{"id":1541,"date":"2021-03-21T02:25:34","date_gmt":"2021-03-21T02:25:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1541"},"modified":"2021-03-21T02:52:00","modified_gmt":"2021-03-21T02:52:00","slug":"cordura-triple-muerte-fin-e-inmortalidad-capitulo-74","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/03\/21\/cordura-triple-muerte-fin-e-inmortalidad-capitulo-74\/","title":{"rendered":"Cordura, triple muerte, fin e inmortalidad (cap\u00edtulo 74)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es aceptar que el <em>Quijote<\/em> se acabe! \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil aceptar el fin de su lectura, de su compa\u00f1\u00eda! Una mini reacci\u00f3n de duelo por la p\u00e9rdida de ese tiempo precioso dedicado d\u00eda a d\u00eda a estar en conversaci\u00f3n con \u00e9l es casi inevitable.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Al tratarse de una novela tan larga, con 52 cap\u00edtulos en la Primera parte y 74 en la Segunda, nada menos que 136 peque\u00f1as historias, 136 peque\u00f1as perlas o diamantes de Literatura, m\u00e1s los excelentes dos pr\u00f3logos, terminamos identific\u00e1ndonos con los personajes principales, con el espacio en que transcurren sus aventuras y sus \u2018vidas\u2019; y tambi\u00e9n con el escritor, con el grande, muy sabio e ir\u00f3nico Cervantes. No en el sentido de coincidir necesariamente con sus pensamientos, sentimientos, creencias, sue\u00f1os, palabras o acciones, sino en el de considerar a los tres de nuestra familia, de la familia con la que convivimos. Pero\u2026\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cComo las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinaci\u00f3n de sus principios hasta llegar a su \u00faltimo fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, lleg\u00f3 su fin y acabamiento cuando \u00e9l menos lo pensaba; porque o ya fuese de la melancol\u00eda que le causaba el verse vencido o ya por la disposici\u00f3n del cielo, que as\u00ed lo ordenaba, se le arraig\u00f3 una calentura que le tuvo seis d\u00edas en la cama, en los cuales fue visitado muchas veces del cura, del bachiller y del barbero, sus amigos, sin quit\u00e1rsele de la cabecera Sancho Panza, su buen escudero.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Todo es muy r\u00e1pido. Intenso pero sin exuberancias ni sensibler\u00edas, sobrio emocionalmente. Como suele ser Cervantes. Y sin dejar de lado el sentido del humor en los momentos finales. \u00a1Menos que nunca en los momentos finales! \u00a1Iron\u00eda y sentido del humor hasta el \u00faltimo minuto!\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote enferma de <em>\u201cuna calentura\u201d<\/em> (sin que el se\u00f1or Benengeli especifique de qu\u00e9 tipo) y de <em>\u201cmelancol\u00eda\u201d<\/em> y tristeza. Enferma del cuerpo y del \u2018alma\u2019, y pasa <em>\u201cseis d\u00edas\u201d<\/em>\u00a0en cama con frecuentes\u00a0<em>\u201cdesmayos\u201d<\/em>. <\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Nada le alegraba ya ni consolaba, ni siquiera que el bachiller Sans\u00f3n Carrasco le dijese que hab\u00eda comprado dos perros a un ganadero de Quintanar de la Orden, llamados Barcino y Butr\u00f3n, para iniciar cuanto antes el ejercicio pastoril que ten\u00eda planeado.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cLlamaron sus amigos al m\u00e9dico, tomole el pulso, y no le content\u00f3 mucho y dijo que, por s\u00ed o por no, atendiese a la salud de su alma, porque la del cuerpo corr\u00eda peligro. Oyolo don Quijote con \u00e1nimo sosegado, pero no lo oyeron as\u00ed su ama, su sobrina y su escudero, los cuales comenzaron a llorar tiernamente, como si ya le tuvieran muerto delante. Fue el parecer del m\u00e9dico que melancol\u00edas y desabrimientos<\/em> [\u2018penas\u2019, \u2018pesares\u2019; nota al pie, n.] <em>le acababan.