{"id":1562,"date":"2021-04-12T23:50:42","date_gmt":"2021-04-12T23:50:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1562"},"modified":"2021-04-18T23:47:39","modified_gmt":"2021-04-18T23:47:39","slug":"erudicion-vanidad-y-talento-prologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/04\/12\/erudicion-vanidad-y-talento-prologo\/","title":{"rendered":"Erudici\u00f3n, vanidad y talento (pr\u00f3logo)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Del mismo modo que el fil\u00f3sofo de la ciencia, Thomas Kuhn, categoriz\u00f3 los cambios de paradigma y las \u2018revoluciones cient\u00edficas\u2019 que se han producido a lo largo de la Historia (geocentrismo de Ptolomeo, heliocentrismo de Cop\u00e9rnico, ley de gravitaci\u00f3n universal de Newton, teor\u00eda de selecci\u00f3n natural de las especies de Darwin, doble h\u00e9lice del ADN, teor\u00eda de la relatividad de Einstein, f\u00edsica cu\u00e1ntica, etc.), en sentido metaf\u00f3rico tambi\u00e9n puede considerarse que han existido \u2018revoluciones literarias\u2019.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El <em>Quijote<\/em>, como se afirma en la presentaci\u00f3n de la edici\u00f3n de la RAE (2015), es una obra literariamente revolucionaria. Y lo es ya desde su pr\u00f3logo, desde el pr\u00f3logo de la Primera parte.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Ante las muy probables dificultades reales para encontrar autores de renombre que aceptasen elogiar al loco y extra\u00f1o personaje Don Quijote en los poemas preliminares que habitualmente se imprim\u00edan al principio de los libros [seg\u00fan se desprende de una carta de Lope de Vega, C. anduvo por Valladolid pidiendo que se los escribieran, sin hallar nadie \u00abtan necio que alabe a Don Quijote\u00bb; nota al pie, n.], don Miguel dio entonces un paso hacia adelante, y convirti\u00f3 lo que debiera haber sido un pr\u00f3logo al estilo erudito tradicional en una contundente cr\u00edtica y parodia precisamente de los pr\u00f3logos hechos presumiendo de erudici\u00f3n (como sol\u00edan ser los de Lope de Vega).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Para empezar, y as\u00ed comienza el singular\u00edsimo pr\u00f3logo cervantino, se lo dirige habl\u00e1ndole de manera directa en primera persona a un supuesto: <em>\u201cDesocupado lector\u201d<\/em>. Lo que equivale a decir: a un lector ocioso, ocupado tan solo en entretenerse, pasar el rato y divertirse, no a un lector selecto, estudioso, acad\u00e9mico o erudito.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cervantes se muestra ir\u00f3nicamente humilde haci\u00e9ndose el incompetente ante este lector, incapaz de conseguir que su libro,\u00a0<em>\u201chijo del entendimiento\u201d<\/em> del autor seg\u00fan el pensamiento cl\u00e1sico, <em>\u201cfuera el m\u00e1s hermoso, el m\u00e1s gallardo y m\u00e1s discreto que pudiera imaginarse\u201d<\/em>\u00a0[\u2018sensato, inteligente y agudo\u2019 (y no en el sentido hoy m\u00e1s corriente de \u2018reservado, circunspecto\u2019); discreto y discreci\u00f3n son palabras clave para describir un modelo de comportamiento muy apreciado en los siglos XVI y XVII; n.]. E insiste en denostar su obra y su capacidad como escritor: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 pod\u00eda engendrar el est\u00e9ril y mal cultivado ingenio m\u00edo?\u201d<\/em>. M\u00e1xime cuando en vez de en un lugar apacible y tranquilo del campo, al arrullo de las fuentes y con cielo despejado, \u00a1todo lo cual sin duda hubiese estimulado mucho a las musas!, <em>\u201cse engendr\u00f3 en una c\u00e1rcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitaci\u00f3n\u201d<\/em> [no se sabe a cu\u00e1l de las prisiones que sufri\u00f3 C. (Castro del R\u00edo, 1592, y Sevilla, 1597, \u00bf1602?) se refiere con esta frase, que se ha interpretado tambi\u00e9n en t\u00e9rminos simb\u00f3licos, como \u00abmera met\u00e1fora\u00bb (N.D. de Benjumea) de la vida o el alma del autor; n.]