{"id":1488,"date":"2021-01-31T11:51:47","date_gmt":"2021-01-31T11:51:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1488"},"modified":"2021-01-31T12:09:37","modified_gmt":"2021-01-31T12:09:37","slug":"quijotiz-y-pancino-capitulo-67","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/01\/31\/quijotiz-y-pancino-capitulo-67\/","title":{"rendered":"Quij\u00f3tiz y Pancino (cap\u00edtulo 67)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cSi muchos pensamientos fatigaban a don Quijote antes de ser derribado, muchos m\u00e1s le fatigaron despu\u00e9s de ca\u00eddo (&#8230;) Como moscas a la miel, le acud\u00edan y picaban (&#8230;): unos iban al desencanto de Dulcinea y otros a la vida que hab\u00eda de hacer en su forzosa retirada.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza se hab\u00eda quedado con el lacayo Tosilos en el final del cap\u00edtulo anterior, bebiendo de una calabaza que llevaba <em>\u201cde lo caro\u201d<\/em>, tomando <em>\u201cqueso de Tronch\u00f3n\u201d<\/em> y hablando. Don Quijote le reprendi\u00f3 de nuevo por no darse cuenta de que aquel no era el verdadero lacayo, sino que hab\u00eda sido transformado en su figura por los encantadores que todav\u00eda le persiguen. Pregunt\u00f3 luego el amo al criado si, aunque Tosilos sin duda era falso, hab\u00eda hablado con \u00e9l sobre la jovencita Altisidora y el amor que le tuvo, un sentimiento que el excaballero (<em>ex<\/em> en ejercicio, que no \u2018mentalmente\u2019) cre\u00eda obvio por las muchas se\u00f1ales que dio ante todos, o si la doncella hab\u00eda <em>\u201cdejado ya en las manos del olvido los enamorados pensamientos que en mi presencia la fatigaban\u201d<\/em>. Sancho no se anduvo con rodeos, y le contest\u00f3 que hab\u00eda estado pendiente de otras cosas como para <em>\u201cpreguntar bober\u00edas\u201d<\/em>. Luego Don Quijote le record\u00f3 los no pocos azotes que a\u00fan deb\u00eda darse para desencantar a Dulcinea, a lo que respondi\u00f3: <em>\u201cSe\u00f1or \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, si va a decir la verdad, yo no me puedo persuadir que los azotes de mis posaderas tengan que ver con los desencantos de los encantados, que es como si dij\u00e9semos: \u00abSi os duele la cabeza, untaos las rodillas\u00bb.\u201d<\/em> Y le dijo que m\u00e1s adelante, cuando tuviese tiempo, ganas y <em>\u201ccomodidad\u201d<\/em>, ya se los dar\u00eda.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote, de momento, sigue \u2018delirando\u2019 de manera notable, incluso sobresaliente, aunque acepta permanecer desarmado. Que es la condici\u00f3n o \u2018penitencia\u2019 impuesta durante un a\u00f1o por el bachiller Sans\u00f3n Carrasco (el supuesto Caballero de la Blanca Luna) tras vencerle en la playa de Barcelona.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El personaje de Sancho Panza, en cambio (por lo que dijo a Tosilos en el final del cap\u00edtulo anterior sobre la \u2018salud mental\u2019 de su amo, por sus filos\u00f3ficas reflexiones tras la derrota, y por lo que le contesta ahora de manera directa), experimenta un proceso que el cervantista, Carlos Romero Mu\u00f1oz, llama \u201cla madurez intelectual alcanzada por Sancho\u201d (<em>Lecturas del Quijote<\/em>, Quijote, RAE, 2015). Un \u2018proceso mental\u2019 que ya fue detectado y criticado por los muy racionales cervantistas del siglo XVIII seg\u00fan nos informa el fil\u00f3logo, al considerar \u201ceste \u00abcrecimiento\u00bb impropio de la continuidad del car\u00e1cter del escudero y aun de la misma verosimilitud.