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El m\u00e9dico de Don Quijote, el m\u00e9dico de Un Lugar de la Mancha, dio m\u00e1s importancia en su diagn\u00f3stico a la mente que al cuerpo: lo que verdaderamente acababa con la \u2018vida\u2019 del ex caballero andante eran tristezas, penas, pesares y melancol\u00edas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Despert\u00f3 al fin de uno de los largos desmayos y sue\u00f1o <em>\u201cdando una gran voz\u201d<\/em>, expresi\u00f3n que coincide (seg\u00fan nota al pie en la edici\u00f3n de la RAE) con la de la Biblia Vulgata cuando se produjo la muerte de Jesucristo. Esta es la \u2018primera muerte\u2019 de Don Quijote, previa a la de su cuerpo, la muerte o fin de su \u2018alma idealista\u2019, de la \u2018identidad delirante\u2019 que ha mostrado y hecho existir al personaje ante los lectores a lo largo de toda la novela. La \u2018identidad cuerda\u2019, la identidad como hidalgo Alonso Quijano, no hemos podido conocerla hasta este momento final con su propia voz, con sus propias palabras. Cervantes nos da informaci\u00f3n sobre ella, pero no permite que se exprese de manera directa. Quiz\u00e1 para no hacer sombra a la \u2018identidad protagonista\u2019 de la novela, que es la del caballero andante Don Quijote de la Mancha. En cambio, ahora s\u00ed habla y act\u00faa por fin ante todos Alonso Quijano el Bueno. Un hidalgo manchego le\u00eddo, cabal y mesurado, compasivo, no poco creyente y beato, seguramente aburrido, con muy poco sentido del humor, e internamente conflictuado. Y dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Bendito sea el poderoso Dios, que tanto bien me ha hecho! En fin, sus misericordias no tienen l\u00edmite, ni las abrevian ni impiden los pecados de los hombres.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La sobrina le pregunt\u00f3 intrigada:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00bfQu\u00e9 es lo que vuestra merced dice, se\u00f1or? \u00bfTenemos algo de nuevo? \u00bfQu\u00e9 misericordias son \u00e9stas, o qu\u00e9 pecados de los hombres?\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Las misericordias \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, sobrina, son las que en este instante ha usado Dios conmigo, a quien, como dije, no las impiden mis pecados. Yo tengo juicio ya libre y claro, sin las sombras caliginosas<\/em> [\u2018tenebrosas\u2019; n.] <em>de la ignorancia que sobre \u00e9l me pusieron mi amarga y continua leyenda de los detestables libros de las caballer\u00edas. Ya conozco sus disparates y sus embelecos, y no me pesa sino que este desenga\u00f1o ha llegado tan tarde\u201d.<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En ocasiones en la realidad, debido a los cambios neuroqu\u00edmicos del cerebro que producen los estados febriles con afectaci\u00f3n general y el sue\u00f1o profundo, se produce una cierta mejor\u00eda de algunos trastornos mentales.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Llegaron en ese momento a visitarle el cura, Sans\u00f3n Carrasco y maese Nicol\u00e1s el barbero.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Dadme albricias, buenos se\u00f1ores, de que ya yo no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien mis costumbres me dieron renombre de \u00abbueno\u00bb. Ya soy enemigo de Amad\u00eds de Gaula y de toda la infinita caterva de su linaje; ya me son odiosas todas las historias profanas de la andante caballer\u00eda\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Al o\u00edr esto los tres amigos, <em>\u201ccreyeron sin duda que alguna nueva locura le hab\u00eda tomado\u201d<\/em>. Sans\u00f3n Carrasco le dijo para animarle que ten\u00edan noticia de que Dulcinea estaba por fin desencantada, comentando: <em>\u201cCalle, por su vida, vuelva en s\u00ed y d\u00e9jese de cuentos.\u201d<\/em>\u00a0\u00a1Gran iron\u00eda! Una m\u00e1s de las que Cervantes nos obsequia por cientos en el transcurso de la novela. Don Quijote se mostr\u00f3 por primera vez totalmente ajeno a Dulcinea del Toboso, el amor de su vida por el que tantas veces la arriesg\u00f3 y en Barcelona estuvo dispuesto a morir, y respondi\u00f3: <em>\u201cYo, se\u00f1ores, siento que me voy muriendo a toda priesa: d\u00e9jense burlas aparte\u201d<\/em>, pidiendo al cura que le confesase y que avisaran a un escribano para hacer testamento. Sorprendidos todos como estaban empezaron a creerle, pues <em>\u201cuna de las se\u00f1ales por donde conjeturaron se mor\u00eda fue el haber vuelto con tanta facilidad de loco a cuerdo\u201d.