{"id":1526,"date":"2021-03-07T09:55:17","date_gmt":"2021-03-07T09:55:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1526"},"modified":"2021-03-07T10:17:33","modified_gmt":"2021-03-07T10:17:33","slug":"1526","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/03\/07\/1526\/","title":{"rendered":"Ironista genial (cap\u00edtulo 72)"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cLleg\u00f3 en esto al mes\u00f3n un caminante a caballo, con tres o cuatro criados, uno de los cuales dijo al que el se\u00f1or dellos parec\u00eda:\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Aqu\u00ed puede vuestra merced, se\u00f1or don \u00c1lvaro Tarfe <\/em>[personaje importante, especie de <em>deus ex machina<\/em> del <em>Quijote<\/em> de Avellaneda, que Cervantes incorpora precisamente para atestiguar contra aquel autor y demostrar su impostura; nota al pie, n.]<em>, pasar hoy la siesta: la posada parece limpia y fresca.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En el presente cap\u00edtulo, ya muy pr\u00f3ximos al final de la novela, Cervantes mete al licenciado Avellaneda, de entre las muchas que le mete, la m\u00e1s genial de sus puyas. A este personaje tan importante del <em>Quijote<\/em> ap\u00f3crifo, el caballero granadino don \u00c1lvaro Tarfe, que se declara <em>\u201cgrand\u00edsimo amigo\u201d<\/em> de Don Quijote, que le sac\u00f3 de su tierra para llevarle a las justas de Zaragoza, le present\u00f3 a la nobleza, evit\u00f3 que le azotasen y, finalmente, le dej\u00f3 <em>\u201cmetido en la Casa del Nuncio\u201d<\/em> [el manicomio de Toledo, as\u00ed llamado por haberlo fundado, en 1480, Francisco Ortiz, nuncio apost\u00f3lico de Sixto VI y can\u00f3nigo de la catedral de Toledo; n.] para que all\u00ed se curase, a este personaje, decimos, Cervantes le saca de la plagiaria novela del an\u00f3nimo\u00a0 Avellaneda y le introduce en la suya para que conozca en el mes\u00f3n de una aldea cercana a Un Lugar de La Mancha a los verdaderos Don Quijote y Sancho Panza, y certifique ante el alcalde y\u00a0 un escribano la falsedad de los personajes que hab\u00eda conocido en el otro libro, que hasta este momento, de vuelta a su Granada natal, cre\u00eda \u2018aut\u00e9nticos\u2019.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El juego malabar, intertextual, que hace Cervantes es prodigioso. Supera incluso al <em>\u201cpapirotazo\u201d<\/em> que los diablos dieron con una pala de fuego al libro de Avellaneda a las puertas del Infierno (seg\u00fan relat\u00f3 la resucitada adolescente, Altisidora, tras volver del otro mundo gracias a los pellizcos y mamonas recibidas por Sancho, que cuando empezaron con los alfilerazos aquello ya no pudo sufrirlo).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don \u00c1lvaro reconoci\u00f3, ante una pregunta directa que le hizo Don Quijote, que no se parec\u00eda en nada al que estuvo con \u00e9l en Zaragoza. Y mucho menos Sancho Panza, que <em>\u201caunque ten\u00eda fama de muy gracioso, nunca le o\u00ed decir gracia que la tuviese\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Eso creo yo muy bien \u2013dijo a esta saz\u00f3n Sancho\u2013, porque el decir gracias no es para todos, y ese Sancho que vuestra merced dice, se\u00f1or gentilhombre, debe de ser alg\u00fan grand\u00edsimo bellaco, fri\u00f3n<\/em> [\u2018muy fr\u00edo, sin gracia, desangelado\u2019; n.] <em>y ladr\u00f3n juntamente, que el verdadero Sancho Panza soy yo, que tengo m\u00e1s gracias que llovidas; y, si no, haga vuestra merced la experiencia y \u00e1ndese tras de m\u00ed por lo menos un a\u00f1o, y ver\u00e1 que se me caen a cada paso, y tales y tantas, que sin saber yo las m\u00e1s veces lo que me digo hago re\u00edr a cuantos me escuchan.\u201d<\/em>\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho Panza se reafirm\u00f3 en que:\u00a0<em>\u201cTodo cualquier otro don Quijote y cualquier otro Sancho Panza es burler\u00eda y cosa de sue\u00f1o\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Por Dios que lo creo \u2013respondi\u00f3 don \u00c1lvaro\u2013, porque m\u00e1s gracias hab\u00e9is dicho vos, amigo, en cuatro razones que hab\u00e9is hablado que el otro Sancho Panza en cuantas yo le o\u00ed hablar, que fueron muchas! M\u00e1s ten\u00eda de comil\u00f3n que de bien hablado, y m\u00e1s de tonto que de gracioso.