\u201d Romero Mu\u00f1oz aduce como posible clave explicativa la \u201ccampa\u00f1a cervantina contra el falsario\u201d Avellaneda que Cervantes realiza de manera muy expl\u00edcita desde el cap\u00edtulo 59 de esta Segunda parte: \u201cNo se olvide que C. apunta ahora al otro Sancho, al avellanedesco, siempre tan zafio, tan grosero en sus expresiones, tan poco cort\u00e9s en su comportamiento con el hidalgo, a diferencia del genuino\u201d. Cervantes habr\u00eda querido diferenciar a su personaje en la etapa final de la novela no solo de la caricatura hecha por Avellaneda, sino incluso del \u2018perfil psicol\u00f3gico\u2019 que \u00e9l mismo le dio en la Primera parte. Una hip\u00f3tesis en principio veros\u00edmil, porque la lenta vuelta a la \u2018realidad\u2019 que hace el escudero en su regreso del Mediterr\u00e1neo (a diferencia de la de Don Quijote, que ocurre en el \u00faltimo cap\u00edtulo de manera r\u00e1pida, aguda), no necesitaba de ning\u00fan \u2018cambio madurativo\u2019 ni de \u201ccar\u00e1cter\u201d. Sin embargo, preferimos pensar en otra interpretaci\u00f3n: que estamos ante la \u00faltima (o pen\u00faltima) gran genialidad de Cervantes, que don Miguel tambi\u00e9n ha madurado como persona y como artista, y alcanza su cenit no solo devolviendo a Don Quijote a la compleja y dura \u2018realidad\u2019 (en la que \u00e9l como escritor ha estado todo el tiempo), sino haciendo adem\u00e1s \u2018madurar mentalmente\u2019 a Sancho Panza al permitir que el personaje \u2018aprenda\u2019 y cambie. Un amargo y doloroso regalo para ambos, pero, con esos mismos sabor y sensaci\u00f3n, \u00a1valios\u00edsimo regalo final para los lectores!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Ante la imposibilidad de retomar por un a\u00f1o el ejercicio de la caballer\u00eda andante, la fantas\u00eda del ahora \u2018civil\u2019 hidalgo manchego, Alonso Quijano, vuela hacia otra posible alternativa. Camino de regreso hacia su famoso lugar de La Mancha, \u00e9l y Sancho Panza llegaron al prado en que en el viaje de ida al Mediterr\u00e1neo se hab\u00edan encontrado con unas alegres doncellas y mancebos, vestidos para la ocasi\u00f3n, que quer\u00edan rememorar e imitar la pastoril Arcadia. \u00a1Eureka! \u00a1Ya est\u00e1! \u00a1Buc\u00f3licos pastores durante un a\u00f1o!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Yo comprar\u00e9 algunas ovejas y todas las dem\u00e1s cosas que al pastoral ejercicio son necesarias, y llam\u00e1ndome yo \u00abel pastor Quij\u00f3tiz\u00bb y t\u00fa \u00abel pastor Pancino\u00bb, nos andaremos por los montes, por las selvas y por los prados, cantando aqu\u00ed, endechando all\u00ed<\/em> [\u2018entonando endechas\u2019; nota al pie, n.], <em>bebiendo de los l\u00edquidos cristales de las fuentes, o ya de los limpios arroyuelos o de los caudalosos r\u00edos. Daranos con abundant\u00edsima mano de su dulc\u00edsimo fruto las encinas, asiento los troncos de los dur\u00edsimos alcornoques, sombra los sauces, olor las rosas, alfombras de mil colores matizadas los estendidos prados, aliento el aire claro y puro, luz la luna y las estrellas, a pesar de la escuridad de la noche, gusto el canto, alegr\u00eda el lloro, Apolo versos, el amor conceptos, con que podremos hacernos eternos y famosos, no s\u00f3lo en los presentes, sino en los venideros siglos.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00bfEs \u2018delirante\u2019 el nuevo pensamiento pastoril de Don Quijote? No, es idealista y fantasioso, pero no \u2018delirante\u2019. Proclividad a la fantas\u00eda e idealismo son dos caracter\u00edsticas de la \u2018mente\u2019, \u2018car\u00e1cter\u2019 o \u2018estructura ps\u00edquica\u2019 que Cervantes construye para el hidalgo manchego, Alonso Quijano, dos rasgos de su \u2018personalidad\u2019 sobre los que se a\u00f1aden tres \u2018delirios\u2019 espec\u00edficos que le convierten en Don Quijote: 1) El delirio de grandeza de creer que es un caballero andante como los de los libros de caballer\u00edas medievales, con su mismo legendario poder y capacidad de combate. 