{"id":1484,"date":"2021-01-24T10:51:35","date_gmt":"2021-01-24T10:51:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1484"},"modified":"2021-01-24T10:58:26","modified_gmt":"2021-01-24T10:58:26","slug":"ex-caballero-andante-capitulo-66","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/01\/24\/ex-caballero-andante-capitulo-66\/","title":{"rendered":"Ex caballero andante (cap\u00edtulo 66)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1A tom\u00e1rselo con filosof\u00eda, qu\u00e9 remedio!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Nada m\u00e1s salir de Barcelona Don Quijote se volvi\u00f3 para mirar la ciudad. Y dijo con pesimismo tr\u00e1gico, hom\u00e9rico:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Aqu\u00ed fue Troya! \u00a1Aqu\u00ed mi desdicha, y no mi cobard\u00eda, se llev\u00f3 mis alcanzadas glorias, aqu\u00ed us\u00f3 la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas, aqu\u00ed se escurecieron mis haza\u00f1as, aqu\u00ed finalmente cay\u00f3 mi ventura para jam\u00e1s levantarse!\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho le contest\u00f3 estoico y epic\u00fareo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Tan de valientes corazones es, se\u00f1or m\u00edo, tener sufrimiento en las desgracias como alegr\u00eda en las prosperidades<\/em> [la sentencia recuerda una <em>Oda<\/em> de Horacio: \u2018Acu\u00e9rdate de mantener serena la mente en los momentos dif\u00edciles, as\u00ed como en los favorables sosegada y lejos de la alegr\u00eda desbordante\u2019; nota al pie, n.]; <em>y esto lo juzgo por m\u00ed mismo, que si cuando era gobernador estaba alegre, agora que soy escudero de a pie no estoy triste, porque he o\u00eddo decir que esta que llaman por ah\u00ed Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo ciega y, as\u00ed, no vee lo que hace, ni sabe a qui\u00e9n derriba ni a qui\u00e9n ensalza.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Muy fil\u00f3sofo est\u00e1s, Sancho \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, muy a lo discreto hablas<\/em> [\u2018con parsimonia y moderaci\u00f3n\u2019; n.]. <em>No s\u00e9 qui\u00e9n te lo ense\u00f1a.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Fil\u00f3sofo Sancho y fil\u00f3sofo Don Quijote, que frente a los caprichos y azarosos designios de la Fortuna contrapone la cat\u00f3lica <em>\u201cprovidencia de los cielos\u201d<\/em> y una m\u00e1xima atribuida a Claudio Apio <em>el Ciego<\/em> [n.] (siglos IV-III a. C.) sobre la libertad del individuo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013No hay fortuna en el mundo, ni las cosas que en \u00e9l suceden, buenas o malas que sean, vienen acaso, sino por particular providencia de los cielos, y de aqu\u00ed viene lo que suele decirse: que cada uno es art\u00edfice de su ventura. Yo lo he sido de la m\u00eda, pero no con la prudencia necesaria, y, as\u00ed, me han salido al gallar\u00edn mis presunciones<\/em> [\u2018me han salido mal\u2019; n.], <em>pues debiera pensar que al poderoso grandor del caballo del de la Blanca Luna no pod\u00eda resistir la flaqueza de Rocinante.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El pobre Rocinante recibi\u00f3 la culpa de la derrota seg\u00fan costumbre de las \u2018ordenanzas caballerescas\u2019 [n.], que de manera muy poco caballerosa ni valiente desplazaban la responsabilidad del vencimiento del caballero, a la caballer\u00eda. Aun as\u00ed, Rocinante tambi\u00e9n debi\u00f3 permanecer estoico, porque el Sr. Benengeli no dice que diese como otras veces alguna se\u00f1al o relincho. El caso es que Don Quijote se qued\u00f3 sosegado, aceptando su nueva condici\u00f3n de ex caballero andante y el obligatorio a\u00f1o de retiro que ten\u00eda que cumplir seg\u00fan prometi\u00f3 a su vencedor (el supuesto Caballero de la\u00a0 Blanca Luna, el bachiller por Salamanca Sans\u00f3n Carrasco) en aquella playa del Mediterr\u00e1neo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Cuando era caballero andante, atrevido y valiente, con mis obras y con mis manos acreditaba mis hechos; y agora, cuando soy escudero pedestre, acreditar\u00e9 mis palabras cumpliendo la que di de mi promesa. Camina, pues, amigo Sancho, y vamos a tener en nuestra tierra el a\u00f1o del noviciado, con cuyo encerramiento cobraremos virtud nueva para volver al nunca de m\u00ed olvidado ejercicio de las armas.