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cervantes hace que el personaje robado a Avellaneda, \u00a1robado del mismo modo que Avellaneda hab\u00eda robado antes descaradamente los suyos!, se convenza de modo muy f\u00e1cil de la autenticidad de los Don Quijote y Sancho que acaba de conocer. La explicaci\u00f3n que encuentra don \u00c1lvaro Tarfe para tan ins\u00f3lita situaci\u00f3n (que en la vida real hubiese dejado en estado de flotaci\u00f3n mental a cualquiera) es la misma justificaci\u00f3n \u2018delirante\u2019 que utiliza siempre Don Quijote cuando no entiende o no le cuadra de ninguna manera algo que ocurre en su \u2018realidad\u2019. Y que ahora, dicha por este personaje, se convierte en una gran iron\u00eda:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Tengo por sin duda que los encantadores que persiguen a don Quijote el bueno han querido perseguirme a m\u00ed con don Quijote el malo.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote, <em>\u201cel nuestro\u201d<\/em>, escribe Cervantes, le contesta:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Yo \u2013dijo don Quijote\u2013 no s\u00e9 si soy bueno, pero s\u00e9 decir que no soy el malo. Para prueba de lo cual quiero que sepa vuesa merced, mi se\u00f1or don \u00c1lvaro Tarfe, que en todos los d\u00edas de mi vida no he estado en Zaragoza, antes por haberme dicho que ese don Quijote fant\u00e1stico se hab\u00eda hallado en las justas desa ciudad no quise yo entrar en ella, por sacar a las barbas del mundo su mentira.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El Don Quijote de Cervantes llama al de Avellaneda nada menos que&#8230; \u00a1\u00a1don Quijote fant\u00e1stico!! Espl\u00e9ndida, insuperable iron\u00eda. \u00a1C\u00f3mo debi\u00f3 re\u00edrse Cervantes escribiendo estas cosas!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Elogi\u00f3 luego el caballero con nobleza la ciudad de Barcelona, lugar al que \u2018realmente\u2019 hab\u00eda ido: <em>\u201cEn sitio y en belleza, \u00fanica; y aunque los sucesos que en ella me han sucedido no son de mucho gusto, sino de mucha pesadumbre, los llevo sin ella, s\u00f3lo por haberla visto.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Finalmente, se\u00f1or don \u00c1lvaro Tarfe, yo soy don Quijote de la Mancha, el mismo que dice la fama, y no ese desventurado que ha querido usurpar mi nombre y honrarse con mis pensamientos.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Total, que Sancho Panza estuvo de acuerdo con don \u00c1lvaro Tarfe en que su problema era estar encantado como Dulcinea (sabiendo Sancho como sab\u00eda que tal encantamiento era falso, inventado por \u00e9l, porque no vamos a creer ahora que La Duquesa le hubiese convencido \u2018realmente\u2019 de lo contrario), a\u00f1adiendo: <em>\u201cY pluguiera al cielo que estuviera su desencanto de vuestra merced en darme otros tres mil y tantos azotes, como me doy por ella, que yo me los diera sin inter\u00e9s alguno.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La iron\u00eda de Cervantes vuelve a ser magistral. \u00bfQui\u00e9n le ense\u00f1ar\u00eda a ironizar de este modo? Jajajaja.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Lleg\u00f3 el alcalde del pueblo con un escribano para dar fe de la declaraci\u00f3n de don \u00c1lvaro, al que Don Quijote pidi\u00f3 que declarase ante aquellas respetables autoridades que <em>\u201cno conoc\u00eda a don Quijote de la Mancha, que asimismo estaba all\u00ed presente, y que no era aquel que andaba impreso en una historia intitulada <\/em>Segunda parte de don Quijote de la Mancha<em>, compuesta por un tal de Avellaneda, natural de Tordesillas. Finalmente, el alcalde provey\u00f3 jur\u00eddicamente; la declaraci\u00f3n se hizo con todas las fuerzas que en tales casos deb\u00edan hacerse, con lo que quedaron don Quijote y Sancho muy alegres, como si les importara mucho semejante declaraci\u00f3n y no mostrara claro la diferencia de los dos don Quijotes y la de los dos Sanchos sus obras y sus palabras.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Nuevas geniales iron\u00edas cervantinas! En este cap\u00edtulo es quiz\u00e1 donde m\u00e1s se concentran algunas de las mejores. Ironizar no es ni mucho menos f\u00e1cil. La iron\u00eda es el nivel superior, m\u00e1s alto, sutil, profundo y elevado del sentido del humor. Capacidades espec\u00edficas aparte, tambi\u00e9n requiere su ocasi\u00f3n. En el presente episodio de don \u00c1lvaro Tarfe, Cervantes, un escritor <em>cum laude<\/em> y <em>matr\u00edcula de honor<\/em> en su capacidad de ironizar, ensarta iron\u00edas una tras otra. \u00a1Igual que Sancho los refranes solo que viniendo muy a cuento! Jajajaja.