luego a unos labradores comiendo sobre un prado en el que hab\u00eda tendidas unas s\u00e1banas blancas que parec\u00edan cubrir algo. \u00a1Y nada menos que <em>\u201clas escuadras de Cristo\u201d<\/em> y <em>\u201cla milicia divina\u201d<\/em> era lo que cubr\u00edan! <em>\u201cUnas im\u00e1gines de relieve y entalladura que han de servir en un retablo que hacemos en nuestra aldea\u201d.<\/em> All\u00ed estaba <em>\u201cSan Jorge puesto a caballo\u201d<\/em> atravesando con su lanza a una serpiente por la boca; <em>\u201cSan Mart\u00edn puesto a caballo, que part\u00eda la capa con el pobre\u201d<\/em> (que si le dio la mitad, seg\u00fan Don Quijote debi\u00f3 ser porque era invierno y hac\u00eda mucho fr\u00edo, pues de otro modo se la hubiese dado entera para no hacer \u00abmedia caridad\u00bb [n.], pero que seg\u00fan Sancho pudo deberse a que el santo se guio del refr\u00e1n: <em>\u201cpara dar y tener, seso es menester\u201d<\/em>); y finalmente, c\u00f3mo no, apareci\u00f3 el <em>\u201cPatr\u00f3n de las Espa\u00f1as a caballo, la espada ensangrentada, atropellando moros y pisando cabezas\u201d<\/em>, <em>\u201cdon San Diego Matamoros\u201d\u00a0<\/em>[o Santiago; n.]. Don Quijote se identific\u00f3 de inmediato con todos ellos, <em>\u201cporque estos santos y caballeros profesaron lo que yo profeso, que es el ejercicio de las armas, sino que la diferencia que hay entre m\u00ed y ellos es que ellos fueron santos y pelearon a lo divino y yo soy pecador y peleo a lo humano. Ellos conquistaron el cielo a fuerza de brazos, porque el cielo padece fuerza<\/em> [\u2018sufre violencia\u2019; es traducci\u00f3n literal del Evangelio de Mateo; n.]<em>, y yo hasta agora no s\u00e9 lo que conquisto a fuerza de mis trabajos\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cervantes vuelve a identificar claramente en este cap\u00edtulo la \u2018autoimagen delirada\u2019 de Don Quijote como caballero andante con una profesi\u00f3n y milicia religiosas. Don Quijote no se ve a s\u00ed mismo como un caballero andante laico o civil defensor de valores que pudieran considerarse solamente filos\u00f3ficos, que es como la mayor parte de los lectores hoy d\u00eda suele ver y entender al personaje. Su dimensi\u00f3n religiosa como un aut\u00e9ntico cruzado de la fe cristiana y cat\u00f3lica dispuesto a defender los principios morales mediante el uso de las armas es fundamental en la caracterizaci\u00f3n del personaje, y tambi\u00e9n el rasgo principal que le hace aparecer ya como \u2018loco\u2019 o extempor\u00e1neo en su propio tiempo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de tener Don Quijote por feliz <em>\u201cag\u00fcero\u201d <\/em>(de esos que <em>\u201cno se fundan sobre natural raz\u00f3n alguna\u201d<\/em>)\u00a0el encuentro con aquel ej\u00e9rcito de santos, Sancho Panza le pregunt\u00f3 curioso:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Querr\u00eda que vuestra merced me dijese qu\u00e9 es la causa por que dicen los espa\u00f1oles cuando quieren dar alguna batalla, invocando aquel San Diego Matamoros: \u00ab\u00a1Santiago, y cierra Espa\u00f1a!\u00bb<\/em> [\u2018con la ayuda de Santiago, ataca Espa\u00f1a\u2019; <em>cerrar<\/em> tambi\u00e9n puede equivaler a \u2018mantenerse firme\u2019; n.]. <em>\u00bfEst\u00e1 por ventura Espa\u00f1a abierta y de modo que es menester cerrarla, o qu\u00e9 ceremonia es \u00e9sta?<\/em>\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Simplic\u00edsimo eres, Sancho \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, y mira que este gran caballero de la cruz bermeja h\u00e1selo dado Dios a Espa\u00f1a por patr\u00f3n y amparo suyo, especialmente en los rigurosos trances que con los moros los espa\u00f1oles han tenido, y, as\u00ed, le invocan y llaman como a defensor suyo en todas las batallas que acometen, y muchas veces le han visto visiblemente en ellas derribando, atropellando, destruyendo y matando los agarenos escuadrones; y desta verdad te pudiera traer muchos ejemplos que en las verdaderas historias espa\u00f1olas se cuentan.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Qu\u00e9 cosas contaban las \u2018verdaderas historias espa\u00f1olas\u2019!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cMud\u00f3 Sancho pl\u00e1tica\u201d<\/em>, y empez\u00f3 a hablar de amores. Dos asuntos coment\u00f3 a su amo: la desverg\u00fcenza demostrada por Altisidora, y la poco agraciada figura que ten\u00eda el caballero para enamorar a la doncella.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Advierte, Sancho \u2013dijo don Quijote\u2013, que el amor ni mira respetos ni guarda t\u00e9rminos de raz\u00f3n en sus discursos, y tiene la misma condici\u00f3n que la muerte, que as\u00ed acomete los altos alc\u00e1zares de los reyes como las humildes chozas de los pastores, y cuando toma entera posesi\u00f3n de una alma, lo primero que hace es quitarle el temor y la verg\u00fcenza; y, as\u00ed, sin ella declar\u00f3 Altisidora sus deseos, que engendraron en mi pecho antes confusi\u00f3n que l\u00e1stima.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1C\u00f3mo nos habr\u00eda gustado que Cervantes explicase con mucho m\u00e1s detenimiento esa\u00a0<em>\u201cconfusi\u00f3n\u201d<\/em> de Don Quijote, pero el g\u00e9nero de la novela acababa de ser inventado, estaba siendo inventado, y todav\u00eda quedaban por delante varios siglos hasta llegar a Joyce o Proust, por ejemplo!