{"id":1459,"date":"2020-12-20T00:52:37","date_gmt":"2020-12-20T00:52:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1459"},"modified":"2020-12-20T01:02:40","modified_gmt":"2020-12-20T01:02:40","slug":"descubrir-el-mediterraneo-capitulo-61","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/12\/20\/descubrir-el-mediterraneo-capitulo-61\/","title":{"rendered":"Descubrir el Mediterr\u00e1neo (cap\u00edtulo 61)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cRoque pasaba las noches apartado de los suyos, en partes y lugares donde ellos no pudiesen saber d\u00f3nde estaba, porque los muchos bandos que el visorrey de Barcelona<\/em> [\u2018virrey, persona que representaba al rey en cada uno de los reinos en que se organizaba la Corona de las Espa\u00f1as\u2019; nota al pie, n.] <em>hab\u00eda echado sobre su vida le tra\u00edan inquieto y temeroso, y no se osaba fiar de ninguno, temiendo que los mismos suyos o le hab\u00edan de matar o entregar a la justicia. Vida, por cierto, miserable y enfadosa.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de tres d\u00edas y tres noches que Don Quijote pas\u00f3 con Roque Guinart de un lado para otro, vigilando y espiando, durmiendo de pie e interrumpiendo el sue\u00f1o, huyendo o esperando comitivas y caminantes a los que asaltar, tiempo que se le hizo muy corto, y aun durando <em>\u201ctrecientos a\u00f1os\u201d<\/em> el caballero nunca hubiese pensado que aquella era una\u00a0<em>\u201cmiserable y enfadosa\u201d\u00a0<\/em>vida, sino al contrario, habr\u00eda mantenido su admiraci\u00f3n por el modo de vivir y las \u2018haza\u00f1as\u2019 del bandolero, <em>\u201cpor caminos desusados, por atajos y sendas encubiertas\u201d<\/em>, el mismo Roque junto a seis de sus <em>\u201cescuderos\u201d<\/em> dej\u00f3 a Don Quijote con el \u00fanico suyo\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<em>\u201cla v\u00edspera de San Juan, en la noche\u201d<\/em>\u2013\u00a0<\/span>en mitad de la playa de Barcelona.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1De un lugar de La Mancha al Mediterr\u00e1neo, pasando por el Ebro! De un peque\u00f1o pueblo mesetario de la Espa\u00f1a rural m\u00e1s pobre a una gran ciudad costera. Dos paletos en la playa y en la ciudad. Don Quijote no naci\u00f3 en el Mediterr\u00e1neo, qu\u00e9 le vamos a hacer, pero el <em>Mar Medi Terraneum<\/em> (\u00abmar en medio de las tierras\u00bb) propiciar\u00e1 que finalmente descubra la \u2018realidad\u2019.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Roque se da cuenta muy pronto de la <em>\u201clocura\u201d<\/em> de Don Quijote, pero no se burla del caballero andante. Se confiesa con \u00e9l incluso, como vimos en el cap\u00edtulo anterior. Y el cruzado de Cristo, parad\u00f3jica e ir\u00f3nicamente, es el que admira al supuesto \u2018buen ladr\u00f3n\u2019, en vez de suceder al rev\u00e9s. La sinton\u00eda, amistad y sutil enamoramiento que describe Cervantes entre estos dos personajes idealizados, uno de pura ficci\u00f3n (aunque seg\u00fan alg\u00fan estudioso tanto de Argamasilla de Alba como de Villanueva de los Infantes cuenta con antecedentes en personas reales de ambos pueblos) y el otro procedente sin duda del mundo real, no deja de sorprendernos, a pesar de las dos claves de interpretaci\u00f3n que ya comentamos. Finalmente, se despidieron todos entre abrazos y <em>\u201cmil ofrecimientos\u201d<\/em>, dando Roque a Sancho Panza los diez escudos prometidos en el magn\u00e1nimo reparto del bot\u00edn que hab\u00eda hecho, poco antes de abrir la cabeza con la espada al <em>\u201cescudero\u201d<\/em> de su cuadrilla que se atrevi\u00f3 a protestar.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote contempl\u00f3 sobre Rocinante la luz de la <em>\u201cblanca aurora\u201d<\/em>. Poco despu\u00e9s sali\u00f3 el sol de aquellas aguas, en la l\u00ednea del horizonte con el cielo. Tendieron la vista \u00e9l y Sancho y <em>\u201cvieron el mar, hasta entonces dellos no visto; parecioles espacios\u00edsimo y largo, harto m\u00e1s que las lagunas de Ruidera que en la Mancha hab\u00edan visto\u201d.