{"id":1447,"date":"2020-12-06T11:31:53","date_gmt":"2020-12-06T11:31:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1447"},"modified":"2020-12-06T12:07:48","modified_gmt":"2020-12-06T12:07:48","slug":"la-depresion-y-los-impostores-capitulo-59","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/12\/06\/la-depresion-y-los-impostores-capitulo-59\/","title":{"rendered":"La depresi\u00f3n y la impostura (cap\u00edtulo 59)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de ser brutalmente arrollado en el cap\u00edtulo anterior por una manada de toros y cabestros en medio del camino real a Zaragoza ante los ojos de las bellas pastoras de la Arcadia aragonesa, Don Quijote tiene una \u2018reacci\u00f3n depresiva aguda\u2019 que le hace pensar en la muerte, en el suicidio. \u00a1Menos mal que Sancho Panza, sentados en una arboleda junto a <em>\u201cuna fuente clara y limpia\u201d<\/em>, se comport\u00f3 como un gran psiquiatra o psic\u00f3logo intuitivo!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cNo com\u00eda don Quijote, de puro pesaroso, ni Sancho no osaba tocar a los manjares que delante ten\u00eda, de puro comedido, y esperaba a que su se\u00f1or hiciese la salva<\/em> [\u2018comience el primer bocado\u2019; nota al pie, n.]; <em>pero viendo que llevado de sus imaginaciones no se acordaba de llevar el pan a la boca, no abri\u00f3 la suya<\/em> [\u2018no dijo ni una palabra\u2018; n.] <em>y, atropellando por todo g\u00e9nero de crianza<\/em> [sin tener en cuenta las normas de respeto y educaci\u00f3n], <em>comenz\u00f3 a embaular en el est\u00f3mago el pan y queso que se le ofrec\u00eda.\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Come, Sancho amigo \u2013dijo don Quijote\u2013: sustenta la vida, que m\u00e1s que a m\u00ed te importa, y d\u00e9jame morir a m\u00ed a manos de mis pensamientos y a fuerzas de mis desgracias. Yo, Sancho, nac\u00ed para vivir muriendo y t\u00fa para morir comiendo; y porque veas que te digo verdad en esto, consid\u00e9rame impreso en historias, famoso en las armas, comedido en mis acciones, respetado de pr\u00edncipes, solicitado de doncellas: al cabo al cabo, cuando esperaba palmas, triunfos y coronas, granjeadas y merecidas por mis valerosas haza\u00f1as, me he visto esta ma\u00f1ana pisado y acoceado y molido de los pies de animales inmundos y soeces. Esta consideraci\u00f3n me embota los dientes, entorpece las muelas y entomece las manos y quita de todo en todo la gana del comer, de manera que pienso dejarme morir de hambre, muerte la m\u00e1s cruel de las muertes.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Desa manera \u2013dijo Sancho, sin dejar de mascar apriesa\u2013, no aprobar\u00e1 vuestra merced aquel refr\u00e1n que dicen: \u00abMuera Marta, y muera harta\u00bb. Yo a lo menos no pienso matarme a m\u00ed mismo, antes pienso hacer como el zapatero, que tira el cuero con los dientes hasta que le hace llegar donde \u00e9l quiere: yo tirar\u00e9 mi vida comiendo hasta que llegue al fin que le tiene determinado el cielo; y sepa, se\u00f1or, que no hay mayor locura que la que toca en querer desesperarse<\/em> [\u2018suicidarse\u2019; n.]. <em>Coma vuestra merced, y cr\u00e9ame y despu\u00e9s de comido \u00e9chese a dormir un poco sobre los colchones verdes destas yerbas, y ver\u00e1 como cuando despierte se halla algo m\u00e1s aliviado.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Espl\u00e9ndido di\u00e1logo e intervenci\u00f3n terap\u00e9utica! Tanto, que a Don Quijote le pareci\u00f3 que <em>\u201clas razones de Sancho m\u00e1s eran de fil\u00f3sofo que de mentecato\u201d<\/em>. En lo que no cedi\u00f3 el sagaz terapeuta para redondear la eficacia de su sesi\u00f3n fue en desviarse <em>\u201cun poco lejos de aqu\u00ed y con las riendas de Rocinante, echando al aire tus carnes, te dieses trecientos o cuatrocientos azotes a buena cuenta de los tres mil y tantos que te has de dar por el desencanto de Dulcinea\u201d<\/em>. E hizo bien, porque con lo poco que comi\u00f3 y el sue\u00f1o que echaron mientras <em>\u201clos dos continuos compa\u00f1eros y amigos Rocinante y el rucio\u201d<\/em> quedaban <em>\u201ca su albedr\u00edo\u201d<\/em>, Don Quijote se sinti\u00f3 reconfortado.