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013No puedo pensar qu\u00e9 es lo que vio esta doncella en vuestra merced que as\u00ed la rindiese y avasallase: qu\u00e9 gala, qu\u00e9 br\u00edo, qu\u00e9 donaire, qu\u00e9 rostro, que cada cosa por s\u00ed d\u00e9stas o todas juntas la enamoraron; que en verdad en verdad que muchas veces me paro a mirar a vuestra merced desde la punta del pie hasta el \u00faltimo cabello de la cabeza, y que veo m\u00e1s cosas para espantar que para enamorar; y habiendo yo tambi\u00e9n o\u00eddo decir que la hermosura es la primera y principal parte que enamora, no teniendo vuestra merced ninguna, no s\u00e9 yo de qu\u00e9 se enamor\u00f3 la pobre.\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Advierte, Sancho \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo; la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza, y todas estas partes caben y pueden estar en un hombre feo; y cuando se pone la mira en esta hermosura, y no en la del cuerpo, suele nacer el amor con \u00edmpetu y con ventajas. Yo, Sancho, bien veo que no soy hermoso, pero tambi\u00e9n conozco que no soy disforme, y b\u00e1stale a un hombre de bien no ser monstruo para ser bien querido, como tenga los dotes del alma que te he dicho.\u201d<\/em> [El discurso de Don Quijote sigue las grandes l\u00edneas de los di\u00e1logos de amor de origen neoplat\u00f3nico o petrarquista; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Ah, Don Quijote, idealista en casi todo, y primero y principalmente en los asuntos del amor!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cay\u00f3 entonces el caballero andante en unas redes de hilo verde para enga\u00f1ar a los\u00a0<em>\u201csimples pajarillos\u201d\u00a0<\/em>que unas doncellas vestidas de pastoras hab\u00edan tendido entre los \u00e1rboles<em>.\u00a0<\/em>Junto a varios familiares, amigos y vecinos de un pueblo cercano quer\u00edan hacer de aquellos prados una nueva y feliz Arcadia. Se dio a conocer Don Quijote, y result\u00f3 que sab\u00edan qui\u00e9n era por haber le\u00eddo la historia de sus haza\u00f1as que andaba ya impresa. Le hicieron muchos requiebros, y \u00e9l tambi\u00e9n a las bellas pastoras, aceptando al fin la invitaci\u00f3n para comer. Habl\u00f3 a todos con <em>\u201cgran reposo\u201d<\/em>\u00a0al levantarse los manteles, y dijo que el mayor de los <em>\u201cpecados\u201d<\/em>\u00a0no es la soberbia sino ser desagradecidos, y que el que recibe es inferior al que da. Se encoleriz\u00f3 a continuaci\u00f3n con Sancho Panza, que de modo muy inoportuno pregunt\u00f3 qui\u00e9n podr\u00eda pensar, con tanto como sab\u00eda, que su amo estuviese loco. Acto seguido el amo pregunt\u00f3 qui\u00e9n dir\u00eda que su escudero no era tonto y <em>\u201caforrado de lo mismo\u201d<\/em>, con ciertos ribetes <em>\u201cde malicioso y de bellaco\u201d<\/em>. Finalmente, para agradecer la invitaci\u00f3n que les hab\u00edan hecho, se propuso defender con sus armas durante dos d\u00edas en mitad del camino real a Zaragoza, ante quien por all\u00ed pasare, que la cortes\u00eda y belleza de aquellas zagalas eran las mayores del mundo, excepci\u00f3n hecha de la sin par Dulcinea del Toboso. Y lo hubiera cumplido sin duda si un tropel de toros, cabestros y lanceros a la carrera no les hubiese arrollado, a \u00e9l, a Sancho, Rocinante y el rucio, pues cuando le advirtieron del peligro si no se apartaba, esta fue su valiente respuesta: <em>\u201cPara m\u00ed no hay toros que valgan, aunque sean de los m\u00e1s bravos que cr\u00eda Jarama\u201d<\/em>\u00a0[La bravura de los toros del Jarama, r\u00edo afluente del Tajo, fue muy celebrada en la literatura del Siglo de Oro, quiz\u00e1 porque eran los que se lidiaban en Madrid; n.]. Luego, molidos los cuatro, sin volver para despedirse de la pastoril Arcadia y <em>\u201ccon m\u00e1s verg\u00fcenza que gusto\u201d<\/em>, siguieron en libertad su camino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Que trata de c\u00f3mo menudearon sobre don Quijote aventuras tantas, que no se daban vagar unas a otras<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 58. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuando don Quijote se vio en la campa\u00f1a rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareci\u00f3 que estaba en su centro y que los esp\u00edritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asumpto de sus caballer\u00edas, y volvi\u00e9ndose a Sancho le dijo:\u00a0\u00a0 \u2013La libertad, Sancho, es uno de los m\u00e1s preciosos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1430"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1430"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1430\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1445,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1430\/revisions\/1445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1430"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1430"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1430"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}