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Efectivamente, el <em>\u201cejercicio de las armas\u201d<\/em> acredita las obras y los hechos de Don Quijote como caballero andante. Las armas al servicio de las creencias religiosas y de los principios morales, porque Don Quijote act\u00faa como un solitario cruzado de la fe cat\u00f3lico-cristiana que considera leg\u00edtimo el uso de la fuerza para imponer sus propios valores, creencias e ideales. En este sentido, si el personaje ya era anacr\u00f3nico en su tiempo, en el nuestro, en el siglo XXI, la \u2018metodolog\u00eda moral\u2019 que emplea resulta antediluviana. Procede de los juicios medievales: el vencedor en combate lo era por voluntad divina, de los cielos, y por tanto era el que dec\u00eda verdad y ten\u00eda raz\u00f3n. El contenido de la \u00e9tica que defiende Don Quijote est\u00e1 formado por un n\u00facleo principal de moral cristiana, complementado con algunos principios cl\u00e1sicos greco-latinos no contradictorios con el n\u00facleo principal. Este enfoque \u00e9tico sigue vigente, al menos de modo te\u00f3rico, en nuestras sociedades occidentales. La \u2018metodolog\u00eda\u2019, por contra, el uso de las armas para imponer creencias, ideas y valores, hoy d\u00eda no se considera aceptable. No, de manera expl\u00edcita o declarativa, porque en la pr\u00e1ctica comprobamos que se sigue utilizando con frecuencia. Cervantes fue un soldado, particip\u00f3 en batallas y guerras, y en ning\u00fan momento cuestion\u00f3 la legitimidad moral de su profesi\u00f3n ni de la guerra. Al contrario, se sent\u00eda muy orgulloso de su pasado militar. Cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s, los ej\u00e9rcitos y las guerras siguen existiendo, sin que tengamos ninguna expectativa razonable (no ingenua) a corto, medio o largo plazo para pensar en su desaparici\u00f3n. Quiz\u00e1 a plazo largu\u00edsimo, ya lo ver\u00e1n nuestros descendientes. Don Quijote es un hombre armado, un soldado que pretende imponer al mundo su visi\u00f3n \u00e9tica y su pensamiento cristianos. Pero el mundo, nuestra naturaleza, la realidad, son como son. Son poli\u00e9dricos, no un\u00edvocos, con variados tipos de creencias, de pensamiento, y diversas visiones \u00e9ticas y morales. Y con a\u00fan muchos m\u00e1s comportamientos humanos al margen por completo o solo muy tangencialmente relacionados con cualquier forma de racionalidad o de \u00e9tica. Deseos, instintos, violencia, ambici\u00f3n, dinero, fama, enga\u00f1os, fuertes emociones, intereses, poder, pueblan el mundo. Cervantes es multidimensional (aunque su multidimensionalidad, a diferencia de la de Shakespeare, sea de tono amable). Don Quijote es unidimensional. Cervantes es un creyente esc\u00e9ptico, Don Quijote un creyente fan\u00e1tico o \u2018delirante\u2019, Shakespeare un espejo. En este cap\u00edtulo, el ex caballero andante y el exescudero y exgobernador, desarmado uno y cesado y dimitido el otro, inician el camino de regreso a la aldea de ambos, a su peque\u00f1o mundo. De un apacible lugar de La Mancha hasta el antiguo, abierto, m\u00edtico, hist\u00f3rico, multi\u00e9tnico, intercontinental, p<\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">luriling\u00fce<\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">, comercial, rico, activo, multicultural, b\u00e9lico, hedonista y azul Mediterr\u00e1neo. \u00a1Y vuelta!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza propuso a Don Quijote dejar colgadas de un \u00e1rbol <em>\u201clas ya rotas y sangrientas armas\u201d<\/em> que transportaba el rucio oblig\u00e1ndole a caminar a pie, <em>\u201cporque la culpa del asno no se ha de echar a la albarda; y pues deste suceso vuestra merced tiene la culpa, cast\u00edguese a s\u00ed mesmo\u201d<\/em>; m\u00e1s que\u00a0<em>\u201csi no fuera por la falta que para el camino nos hab\u00eda de hacer Rocinante, tambi\u00e9n fuera bien dejarle colgado\u201d.