{"id":1641,"date":"2021-06-08T22:35:12","date_gmt":"2021-06-08T22:35:12","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=1641"},"modified":"2021-06-08T23:21:50","modified_gmt":"2021-06-08T23:21:50","slug":"alucinaciones-visuales-delirio-de-grandeza-cuerda-ambicion-y-segunda-salida-capitulo-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2021\/06\/08\/alucinaciones-visuales-delirio-de-grandeza-cuerda-ambicion-y-segunda-salida-capitulo-7\/","title":{"rendered":"\u2018Alucinaciones visuales\u2019, \u2018delirio de grandeza\u2019, cuerda ambici\u00f3n y segunda salida (cap\u00edtulo 7)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El par\u00f3dico \u2018auto de fe\u2019 literario al que fue sometida la biblioteca de Don Quijote en el cap\u00edtulo anterior, se produjo mientras el caballero andante dorm\u00eda profundamente, ya en su casa, despu\u00e9s de ser molido a palos con su propia lanza rota en pedazos por uno de los mozos de mulas de los mercaderes toledanos que se dirig\u00edan a Murcia a comprar seda.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">\u00a1Estando despierto nadie se hubiera atrevido a tan osado escrutinio, por muy donoso que fuese!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El presente cap\u00edtulo comienza con un episodio que pudiera interpretarse como la presencia sintom\u00e1tica de \u2018alucinaciones visuales\u2019 en la \u2018mente\u2019 de Don Quijote. Cuando el juicio cr\u00edtico del tribunal formado por el cura y el barbero, con el brazo ejecutor de la sobrina y el ama, iba tocando a su fin, le oyeron dar voces en su aposento. Se acercaron todos y pudieron comprobar que <em>\u201cestaba levantado de la cama y prosegu\u00eda en sus voces y en sus desatinos, dando cuchilladas y reveses a todas partes\u201d<\/em>. Cre\u00eda que en ese momento participaba en un torneo entre caballeros, y que su bando, al que identificaba con los Doce Pares de Francia, iba perdiendo. Tambi\u00e9n dec\u00eda ser Reinaldos de Montalb\u00e1n, molido con el tronco de una encina por Rold\u00e1n u Orlando debido a su <em>\u201cenvidia, porque ve que yo solo soy el opuesto de sus valent\u00edas\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Hay un tipo de alucinaciones visuales en la cl\u00ednica psicopatol\u00f3gica real que se presentan en el breve periodo de tr\u00e1nsito de la vigilia al sue\u00f1o, antes de quedarnos dormidos, normalmente por la noche, y, en sentido inverso, en el tr\u00e1nsito del sue\u00f1o a la vigilia, antes de despertar por completo, a medianoche o por la ma\u00f1ana. Se llaman, respectivamente, <em>alucinaciones hipnag\u00f3gicas<\/em> y <em>alucinaciones hipnop\u00f3mpicas<\/em>. No aparecen solo en el contexto de los trastornos psic\u00f3ticos (esquizofrenia, trastorno delirante, etc.), sino con frecuencia en situaciones de alto estr\u00e9s y ansiedad. Lo que le ocurre a Don Quijote al despertarse creyendo que est\u00e1 en medio de un combate entre caballeros andantes, hace pensar por deducci\u00f3n que all\u00ed mismo, en su aposento, podr\u00eda, m\u00e1s que imaginado, haber visto a esos caballeros. De ser as\u00ed, en tales momentos pudo haber tenido las que hemos llamado <em>alucinaciones hipnop\u00f3mpicas<\/em> del despertar. Naturalmente, esto lo decimos por semejanza o analog\u00eda de la construcci\u00f3n literaria de Cervantes, que es muy realista, con la psicopatolog\u00eda real de las personas de carne y hueso, porque ya sabemos todos de sobra que los personajes de ficci\u00f3n no padecen ni pueden padecer trastornos mentales aut\u00e9nticos. Y si alg\u00fan lector se despista un poco o su imaginaci\u00f3n llega a ser abducida por el texto cervantino como para creer que s\u00ed, le aconsejar\u00edamos que pida consulta cuanto antes, porque pudiera estarle pasando con el <em>Quijote<\/em> lo mismo que le pas\u00f3 al hidalgo manchego con los libros de caballer\u00edas (es broma, claro).