. <em>\u201cAcontece tener un padre un hijo feo y sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas\u201d<\/em>. Pero don Miguel dice que no est\u00e1 tan ciego con su <em>hijo<\/em>, ni quiere suplicar al lector que le perdone las faltas, pues, <em>\u201cni eres su pariente ni su amigo, y tienes tu alma en tu cuerpo y tu libre albedr\u00edo como el m\u00e1s pintado, y est\u00e1s en tu casa, donde eres se\u00f1or della (&#8230;) y\u00a0<\/em><em>sabes lo que com\u00fanmente se dice, que \u00abdebajo de mi manto, al rey mato\u00bb<\/em> [refr\u00e1n usado para expresar que en su fuero interno cada uno es libre de pensar y juzgar como quiera; n.]<em>\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">A continuaci\u00f3n Cervantes se desdobla por primera vez en el <em>Quijote<\/em>, invent\u00e1ndose <em>\u201cun amigo\u201d<\/em> con el que dialoga sobre las dificultades de componer el pr\u00f3logo. De esta peculiar forma teatralizada inicia su genial juego de identidades sobre el autor y los personajes, lo que le permite escribir: <em>\u201cAunque parezco padre, soy padrastro de don Quijote\u201d<\/em> [la historia de DQ se finge real y narrada en los \u00abanales de la Mancha\u00bb, por Cide Hamete Benengeli o por otros autores; n.]. Esto no quiere decir, naturalmente, que don Miguel (por los datos biogr\u00e1ficos que se conocen, que tampoco son muchos) padeciese un trastorno histero-disociativo, tendencia al desdoblamiento de personalidad, personalidad m\u00faltiple o trastorno de identidad disociativo (DSM-V). \u00a1Y menos a\u00fan alucinaciones visuales y auditivas! Todo lo que hace Cervantes en la novela se entiende al margen de una posible psicopatolog\u00eda del escritor. Es un juego literario deliberado con el que consigue difuminar la frontera y los l\u00edmites entre ficci\u00f3n y realidad, logrando que lo ficticio se parezca m\u00e1s a lo real (seg\u00fan el principio est\u00e9tico de m\u00edmesis o imitaci\u00f3n de la <em>Po\u00e9tica<\/em> de Arist\u00f3teles). Tres siglos despu\u00e9s, Fernando Pessoa llevar\u00e1 el embri\u00f3n de heter\u00f3nimo que es el supuesto autor de la historia supuestamente real del hidalgo manchego Alonso Quijano, es decir, el moro Cide Hamete Benengeli (el \u00fanico con nombre propio de entre los varios <em>autores<\/em> que en el relato toman la voz narrativa), a su culmen y c\u00e9nit literario inventando una variada gama de autores ficticios o heter\u00f3nimos con identidades muy desarrolladas (aunque en este caso, cierto trasfondo psicopatol\u00f3gico\u00a0en el poeta portugu\u00e9s resulta m\u00e1s evidente).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Al mismo tiempo que comienza el juego con las identidades y la autor\u00eda, Cervantes hace una potente burla del modo usual en su \u00e9poca de componer pr\u00f3logos eruditos y elogiosos, en la que muchos cervantistas han visto alusiones bastante claras a Lope de Vega y otros autores. El <em>amigo<\/em>, <em>\u201cgracioso y bien entendido\u201d<\/em>, por lo visto le encontr\u00f3 un d\u00eda absorto en casa, <em>\u201ccon el papel delante\u201d<\/em> y <em>\u201cla pluma en la oreja\u201d<\/em>, precisamente por no saber qu\u00e9 escribir, poner o dejar de poner en este pr\u00f3logo. Cont\u00f3 entonces el atribulado autor a su an\u00f3nimo buen <em>amigo<\/em>\u00a0all\u00ed presente todos los problemas que pasaban por su cabeza, respondiendo este con notable desparpajo argumento por argumento, punto por punto. De este modo, el <em>amigo<\/em> logr\u00f3 sacarle felizmente de dudas.