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Siguieron luego el camino, y vieron una venta. <em>\u201cDigo que era venta porque don Quijote la llam\u00f3 as\u00ed, fuera del uso que ten\u00eda de llamar a todas las ventas castillos.\u201d<\/em> Esta correcta \u2018percepci\u00f3n\u2019 de Don Quijote que muy bien se\u00f1ala el se\u00f1or Benengeli, sirve de preludio al sorprendente encuentro con \u2018la realidad\u2019 que se va a producir a continuaci\u00f3n en la venta.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Resulta que despu\u00e9s de porfiar un buen rato Sancho Panza con un ventero socarr\u00f3n que empez\u00f3 asegurando que ten\u00eda de todo para cenar, pero termin\u00f3 diciendo no tener m\u00e1s que <em>\u201cdos u\u00f1as de vaca (&#8230;) cocidas con sus garbanzos, cebollas y tocino\u201d<\/em> que estaban pidiendo: \u00a1c\u00f3meme, c\u00f3meme!, pareciendo esta a Sancho impecable cena, cuando se dispon\u00edan a degustarla oyeron hablar en el aposento de al lado a dos caballeros sobre un libro titulado <em>\u201csegunda parte de Don Quijote de la Mancha\u201d<\/em>, del que comentaban que conten\u00eda <em>\u201cdisparates\u201d<\/em> que no pod\u00edan gustar a los que hubiesen le\u00eddo la primera, y el mayor de todos que Don Quijote ya no estaba enamorado de Dulcinea del Toboso.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Una nota al pie en la edici\u00f3n del <em>Quijote<\/em> de la RAE del 2015 aclara a los lectores que este es el momento en que Cervantes se refiere por primera vez en su novela de manera expl\u00edcita al <em>Quijote<\/em> ap\u00f3crifo de Avellaneda, un libro que al ser conocido por sus personajes influir\u00e1 de manera decisiva en el curso de la narraci\u00f3n cervantina. Y lo que resulta m\u00e1s sorprendente: \u00a1unos personajes literarios van a conocer la existencia de otros personajes literarios que han usurpado su identidad! El an\u00f3nimo autor escondido detr\u00e1s del seud\u00f3nimo, <em>\u2018Licenciado Alonso Fern\u00e1ndez de Avellaneda, natural de la Villa de Tordesillas\u2019<\/em>, roba descaradamente la historia a Cervantes en 1614 con su SEGUNDO TOMO DEL INGENIOSO HIDALGO DON QUIXOTE DE LA MANCHA, y adem\u00e1s le vapulea maliciosamente en el pr\u00f3logo del libro. Don Miguel se defiende y le devuelve una buena zurra en el pr\u00f3logo de esta Segunda parte, en el presente cap\u00edtulo, y en otro pr\u00f3ximo que ya comentaremos. El robo literario de la identidad de Don Quijote y de Sancho Panza ocurre en la realidad, y obedece a rencillas, envidias, odios y venganzas todav\u00eda no aclaradas por la cr\u00edtica cervantina entre los escritores (famosos y no tan famosos pero con ganas de serlo) del combativo Siglo de Oro. Los plagios, copias y autopr\u00e9stamos eran frecuentes en la \u00e9poca al no existir como hoy el derecho de propiedad intelectual (aunque el \u2018cortapega\u2019 por Internet ha terminado haci\u00e9ndose universal, \u00a1no digamos en las Universidades!), pero el atrevimiento del <em>Licenciado Avellaneda<\/em> traspasaba los l\u00edmites al uso. Cervantes tuvo entonces la genialidad de introducir el robo en la Segunda parte de su ficci\u00f3n para defenderse desde dentro atacando (seg\u00fan el viejo adagio atribuido al escritor, estratega y militar chino, Sun Tzu, de que <em>la mejor defensa es un ataque si se est\u00e1 en tiempos de abundancia<\/em>, \u00a1y abundancia ling\u00fc\u00edstica Cervantes ten\u00eda de sobra!), algo que supuso la m\u00e1s inteligente de las defensas. Este prop\u00f3sito, el de devolver el golpe como buen soldado siendo m\u00e1s certero que el enemigo, el de llevar a cabo la