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">La muy activa locura de Don Quijote, a pesar de haber dormido, dej\u00f3 admirados a todos, e hizo que el ama quemase aquella misma noche <em>\u201ccuantos libros hab\u00eda en el corral y en toda la casa\u201d<\/em>. Pagando justos por pecadores al arder algunos que <em>\u201cmerec\u00edan guardarse en perpetuos archivos; mas no lo permiti\u00f3 su suerte y la pereza del escruti\u00f1ador\u201d<\/em>. El cura y el barbero pensaron en a\u00f1adir adem\u00e1s otro remedio, que fue el de tapiar la estancia donde hab\u00edan estado todos esos libros, porque <em>\u201cquiz\u00e1 quitando la causa cesar\u00eda el efeto\u201d<\/em>. La biblioteca de Don Quijote sufri\u00f3 as\u00ed un doble castigo: el inquisitorial de la hoguera, y el pagano que tambi\u00e9n sufri\u00f3 la joven Ant\u00edgona. Muy triste final para una biblioteca, desde luego, aun cuando a los lectores nos queda el consuelo contradictorio de que todos aquellos libros iban a permanecer vivos, a pesar del da\u00f1o que le causaban, en la \u2018mente\u2019 y la memoria del caballero. Desapareci\u00f3 su biblioteca f\u00edsica, pero de ning\u00fan modo la \u2018biblioteca mental\u2019 de Don Quijote.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cDe all\u00ed a dos d\u00edas, se levant\u00f3 don Quijote, y lo primero que hizo fue ir a ver sus libros\u201d<\/em>. Decidieron decirle que <em>\u201cun encantador\u201d<\/em> se los hab\u00eda llevado todos, y tambi\u00e9n el aposento. Que una noche se present\u00f3 y declar\u00f3 tenerle una <em>\u201cenemistad secreta\u201d<\/em>, justo antes de salir volando por el tejado y dejar la casa llena de humo. Algo que Don Quijote acept\u00f3 sin la menor duda, atribuyendo lo ocurrido al sabio Frest\u00f3n, que favorec\u00eda a un caballero al que \u00e9l iba a vencer en el futuro a pesar de todas las artes del encantador. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">El <em>tratamiento<\/em>\u00a0intuitivo que aplicaron el cura, el barbero, la sobrina y el ama creyendo poder mejorar as\u00ed la \u2018enfermedad mental\u2019 del hidalgo manchego (primero, haciendo desaparecer la biblioteca; y segundo, dando una explicaci\u00f3n que segu\u00eda la corriente de su caballeresco \u2018delirio\u2019), no hizo sino activar en \u00e9l una segunda creencia delirante con ideas de perjuicio y persecuci\u00f3n, un \u2018delirio paranoide\u2019. Este segundo \u2018delirio\u2019 o segunda \u2018ideaci\u00f3n delirante\u2019 que empieza ahora, ser\u00e1 utilizada por el hidalgo \u2018enfermo\u2019 como autojustificaci\u00f3n \u2018psic\u00f3tica\u2019 proyectiva e interpretaci\u00f3n de todos sus fracasos en el mundo \u2018real\u2019 en que va a tener las aventuras. Por esto, siempre que pierda en sus combates o las cosas le salgan mal, dir\u00e1 que ha sido por culpa de los encantadores que le persiguen y le tienen envidia. Ambos \u2018delirios\u2019, el de grandeza y el paranoide, permanecer\u00e1n activos a partir de este momento durante toda la Primera y Segunda partes del <em>Quijote<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Durmi\u00f3 Don Quijote <em>\u201cdos d\u00edas\u201d<\/em> m\u00e1s, al cabo de los cuales pas\u00f3 otros quince <em>\u201cmuy sosegado\u201d<\/em>,\u00a0sin dar la impresi\u00f3n de volver a sus locuras. Pero fue una impresi\u00f3n err\u00f3nea, pues durante ese tiempo lo que hizo fue preparar su segunda salida. <em>\u201cEl cura algunas veces le contradec\u00eda y otras conced\u00eda, porque si no guardaba este artificio no hab\u00eda poder averiguarse con \u00e9l\u201d.