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Porque \u00bfc\u00f3mo quer\u00e9is vos que no me tenga confuso el qu\u00e9 dir\u00e1 el antiguo legislador que llaman vulgo cuando vea que, al cabo de tantos a\u00f1os como ha que duermo en el silencio del olvido, salgo ahora, con todos mis a\u00f1os a cuestas<\/em> [C., que tiene ahora cerca de sesenta a\u00f1os, no ha publicado ning\u00fan libro desde <em>La Galatea<\/em>, en 1585; n.], <em>con una leyenda seca como un esparto, ajena de invenci\u00f3n, menguada de estilo, pobre de concetos y falta de toda erudici\u00f3n y doctrina, sin acotaciones en las m\u00e1rgenes y sin anotaciones en el fin del libro, como veo que est\u00e1n otros libros (&#8230;) tan llenos de sentencias de Arist\u00f3teles, de Plat\u00f3n y de toda la caterva de fil\u00f3sofos, que admiran a los leyentes y tienen a sus autores por hombres le\u00eddos, eruditos y elocuentes? Pues \u00bfqu\u00e9, cuando citan la Divina Escritura? No dir\u00e1n sino que son unos santos Tomases y otros doctores de la Iglesia (&#8230;) De todo esto ha de carecer mi libro, porque ni tengo qu\u00e9 acotar en el margen <\/em>[en los libros antiguos, a menudo se imprim\u00edan al margen referencias al autor y obra citados; n.]<em>, ni qu\u00e9 anotar en el fin, ni menos s\u00e9 qu\u00e9 autores sigo en \u00e9l, para ponerlos al principio, como hacen todos, por las letras del abec\u00e9<\/em> [<em>La<\/em>\u00a0<em>Arcadia<\/em> (1598, 1599, 1602, 1603\u2026) de Lope de Vega lleva una larga <em>Exposici\u00f3n de los nombres po\u00e9ticos e hist\u00f3ricos<\/em>, dispuesta en orden alfab\u00e9tico y extra\u00edda de difundidos repertorios renacentistas; cosa similar ocurre en el <em>Isidro<\/em> (1599, 1602, 1603\u2026) y en <em>El peregrino en su patria<\/em>; n.]. <em>Tambi\u00e9n ha de carecer mi libro de sonetos al principio, a lo menos de sonetos cuyos autores sean duques, marqueses, condes, obispos, damas o poetas celeb\u00e9rrimos<\/em> [C. parece aludir en particular a Lope de Vega, quien abus\u00f3 de tal pr\u00e1ctica en <em>La Arcadia<\/em> (1598), el <em>Isidro<\/em> (1599), <em>La hermosura de Ang\u00e9lica<\/em> (1602) y <em>El peregrino en su patria<\/em> (1604); n.]; <em>aunque si yo los pidiese a dos o tres oficiales amigos<\/em> [\u2018del oficio\u2019; n.], <em>yo s\u00e9 que me los dar\u00edan, y tales, que no les igualasen los de aquellos que tienen m\u00e1s nombre en nuestra Espa\u00f1a.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Ciertamente, Cervantes estaba en un callej\u00f3n sin salida! Nada debe extra\u00f1arnos por tanto que concluyera:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013En fin, se\u00f1or y amigo m\u00edo \u2013prosegu\u00ed\u2013, yo determino que el se\u00f1or don Quijote se quede sepultado en sus archivos en la Mancha, hasta que el cielo depare quien le adorne de tantas cosas como le faltan, porque yo me hallo incapaz de remediarlas, por mi insuficiencia y pocas letras, y porque naturalmente<\/em> [\u2018por naturaleza\u2019; n.] <em>soy poltr\u00f3n y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que yo me s\u00e9 decir sin ellos.