\u00a0<\/em>[Se cre\u00eda que en el umbral de la muerte los locos recobraban el juicio; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La realidad es un poco m\u00e1s cruda, porque casi todas las personas de edad con <em>trastorno delirante<\/em>\u00a0que mueren, lo hacen con su enfermedad mental activa en mayor o menor grado.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Lleg\u00f3 el escribano con Sancho, y en cuanto vio a su amo <em>\u201ccomenz\u00f3 a hacer pucheros y a derramar l\u00e1grimas\u201d<\/em>. El cura confirm\u00f3 la gravedad del momento, noticia que dio <em>\u201cun terrible empuj\u00f3n a los ojos pre\u00f1ados de ama, sobrina y de Sancho Panza, su buen escudero\u201d<\/em>. Cervantes, quiz\u00e1 emocionado por el fin de su novela y por toda esta situaci\u00f3n que est\u00e1 escribiendo ahora, hace un elogio del personaje moribundo que no es del todo coherente con lo que ha escrito y narrado a lo largo de la historia. Esto dice:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cVerdaderamente, como alguna vez se ha dicho, en tanto que don Quijote fue Alonso Quijano el Bueno a secas, y en tanto que fue don Quijote de la Mancha, fue siempre de apacible condici\u00f3n y de agradable trato, y por esto no s\u00f3lo era bien querido de los de su casa, sino de todos cuantos le conoc\u00edan.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">No siempre, don Miguel, no siempre. En tanto que hiperactivo Don Quijote de la Mancha, Alonso Quijano no siempre fue de agradable trato y apacible condici\u00f3n. Ten\u00eda sus momentos de enfado y c\u00f3lera. \u00a1Que se lo pregunten a los molinos de viento!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cY ordenado su alma don Quijote, con todas aquellas circunstancias cristianas que se requieren, llegando a las mandas<\/em> [del testamento], <em>dijo:\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u2013Iten, es mi voluntad que de ciertos dineros que Sancho Panza, a quien en mi locura hice mi escudero, tiene, que porque ha habido entre \u00e9l y m\u00ed ciertas cuentas, y dares y tomares, quiero que no se le haga cargo dellos ni se le pida cuenta alguna, sino que si sobrare alguno despu\u00e9s de haberse pagado de lo que le debo, el restante sea suyo, que ser\u00e1 bien poco, y buen provecho le haga; y si, como estando yo loco fui parte para darle el gobierno de la \u00ednsula, pudiera agora, estando cuerdo, darle el de un reino, se le diera, porque la sencillez de su condici\u00f3n y fidelidad de su trato lo merece.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El elogio a Sancho Panza de nuevo no es cierto del todo. Los lectores saben perfectamente que Sancho ha enga\u00f1ado al menos dos veces a Don Quijote: cuando hizo pasar a Dulcinea por una r\u00fastica aldeana, y cuando azot\u00f3 las cortezas de las hayas en vez de sus espaldas rob\u00e1ndole de este modo su dinero. Dos enga\u00f1os que pueden considerarse graves, por mucha necesidad de salir del atolladero que tuviera en el primero, y mucha <em>justicia po\u00e9tica<\/em> por los padecimientos de su trabajo que concurriese en el segundo. Sancho Panza no pide hablar con su amo antes de que muera para sincerarse con \u00e9l y confesarle estos enga\u00f1os, dejando que la relaci\u00f3n de amistad entre ellos termine con ambas mentiras. Un cierto \u2018sentimiento de culpa\u2019 podr\u00eda circular por su \u2018mente\u2019, explicando en parte junto al hecho de la muerte y la muestra de generosidad de Alonso Quijano el Bueno tan caudalosos llantos. Cervantes no es un estricto moralista. Su sentido de la fe cristiana es m\u00e1s humanista y compasivo que ortodoxo o institucional. En los momentos \u00faltimos de la relaci\u00f3n entre caballero y escudero, refleja la complejidad \u00e9tica de la relaciones humanas, la ausencia de sinceridad o pureza absolutas en las relaciones interpersonales, incluidas las de m\u00e1xima vinculaci\u00f3n emocional.