<\/em> Aunque al final, el hidalgo fue m\u00e1s listo y no dej\u00f3 que le averiguasen.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cEn este tiempo solicit\u00f3 don Quijote a un labrador vecino suyo, hombre de bien \u2013si es que este t\u00edtulo se puede dar al que es pobre\u2013, pero de muy poca sal en la mollera<\/em> [\u2018de muy poco juicio\u2019; <em>mollera<\/em>: \u2018la parte superior de la cabeza\u2019. Ir\u00f3nicamente, Cervantes presenta al escudero de DQ como muy diferente de los escuderos de las ficciones caballerescas; n.]. <em>En resoluci\u00f3n, tanto le dijo, tanto le persuadi\u00f3 y prometi\u00f3, que el pobre villano<\/em> [\u2018labrador, habitante del lugar\u2019; n.] <em>se determin\u00f3 de salirse con \u00e9l y servirle de escudero. Dec\u00edale entre otras cosas don Quijote que se dispusiese a ir con \u00e9l de buena gana, porque tal vez le pod\u00eda suceder aventura que ganase, en qu\u00edtame all\u00e1 esas pajas, alguna \u00ednsula<\/em> [la forma culta de \u2018isla\u2019, que aparece en los libros de caballer\u00edas; n. ], <em>y le dejase a \u00e9l por gobernador della<\/em> [propiamente, el gobernador era el delegado del rey con funciones gubernativas y militares; n.]<em>\u201d.<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Por supuesto, el labrador era Sancho Panza, \u00a1el gran Sancho Panza!, cuyo nombre aparece por primera vez en el texto del <em>Quijote<\/em>\u00a0[Sancho es nombre que figura en el refranero, desde \u00e9poca medieval, junto a un burro (\u00abHallado ha Sancho su roc\u00edn\u00bb, \u00abAll\u00e1 va Sancho con su rocino\u00bb), o por su modo de hablar o callar (\u00abAl buen callar llaman Sancho\u00bb, \u00abLlamarse Sancho\u00bb: \u2018ser sabio y prudente\u2019); Panza lo llaman porque era barrig\u00f3n, con piernas largas; n.]. El ya flamante escudero dijo a su amo que <em>\u201cpensaba llevar un asno que ten\u00eda muy bueno\u201d<\/em>, porque no estaba acostumbrado a caminar mucho. Don Quijote no recordaba a ning\u00fan escudero de los libros de caballer\u00edas que llevase asno, pero acept\u00f3 pensando en darle el caballo, es decir, una <em>\u201cm\u00e1s honrada caballer\u00eda\u201d<\/em>, del primer caballero que venciese. Reuni\u00f3 luego una considerable cantidad de dinero, se provey\u00f3 de camisas, pidi\u00f3 prestado a un amigo un escudo redondo, una\u00a0<em>\u201crodela\u201d<\/em>\u00a0(de la adarga no se supo m\u00e1s), y a Sancho que el asno llevase alforjas, todo como le hab\u00eda aconsejado en su primera salida el ventero, al que crey\u00f3 <em>\u201ccaballero castellano\u201d<\/em> de un resplandeciente <em>\u201ccastillo\u201d<\/em>.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201cTodo lo cual hecho y cumplido, sin despedirse Panza de sus hijos y mujer, ni don Quijote de su ama y sobrina, una noche se salieron del lugar sin que persona los viese; en la cual caminaron tanto, que al amanecer se tuvieron por seguros de que no los hallar\u00edan aunque los buscasen. Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota, y con mucho deseo de verse ya gobernador de la \u00ednsula que su amo le hab\u00eda prometido. Acert\u00f3 don Quijote a tomar la misma derrota<\/em> [\u2018rumbo\u2019, \u2018derrotero\u2019; n.] <em>y camino que el que \u00e9l hab\u00eda tomado en su primer viaje, que fue por el campo de Montiel, por el cual caminaba con menos pesadumbre que la vez pasada, porque por ser la hora de la ma\u00f1ana y herirles a soslayo<\/em> [\u2018alumbrarles oblicuamente, de lado\u2019, por hallarse el sol muy bajo; n.] <em>los rayos del sol no les fatigaban.