2) El delirio de persecuci\u00f3n o paranoide de creer que existen unos encantadores que constantemente le persiguen para perjudicarle. Y 3) El delirio erotoman\u00edaco, amor delirante o s\u00edndrome de Cl\u00e9rambault de creer que enamora a las mujeres de m\u00e1s alto linaje y a las m\u00e1s hermosas doncellas. El personaje Alonso Quijano podr\u00eda haber sido idealista y fantasioso sin ser \u2018delirante\u2019, pero Cervantes no quiso construirlo as\u00ed, con determinados \u2018rasgos de personalidad\u2019 solamente. Le dio la categor\u00eda de \u2018loco\u2019, que sin duda ofrec\u00eda muchas m\u00e1s posibilidades c\u00f3micas y narrativas. El proyecto pastoril que ahora tiene Alonso Quijano no supone una suplantaci\u00f3n \u2018psic\u00f3tica\u2019 de su identidad. Elige varios sobrenombres para \u00e9l, para Sancho y para sus amigos del pueblo (que el exescudero est\u00e1 convencido aceptar\u00e1n de inmediato participar en tan grata y placentera vida, <em>\u201cy aun quiera Dios no le venga en voluntad al cura de entrar tambi\u00e9n en el aprisco, seg\u00fan es de alegre y amigo de holgarse\u201d<\/em>), pero todos estos sobrenombres no implican la creencia en un cambio de la identidad propia y de todos ellos, sino la voluntaria <em>\u201cimitaci\u00f3n\u201d<\/em> del idealizado y literario <em>\u201cpastoral gremio\u201d<\/em>. El matiz es decisivo: creer ser <em>versus<\/em> querer imitar. Los l\u00edmites y el diagn\u00f3stico diferencial entre el idealismo m\u00e1s fantasioso, por un lado, y el delirio, por otro, en el mundo real en ocasiones resultan dif\u00edciles de establecer. Sin olvidar que ambos, idealismo y delirio, son compatibles y pueden concurrir al mismo tiempo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Como hemos recordado ya varias veces a los m\u00e1s despistados, al hablar de \u2018mente\u2019, \u2018realidad\u2019, \u2018diagn\u00f3stico\u2019, \u2018rasgos de personalidad\u2019, \u2018trastornos mentales\u2019, \u2018delirios\u2019, etc. de los personajes de una obra literaria, el <em>Quijote<\/em> en nuestro caso, lo hacemos solo por semejanza o analog\u00eda con los que tienen las personas en el mundo real y se describen en manuales como el DSM-5 o la CIE-11, a sabiendas de que esta categorizaci\u00f3n cl\u00ednica y cient\u00edfica no es posible en la ficci\u00f3n. Las enfermedades y trastornos mentales los padecemos las personas de carne y hueso. Solo a las personas reales se nos puede hacer un diagn\u00f3stico m\u00e9dico o psiqui\u00e1trico. De aqu\u00ed que utilicemos esos conceptos y palabras entre comillas simples; que alguna vez, porque son muchas las ocasiones, se deducen o se nos olvida poner).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Quij\u00f3tiz y Pancino. El bachiller Sans\u00f3n Carrasco se podr\u00eda llamar \u00abel pastor Sansonino\u00bb o \u00abel pastor Carrasc\u00f3n\u00bb. El barbero Nicol\u00e1s, \u00abNiculoso\u00bb. El cura, \u00abel pastor Curiambro\u00bb [el nombre pastoril parece construido sobre cura m\u00e1s corambre, \u2018odre de vino\u2019; n.]. La mujer de Sancho se llamar\u00eda Teresona,\u00a0<em>\u201cque le vendr\u00e1 bien con su gordura y con el propio que tiene, pues se llama Teresa\u201d<\/em> . Y Dulcinea se seguir\u00eda llamando igual, por ser un nombre que <em>\u201ccuadra as\u00ed al de pastora como al de princesa\u201d<\/em>. De este modo, con un mismo nombre representativo para Dulcinea, Cervantes unifica genialmente los dos principales mundos que habitan en la \u2018mente\u2019 del hidalgo Alonso Quijano: el idealismo literario-fant\u00e1stico, y el \u2018delirio psic\u00f3tico\u2019.