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y dijo a Sancho:\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Perd\u00f3name, amigo, de la ocasi\u00f3n que te he dado de parecer loco como yo, haci\u00e9ndote caer en el error en que yo he ca\u00eddo de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Alonso Quijano cre\u00eda que Sancho Panza crey\u00f3 alguna vez en los caballeros andantes, pero Cervantes no explicita esto en el texto. M\u00e1s bien nos hace pensar que Sancho contemporiz\u00f3 por inter\u00e9s con lo que Don Quijote cre\u00eda, pero que m\u00e1s all\u00e1 de ciertas dudas nunca crey\u00f3 en ello. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La respuesta que da ahora Sancho a su amo en el lecho de muerte es uno de los momentos m\u00e1s emocionantes de toda la novela:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013\u00a1Ay! \u2013respondi\u00f3 Sancho llorando\u2013. No se muera vuestra merced, se\u00f1or m\u00edo, sino tome mi consejo y viva muchos a\u00f1os, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir sin m\u00e1s ni m\u00e1s, sin que nadie le mate ni otras manos le acaben que las de la melancol\u00eda. Mire no sea perezoso, sino lev\u00e1ntese desa cama, y v\u00e1monos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quiz\u00e1 tras de alguna mata hallaremos a la se\u00f1ora do\u00f1a Dulcinea desencantada, que no haya m\u00e1s que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, \u00e9cheme a m\u00ed la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto m\u00e1s que vuestra merced habr\u00e1 visto en sus libros de caballer\u00edas ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros y el que es vencido hoy ser vencedor ma\u00f1ana.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y la que Don Quijote da a su escudero y a sus amigos, la m\u00e1s realista y triste:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Se\u00f1ores \u2013dijo don Quijote\u2013, v\u00e1monos poco a poco, pues ya en los nidos de anta\u00f1o no hay p\u00e1jaros hoga\u00f1o. Yo fui loco y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Nombr\u00f3 entonces albaceas de su testamento <em>\u201cal se\u00f1or cura y al se\u00f1or bachiller Sans\u00f3n Carrasco\u201d<\/em>, dando orden que se pagase al ama el salario por todo el tiempo que le hab\u00eda servido,\u00a0<em>\u201cm\u00e1s veinte ducados para un vestido\u201d.<\/em>\u00a0Y dej\u00f3 toda su hacienda a su sobrina, Antonia Quijana, siempre y cuando se casara con alg\u00fan mancebo que no supiese nada de libros de caballer\u00edas (en caso contrario lo perder\u00eda todo, y los albaceas quedaban autorizados para repartir la hacienda a su voluntad en <em>\u201cobras p\u00edas\u201d<\/em>).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En el \u00faltimo punto del testamento de Don Quijote, Cervantes vuelve a recordar a Avellaneda para darle la pen\u00faltima lanzada. Al hacerlo, confiere al autor y al libro ap\u00f3crifos un honor y un protagonismo que si don Miguel hubiese reparado mejor en esta consecuencia, dadas ya las mortales lanzadas del pr\u00f3logo y de los cap\u00edtulos precedentes que hemos comentado, quiz\u00e1 habr\u00eda omitido en el final de su novela. Decir a los albaceas que si alguna vez llegan a conocer al autor del <em>Quijote<\/em> plagiario le pidan perd\u00f3n en su nombre por haber dado pie con su historia a copiarle y escribir <em>\u201ctantos y tan grandes disparates\u201d<\/em>, es otra gran iron\u00eda cervantina, pero queda superada por el protagonismo que don Miguel da de este modo a Avellaneda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Tres d\u00edas m\u00e1s despu\u00e9s de hacer el testamento vivi\u00f3 Don Quijote entre frecuentes desmayos.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cAndaba la casa alborotada, pero, con todo, com\u00eda la sobrina, brindaba el ama y se regocijaba Sancho Panza, que esto del heredar algo borra o templa en el heredero la memoria de la pena que es raz\u00f3n que deje el muerto.\u201d<\/em> [Que la alegr\u00eda de la herencia es templanza del dolor constituye un lugar com\u00fan tradicional y muy antiguo; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cEn fin, lleg\u00f3 el \u00faltimo de don Quijote, despu\u00e9s de recebidos todos los sacramentos y despu\u00e9s de haber abominado con muchas y eficaces razones de los libros de caballer\u00edas. Hallose el escribano presente y dijo que nunca hab\u00eda le\u00eddo en ning\u00fan libro de caballer\u00edas que alg\u00fan caballero andante hubiese muerto en su lecho tan sosegadamente y tan cristiano como don Quijote; el cual, entre compasiones y l\u00e1grimas de los que all\u00ed se hallaron, dio su esp\u00edritu, quiero decir que se muri\u00f3.