mejor defensa-ataque posible contra Avellaneda, fue probablemente el que movi\u00f3 a Cervantes a hacer lo que hizo. Aunque luego el asunto tom\u00f3 otra dimensi\u00f3n, porque con su estrategia de defensa acababa de realizar <em>de facto<\/em> una invenci\u00f3n revolucionaria, hist\u00f3rica, para el desarrollo de la novela y la t\u00e9cnica narrativa, como han analizado tantos cervantistas. La invenci\u00f3n literaria de: 1) introducir hechos reales dentro de una ficci\u00f3n para ser conocidos, analizados y juzgados por los personajes, 2) introducir la ficci\u00f3n de un autor dentro de la de otro, y 3) introducir en una ficci\u00f3n el robo o suplantaci\u00f3n real de identidades que ha tenido lugar en otra ficci\u00f3n para que los \u2018verdaderos personajes\u2019 del autor originario puedan defenderse de los impostores de la ficci\u00f3n ap\u00f3crifa, en definitiva, todo este juego de espejos, toda esta invenci\u00f3n que difumina las fronteras entre realidad y Literatura comunicando ambos mundos, posiblemente no fue deliberada ni pensada como tal por Cervantes, sino un beneficio colateral, una carambola no prevista de su acci\u00f3n de defensa. \u00a1Posiblemente!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote se encoleriz\u00f3 y protest\u00f3 en voz alta cuando oy\u00f3 a trav\u00e9s del tabique la grav\u00edsima acusaci\u00f3n que le hac\u00edan de desenamoramiento de Dulcinea. [Tras recibir una carta desde\u00f1osa de Dulcinea del Toboso, firmada por Aldonza Lorenzo o Nogales, Don Quijote, en la continuaci\u00f3n ap\u00f3crifa, decide tomar el nombre de \u00abCaballero Desamorado\u00bb; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Quienquiera que dijere que don Quijote de la Mancha ha olvidado ni puede olvidar a Dulcinea del Toboso, yo le har\u00e9 entender con armas iguales que va muy lejos de la verdad; porque la sin par Dulcinea del Toboso ni puede ser olvidada, ni en don Quijote puede caber olvido\u201d.\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Juan y don Jer\u00f3nimo, los dos caballeros, entraron entonces en el aposento de Don Quijote, y uno de ellos nada m\u00e1s verle le ech\u00f3 los brazos al cuello y dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Ni vuestra presencia puede desmentir vuestro nombre, ni vuestro nombre puede no acreditar vuestra presencia: sin duda vos, se\u00f1or, sois el verdadero don Quijote de la Mancha, norte y lucero de la andante caballer\u00eda, a despecho y pesar del que ha querido usurpar vuestro nombre y aniquilar vuestras haza\u00f1as, como lo ha hecho el autor deste libro que aqu\u00ed os entrego.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote cogi\u00f3 el libro, le estuvo hojeando, y al poco rato se le devolvi\u00f3 y dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013En esto poco que he visto he hallado tres cosas en este autor dignas de reprehensi\u00f3n. La primera es algunas palabras que he le\u00eddo en el pr\u00f3logo; la otra, que el lenguaje es aragon\u00e9s, porque tal vez escribe sin art\u00edculos, y la tercera, que m\u00e1s le confirma por ignorante, es que yerra y se desv\u00eda de la verdad en lo m\u00e1s principal de la historia, porque aqu\u00ed dice que la mujer de Sancho Panza mi escudero se llama Mari Guti\u00e9rrez, y no llama tal, sino Teresa Panza: y quien en esta parte tan principal yerra, bien se podr\u00e1 temer que yerra en todas las dem\u00e1s de la historia.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u00a1Donosa cosa de historiador!\u201d<\/em>, dijo Sancho, que se identific\u00f3 ante los caballeros, preguntando qu\u00e9 m\u00e1s estaba escrito sobre \u00e9l en esa historia. Don Jer\u00f3nimo le inform\u00f3:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Pues a fe \u2013dijo el caballero\u2013 que no os trata este autor moderno con la limpieza que en vuestra persona se muestra: p\u00edntaos comedor y simple y nonada gracioso, y muy otro del Sancho que en la primera parte de la historia de vuestro amo se describe.