{"id":1603,"date":"2021-05-03T06:05:05","date_gmt":"2021-05-03T06:05:05","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1603"},"modified":"2021-05-03T06:05:05","modified_gmt":"2021-05-03T06:05:05","slug":"proceso-psicopatologico-capitulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/05\/03\/proceso-psicopatologico-capitulo-2\/","title":{"rendered":"\u2018Proceso psicopatol\u00f3gico\u2019 (cap\u00edtulo 2)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Fantas\u00edas, deseo, \u2018ideas delirantes\u2019, imitaci\u00f3n, acci\u00f3n y \u2018trastornos perceptivos\u2019.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cHechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar m\u00e1s tiempo a poner en efeto su pensamiento, apret\u00e1ndole a ello la falta que \u00e9l pensaba que hac\u00eda en el mundo su tardanza, seg\u00fan eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar y abusos que mejorar y deudas que satisfacer. Y as\u00ed, sin dar parte a persona alguna de su intenci\u00f3n y sin que nadie le viese, una ma\u00f1ana, antes del d\u00eda, que era uno de los calurosos del mes de julio, se arm\u00f3 de todas sus armas, subi\u00f3 sobre Rocinante, puesta su mal compuesta celada, embraz\u00f3 su adarga, tom\u00f3 su lanza y por la puerta falsa de un corral sali\u00f3 al campo, con grand\u00edsimo contento y alborozo de ver con cu\u00e1nta facilidad hab\u00eda dado principio a su buen deseo.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Inmediatamente despu\u00e9s del prodigio de s\u00edntesis que es el primer cap\u00edtulo del <em>Quijote<\/em>, en el que Cervantes describe las condiciones sociales y econ\u00f3micas de un pobre hidalgo manchego de pueblo de finales del siglo XVI, su grupo de convivencia, escasa hacienda y poca actividad, las caracter\u00edsticas f\u00edsicas y rasgos de temperamento que tiene, y, finalmente, el \u2018proceso psicopatol\u00f3gico\u2019 con insomnio que trastorna su imaginaci\u00f3n, inundada por decenas de im\u00e1genes y palabras que reproducen de manera constante en su \u2018mente\u2019 las fantasiosas haza\u00f1as y personajes de los libros de caballer\u00edas (hasta que la \u2018identidad real\u2019 de hidalgo manchego es suplantada en su interior por la \u2018identidad delirada\u2019 de creer ser un nuevo caballero andante), los lectores tenemos desde el comienzo de este segundo cap\u00edtulo a Don Quijote en campo libre, su singular\u00edsima figura armada movi\u00e9ndose por el espacio de La Mancha, con la direcci\u00f3n que Rocinante quisiera llevar conforme al canon de las aventuras caballerescas, que ced\u00eda al caballo los designios del azar [nota al pie, n.], <em>\u201chablando consigo mesmo\u201d<\/em> a pleno sol.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Una nota a pie de p\u00e1gina en la edici\u00f3n de la RAE (2015) dice sobre esta salida en el mes de julio: \u201cPrimera referencia cronol\u00f3gica de las muchas que se encontrar\u00e1n en el <em>Q.<\/em> (un poco m\u00e1s abajo se dice que es viernes). A partir de estos datos, se ha intentado establecer una cronolog\u00eda de la novela; sin embargo, las fechas son irreconciliables. La Primera parte del <em>Q.<\/em> empieza un viernes de julio, y termina un domingo de septiembre. La acci\u00f3n de la Segunda parte comienza un mes despu\u00e9s del final de la primera, seg\u00fan se afirma en II, 1: sin embargo, se mencionan como inminentes las justas de San Jorge en Zaragoza (abril); adem\u00e1s, la carta de Sancho a su mujer tiene como fecha el 20 de julio de 1614 (II, 36), pero DQ llega a Barcelona (II, 62), al parecer, el d\u00eda de San Juan (24 de junio)\u201d.