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Al o\u00edr todo esto el <em>amigo<\/em>, <em>\u201cd\u00e1ndose una palmada en la frente y disparando en una carga de risa\u201d<\/em> (\u00a1espl\u00e9ndido Cervantes ri\u00e9ndose, antes que de nadie ni de nada, de s\u00ed mismo!), dijo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Por Dios, hermano, que agora me acabo de desenga\u00f1ar de un enga\u00f1o en que he estado todo el mucho tiempo que ha que os conozco, en el cual siempre os he tenido por discreto y prudente en todas vuestras aciones. Pero agora veo que est\u00e1is tan lejos de serlo como lo est\u00e1 el cielo de la tierra. \u00bfC\u00f3mo que es posible que cosas de tan poco momento y tan f\u00e1ciles de remediar puedan tener fuerzas de suspender y absortar un ingenio tan maduro como el vuestro, y tan hecho a romper y atropellar por otras dificultades mayores?\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y acto seguido pas\u00f3 a darle su recetario. El remedio a <em>\u201clos sonetos, epigramas o elogios que os faltan para el principio\u201d<\/em> ser\u00eda tan sencillo como que los escribiera el propio Cervantes, y luego los atribuyese a quien quisiera. Y si algunos <em>\u201cpedantes y bachilleres\u201d<\/em> descubr\u00edan la mentira, poco importaba, porque no iban a cortarle por eso la mano con que los escribi\u00f3 (la mano derecha; la izquierda era la que estaba discapacitada, no se sabe con certeza hasta qu\u00e9 grado, desde que fue herido en Lepanto). El comentario puede entenderse como una autobroma o autoiron\u00eda [n.].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El problema de las anotaciones y citas bibliogr\u00e1ficas tambi\u00e9n era f\u00e1cil de solucionar. Bastaba con que para el repertorio de temas tratados en su historia, la <em>\u201clibertad y cautiverio\u201d<\/em>, el <em>\u201cpoder de la muerte\u201d<\/em>, <em>\u201cla amistad y amor que Dios manda que se tenga al enemigo\u201d<\/em>, lo inestable de la amistad humana, etc., echase mano de <em>\u201clatinicos\u201d<\/em> muy conocidos, repetidos o que costase <em>\u201cpoco trabajo\u201d<\/em> buscar. Por ejemplo, ya traducidos: <em>No hay oro para pagar suficientemente la venta de la libertad<\/em>, <em>\u201cy luego, en el margen, citar a Horacio, o a quien lo dijo\u201d<\/em> [los versos no son de Horacio; n.]. O bien: <em>La p\u00e1lida muerte visita igual la choza del pobre desvalido que el alc\u00e1zar del rey potente<\/em> [cita que s\u00ed procede de las <em>Odas<\/em> de Horacio; n.]. O citar el Evangelio, lo que ser\u00eda nada menos que decir las palabras <em>\u201cdel mismo Dios\u201d<\/em>. O a Cat\u00f3n: <em>Mientras seas dichoso, contar\u00e1s con muchos amigos, pero si los tiempos se nublan, estar\u00e1s solo<\/em> [los versos en realidad son de Ovidio; n.]. Etc. Y del mismo modo, que echase mano tambi\u00e9n de los lugares literarios m\u00e1s comunes entre los escritores de la \u00e9poca, mostr\u00e1ndose como <em>\u201chombre erudito en letras humanas y cosm\u00f3grafo\u201d<\/em> [la cosmograf\u00eda se estudiaba en la Facultad de Artes, junto a los <em>studia humanitatis<\/em> o <em>letras humanas<\/em>; n.], tanto para describir el Tajo, como para hablar de ladrones mencionando la historia de Caco, o sobre la crueldad, la <em>Medea<\/em> de Ovidio, o si de hechiceras, la <em>Calipso<\/em> de Homero y la <em>Circe<\/em> de Virgilio, o, trat\u00e1ndose de <em>\u201cmujeres rameras\u201d<\/em>, las populares historias que contaba el obispo de Mondo\u00f1edo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Finalmente, para dejar constancia de la lista completa de todos los autores citados y aprovechados en beneficio propio (como si \u00e9l hubiera pensado y dicho lo que dijeron y pensaron ellos)<em>,<\/em> la soluci\u00f3n segu\u00eda siendo <em>\u201cmuy f\u00e1cil, porque no hab\u00e9is de hacer otra cosa que buscar un libro que los acote todos, desde la A hasta la Z\u201d<\/em>\u00a0[eran abundantes los libros que llevaban una lista de autores aducidos o temas tratados, pero suele pensarse que C. alude concretamente a <em>La