<\/em> Lo de colgar las armas por trofeo en principio le pareci\u00f3 bien al excaballero [la imagen de las armas colgadas de un \u00e1rbol \u2013antiguo monumento a la victoria\u2013 es motivo reiterado en literatura; n.], que record\u00f3 <em>\u201cel trofeo de las armas de Rold\u00e1n\u201d<\/em>. Pero en relaci\u00f3n a Rocinante prefiri\u00f3 ahora exculparle:\u00a0<em>\u201c\u00a1Pues ni \u00e9l ni las armas \u2013replic\u00f3 don Quijote\u2013 quiero que se ahorquen, porque no se diga que a buen servicio, mal galard\u00f3n!\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pasaron cinco d\u00edas sin sucesos dignos de ser contados por el gran historiador moro, Cide Hamete Benengeli, hasta que finalmente sucedi\u00f3 uno que s\u00ed lo merec\u00eda; y fue que llegaron a un mes\u00f3n a la entrada de un pueblo que estaba en fiestas, donde Sancho, como buen exgobernador, terci\u00f3 en una dif\u00edcil apuesta en la que un <em>\u201cgordo desafiador\u201d<\/em>, que pesaba once arrobas, le dijo a un vecino flaco, que solo pesaba cinco, que era capaz de correr m\u00e1s deprisa que \u00e9l si llevaba a cuestas seis arrobas de hierro para igualar la diferencia.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Responde en buen hora \u2013dijo don Quijote\u2013, Sancho amigo, que yo no estoy para dar migas a un gato<\/em> [\u2018yo no estoy para tonter\u00edas, para menudencias\u2019; es frase proverbial; n.], <em>seg\u00fan traigo alborotado y trastornado el juicio.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho asegur\u00f3 que al ser el desafiador el gordo, no pod\u00eda poner las condiciones, y pidi\u00f3 que fuese \u00e9l el que <em>\u201cse escamonde, monde, entresaque, pula y atilde, y saque seis arrobas de sus carnes de aqu\u00ed o de all\u00ed de su cuerpo, como mejor le pareciere y estuviere, y desta manera, quedando en cinco arrobas de peso, se igualar\u00e1 y ajustar\u00e1 con las cinco de su contrario, y as\u00ed podr\u00e1n correr igualmente.\u201d<\/em> Un labrador dijo que hab\u00eda <em>\u201chablado como un bendito y sentenciado como un can\u00f3nigo\u201d<\/em>, pidiendo que se gastase <em>\u201cla mitad de la apuesta en vino\u201d<\/em> y fuesen todos a tomarlo a <em>\u201cla taberna de lo caro\u201d<\/em>. Don Quijote excus\u00f3 la invitaci\u00f3n diciendo:\u00a0<em>\u201cPensamientos y sucesos tristes me hacen parecer descort\u00e9s y caminar m\u00e1s que de paso\u201d<\/em>, y sigui\u00f3 adelante espoleando a Rocinante. Otro labrador coment\u00f3:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Si el criado es tan discreto, \u00a1cu\u00e1l debe de ser el amo! Yo apostar\u00e9 que si van a estudiar a Salamanca, que a un tris han de venir a ser alcaldes de corte. Que todo es burla, sino estudiar y m\u00e1s estudiar, y tener favor y ventura; y cuando menos se piensa el hombre, se halla con una vara en la mano o con una mitra en la cabeza.\u201d\u00a0<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Espl\u00e9ndida reflexi\u00f3n seria de Cervantes: <em>\u201cQue todo es burla, sino estudiar y m\u00e1s estudiar, y tener favor y ventura\u201d.\u00a0\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s de pasar la noche <em>\u201cen mitad del campo, al cielo raso y descubierto\u201d<\/em>, al d\u00eda siguiente se encontraron con un <em>\u201ccorreo de a pie\u201d<\/em>, que result\u00f3 ser Tosilos (el lacayo de Los Duques al que ordenaron suplantar en el combate contra Don Quijote al hijo del labrador rico que les prestaba dineros y hab\u00eda\u00a0<em>\u201cyogado\u201d<\/em>\u00a0con la hija de la due\u00f1a do\u00f1a Rodr\u00edguez, pero que finalmente no quiso pelear para de ese modo perder y verse obligado a casarse con ella, que la moza le hab\u00eda encandilado a primera vista). Les cont\u00f3 que las cosas no salieron como le hubiesen gustado, pues al irse Don Quijote <em>\u201cel duque mi se\u00f1or me hizo dar cien palos\u201d<\/em> por haberle desobedecido, la moza entr\u00f3 en un convento, y do\u00f1a Rodr\u00edguez tuvo que regresar a Castilla. \u00a1Los desaf\u00edos al Poder establecido se pagaban, y se siguen pagando!