{"id":1613,"date":"2021-05-22T00:18:22","date_gmt":"2021-05-22T00:18:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1613"},"modified":"2021-05-25T12:38:04","modified_gmt":"2021-05-25T12:38:04","slug":"la-primera-en-la-frente-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/05\/22\/la-primera-en-la-frente-capitulo-4\/","title":{"rendered":"La primera, en la frente (cap\u00edtulo 4)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Y la segunda por todo el cuerpo!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El primer acto profesional de Don Quijote tras ser investido \u2018oficialmente\u2019 a toda velocidad caballero andante en la venta, puede entenderse como una ir\u00f3nica lecci\u00f3n de cruda realidad para todos aquellos que a lo largo de la Historia se han propuesto de manera idealista y \/ o revolucionaria acabar con las injusticias de este mundo. El segundo, le acarrear\u00e1 una somanta de palos.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><i>\u201cLa del alba ser\u00eda<\/i> [\u2018la hora del alba\u2019; el antecedente es la palabra <em>hora<\/em> con que acaba el cap\u00edtulo anterior; nota al pie, n.] <em>cuando don Quijote sali\u00f3 de la venta tan contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero\u201d.<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Pero de inmediato se puso a pensar en los consejos que le hab\u00eda dado el ventero (el supuesto <em>caballero<\/em> del presunto castillo que crey\u00f3 ver) relativos a la conveniencia de llevar siempre dinero, camisas limpias y acompa\u00f1arse de un escudero. Y decidi\u00f3 sin m\u00e1s volver a su casa y lugar para proveerse de todo. Pens\u00f3 que como escudero podr\u00eda contratar a <em>\u201cun labrador vecino suyo que era pobre y con hijos\u201d\u00a0<\/em>[es la primera alusi\u00f3n a la figura de Sancho Panza. De hecho, Sancho no cumple ninguna de las condiciones para ser escudero de un caballero andante: no es hidalgo, es pobre y excesivamente viejo para recibir ense\u00f1anzas; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Al poco oy\u00f3 quejarse unas voces que sal\u00edan <em>\u201cde la espesura de un bosque que all\u00ed estaba\u201d<\/em> [el <em>bosque<\/em> es uno de los escenarios t\u00edpicos de las aventuras novelescas; n.]. Agradeci\u00f3 al cielo la temprana oportunidad que le daba para empezar a cumplir con su obligaci\u00f3n de socorrer a los menesterosos, seg\u00fan las reglas de la orden de caballer\u00eda. Y tambi\u00e9n para recoger\u00a0<em>\u201cel fruto de mis buenos deseos\u201d.<\/em>\u00a0Es decir: \u00a1la fama!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Un labrador de buen aspecto estaba azotando con un cintur\u00f3n a un muchacho de unos 15 a\u00f1os atado a una encina, desnudo de cintura para arriba. <em>\u201cY cada azote le acompa\u00f1aba con una reprehensi\u00f3n y consejo\u201d<\/em> para que tuviese m\u00e1s cuidado al guardar las ovejas, pues, seg\u00fan aseguraba, <em>\u201ccada d\u00eda me falta una\u201d\u00a0<\/em>[en las <em>Novelas ejemplares<\/em> Cervantes cuenta que los zagales se com\u00edan los corderos y echaban la culpa al lobo, o dec\u00edan que se hab\u00edan perdido o desgraciado; n.].\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote se dio cuenta que el labrador ten\u00eda una lanza apoyada en la encina y pens\u00f3 que era un caballero, pero lo cierto es que a finales del siglo XVI era habitual \u201csalir armado al campo o al camino, sobre todo con lanza\u201d [n.]. Se llamaba Juan Haldudo <em>el rico<\/em>, natural de Quintanar de la Orden; y el muchacho, Andr\u00e9s, era su criado. Nuestro reci\u00e9n investido caballero andante tom\u00f3 partido por el chaval, que recriminaba a su amo no haberle pagado <em>\u201cla soldada\u201d<\/em> de nueve meses, un total de <em>\u201csesenta y tres reales\u201d<\/em>. Orden\u00f3 al labrador que si no quer\u00eda verse atravesado por su lanza, le desatase de la encina y le pagase lo que le deb\u00eda. <em>El rico<\/em> intent\u00f3 sin \u00e9xito descontar el coste de <em>\u201ctres pares de zapatos\u201d<\/em> y <em>\u201cdos sangr\u00edas\u201d<\/em> que hab\u00eda pagado al muchacho cuando estuvo enfermo [normalmente los gastos m\u00e9dicos y la vestimenta de trabajo eran obligaci\u00f3n del amo; la sangr\u00eda