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Fechas irreconciliables y \u2018datos\u2019 geogr\u00e1ficos en el texto con muchas incoherencias. Hasta el punto que la RAE, de entre todos los que se han venido postulando y todav\u00eda se postulan, no avala ning\u00fan pueblo concreto de La Mancha, ni del Campo de Montiel, como \u2018el lugar\u2019 de Don Quijote. Lugar, aldea o pueblo que Cervantes pudo tener en mente mientras escrib\u00eda la novela, como pudo no tener ninguno o dar referencias sobre varios lugares. Un lugar que no quiso nombrar por razones que hace expl\u00edcitas en el primero y en el \u00faltimo cap\u00edtulos de la novela: 1) Que su nombre de caballero quedase vinculado con el de su <em>\u201cpatria\u201d<\/em> manchega, a imitaci\u00f3n de Amad\u00eds de Gaula, no con un pueblo concreto: <em>\u201cdon Quijote de la Mancha\u201d<\/em> (I,1), no \u2018don Quijote de Argamasilla\u2019, ni \u2018don Quijote de Montiel\u2019, ni \u2018de Villanueva de los Infantes\u2019, etc. Y 2) <em>\u201cCuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre s\u00ed por ahij\u00e1rsele y ten\u00e9rsele por suyo, como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero\u201d<\/em> (II, 74), raz\u00f3n esta que no por ir\u00f3nica deja de indicar una posible voluntad cervantina de que \u2018el lugar\u2019 no fuese identificado.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">De pronto, mientras caminaba sin rumbo con su extra\u00f1a armadura met\u00e1lica bajo un sol de justicia,\u00a0<em>\u201cle asalt\u00f3 un pensamiento terrible\u201d<\/em>: \u00a1a\u00fan no hab\u00eda sido armado caballero como exig\u00edan las leyes de caballer\u00eda! <em>\u201cPudiendo m\u00e1s su locura que otra raz\u00f3n alguna\u201d<\/em>, record\u00f3 entonces que el primer caballero andante con que se encontrase pod\u00eda investirle como tal. De este modo, <em>\u201cse quiet\u00f3 y prosigui\u00f3 su camino\u201d<\/em>. Aunque la preceptiva ceremonia para ser armado caballero no se hab\u00eda producido, y por tanto \u2018oficialmente\u2019 todav\u00eda no lo era, Don Quijote se siente ya en su fuero interno como caballero andante. Est\u00e1 convencido, cree con firmeza, que es un caballero andante. Es decir, tiene activa su nueva \u2018identidad delirante\u2019, su \u2018delirio de grandeza\u2019, desde el primer momento de salir a campo abierto por La Mancha. Su \u2018trastorno\u2019 se hab\u00eda desencadenado en casa, despu\u00e9s de pasar muchas noches insomne con la imaginaci\u00f3n invadida por cientos de fantas\u00edas caballerescas. Su primera salida en solitario para poner en pr\u00e1ctica y ejercer su nueva identidad fue una consecuencia inevitable del \u2018trastorno de pensamiento delirante\u2019 previo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Caminaba, pues, Don Quijote hablando solo sobre lo que en un pr\u00f3ximo futuro el mago o <em>\u201csabio encantador\u201d<\/em> que escribiese la cr\u00f3nica y <em>\u201cverdadera historia\u201d<\/em> de sus haza\u00f1as pondr\u00eda referente a esta primera \u00e9pica salida al amanecer:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u00abApenas hab\u00eda el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los peque\u00f1os y pintados pajarillos con sus harpadas lenguas hab\u00edan saludado con dulce y meliflua armon\u00eda la venida de la rosada aurora, que, dejando la blanda cama del celoso marido<\/em> [per\u00edfrasis por Tit\u00f3n, marido de la Aurora; n.], <em>por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subi\u00f3 sobre su famoso caballo Rocinante y comenz\u00f3 a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel\u00bb.<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Y en el mismo alto tono y lenguaje arcaizante y mitol\u00f3gico de los libros de caballer\u00edas, se dec\u00eda a s\u00ed mismo lo inigualables que iban a ser sus logros: <em>\u201cDichosa edad y siglo dichoso aquel adonde saldr\u00e1n a luz las famosas haza\u00f1as m\u00edas, dignas de entallarse en bronces, esculpirse en m\u00e1rmoles y pintarse en tablas, para memoria en lo futuro\u201d<\/em>. Y tambi\u00e9n, <em>\u201ccomo si verdaderamente fuera enamorado\u201d<\/em>, se recordaba lo enamorado que estaba de Dulcinea: <em>\u201c\u00a1Oh princesa Dulcinea, se\u00f1ora deste cautivo coraz\u00f3n! Mucho agravio me habedes fecho en despedirme y reprocharme con el riguroso afincamiento de mandarme no parecer ante la vuestra fermosura. Pl\u00e9gaos, se\u00f1ora, de membraros<\/em> [\u2018acordaros\u2019; n.] <em>deste vuestro sujeto coraz\u00f3n, que tantas cuitas por vuestro amor padece.