{"id":1523,"date":"2021-02-28T09:02:37","date_gmt":"2021-02-28T09:02:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1523"},"modified":"2021-02-28T09:02:37","modified_gmt":"2021-02-28T09:02:37","slug":"virtuosos-medico-y-medicina-capitulo-71","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/02\/28\/virtuosos-medico-y-medicina-capitulo-71\/","title":{"rendered":"Virtuosos \u2018m\u00e9dico\u2019 y \u2018medicina\u2019 (cap\u00edtulo 71)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Dejados atr\u00e1s los graciosos Duques y la no menos simp\u00e1tica jovencita Altisidora, Don Quijote y Sancho Panza prosiguieron camino hacia su aldea.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cIba el vencido y asendereado don Quijote pensativo adem\u00e1s por una parte y muy alegre por otra.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pensativo y triste por su vencimiento, pero por otro lado con la alegr\u00eda de creer en <em>\u201cla virtud de Sancho\u201d<\/em> [en su \u2018poder m\u00e1gico milagrero\u2019; nota al pie; n.]. Una\u00a0\u00a0<em>\u201cvirtud\u201d\u00a0 <\/em>fehacientemente\u00a0demostrada al resucitar a Altisidora (aunque alguna duda s\u00ed ten\u00eda sobre si <em>\u201cla enamorada doncella fuese muerta de veras\u201d<\/em>).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza en cambio solo iba triste, porque la adolescente no le hab\u00eda entregado las <em>\u201cseis camisas\u201d<\/em> que le prometi\u00f3 por haber sufrido el martirio decretado por los jueces del Hades, Minos y Radamanto, gracias al cual la joven pudo resucitar. Y pensando en esto, dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013En verdad, se\u00f1or, que soy el m\u00e1s desgraciado m\u00e9dico que se debe de hallar en el mundo, en el cual hay f\u00edsicos<\/em> [\u2018m\u00e9dicos\u2019; n.] <em>que, con matar al enfermo que curan, quieren ser pagados de su trabajo, que no es otro sino firmar una cedulilla de algunas medicinas, que no las hace \u00e9l, sino el boticario, y c\u00e1talo cantusado [\u2018y m\u00edralo ya estafado, robado\u2019; n.]; y a m\u00ed, que la salud ajena me cuesta gotas de sangre, mamonas, pellizcos, alfilerazos y azotes, no me dan un ardite. Pues yo les voto a tal que si me traen a las manos otro alg\u00fan enfermo, que antes que le cure me han de untar las m\u00edas, que el abad de donde canta yanta<\/em> [\u2018que cada uno vive de su trabajo\u2019; n.], <em>y no quiero creer que me haya dado el cielo la virtud que tengo para que yo la comunique con otros de b\u00f3bilis, b\u00f3bilis<\/em> [\u2018de balde\u2019, \u2018por las buenas\u2019; n.].\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Dio la raz\u00f3n por completo Don Quijote a Sancho, censurando a Altisidora, y puesto que del justo pago del trabajo y del esfuerzo que cada uno realiza se trataba, cambiando la conversaci\u00f3n al tercio que en estos momentos m\u00e1s preocupado le ten\u00eda (el de los azotes pendientes que Sancho deb\u00eda darse para el desencanto de Dulcinea por orden del mago Merl\u00edn cuando se les apareci\u00f3 a todos aquella noche en el bosque de Los Duques), y aun siendo la virtud de Sancho, como le record\u00f3 Don Quijote,\u00a0<em>\u201cgratis data\u201d<\/em>\u00a0[\u2018dada por la gracia (de Dios)\u2019; la frase procede de la doctrina cristiana; n.], <em>\u201c<\/em><em>que no te ha costado estudio alguno\u201d<\/em>, esto le propuso el caballero:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013No s\u00e9 si vendr\u00e1 bien con la cura la paga, y no querr\u00eda que impidiese el premio a la medicina. Con todo eso, me parece que no se perder\u00e1 nada en probarlo: mira, Sancho, el que quieres, y az\u00f3tate luego y p\u00e1gate de contado y de tu propia mano, pues tienes dineros m\u00edos.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">A cuyos ofrecimientos abri\u00f3 Sancho los ojos y las orejas de un palmo y dio consentimiento en su coraz\u00f3n a azotarse de buena gana, y dijo a su amo:\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Agora bien, se\u00f1or, yo quiero disponerme a dar gusto a vuestra merced en lo que desea, con provecho m\u00edo, que el amor de mis hijos y de mi mujer me hace que me muestre interesado.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Haber empezado por ah\u00ed! \u00a1No nos extra\u00f1a que abriese un palmo las orejas y los ojos! Habiendo paga, no siendo su \u2018medicina\u2019 para Dulcinea de b\u00f3bilis, b\u00f3bilis&#8230; \u00a1vengan azotes!