\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Dios se lo perdone \u2013dijo Sancho\u2013. Dej\u00e1rame en mi rinc\u00f3n, sin acordarse de m\u00ed, porque quien las sabe las ta\u00f1e<\/em> [\u2018cada uno sabe sus cosas\u2019; n.], <em>y bien se est\u00e1 San Pedro en Roma.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote acept\u00f3 la invitaci\u00f3n para cenar con los caballeros, se fue a su aposento y les cont\u00f3 en detalle toda la historia de esta Segunda parte, quedando los dos <em>\u201cadmirados de sus disparates como del elegante modo con que los contaba. Aqu\u00ed le ten\u00edan por discreto y all\u00ed se les deslizaba por mentecato, sin saber determinarse qu\u00e9 grado<\/em> [\u2018calificaci\u00f3n\u2019, \u2018nota\u2019, en t\u00e9rminos universitarios; n.] <em>le dar\u00edan entre la discreci\u00f3n y la locura.\u201d<\/em> Dej\u00f3 Sancho al ventero borracho despu\u00e9s de dar ambos buena cuenta de las u\u00f1as de vaca y entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n de los caballeros. Pregunt\u00f3 si adem\u00e1s de llamarle <em>\u201ccomil\u00f3n\u201d<\/em>, tambi\u00e9n le llamaban <em>\u201cborracho\u201d<\/em> en aquel libro. Don Jer\u00f3nimo dijo que s\u00ed, que aunque con razones mentirosas seg\u00fan \u00e9l observaba su <em>\u201cfisonom\u00eda\u201d<\/em> en ese momento, tal le llamaban.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Cr\u00e9anme vuesas mercedes \u2013dijo Sancho\u2013 que el Sancho y el don Quijote desa historia deben de ser otros que los que andan en aquella que compuso Cide Hamete Benengeli, que somos nosotros: mi amo, valiente, discreto y enamorado, y yo, simple gracioso, y no comedor ni borracho.\u00a0 \u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Yo as\u00ed lo creo \u2013dijo don Juan\u2013, y, si fuera posible, se hab\u00eda de mandar que ninguno fuera osado a tratar de las cosas del gran don Quijote, si no fuese Cide Hamete, su primer autor, bien as\u00ed como mand\u00f3 Alejandro que ninguno fuese osado a retratarle sino Apeles.\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Retr\u00e1teme el que quisiere \u2013dijo don Quijote\u2013, pero no me maltrate, que muchas veces suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Le insistieron los caballeros para que leyese m\u00e1s del libro ap\u00f3crifo, pero Don Quijote se neg\u00f3 <em>\u201cdiciendo que \u00e9l lo daba por le\u00eddo y lo confirmaba por todo necio, y que no quer\u00eda, si acaso llegase a noticia de su autor que le hab\u00eda tenido en sus manos, se alegrase con pensar que le hab\u00eda le\u00eddo\u201d<\/em>. Cuando les dijo que su intenci\u00f3n era dirigirse a Zaragoza para participar en unas c\u00e9lebres justas y estos le informaron que precisamente all\u00ed hab\u00eda ido el falso <em>don Quijote<\/em> [cap\u00edtulo XI de Avellaneda; n.], razon\u00f3 de este modo:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Por el mismo caso \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013 no pondr\u00e9 los pies en Zaragoza y as\u00ed sacar\u00e9 a la plaza del mundo la mentira dese historiador moderno, y echar\u00e1n de ver las gentes como yo no soy el don Quijote que \u00e9l dice.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Jer\u00f3nimo le sugiri\u00f3 unas justas que se celebraban en Barcelona, acept\u00f3 la sugerencia, y tom\u00f3 la decisi\u00f3n de encaminar sus pasos hacia all\u00ed al d\u00eda siguiente. Los dos caballeros quedaron <em>\u201cadmirados de ver la mezcla que hab\u00eda hecho de su discreci\u00f3n y de su locura, y verdaderamente creyeron que \u00e9stos eran los verdaderos don Quijote y Sancho, y no los que describ\u00eda su autor aragon\u00e9s.