\u201d\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Total, que ensimismado en su pensamiento, hablando consigo mismo, sin comer ni beber, y bajo un t\u00f3rrido sol que le <em>\u201centraba tan apriesa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos, si algunos tuviera\u201d<\/em> [seg\u00fan las creencias de la \u00e9poca, el calor veraniego exacerbaba el <em>humor col\u00e9rico<\/em>, y por consiguiente la locura de Don Quijote; n.], se pas\u00f3 entero, de principio a fin, aquel primer glorioso d\u00eda sin ver ni hablar con nadie. Hasta que al anochecer encontr\u00f3 una venta.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cY como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, ve\u00eda o imaginaba le parec\u00eda ser hecho y pasar al modo de lo que hab\u00eda le\u00eddo, luego que vio la venta se le represent\u00f3 que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, con todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Hay dos formas principales de trastornos perceptivos o trastornos de la percepci\u00f3n: las alucinaciones y las ilusiones. La percepci\u00f3n proviene de nuestros cinco sentidos: vista, o\u00eddo, gusto, olfato y tacto, y por eso existen tanto ilusiones como alucinaciones visuales, auditivas, gustativas, olfativas y t\u00e1ctiles. En las ilusiones, un objeto f\u00edsico de la realidad se distorsiona o malinterpreta, confundi\u00e9ndose con otro. En las alucinaciones no existe ning\u00fan objeto f\u00edsico en la realidad, nuestra mente fabrica o inventa objetos inexistentes (im\u00e1genes, voces, sonidos, olores, sabores, tacto, por ejemplo, insectos o culebras que el paciente asegura que recorren su piel y nadie ve, etc.). Las alucinaciones tienen mayor importancia psicopatol\u00f3gica, y se dan junto con las ideas delirantes en la enfermedad psic\u00f3tica m\u00e1s frecuente y grave, la esquizofrenia. Los delirios, o ideaci\u00f3n delirante, son un trastorno del pensamiento que consiste en creencias e ideas fijas, inamovibles, acr\u00edticas, a las que la persona otorga certidumbre total, absoluta, a pesar de su car\u00e1cter l\u00f3gico absurdo y de no poder ser demostradas (por ejemplo, las ideas paranoides, de persecuci\u00f3n o perjuicio, las ideas delirantes de grandeza, que en ocasiones llevan a la suplantaci\u00f3n de la propia identidad por otra famosa, ilustre o hist\u00f3rica como creerse Jesucristo, Napole\u00f3n o un premio Nobel, los celos delirantes, etc.).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote desarrolla en casa en sus noches de insomnio, con la imaginaci\u00f3n desbordada por todas las fantas\u00edas de los libros de caballer\u00edas, un\u00a0\u2018trastorno del pensamiento\u2019, un \u2018delirio de grandeza\u2019, que consiste en creer que \u00e9l tambi\u00e9n es un heroico caballero andante. Esta \u2018ideaci\u00f3n o creencia delirante\u2019 trae como consecuencia la necesidad de ponerla en pr\u00e1ctica, de salir al exterior para ejercitar la que cree es su nueva profesi\u00f3n. Y cuando llega a la venta\u00a0tiene por primera vez un \u2018trastorno perceptivo\u2019. Sus ojos, su \u2018mente\u2019, ven un castillo en vez de la venta, lo que equivaldr\u00eda seg\u00fan hemos explicado a una \u2018ilusi\u00f3n visual\u2019.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Como ya advertimos en el cap\u00edtulo primero, todo an\u00e1lisis de la posible \u2018psicopatolog\u00eda\u2019 de Don Quijote solo puede realizarse por semejanza o analog\u00eda con los trastornos reales que padecen las personas de carne y hueso. Es un juego de semejanzas hecho a sabiendas de que los personajes de ficci\u00f3n no tienen trastornos mentales aut\u00e9nticos ni pueden ser diagnosticados en t\u00e9rminos cl\u00ednicos o m\u00e9dicos. Su \u2018locura\u2019 no pasa de ser una \u2018locura literaria\u2019, inventada con mayor o menor acierto por un escritor. \u00a1Lo que ocurre es que la \u2018invenci\u00f3n psicopatol\u00f3gica\u2019 de Cervantes es magistral, muy realista! Y por esto podemos establecer con relativa facilidad una equivalencia entre lo que sucede a Don Quijote y lo que en la cl\u00ednica real se llama <em>trastorno delirante, tipo de grandeza, con contenido extravagante <\/em>(DSM-5) y con\u00a0<em>ilusiones visuales<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">A la puerta de la venta hab\u00eda dos prostitutas j\u00f3venes que <em>\u201ciban a Sevilla\u201d.