<\/em> Empez\u00f3 a salir mucha gente de la ciudad, sonando cascabeles, gritando y tocando tambores y trompetas, pues era d\u00eda de fiesta. Tambi\u00e9n decenas de caballeros sobre hermosos caballos. Unas galeras varadas en la playa, llenas de banderolas, empezaron a moverse por la mar y a disparar su artiller\u00eda, que era respondida con estruendo desde los fuertes y las murallas. En fin: <em>\u201cEl mar alegre, la tierra jocunda, el aire claro, s\u00f3lo tal vez turbio del humo de la artiller\u00eda, parece que iba infundiendo y engendrando gusto s\u00fabito en todas las gentes.\u201d <\/em>Sancho no terminaba de entender<em> \u201cc\u00f3mo pudiesen tener tantos pies aquellos bultos que por el mar se mov\u00edan.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Uno de los caballeros, el avisado por Roque Guinart, de su mismo bando, se acerc\u00f3 a un Don Quijote <em>\u201csuspenso y at\u00f3nito\u201d<\/em>, y le dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Bien sea venido a nuestra ciudad el espejo, el farol, la estrella y el norte de toda la caballer\u00eda andante, donde m\u00e1s largamente se contiene; bien sea venido, digo, el valeroso don Quijote de la Mancha: no el falso, no el ficticio, no el ap\u00f3crifo que en falsas historias estos d\u00edas nos han mostrado, sino el verdadero, el legal y el fiel que nos describi\u00f3 Cide Hamete Benengeli, flor de los historiadores.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Les rodearon luego entre varios caballeros y con gran algarab\u00eda se dirigieron hacia el interior de la ciudad. Pero <em>\u201cel malo que todo lo malo ordena<\/em> [\u2018el diablo\u2019; n.], <em>y los muchachos que son m\u00e1s malos que el malo\u201d<\/em>, pusieron bajo la cola de Rocinante y del rucio unas matas espinosas. Los dos pobres animales empezaron a saltar y brincar hasta que dieron con los no menos pobres andante caballero y escudero en el suelo, una vez m\u00e1s. De este modo, <em>\u201ccorrido y afrentado\u201d<\/em> ante miles de personas, quiere el Se\u00f1or Benengeli que entre Don Quijote en la Ciudad Condal. \u00a1De los bromistas Duques aragoneses, a los bandoleros, muchachos y caballeros de Catalu\u00f1a!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cC. vuelve a recordarnos que los bosques y campos catalanes estaban infestados de cuadrillas de salteadores y la particular naturaleza del bandolerismo catal\u00e1n, dividido en dos bandos. Todo ello, adem\u00e1s, comport\u00f3 una particular escisi\u00f3n de la sociedad catalana e incidi\u00f3 en la estructura del poder, que se resinti\u00f3 de la influencia de las facciones, que colocaban valedores entre la burocracia e incluso intentaban influir en el propio virrey\u201d (Mart\u00edn de Riquer).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cEl lector advierte con cierta pena y con desilusi\u00f3n que DQ se eclipsa, se apaga (&#8230;) un importante cambio expl\u00edcitamente declarado en las primeras l\u00edneas del cap\u00edtulo, el papel de simple espectador y rid\u00edculo comparsa que C. hace desempe\u00f1ar en estos cap\u00edtulos de Barcelona a DQ\u201d (M. de Riquer).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Los muchachos que pusieron los <em>\u201cmanojos de aliagas\u201d<\/em> [\u2018mata muy espinosa\u2019; n.] al rucio y a Rocinante se escondieron y escaparon <em>\u201centre m\u00e1s de otros mil que los segu\u00edan\u201d<\/em>. De nuevo sobre las cabalgaduras, llegaron a la gran casa del amigo del bandolero Roque Guinart, que parec\u00eda ser de <em>\u201ccaballero rico\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De lo que le sucedi\u00f3 a don Quijote en la entrada de Barcelona, con otras cosas que tienen m\u00e1s de lo verdadero que de lo discreto<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 61. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cRoque pasaba las noches apartado de los suyos, en partes y lugares donde ellos no pudiesen saber d\u00f3nde estaba, porque los muchos bandos que el visorrey de Barcelona [\u2018virrey, persona que representaba al rey en cada uno de los reinos en que se organizaba la Corona de las Espa\u00f1as\u2019; nota al pie, n.] hab\u00eda echado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1459"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1459"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1462,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1459\/revisions\/1462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}