Arcadia<\/em>, cuya <em>Exposici\u00f3n de los nombres po\u00e9ticos<\/em> es en gran parte un extracto del <em>Dictionarium<\/em> de Charles Estienne (Stephanus); n. \/ Estienne demostr\u00f3 ser un erudito de importancia pero un naturalista mediocre al sacrificar la observaci\u00f3n a la historia y la filolog\u00eda; ENCYCLOpedia.com]. <em>\u201c<\/em><em>Pues ese mismo abecedario pondr\u00e9is vos en vuestro libro; que puesto que a la clara se vea la mentira, por la poca necesidad que vos ten\u00edades de aprovecharos dellos, no importa nada, y quiz\u00e1 alguno habr\u00e1 tan simple que crea que de todos os hab\u00e9is aprovechado en la simple y sencilla historia vuestra; y cuando no sirva de otra cosa, por lo menos servir\u00e1 aquel largo cat\u00e1logo de autores a dar de improviso autoridad al libro\u201d.\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Qu\u00e9 capacidad de predicci\u00f3n, qu\u00e9 clarividencia! Cervantes parece estar dando instrucciones de plena actualidad para la composici\u00f3n de tesis doctorales y otros art\u00edculos y estudios acad\u00e9micos de m\u00e1ster o postdoctorado, porque muchos sin duda todav\u00eda se componen en buena medida siguiendo el m\u00e9todo cervantino. \u00a1Y no solo por parte de famosos! De haber existido Internet en su \u00e9poca, el pr\u00f3logo ser\u00eda brev\u00edsimo (de menos de 280 caracteres) y superf\u00e1cil de escribir. \u00a1Ni siquiera hubiese tenido que poner un WhatsApp pidiendo consejo a su <em>amigo<\/em>: con citar Wikipedia todo arreglado!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cPretendiendo alabar tales pr\u00f3logos cl\u00e1sicos, sobre todo el de Lope en <em>La Arcadia<\/em>, C. pone en rid\u00edculo un m\u00e9todo de composici\u00f3n y un estilo pomposo mostrando, al reducirlos a mera f\u00f3rmula, que cualquiera puede componer uno\u201d. As\u00ed opina el escritor, Alberto Manguel, en su <em>Lectura<\/em> del pr\u00f3logo cervantino (<em>Quijote<\/em>, RAE, 2015).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">De pronto, el <em>amigo<\/em> de Cervantes cay\u00f3 en la cuenta de que <em>\u201ceste vuestro libro no tiene necesidad de ninguna cosa de aquellas que vos dec\u00eds que le falta, porque todo \u00e9l es una invectiva contra los libros de caballer\u00edas<\/em> [por boca del amigo se hace aqu\u00ed la primera declaraci\u00f3n rotunda de la intenci\u00f3n primaria \u2013real o aparente\u2013 de Cervantes; n.], <em>de quien nunca se acord\u00f3 Arist\u00f3teles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanz\u00f3 Cicer\u00f3n (&#8230;) Y pues esta vuestra escritura no mira a m\u00e1s que a deshacer la autoridad y cabida que en el mundo y en el vulgo tienen los libros de caballer\u00edas, no hay para qu\u00e9 and\u00e9is mendigando sentencias de fil\u00f3sofos, consejos de la Divina Escritura, f\u00e1bulas de poetas, oraciones de ret\u00f3ricos, milagros de santos, sino procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas y bien colocadas, salga vuestra oraci\u00f3n y per\u00edodo sonoro y festivo, pintando en todo lo que alcanz\u00e1redes y fuere posible vuestra intenci\u00f3n, dando a entender vuestros conceptos sin intricarlos y escurecerlos. Procurad tambi\u00e9n que, leyendo vuestra historia, el melanc\u00f3lico se mueva a risa, el risue\u00f1o la acreciente<\/em> [la lectura del <em>Q.<\/em> como libro de burlas que provocan la risa, expresada aqu\u00ed por C., fue la que predomin\u00f3 en los siglos XVII y XVIII; n.], <em>el simple no se enfade, el discreto se admire de la invenci\u00f3n, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla (&#8230;) S\u00f3lo tiene que aprovecharse de la imitaci\u00f3n en lo que fuere escribiendo, que, cuanto ella fuere m\u00e1s perfecta, tanto mejor ser\u00e1 lo que se escribiere.