\u00a0<\/em>Le\u00a0parecieron <em>\u201cdos hermosas doncellas\u201d<\/em>. Al ventero, que no entendi\u00f3 que le llamase <em>\u201cse\u00f1or castellano\u201d<\/em> pues era andaluz <em>\u201cde los de la playa de Sanl\u00facar\u201d<\/em>, bien <em>\u201cestudiantado\u201d<\/em> como ladr\u00f3n y maleante, le confundi\u00f3 con el alcaide o gobernador del castillo. Un porquero que hizo sonar un cuerno para recoger <em>\u201cuna manada de puercos, (que sin perd\u00f3n as\u00ed se llaman)\u201d<\/em> [popularmente, es costumbre y cortes\u00eda pedir perd\u00f3n al oyente al pronunciar alguna palabra tab\u00fa; C. deforma ir\u00f3nicamente esta costumbre (<em>sin perd\u00f3n<\/em>) y se burla del recato popular al escoger el malsonante <em>puercos<\/em> frente a otras opciones para nombrar los mismos animales; n.], crey\u00f3 que era el <em>\u201cenano\u201d<\/em> que en los libros de caballer\u00edas sol\u00eda dar aviso desde las almenas con una trompeta de la llegada de alg\u00fan caballero andante. Y un castrador de cerdos que lleg\u00f3 despu\u00e9s e hizo sonar su <em>\u201csilbato de ca\u00f1as\u201d<\/em>, le confirm\u00f3 que estaba en alguna importante fortaleza o castillo y que le agasajaban con m\u00fasica, truchas y <em>\u201cpan candeal\u201d<\/em> en vez de con\u00a0<em>\u201ctruchuelas\u201d<\/em>, abadejo o bacalao (que de estas tres formas y m\u00e1s se llama),\u00a0<em>\u201cmal remojado y peor cocido\u201d,<\/em>\u00a0y <em>\u201cun pan tan negro y mugriento como sus armas\u201d<\/em>\u00a0(al parecer, aquel d\u00eda era <em>\u201cviernes\u201d<\/em>, d\u00eda de abstinencia de carne en el que ni siquiera hab\u00eda desayunado).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La profunda distorsi\u00f3n de la \u2018realidad\u2019 manchega que Don Quijote encuentra en su primera salida, es decir, la percepci\u00f3n e interpretaci\u00f3n an\u00f3malas de la venta, los sonidos, la comida y la identidad de las personas que hablan con \u00e9l, se debe como bien explica Cervantes a que <em>\u201ca nuestro aventurero todo cuanto pensaba, ve\u00eda o imaginaba le parec\u00eda ser hecho y pasar al modo de lo que hab\u00eda le\u00eddo\u201d<\/em>. Y as\u00ed: <em>\u201cAl instante se le represent\u00f3 [representaba] a don Quijote lo que deseaba\u201d.<\/em> No se trata solo por tanto de una simple imitaci\u00f3n de los libros de caballer\u00edas. Si solo fuese imitaci\u00f3n, como creen algunos cervantistas, no habr\u00eda \u2018psicopatolog\u00eda psic\u00f3tica\u2019. Los libros de caballer\u00edas determinan el \u2018tema y contenido delirantes\u2019 y el \u2018tipo de delirio\u2019, no son un referente solo a imitar. Entender como \u201clocura libresca\u201d o \u201clocura caballeresca\u201d con mero sentido imitativo lo que le sucede a Don Quijote es un error. Al hidalgo <em>se le representa la realidad<\/em>,<em> piensa y\u00a0ve la realidad<\/em>, distorsionada: 1) por una percepci\u00f3n visual an\u00f3mala con \u2018ilusiones visuales\u2019 que le hacen confundir unos objetos con otros, y 2) por constantes \u2018interpretaciones delirantes\u2019 de todo cuanto le circunda, que tienen su origen en el \u2018delirio de grandeza\u2019 de <em>creer ser<\/em> (no solo <em>emular o imitar a<\/em>) un aut\u00e9ntico caballero andante. En la \u2018mente psic\u00f3tica\u2019 de Don Quijote, por tanto, la \u2018realidad\u2019 que se va a ir encontrando a lo largo de las aventuras ser\u00e1 transformada en buena medida a causa de un \u2018doble trastorno\u2019: de la percepci\u00f3n y del pensamiento. M\u00e1s en concreto, la \u2018realidad\u2019 que le rodea se ver\u00e1 profundamente distorsionada en su\u00a0\u2018mente\u2019 como consecuencia de sus \u2018ilusiones visuales\u2019 y de sus \u2018delirios\u2019. \u00a1Con toda raz\u00f3n Cervantes informa a los lectores en el cap\u00edtulo anterior que el juicio del buen hidalgo acab\u00f3\u00a0<em>\u201crematado\u201d<\/em>! De manera directa, sin ambages, y para nada en un difuso sentido gen\u00e9rico o metaf\u00f3rico, don Miguel\u00a0utiliza muchas veces en la novela al referirse a la muy trastornada \u2018mente\u2019\u00a0del hidalgo manchego la palabra\u00a0<em>\u201clocura\u201d<\/em>\u00a0(que sin perd\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n se llamaba y llama).