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">En la primera conversaci\u00f3n entre Don Quijote y Sancho Panza, caminando ya los dos por La Mancha en busca de aventuras, el escudero quiso dejar bien claro al amo desde el principio las condiciones de su \u2018contrato\u2019:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Mire vuestra merced, se\u00f1or caballero andante, que no se le olvide lo que de la \u00ednsula me tiene prometido, que yo la sabr\u00e9 gobernar, por grande que sea.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote le tranquiliz\u00f3 diciendo que no solo gobernador de una \u00ednsula (como en el caso de Amad\u00eds de Gaula, que dio el se\u00f1or\u00edo de la \u00cdnsula Firme a su escudero Gandal\u00edn en pago de sus servicios [n.]), sino mucho m\u00e1s, pues <em>\u201csi t\u00fa vives y yo vivo bien podr\u00eda ser que antes de seis d\u00edas ganase yo tal reino, que tuviese otros a \u00e9l adherentes que viniesen de molde para coronarte por rey de uno dellos\u201d.\u00a0<\/em> \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Sancho atemper\u00f3 entonces su expl\u00edcita ambici\u00f3n de dinero y poder, muy diferente a la ambici\u00f3n de fama y renombre de Don Quijote (que forma parte de una \u2018megaloman\u00eda altruista\u2019, mientras que la del r\u00fastico labrador es una ambici\u00f3n muy cuerda y humana). \u00bfO en el fondo quiz\u00e1 ambas no son tan distintas\u2026? Ech\u00f3 mano como excusa de su <em>\u201co\u00edslo\u201d<\/em> [\u2018persona con la que se tiene trato de confianza\u2019; se empleaba sobre todo para dirigirse a la esposa; n.], Juana Guti\u00e9rrez [la mujer de Sancho recibe distintos nombres a lo largo de la novela: un poco m\u00e1s abajo se la llama Mari, y en otros lugares Teresa Panza, Cascajo o Sancha; n.], diciendo:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\"><em>\u201c\u2013Tengo para m\u00ed que, aunque lloviese Dios reinos sobre la tierra, ninguno asentar\u00eda bien sobre la cabeza de Mari Guti\u00e9rrez. Sepa, se\u00f1or, que no vale dos maraved\u00eds para reina; condesa le caer\u00e1 mejor, y aun Dios y ayuda.\u201d<\/em>\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">Don Quijote le respondi\u00f3 que no se conformase con poco:\u00a0<em>\u201cNo apoques tu \u00e1nimo tanto\u201d<\/em>. Luego, muy contentos de verse libres y con un futuro m\u00e1s que prometedor, siguieron el camino.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400; font-size: 18pt;\">(Quijote, I, 7. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El par\u00f3dico \u2018auto de fe\u2019 literario al que fue sometida la biblioteca de Don Quijote en el cap\u00edtulo anterior, se produjo mientras el caballero andante dorm\u00eda profundamente, ya en su casa, despu\u00e9s de ser molido a palos con su propia lanza rota en pedazos por uno de los mozos de mulas de los mercaderes toledanos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1641"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1641"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1641\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1646,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1641\/revisions\/1646"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1641"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1641"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1641"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}