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Se muri\u00f3. Sin m\u00e1s. Se muri\u00f3 Don Quijote de la Mancha. Una pena, pero es as\u00ed. Acaecida esta \u2018segunda muerte\u2019, la muerte \u2018f\u00edsica\u2019 del personaje que en los momentos finales de su vida recupera la cordura y reconoce por primera vez su nombre y su identidad \u2018reales\u2019, los del hidalgo Alonso Quijano el Bueno, el cura se apresur\u00f3 a pedir al escribano que dejase constancia de la muerte, <em>\u201cy que el tal testimonio ped\u00eda para quitar la ocasi\u00f3n de que alg\u00fan otro autor que<\/em> [no fuere] <em>Cide Hamete Benengeli le resucitase falsamente y hiciese inacabables historias de sus haza\u00f1as.\u201d<\/em> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Habidas por tanto: 1) la \u2018primera muerte\u2019, la muerte del \u2018alma\u2019 de Don Quijote, o visto de manera laica, menos po\u00e9tica y m\u00e1s cient\u00edfica, su \u2018curaci\u00f3n\u2019, el fin de sus \u2018delirios\u2019, de su \u2018identidad delirante\u2019, y 2) la muerte \u2018f\u00edsica\u2019 o \u2018segunda muerte\u2019 del personaje, Cervantes utiliza al cura y a un escribano para testimoniar y zanjar \u2018legalmente\u2019 su 3) \u2018tercera muerte\u2019: la \u2018muerte literaria\u2019, el fin textual e imaginario definitivo de Don Quijote para que nadie m\u00e1s pudiese apropi\u00e1rselo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y por si no fuera suficiente tal testimonio, el <em>\u201cprudent\u00edsimo\u201d<\/em> se\u00f1or Benengeli dijo a su pluma: <em>\u00abAqu\u00ed quedar\u00e1s colgada desta espetera<\/em> [\u2018soporte del que se cuelga el espeto o asador y otros utensilios de cocina\u2019; n.] <em>y deste hilo de alambre, ni s\u00e9 si bien cortada o mal tajada p\u00e9\u00f1ola m\u00eda<\/em> [\u2018pluma de ave\u2019 a la que ten\u00eda que afil\u00e1rsele la punta cuando se le gastaba por el uso; si no estaba bien cortada, hac\u00eda trazos irregulares y echaba borrones; n.], <em>adonde vivir\u00e1s luengos siglos, si presuntuosos y malandrines historiadores no te descuelgan para profanarte. Pero antes que a ti lleguen, les puedes advertir y decirles en el mejor modo que pudieres: \u00a1Tate, tate, folloncicos! De ninguno sea tocada, porque esta empresa, buen rey, para m\u00ed estaba guardada. Para m\u00ed sola naci\u00f3 don Quijote, y yo para \u00e9l: \u00e9l supo obrar y yo escribir, solos los dos somos para en uno\u201d<\/em>. Y de nuevo vuelve a referirse al <em>\u201cescritor fingido y tordesillesco\u201d<\/em>, mencionando su <em>\u201cresfriado ingenio\u201d<\/em> y la <em>\u201cpluma de avestruz grosera\u201d<\/em>\u00a0que utiliza [\u2018con punta basta, incapaz de hacer una l\u00ednea fina\u2019; n.], pidiendo a la suya que si por casualidad llega a conocerle le advierta <em>\u201cque deje reposar en la sepultura los cansados y ya podridos huesos de don Quijote, y no le quiera llevar, contra todos los fueros de la muerte, a Castilla la Vieja<\/em> [alusi\u00f3n a unas posibles aventuras futuras y m\u00e1s rid\u00edculas que se esbozan al fin del <em>Quijote<\/em> de Avellaneda; n.], <em>haci\u00e9ndole salir de la fuesa<\/em> [\u2018fosa\u2019, \u2018sepultura\u2019; n.] <em>donde real y verdaderamente yace tendido de largo a largo, imposibilitado de hacer tercera jornada y salida nueva\u201d<\/em>. A\u00f1adiendo que para hacer burla de los caballeros andantes, <em>\u201cpues no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballer\u00edas\u201d<\/em>, son m\u00e1s que suficientes las dos partes que \u00e9l ha escrito. Un heter\u00f3nimo hablando con su pluma, colgada en la cocina, no deja de ser una genialidad. Aunque con tantas menciones, alusiones y comentarios como hace, Cervantes termina dando en este cap\u00edtulo final un inmerecido protagonismo a