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote reconoce: 1) que ya no es un caballero andante en activo: <em>\u201cCuando era caballero andante\u2026\u201d<\/em>, y 2) que lleva <em>\u201calborotado y trastornado el juicio\u201d<\/em>, pero esto no quiere decir ni mucho menos que est\u00e9 \u2018sano\u2019, que haya dejado de \u2018delirar\u2019 recobrando al fin la identidad del hidalgo manchego, Alonso Quijano. Ante la inesperada presencia de Tosilos (que tambi\u00e9n les invita a beber del vino que llevaba en <em>\u201cuna calabaza llena de lo caro\u201d<\/em> y a tomar unas <em>\u201crajitas de queso de Tronch\u00f3n\u201d<\/em>), el ex caballero andante manifiesta seguir creyendo que <em>\u201clos encantadores mis enemigos transformaron en ese lacayo que dec\u00eds, por defraudarme de la honra de aquella batalla\u201d<\/em>. Y espeta a Sancho Panza:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013T\u00fa eres, Sancho, el mayor glot\u00f3n del mundo y el mayor ignorante de la tierra, pues no te persuades que este correo es encantado, y este Tosilos, contrahecho<\/em> [\u2018falso\u2019, \u2018ficticio\u2019; n.]. <em>Qu\u00e9date con \u00e9l y h\u00e1rtate, que yo me ir\u00e9 adelante poco a poco, esper\u00e1ndote a que vengas.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho acept\u00f3 encantado la invitaci\u00f3n de Tosilos, y mientras beb\u00edan y com\u00edan <em>\u201cen buena paz compa\u00f1a\u201d<\/em> sobre la verde hierba, se dijeron:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Sin duda este tu amo, Sancho amigo, debe de ser un loco.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013\u00bfC\u00f3mo debe? \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013. No debe nada a nadie, que todo lo paga, y m\u00e1s cuando la moneda es locura<\/em> [es decir, no debe a nadie, pues la locura es \u00fanicamente suya, ha contra\u00eddo la deuda consigo mismo; n.]. <em>Bien lo veo yo, y bien se lo digo a \u00e9l, pero \u00bfqu\u00e9 aprovecha? Y m\u00e1s agora que va rematado, porque va vencido del Caballero de la Blanca Luna\u201d <\/em>[el participio es ambiguo: DQ es un \u2018loco de remate\u2019 y ha sido \u2018derrotado\u2019; n.]<em>.\u00a0\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza, como viene ocurriendo en la mayor\u00eda de los cap\u00edtulos de esta Segunda parte (pasados los primeros en los que se gener\u00f3 alguna duda), no comparte la \u2018locura\u2019 de Don Quijote. El personaje del ahora exgobernador y exescudero sin duda es fantasioso y ambicioso, cr\u00e9dulo a la vez que desconfiado, ingenuo, pero no tiene un \u2018trastorno psic\u00f3tico o delirante compartido\u2019, una <em>\u2018folie \u00e0 deux\u2019<\/em> (<em>locura a dos<\/em>). Don Quijote en cambio sigue en su mundo, sigue \u2018delirando\u2019, a pesar de haberse reconocido como ex caballero andante.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Que trata de lo que ver\u00e1 el que lo leyere o lo oir\u00e1 el que lo escuchare leer\u00a0\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 66. RAE, 2015)\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[\u2018Las lecturas colectivas en voz alta eran pr\u00e1ctica com\u00fan y difundida en el Siglo de Oro\u2019; n.].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">[Aunque <em>\u201cel que lo escuchare leer\u201d<\/em> adem\u00e1s de o\u00edrlo tambi\u00e9n lo ve (con la imaginaci\u00f3n, por supuesto), la f\u00f3rmula contenida en el t\u00edtulo de este cap\u00edtulo expresa muy bien el car\u00e1cter de oralidad de la narrativa cervantina. El <em>Quijote<\/em> no est\u00e1 pensado ni escrito tanto para ser le\u00eddo individualmente en silencio como para leerse en voz alta, declamado y escuchado en grupo. Este intencionado prop\u00f3sito de oralidad da lugar a una estructura gramatical, sint\u00e1ctica y sem\u00e1ntica de compleja sencillez narrativa. Con la que Cervantes logra, talento literario de por medio, una prosa accesible y extraordinariamente fluida].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1A tom\u00e1rselo con filosof\u00eda, qu\u00e9 remedio!\u00a0\u00a0 Nada m\u00e1s salir de Barcelona Don Quijote se volvi\u00f3 para mirar la ciudad. 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