era un procedimiento curativo que consist\u00eda en hacer una incisi\u00f3n en la vena para sacar el exceso de sangre (es decir, el <i>humor<\/i>) considerado como la causa de la enfermedad; junto con la purga, era uno de los m\u00e9todos m\u00e1s utilizados en la medicina oficial de la \u00e9poca; n.], pero DQ no acept\u00f3 el descuento debido a la sangre <em>\u201csin culpa\u201d<\/em> de los azotes que ya le hab\u00eda dado. El labrador dijo entonces: <em>\u201cEl da\u00f1o est\u00e1, se\u00f1or caballero, en que no tengo aqu\u00ed dineros\u201d<\/em>. Don Quijote le hizo jurar que al llegar a casa le pagar\u00eda. Y pese a advertirle Andr\u00e9s que su amo no era caballero, acept\u00f3 la palabra del labrador, bajo pena de volver y castigarle. Dej\u00f3 as\u00ed a ambos en aquel bosque y se march\u00f3 muy contento, convencido de que hab\u00eda enmendado una gran injusticia en esta su primera acci\u00f3n como caballero andante y justiciero. \u00a1Pero \u2018la realidad\u2019 no fue en absoluto como pensaba y cre\u00eda! Nada m\u00e1s perderle de vista, el rico Juan Haldudo [<em>haldudo<\/em>, como adjetivo referido a personas, vale por \u2018taimado, hip\u00f3crita\u2019; n.] at\u00f3 de nuevo al criado a la encina y le dio muchos m\u00e1s azotes de los que ten\u00eda previstos. Y encima se burl\u00f3 diciendo que fuese a contarle todo a aquel alocado\u00a0<em>\u201cdesfacedor de agravios y sinrazones\u201d<\/em>, como \u00e9l mismo se hab\u00eda declarado, cosa que el joven asegur\u00f3 que en efecto har\u00eda. <em>\u201cPero, con todo esto, \u00e9l se parti\u00f3 llorando y su amo se qued\u00f3 riendo\u201d<\/em>.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cCada uno es hijo de sus obras\u201d<\/em>, asegur\u00f3 Don Quijote, que <em>\u201ccon gran satisfaci\u00f3n de s\u00ed mismo iba caminando hacia su aldea\u201d<\/em>. De nuevo hablaba solo y\u00a0<em>\u201ca media voz\u201d<\/em>\u00a0sobre lo orgullosa que pod\u00eda sentirse Dulcinea del Toboso, y sobre la fama y nombre que por esta primera haza\u00f1a y otras venideras cre\u00eda ya poseer, <em>\u201ccomo todo el mundo sabe\u201d<\/em>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Absorta por completo su \u2018mente\u2019 en las lecturas que hab\u00eda realizado, <em>\u201clleg\u00f3 a un camino que en cuatro se divid\u00eda\u201d<\/em> [situaci\u00f3n frecuente en los libros de caballer\u00edas; la encrucijada de caminos, en el folclore universal, es el punto en que el h\u00e9roe se enfrenta con su destino; n.]. Como ocurr\u00eda con frecuencia en esos libros, <em>\u201csolt\u00f3 la rienda a Rocinante, dejando a la voluntad del roc\u00edn la suya\u201d<\/em>. Rocinante sigui\u00f3 la querencia hacia su aldea, y al poco se encontraron con <em>\u201cunos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia\u201d<\/em>. Tra\u00edan quitasoles y un peque\u00f1o s\u00e9quito de criados y mozos de mulas. Don Quijote recompuso un adem\u00e1n altivo, les esper\u00f3 en medio del camino, y les pidi\u00f3 que se detuvieran y reconociesen que no hab\u00eda en el mundo una doncella m\u00e1s hermosa que <em>\u201cla Emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso\u201d<\/em>. <em>\u201cPor la figura y por las razones (\u2026) echaron de ver la locura de su due\u00f1o\u201d<\/em>. Uno de ellos, calificado por Cervantes como <em>\u201cun poco burl\u00f3n y muy mucho discreto\u201d<\/em> (entendiendo la <em>discreci\u00f3n<\/em> en el sentido de ser \u2018juicioso, sagaz e ingenioso\u2019 que ten\u00eda en los siglos XVI y XVII [n.]), quiso divertirse sigui\u00e9ndole la corriente y pidi\u00f3 que les mostrase a <em>\u201cesa buena se\u00f1ora\u201d<\/em>: para verla, comprobar lo hermosa que era, y as\u00ed poder reconocerlo. \u00a1Todo un Santo Tom\u00e1s!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Si os la mostrara \u2013replic\u00f3 don Quijote\u2013, \u00bfqu\u00e9 hici\u00e9rades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia est\u00e1 en que sin verla lo hab\u00e9is de creer, confesar, afirmar, jurar y defender<\/em> [son las obligaciones que impone la fe a todo cristiano; n.]; <em>donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia <\/em>[estos apelativos se aplican a la raza de los gigantes y, por met\u00e1fora, a los desalmados y descre\u00eddos; n.].