Avellaneda. \u00a1Qu\u00e9 le vamos a hacer, nadie es perfecto! Y contin\u00faa:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cEste fin tuvo el ingenioso hidalgo de la Mancha, cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre s\u00ed por ahij\u00e1rsele y ten\u00e9rsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Como se ve, lo que dice ahora el gran historiador moro, se\u00f1or Benengeli, es muy diferente de lo que en la primera frase del primer cap\u00edtulo de la Primera parte dijo Cervantes, o el primer narrador: <em>\u201cEn un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme\u2026\u201d<\/em>. Vamos a ver: el nombre est\u00e1 claro que lo sabe, pero \u00bfno quiere acordarse por alg\u00fan desconocido o supuesto motivo, o no quiere poner adrede el nombre para que los pueblos manchegos discutan entre ellos como pas\u00f3 en Grecia con el legendario y desconocido Homero, y los acad\u00e9micos y cervantistas escriban libros y hagan congresos y sesudos estudios argumentando e intentando demostrar, incluso cient\u00edficamente, cu\u00e1l es el verdadero lugar de Don Quijote y de Sancho Panza? \u00bfQui\u00e9n tiene raz\u00f3n: Cervantes, el primer narrador o el se\u00f1or Benengeli? \u00bfAsistimos aqu\u00ed a una muy seria incoherencia o a una nueva genial iron\u00eda, no sabemos muy bien de qui\u00e9n de los tres? \u00bfAlguien tiene dudas\u2026?\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En esta segunda ocasi\u00f3n de esta Segunda parte no fueron los acad\u00e9micos de la Argamasilla quienes pusieron el epitafio, sino el bachiller por Salamanca, Sans\u00f3n Carrasco:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cYace aqu\u00ed el hidalgo fuerte<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">que a tanto estremo lleg\u00f3<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">de valiente, que se advierte\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">que la muerte no triunf\u00f3\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">de su vida con su muerte.\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Tuvo a todo el mundo en poco,\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">fue el espantajo y el coco\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">del mundo, en tal coyuntura,\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">que acredit\u00f3 su ventura\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">morir cuerdo y vivir loco.\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La ventura de los valientes que viven\u00a0\u2018locos\u2019 y mueren cuerdos en ocasiones hace que la muerte no triunfe sobre su vida cuando mueren. Este milagro de \u2018inmortalidad\u2019 solo puede conseguirlo la Literatura y las grandes creaciones humanas de la Ciencia y del Arte. Cervantes sin duda lo consigui\u00f3. Consigui\u00f3 la \u2018eternidad\u2019, la \u2018inmortalidad\u2019 de su obra y de su nombre (salvo hecatombes apocal\u00edpticas, amnesias colectivas o imprevistos cambios gen\u00e9ticos evolutivos). Y este es el m\u00e1ximo consuelo que junto a las creencias religiosas podemos alcanzar los seres humanos, conscientes de la brevedad e irremediable fin de nuestras vidas en este bello, placentero, duro, agresivo y complejo mundo. <em>Vale<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De c\u00f3mo don Quijote cay\u00f3 malo y del testamento que hizo y su muerte<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, II, 74. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es aceptar que el Quijote se acabe! \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil aceptar el fin de su lectura, de su compa\u00f1\u00eda! Una mini reacci\u00f3n de duelo por la p\u00e9rdida de ese tiempo precioso dedicado d\u00eda a d\u00eda a estar en conversaci\u00f3n con \u00e9l es casi inevitable.\u00a0\u00a0 Al tratarse de una novela tan larga, con 52 cap\u00edtulos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1541"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1541"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1544,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1541\/revisions\/1544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}