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote le dijo que pusiese precio a cada uno, y Sancho razon\u00f3 de este modo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Ellos \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013 son tres mil y trecientos y tantos; de ellos me he dado hasta cinco: quedan los dem\u00e1s; entren entre los tantos estos cinco, y vengamos a los tres mil y trecientos, que a cuartillo cada uno<\/em> [\u2018la cuarta parte de un real\u2019, o sea, \u2018ocho maraved\u00eds y medio\u2019; n.], <em>que no llevar\u00e9 menos si todo el mundo me lo mandase, montan tres mil y trecientos cuartillos, que son los tres mil, mil y quinientos medios reales, que hacen setecientos y cincuenta reales; y los trecientos hacen ciento y cincuenta medios reales, que vienen a hacer setenta y cinco reales, que junt\u00e1ndose a los setecientos y cincuenta son por todos ochocientos y veinte y cinco reales. \u00c9stos desfalcar\u00e9 yo de los que tengo de vuestra merced, y entrar\u00e9 en mi casa rico y contento, aunque bien azotado, porque no se toman truchas\u2026<\/em> [\u00ab\u2026a bragas enjutas\u00bb: \u2018nada que valga la pena se consigue sin trabajo\u2019; refr\u00e1n; n.], <em>y no digo m\u00e1s.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Llegada la noche, cuya tardanza a Don Quijote se le hizo casi eterna, se adentraron entre unos <em>\u201camenos \u00e1rboles\u201d<\/em>. Sancho, <em>\u201chaciendo del cabestro y de la j\u00e1quima del rucio<\/em> [\u2018cabezal\u2019; n.] <em>un poderoso y flexible azote, se retir\u00f3 hasta veinte pasos de su amo entre unas hayas\u201d<\/em>, dispuesto a cobrar bien cobrado su trabajo como esforzado \u2018m\u00e9dico\u2019 de caballero andante. <em>\u201cHasta seis o ocho se habr\u00eda dado Sancho, cuando le pareci\u00f3 ser pesada la burla y muy barato el precio della, y, deteni\u00e9ndose un poco, dijo a su amo que se llamaba a enga\u00f1o, porque merec\u00eda cada azote de aqu\u00e9llos ser pagado a medio real, no que a cuartillo\u201d.<\/em> Acept\u00f3 de inmediato Don Quijote el nuevo precio. <em>\u201cPero el socarr\u00f3n dej\u00f3 de d\u00e1rselos en las espaldas y daba en los \u00e1rboles, con unos suspiros de cuando en cuando, que parec\u00eda que con cada uno dellos se le arrancaba el alma.\u201d<\/em> Don Quijote se enterneci\u00f3 y temi\u00f3 adem\u00e1s que pudiera desfallecer, qued\u00e1ndose Dulcinea sin remedio, sin sanar del todo. Y dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Por tu vida, amigo, que se quede en este punto este negocio, que me parece muy \u00e1spera esta medicina y ser\u00e1 bien dar tiempo al tiempo, que no se gan\u00f3 Zamora en un hora. M\u00e1s de mil azotes, si yo no he contado mal, te has dado: bastan por agora, que el asno, hablando a lo grosero, sufre la carga, mas no la sobrecarga.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">No quer\u00eda parar el buen \u2018m\u00e9dico\u2019. Una vez comenzado el negocio sanatorio, era mejor concluirlo. Y pidi\u00f3 a su amo permiso para darse al menos mil azotes m\u00e1s.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cVolvi\u00f3 Sancho a su tarea con tanto denuedo, que ya hab\u00eda quitado las cortezas a muchos \u00e1rboles: tal era la riguridad con que se azotaba; y alzando una vez la voz y dando un desaforado azote en una haya, dijo:\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013\u00a1Aqu\u00ed morir\u00e1 Sans\u00f3n, y cuantos con \u00e9l son!\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote no pudo resistir m\u00e1s, y se acerc\u00f3 a detenerle:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013No permita la suerte, Sancho amigo, que por el gusto m\u00edo pierdas t\u00fa la vida que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos: espere Dulcinea mejor coyuntura, que yo me contendr\u00e9 en los l\u00edmites de la esperanza propincua y esperar\u00e9 que cobres fuerzas nuevas, para que se concluya este negocio a gusto de todos.