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Cuando muy cort\u00e9s trat\u00f3 a las prostitutas de <em>\u201cdoncellas\u201d<\/em>, las dos empezaron a re\u00edrse, algo que irrit\u00f3 un tanto al caballero. Pero de este enfado, que fue muy breve, pues luego le ayudaron a desvestirse de sus armas y a comer al <em>\u201cfresco\u201d<\/em> en la puerta de la venta (con el extra\u00f1o casco o <em>\u201ccontrahecha celada\u201d<\/em> puesta, ya que no pudieron desatar los <em>\u201c\u00f1udos\u201d<\/em> ni quiso cortar las <em>\u201ccintas verdes\u201d<\/em> que la sujetaban, de forma que el ventero o <em>\u201ccastellano\u201d<\/em> tuvo que darle el vino con una ca\u00f1a), Don Quijote empez\u00f3 a desplegar por primera vez su mucha sabidur\u00eda, que como la otra cara de la moneda acompa\u00f1ar\u00e1 siempre a su no menor locura. Y dijo a aquellas damas: <em>\u201cBien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez adem\u00e1s la risa que de leve causa procede\u201d<\/em>. \u00a1Don Quijote empieza hacer grandes reflexiones, y Cervantes empieza al mismo tiempo a descontextualizarlas con su genial iron\u00eda ya a pleno rendimiento para provocar el humor! Aunque no solo empez\u00f3 con las reflexiones. Don Quijote tambi\u00e9n sac\u00f3 por primera vez a relucir ante las <em>\u201cdoncellas\u201d<\/em> sus dotes po\u00e9ticas (que aun estando mediatizadas por la comicidad son las de Cervantes, un gran poeta en prosa). Y de este modo adapt\u00f3 el conocido romance viejo de Lanzarote:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u2013\u00abNunca fuera caballero\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">de damas tan bien servido\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">como fuera don Quijote\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">cuando de su aldea vino:\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">doncellas curaban d\u00e9l;\u00a0<\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">princesas, del su rocino\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">A todos los que esa noche estaban en la venta o castillo les habl\u00f3 en la ret\u00f3rica <em>fabla<\/em> caballeresca o lenguaje arcaico de los libros de caballer\u00edas, que apenas pod\u00edan entender [la diversidad de lenguaje de los personajes es una de las fuentes de malentendidos del <em>Q.<\/em>, que hoy suele considerarse como la primera novela \u2018polif\u00f3nica\u2019 moderna (M. Bajt\u00edn); n.].\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En fin, <em>\u201cautores hay que dicen que la primera aventura que le avino fue la del Puerto L\u00e1pice; otros dicen que la de los molinos de viento; pero lo que yo he podido averiguar en este caso, y lo que he hallado escrito en los anales de la Mancha es que \u00e9l anduvo todo aquel d\u00eda, y, al anochecer, su roc\u00edn y \u00e9l se hallaron cansados y muertos de hambre, y que, mirando a todas partes por ver si descubrir\u00eda alg\u00fan castillo o alguna majada de pastores donde recogerse y adonde pudiese remediar su mucha hambre y necesidad, vio, no lejos del camino por donde iba, una venta\u201d<\/em>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, I, 2. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fantas\u00edas, deseo, \u2018ideas delirantes\u2019, imitaci\u00f3n, acci\u00f3n y \u2018trastornos perceptivos\u2019.\u00a0\u00a0 \u201cHechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar m\u00e1s tiempo a poner en efeto su pensamiento, apret\u00e1ndole a ello la falta que \u00e9l pensaba que hac\u00eda en el mundo su tardanza, seg\u00fan eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar y abusos que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1603"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1603"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1605,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1603\/revisions\/1605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}