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Firmadas y aclaradas las cosas, salieron por la tarde del mes\u00f3n de aquel lugar, don \u00c1lvaro, Don Quijote y Sancho, y al poco sus caminos se separaron. Hasta llegar all\u00ed, el <em>\u201cgran manchego\u201d<\/em> habl\u00f3 con tanta discreci\u00f3n que definitivamente <em>\u201cdesenga\u00f1\u00f3 a don \u00c1lvaro Tarfe del error en que estaba (&#8230;) el cual, abrazando a don Quijote y a Sancho, sigui\u00f3 su camino\u201d<\/em>. Aquella noche se dio Sancho a su ya bien conocido modo hasta <em>\u201ctres mil y veintinueve\u201d<\/em> azotes, que Don Quijote llevaba al mil\u00edmetro la cuenta. La siguiente, <em>\u201cacab\u00f3 Sancho su tarea, de que qued\u00f3 don Quijote contento sobremodo, y esperaba el d\u00eda por ver si en el camino topaba ya desencantada a Dulcinea su se\u00f1ora\u201d.<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Como se puede comprobar, Don Quijote sigue \u2018delirando\u2019 hasta el mismo momento de llegar de vuelta a su aldea, a Un Lugar de La Mancha, sigue creyendo que es un caballero andante vencido que debe pasar un a\u00f1o retirado haciendo vida pastoril hasta poder recuperar el ejercicio de las armas y de la caballer\u00eda. Tambi\u00e9n sigue creyendo en su imaginaria dama Dulcinea del Toboso, convencido por completo de que ahora est\u00e1 ya por fin desencantada. \u00a1Por eso no deja de mirar a cu\u00e1ntas mujeres se cruza por el camino, por ver si es una de ellas!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cCon estos pensamientos y deseos, subieron una cuesta arriba, desde la cual descubrieron su aldea, la cual vista de Sancho, se hinc\u00f3 de rodillas y dijo:\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013Abre los ojos, deseada patria, y mira que vuelve a ti Sancho Panza tu hijo, si no muy rico, muy bien azotado. Abre los brazos y recibe tambi\u00e9n tu hijo don Quijote, que, si viene vencido de los brazos ajenos, viene vencedor de s\u00ed mismo, que, seg\u00fan \u00e9l me ha dicho, es el mayor vencimiento que desearse puede. Dineros llevo, porque si buenos azotes me daban, bien caballero me iba.<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013D\u00e9jate desas sandeces \u2013dijo don Quijote\u2013, y vamos con pie derecho a entrar en nuestro lugar, donde daremos vado a nuestras imaginaciones, y la traza que en la pastoral vida pensamos ejercitar.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>Con esto, bajaron de la cuesta y se fueron a su pueblo.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Mientras que Don Quijote sigue a lo suyo, a sus pel\u00edculas, la reacci\u00f3n de Sancho Panza puesto de rodillas resulta muy emocionante: <em>\u201cAbre los ojos, deseada patria, y mira que vuelve a ti\u2026\u201d.<\/em> Sancho se muestra agradecido por los dineros que lleva, por no volver con las manos vac\u00edas, muy p\u00edcaro en el modo de conseguirlos de la bolsa de Don Quijote mediante la tremenda azotaina de las cortezas de las hayas, cari\u00f1oso hacia su aldea, y, en fin, generoso con el caballero, del que dice que llega <em>\u201cvencedor de s\u00ed mismo\u201d<\/em>.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Si por tal, por <em>\u201cvencedor de s\u00ed mismo\u201d<\/em>, se ha de entender sanado o curado de sus \u2018delirantes\u2019 fantas\u00edas, hemos de decir que dentro de poco s\u00ed, pero no todav\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De c\u00f3mo don Quijote y Sancho llegaron a su aldea<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 72. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLleg\u00f3 en esto al mes\u00f3n un caminante a caballo, con tres o cuatro criados, uno de los cuales dijo al que el se\u00f1or dellos parec\u00eda:\u00a0 \u2013Aqu\u00ed puede vuestra merced, se\u00f1or don \u00c1lvaro Tarfe [personaje importante, especie de deus ex machina del Quijote de Avellaneda, que Cervantes incorpora precisamente para atestiguar contra aquel autor y demostrar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1526"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1526"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1526\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1532,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1526\/revisions\/1532"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}