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote termina su propuesta de nueva vida con esta frase: <em>\u201c&#8230;podremos hacernos eternos y famosos, no s\u00f3lo en los presentes, sino en los venideros siglos.\u201d<\/em> Ha dejado voluntariamente de actuar como caballero andante para cumplir su palabra, pero no ha dejado de pensar en la fama, nada menos que en la eterna. Este rasgo megal\u00f3mano del personaje puede tener origen tanto en su idealismo como en su \u2018delirio\u2019. Puede tener origen en la mente de personas idealistas y\/o ambiciosas, pero cuerdas. Y tambi\u00e9n es compatible con una proyecci\u00f3n ps\u00edquica del escritor en el personaje. Es decir, con el deseo que en el fondo pudo haber tenido Cervantes respecto de su fama literaria.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Aclarados los nombres y sobrenombres, Don Quijote exclam\u00f3:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1V\u00e1lame Dios \u2013dijo don Quijote\u2013, y qu\u00e9 vida nos hemos de dar, Sancho amigo! \u00a1Qu\u00e9 de churumbelas han de llegar a nuestros o\u00eddos, qu\u00e9 de gaitas zamoranas, qu\u00e9 de tamborines y qu\u00e9 de sonajas y qu\u00e9 de rabeles! Pues \u00a1qu\u00e9 si destas diferencias de m\u00fasicas resuena la de los albogues! All\u00ed se ver\u00e1 casi todos los instrumentos pastorales.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Conseguir una vida tan musical y feliz como buc\u00f3licos pastores de ovejas no es tarea f\u00e1cil. Don Quijote dice que les ser\u00e1 de gran ayuda:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013El ser yo alg\u00fan tanto poeta, como t\u00fa sabes, y el serlo tambi\u00e9n en estremo el bachiller Sans\u00f3n Carrasco. Del cura no digo nada, pero yo apostar\u00e9 que debe de tener sus puntas y collares de poeta; y que las tenga tambi\u00e9n maese Nicol\u00e1s, no dudo en ello, porque todos o los m\u00e1s son guitarristas y copleros. Yo me quejar\u00e9 de ausencia; t\u00fa te alabar\u00e1s de firme enamorado; el pastor Carrasc\u00f3n, de desde\u00f1ado, y el cura Curiambro, de lo que \u00e9l m\u00e1s puede servirse, y, as\u00ed, andar\u00e1 la cosa, que no haya m\u00e1s que desear.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Como puede comprobarse, Cervantes no solo obtiene comicidad de la \u2018locura\u2019 m\u00e1s expl\u00edcita o evidente de Don Quijote, sino tambi\u00e9n de su tendencia al idealismo y la fantas\u00eda. \u00a1Un fantasioso idealista y un p\u00edcaro fantasioso! En lo que a fantasear se refiere, tal para cual. De aqu\u00ed procede buena parte de la excelente sinton\u00eda entre ambos personajes. Sancho Panza no comparte los \u2018delirios\u2019 de su amo, no tiene una <em>folie \u00e0 deux<\/em> ni ning\u00fan \u2018delirio\u2019 propio, est\u00e1 cuerdo, pero s\u00ed comparte con \u00e9l dos importantes rasgos: la mencionada tendencia a la fantas\u00eda, y no poca ambici\u00f3n. Con todos estos rasgos del \u201ccar\u00e1cter\u201d o \u2018personalidad\u2019 de los personajes Cervantes nos hace sonre\u00edr y re\u00edr muchas veces a lo largo de la novela:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Oh, qu\u00e9 polidas cuchares tengo de hacer cuando pastor me vea!<\/em> [cuchares: \u2018cucharas\u2019, forma r\u00fastica. Los pastores, entonces como ahora, sol\u00edan tallar objetos de madera o cuerno para entretener sus soledades; n.] <em>\u00a1Qu\u00e9 de migas, qu\u00e9 de natas, qu\u00e9 de guirnaldas y qu\u00e9 de zarandajas pastoriles, que, puesto que no me granjeen fama de discreto, no dejar\u00e1n de granje\u00e1rmela de ingenioso!