<em> Que ahora veng\u00e1is uno a uno, como pide la orden de caballer\u00eda, ora todos juntos, como es costumbre y mala usanza de los de vuestra ralea, aqu\u00ed os aguardo y espero, confiado en la raz\u00f3n que de mi parte tengo.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote es un creyente extremo: en t\u00e9rminos religiosos, su fe es propia de un beato o de un fan\u00e1tico; y respecto de los libros de caballer\u00edas, su creencia es \u2018delirante\u2019. Cervantes, en cambio, es un esc\u00e9ptico. Un esc\u00e9ptico muy ir\u00f3nico, esto s\u00ed, que constantemente demuestra una genial iron\u00eda incluso con su propio escepticismo. Lo que da lugar a pensar que, en buena medida, don Miguel era tambi\u00e9n creyente: un creyente laico respecto de la naturaleza humana; y un creyente religioso como seguidor del humanismo cristiano. El <em>Quijote<\/em> no es un libro nihilista ni un relato de desesperanza. El escepticismo de Cervantes <\/span><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">siempre est\u00e1 matizado con pensamientos y emociones de diverso signo. A pesar del crudo realismo con que se topan los m\u00e1s altos y nobles ideales, a pesar de las constantes burlas, palos, decepciones y derrotas, el texto cervantino transmite tambi\u00e9n ilusi\u00f3n y esperanza. Cervantes no es Shakespeare. El realismo del poeta ingl\u00e9s sobre la naturaleza humana es claramente m\u00e1s est\u00e9tico, descre\u00eddo e implacable. Shakespeare ve un bello vaso a la mitad, Cervantes un vaso corriente medio lleno. Y los dos nos ense\u00f1an mucho sobre el mundo y sobre nosotros mismos.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El <em>Santo Tom\u00e1s<\/em> toledano ten\u00eda bastante m\u00e1s de malicioso bromista que de <em>discreto<\/em>. Sigui\u00f3 burl\u00e1ndose del estrafalario caballero diciendo que no pod\u00edan declarar la superior belleza de Dulcinea del Toboso porque esto ir\u00eda en detrimento de <em>\u201clas emperatrices y reinas del Alcarria y de la Estremadura\u201d<\/em>. Pero aunque Dulcinea fuese tuerta y el otro ojo le supurase, si les mostraba un retrato estaban muy favorables a declarar que era la m\u00e1s hermosa. Don Quijote mont\u00f3 en c\u00f3lera y embisti\u00f3 al chistoso mercader, que tuvo la gran suerte de que Rocinante tropezara dando en el duro suelo con el caballero andante. No pod\u00eda levantarse, aunque tampoco\u00a0<em>\u201ccerraba la boca, amenazando al cielo y a la tierra\u201d<\/em>. Un mozo de mulas, <em>\u201coyendo decir al pobre ca\u00eddo tantas arrogancias\u201d<\/em>, rompi\u00f3 su lanza en pedazos y le moli\u00f3 a palos con ellos.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">De este modo termin\u00f3 sus dos primeras heroicas acciones Don Quijote, recogiendo muy amargos frutos. Un loco cincuent\u00f3n burlado y apaleado sin piedad desde el primer momento en aras de hacer re\u00edr a los lectores, utilizado por Cervantes como un aut\u00e9ntico monigote. Sin embargo, la dignidad humana que mediante su magistral sentido ir\u00f3nico del humor don Miguel empieza a otorgar al personaje, por encima del rid\u00edculo, le har\u00e1 grande.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cY aun se ten\u00eda por dichoso, pareci\u00e9ndole que aqu\u00e9lla era propia desgracia de caballeros andantes, y toda la atribu\u00eda a la falta de su caballo.\u201d<\/em>\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De lo que le sucedi\u00f3 a nuestro caballero cuando sali\u00f3 de la venta<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, I, 4. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Y la segunda por todo el cuerpo!\u00a0\u00a0 El primer acto profesional de Don Quijote tras ser investido \u2018oficialmente\u2019 a toda velocidad caballero andante en la venta, puede entenderse como una ir\u00f3nica lecci\u00f3n de cruda realidad para todos aquellos que a lo largo de la Historia se han propuesto de manera idealista y \/ o revolucionaria [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1613"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1613"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1625,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1613\/revisions\/1625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}