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El prop\u00f3sito de defenderse del robo de su historia y de la usurpaci\u00f3n e impostura de las identidades de sus personajes que con notable malicia hab\u00eda perpetrado Avellaneda, probablemente fue lo que condujo a Cervantes a dar con unas invenciones narrativas revolucionarias. El cervantista y catedr\u00e1tico de Literatura, Luis G\u00f3mez Canseco, dice en su <em>Lectura del Quijote<\/em>: \u201cAvellaneda hab\u00eda adulterado grave y sistem\u00e1ticamente los personajes ideados por C., haciendo de DQ un loco desenamorado, descre\u00eddo y soberbio, y de Sancho un villano zafio, glot\u00f3n y codicioso. (&#8230;) Parte de la cr\u00edtica cervantina ha considerado que todas las intervenciones realizadas por C. tras la lectura de Avellaneda comienzan en este momento. No obstante, tenemos indicios suficientes para afirmar que tambi\u00e9n se reescribieron un buen n\u00famero de pasajes y episodios anteriores a este cap\u00edtulo 59. (&#8230;) El libro de Avellaneda oblig\u00f3 a C. a realizar una profunda revisi\u00f3n de su propia obra (&#8230;). A partir de aqu\u00ed, el libro ap\u00f3crifo se convierte en eje de la trama. (&#8230;) Esto implica el nacimiento de una nueva trama y hasta de una nueva narraci\u00f3n, marcada por la voluntad de los protagonistas, que se esforzar\u00e1n en poner distancia con sus dobles\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Seg\u00fan nota al pie en la edici\u00f3n de la RAE: \u201cNi que decirse tiene que a causa de estos cambios se resiente la estructura temporal y la cronolog\u00eda de esta Segunda parte.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La influencia conocida de Avellaneda en la obra de Cervantes fue decisiva, pero la posible pudo ser mucho mayor, una gran e ir\u00f3nica paradoja. Hay quien ha sugerido que de no haberse publicado el SEGUNDO TOMO en 1614, no se habr\u00eda publicado la Segunda parte en 1615. Y quiz\u00e1 nunca. Cervantes muri\u00f3 el 22 de abril de 1616.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Donde se cuenta del extraordinario suceso, que se puede tener por aventura, que le sucedi\u00f3 a don Quijote<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 59. RAE, 2015)\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Nota.\u2013 En este a\u00f1o de pandemia por el fel\u00f3n coronavirus, hoy, 6 de diciembre de 2020, extra\u00f1o puente con mascarillas obligatorias y libertad reducida por los confinamientos perimetrales establecidos en las Comunidades Aut\u00f3nomas para salvaguardar algo de la no menos extra\u00f1a Navidad que se acerca, d\u00eda en que muchos ciudadanos espa\u00f1oles celebramos la Constituci\u00f3n de 1978 como un gran bien para la convivencia, y m\u00e1s a\u00fan por el tiempo pol\u00edtico cada vez m\u00e1s polarizado en que vamos entrando, solo queremos decir tres cosas: que la Constituci\u00f3n del 78 nos ha tra\u00eddo 42 a\u00f1os in\u00e9ditos en nuestra Historia, a\u00f1os de paz, democracia, desarrollo econ\u00f3mico y progreso social; que su reforma debe realizarse mediante refer\u00e9ndum de todos los espa\u00f1oles; y que cada d\u00eda resulta m\u00e1s necesario que todos trabajemos en nuestras mentes para disponer de un tratamiento preventivo contra el malandr\u00edn virus de la polarizaci\u00f3n de la sociedad y de la pol\u00edtica, del que nada bueno cabe esperar).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de ser brutalmente arrollado en el cap\u00edtulo anterior por una manada de toros y cabestros en medio del camino real a Zaragoza ante los ojos de las bellas pastoras de la Arcadia aragonesa, Don Quijote tiene una \u2018reacci\u00f3n depresiva aguda\u2019 que le hace pensar en la muerte, en el suicidio. \u00a1Menos mal que Sancho [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1447"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1447"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1450,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1447\/revisions\/1450"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}