\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El contexto narrativo no da a entender que Sancho Panza est\u00e9 tomando el pelo en este cap\u00edtulo a Don Quijote, que le siga la corriente para burlarse de \u00e9l o por \u2018necesidad\u2019 (como hizo con el falso encantamiento de Dulcinea), sino m\u00e1s bien que el criado se mete de lleno en la fantas\u00eda pastoril del amo. No obstante, tampoco puede negarse a ciencia cierta lo contrario, cabe cierta duda interpretativa.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En fin, Sancho concluye que ser\u00eda mejor que Sanchica no fuese a llevarles la comida a los verdes prados, porque <em>\u201c\u00a1guarda!, que es de buen parecer, y hay pastores m\u00e1s maliciosos que simples, y no querr\u00eda que fuese por lana y volviese trasquilada; y tan bien suelen andar los amores y los no buenos deseos por los campos como por las ciudades y por las pastorales chozas como por los reales palacios, y quitada la causa, se quita el pecado, y ojos que no veen, coraz\u00f3n que no quiebra, y m\u00e1s vale salto de mata que ruego de hombres buenos\u201d<\/em> [\u2018el que no se entera, no sufre; y mejor es retirarse que actuar con prudencia\u2019; son refranes; n.]. Entonces se produce un nuevo debate entre excaballero y exescudero a prop\u00f3sito de eso, de los refranes. Este tipo de di\u00e1logos ya conocidos, el episodio de reconversi\u00f3n a la vida pastoril, y otros que veremos, prolongan el final de la novela desde el cap\u00edtulo 64, en el que se produce la derrota de Don Quijote en la playa de Barcelona, hasta el 74, en el que muere en su lugar de La Mancha. Para algunos cervantistas, como el hist\u00f3rico Diego Clemenc\u00edn, catedr\u00e1tico, acad\u00e9mico de la Historia y de la Lengua, eclesi\u00e1stico, casado, pol\u00edtico, diputado en las Cortes de C\u00e1diz, desterrado de Madrid, bibliotecario mayor y pr\u00f3cer del reino, esta etapa final se alarga demasiado e innecesariamente. De haber sido m\u00e1s breve y sin dispersi\u00f3n tem\u00e1tica y cierta redundancia, la obra seg\u00fan piensa hubiese tenido un final m\u00e1s \u201c\u00e9pico\u201d. Pero quiz\u00e1 fue justo ese tono el que no quiso imprimir Cervantes. \u00a1Y menos a\u00fan en el fin de tan verdadera historia!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cRetir\u00e1ronse, cenaron tarde y mal, bien contra la voluntad de Sancho, a quien se le representaban las estrechezas de la andante caballer\u00eda usadas en las selvas y en los montes, si bien tal vez la abundancia se mostraba en los castillos y casas, as\u00ed de don Diego de Miranda como en las bodas del rico Camacho y de don Antonio Moreno; pero consideraba no ser posible ser siempre de d\u00eda ni siempre de noche, y, as\u00ed, pas\u00f3 aqu\u00e9lla durmiendo, y su amo velando.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De la resoluci\u00f3n que tom\u00f3 don Quijote de hacerse pastor y seguir la vida del campo en tanto que se pasaba el a\u00f1o de su promesa, con otros sucesos en verdad gustosos y buenos<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 67. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSi muchos pensamientos fatigaban a don Quijote antes de ser derribado, muchos m\u00e1s le fatigaron despu\u00e9s de ca\u00eddo (&#8230;) Como moscas a la miel, le acud\u00edan y picaban (&#8230;): unos iban al desencanto de Dulcinea y otros a la vida que hab\u00eda de hacer en su forzosa retirada.\u201d\u00a0 Sancho Panza se hab\u00eda quedado con el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1488"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1493,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488\/revisions\/1493"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}