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">De este modo, como el que no quiere la cosa, Cervantes formula toda una teor\u00eda est\u00e9tica sobre el estilo literario, en la que prevalecen estos principios: 1) la claridad y la sencillez en la expresi\u00f3n de ideas y palabras; 2) la sonoridad y musicalidad del discurso, de las frases; 3) la pintura e imitaci\u00f3n realista del mundo hasta en sus m\u00e1s peque\u00f1os detalles; 4) la invenci\u00f3n, la creatividad, el ingenio, la capacidad de imaginar, observar, reflexionar y tener algo propio que decir; 5) el alejamiento de la ostentaci\u00f3n academicista y bibliogr\u00e1fica (<em>cititis<\/em>\u00a0de ideas y palabras ajenas); y 6) por supuesto, el sentido del humor (magistralmente ir\u00f3nico), la intenci\u00f3n l\u00fadica, festiva, de risa y entretenimiento para los lectores. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1En fin, una gran media docena de por fortuna breves principios!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sobre la intenci\u00f3n primaria (<em>\u201creal o aparente\u201d<\/em>, seg\u00fan nota al pie) expresada por Cervantes para escribir el <em>Quijote<\/em>, dice Alberto Manguel: \u201cC. sabe por entonces [cuando compone el pr\u00f3logo en 1604 despu\u00e9s de terminar la Primera parte de la novela] que no ha escrito, simplemente, una parodia de las novelas de caballer\u00edas, como quiz\u00e1s fuera su primer proyecto, sino algo extraordinariamente distinto, un texto que se define a s\u00ed mismo en el proceso de su redacci\u00f3n.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El caso es que Cervantes estuvo escuchando en silencio y con mucha atenci\u00f3n todo lo que de una tacada le dijo su <em>amigo<\/em>, <em>\u201cy de tal manera se imprimieron en m\u00ed sus razones, que, sin ponerlas en disputa, las aprob\u00e9 por buenas y de ellas mismas quise hacer este pr\u00f3logo\u201d<\/em>. Hecho lo cual, y antes de terminarlo, nos informa sin ambages del <em>\u201calivio\u201d<\/em> que los lectores vamos a sentir a continuaci\u00f3n al <em>\u201challar tan sincera y tan sin revueltas la historia del famoso don Quijote de la Mancha\u201d<\/em>. No pretende autoelogiar<em>\u00a0\u201cel servicio\u201d<\/em> que nos hace al darnos a conocer a <em>\u201ctan noble y tan honrado caballero\u201d<\/em>, pero s\u00ed nos pide que le agradezcamos al menos el conocimiento que va a proporcionarnos <em>\u201cdel famoso Sancho Panza, su escudero\u201d<\/em>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u201cY con esto Dios te d\u00e9 salud y a m\u00ed no olvide. <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Vale<\/span><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"background-color: #ffffff; color: #ffffff; font-size: 18pt;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Pr\u00f3logo\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, I. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del mismo modo que el fil\u00f3sofo de la ciencia, Thomas Kuhn, categoriz\u00f3 los cambios de paradigma y las \u2018revoluciones cient\u00edficas\u2019 que se han producido a lo largo de la Historia (geocentrismo de Ptolomeo, heliocentrismo de Cop\u00e9rnico, ley de gravitaci\u00f3n universal de Newton, teor\u00eda de selecci\u00f3n natural de las especies de Darwin, doble h\u00e9lice del ADN, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1562"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1593,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1562\/revisions\/1593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}