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Hacer esperar a Dulcinea es algo nuevo en Don Quijote. \u00a1Qui\u00e9n iba a dec\u00edrnoslo! Su \u2018sentido de la realidad\u2019 empieza a dar se\u00f1ales de mejora. Pero ni de lejos llega a la picard\u00eda de Sancho (<em>\u201csocarr\u00f3n\u201d<\/em> le llama el historiador de esta historia, se\u00f1or Benengeli, de forma claramente ben\u00e9vola), que en este cap\u00edtulo alcanza su c\u00e9nit. El escudero no solo mantiene y ha mantenido desde el cap\u00edtulo 10 el enga\u00f1o que hizo al \u2018delirante\u2019 caballero con la supuesta transformaci\u00f3n de Dulcinea en una fea aldeana, sino que al actuar ahora como virtuoso \u2018m\u00e9dico\u2019 para su desencanto le vuelve a enga\u00f1ar en la aplicaci\u00f3n de la \u2018medicina\u2019. Una vez perdido el gobierno de la \u00ednsula, Sancho no quiere volver a su pueblo de manos vac\u00edas. Don Quijote le da la oportunidad. Por todas las mamonas y pellizcos recibidos para resucitar a Altisidora, que hab\u00edan quedado sin compensar al no darle la jovencita las camisas prometidas, y por todas las muchas penas y trabajos de su dura vida como escudero, bien es cierto que Sancho merec\u00eda una buena paga. \u00a1Era de justicia!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Compasivo, Don Quijote ech\u00f3 una peque\u00f1a capa que llevaba, encima de las espaldas del escudero para que no se resfriase. Sancho <em>\u201cdurmi\u00f3 hasta que le despert\u00f3 el sol\u201d<\/em>. Luego, siguieron su camino y al poco vieron un mes\u00f3n. Tambi\u00e9n le vio como tal Don Quijote, y no como castillo, <em>\u201cque despu\u00e9s que le vencieron con m\u00e1s juicio en todas las cosas discurr\u00eda\u201d<\/em>. En las paredes de su habitaci\u00f3n hab\u00eda unas <em>\u201csargas viejas\u201d<\/em> o tapices pintados, con escenas del rapto consentido de Elena por Paris que desencaden\u00f3 la guerra de Troya, y de Dido y Eneas, huyendo uno y llorando la reina de Cartago. Don Quijote coment\u00f3 que esas desgracias de la literatura cl\u00e1sica podr\u00edan haberse evitado f\u00e1cilmente habiendo nacido \u00e9l en aquella edad: con solo matar a Paris, que fue el que las caus\u00f3\u2026 \u00a1Luego el ex caballero andante todav\u00eda no discurre con m\u00e1s juicio y cordura\u00a0<em>\u201cen todas las cosas\u201d<\/em>, como nos acaba de afirmar el se\u00f1or Benengeli! En lo relacionado con la andante caballer\u00eda su \u2018delirio\u2019 sigue activo en este momento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Yo apostar\u00e9 \u2013dijo Sancho\u2013 que antes de mucho tiempo no ha de haber bodeg\u00f3n<\/em> [\u2018casa de comidas\u2019; n.], <em>venta ni mes\u00f3n o tienda de barbero donde no ande pintada la historia de nuestras haza\u00f1as; pero querr\u00eda yo que la pintasen manos de otro mejor pintor que el que ha pintado a \u00e9stas.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cervantes aprovecha para meter una nueva puya a Avellaneda, compar\u00e1ndole con el mal pintor de las sargas viejas y con el popular Orbaneja, que pintaba <em>\u201clo que saliere\u201d<\/em>. De los azotes que le quedaban por darse, Sancho <em>\u201cquisiera concluir con brevedad aquel negocio, a sangre caliente y cuando estaba picado el molino, porque en la tardanza suele estar muchas veces el peligro, y a Dios rogando y con el mazo dando, y que m\u00e1s val\u00eda un toma que dos te dar\u00e9, y el p\u00e1jaro en la mano que el buitre volando\u201d<\/em>. Pero Don Quijote dijo que prefer\u00eda esperar para que pudiese recuperarse y coger fuerzas antes de llegar a su aldea, <em>\u201cque a lo m\u00e1s tarde llegaremos all\u00e1 despu\u00e9s de ma\u00f1ana<\/em> [\u2018pasado ma\u00f1ana\u2019; n.]\u201d. Y exclam\u00f3:\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013No m\u00e1s refranes, Sancho, por un solo Dios (&#8230;) habla a lo llano, a lo liso, a lo no intricado, como muchas veces te he dicho, y ver\u00e1s c\u00f3mo te vale un pan por ciento.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013No s\u00e9 qu\u00e9 mala ventura es esta m\u00eda \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, que no s\u00e9 decir raz\u00f3n sin refr\u00e1n, ni refr\u00e1n que no me parezca raz\u00f3n; pero yo me enmendar\u00e9 si pudiere.\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De lo que a don Quijote le sucedi\u00f3 con su escudero Sancho yendo a su aldea<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 71. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejados atr\u00e1s los graciosos Duques y la no menos simp\u00e1tica jovencita Altisidora, Don Quijote y Sancho Panza prosiguieron camino hacia su aldea.\u00a0 \u00a0 \u201cIba el vencido y asendereado don Quijote pensativo adem\u00e1s por una parte y muy alegre por otra.\u201d\u00a0\u00a0 Pensativo y triste por su vencimiento, pero por otro lado con la alegr\u00eda de creer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1523"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1524,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523\/revisions\/1524"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}