{"id":207,"date":"2014-09-18T20:31:50","date_gmt":"2014-09-18T20:31:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=207"},"modified":"2014-09-18T20:31:50","modified_gmt":"2014-09-18T20:31:50","slug":"en-un-lugar-de-la-mancha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2014\/09\/18\/en-un-lugar-de-la-mancha\/","title":{"rendered":"En un lugar de la Mancha&#8230;"},"content":{"rendered":"<p id=\"docs-internal-guid-8dd23a13-89d2-7ca9-5ac9-10d3aef3165d\" dir=\"ltr\"><strong><a href=\"\/nilocosnicuerdos\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2014\/09\/images-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-209\" title=\"\" src=\"\/nilocosnicuerdos\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2014\/09\/images-11.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"183\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><strong>Doce hechos verificables que demuestran que el profesor Parra se equivoca cuando afirma haber comprobado cient\u00edficamente que el misterioso <em>&#8220;lugar de la Mancha&#8221;<\/em> del que habla Cervantes en <em>El Quijote<\/em> no es otro que&#8230; <span style=\"text-decoration: underline;\">Villanueva de los Infantes<\/span> (al sureste de la provincia de Ciudad Real, en el Campo de Montiel)<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p>El profesor Parra Luna, catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Sociolog\u00eda en la Universidad Complutense de Madrid, y su Equipo Interdisciplinar de varias universidades espa\u00f1olas integrado por matem\u00e1ticos, ge\u00f3grafos, historiadores y fil\u00f3logos,\u00a0incurren repetidamente en varios errores en el libro <em><strong>El enigma resuelto del Quijote. Un debate sobre el lugar de la Mancha<\/strong><\/em> (Univ. Alcal\u00e1, 2009). Todos estos errores, y su repetici\u00f3n, pueden verificarse de un modo muy sencillo: leyendo el libro.<\/p>\n<p><strong>1<\/strong>. Los <strong>juicios de intenciones<\/strong> no pueden fundamentar los estudios cient\u00edficos. Los juicios de intenciones no pueden ser PREMISA, ni grande ni peque\u00f1a, para llegar a una conclusi\u00f3n que se pretenda cient\u00edfica. Los juicios de intenciones son simples hip\u00f3tesis. Aunque parezca sorprendente, el profesor Parra basa toda su complicada investigaci\u00f3n en la interpretaci\u00f3n de dos frases, \u00a1de dos \u00fanicas frases! del <em>Quijote<\/em>, de las que deduce las supuestas intenciones de Cervantes. Su particular interpretaci\u00f3n de esas dos frases, por ser una interpretaci\u00f3n de tipo sist\u00e9mico, le hace creer que puede elevarla a la categor\u00eda de <strong>GRAN PREMISA<\/strong>, y considerar que es\u00a0absolutamente cierta como si fuese un hecho emp\u00edrico verificado.<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> Estos son los dos axiomas interpretativos (no verificados con pruebas emp\u00edricas) del juicio de intenciones que el profesor Parra hace a Cervantes: 1) Entre la archifamosa primera frase del <em>Quijote<\/em>: <em>&#8220;En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme&#8230;&#8221;<\/em>, y otra del \u00faltimo cap\u00edtulo de la novela en la que, por boca de Cide Hamete Benengeli, manifiesta que no quiere desvelar el nombre del <em>&#8220;lugar&#8221;<\/em> para que todos los pueblos de la Mancha contiendan por ahijar y tener por suyo a Don Quijote,\u00a0<em>&#8220;como contendieron las siete ciudades de Grecia por Homero&#8221;<\/em>, Cervantes quiso establecer una relaci\u00f3n de significado (esta ser\u00eda la primera intenci\u00f3n <em>&#8220;incontrovertible&#8221;<\/em> de Cervantes, seg\u00fan el profesor Parra). 2) La relaci\u00f3n de significado que Cervantes quiso establecer entre sus dos frases no puede ser otra que la de proponer a los lectores un <em>&#8220;desaf\u00edo&#8221;<\/em>, un <em>&#8220;juego&#8221;<\/em> o un <em>&#8220;acertijo&#8221;<\/em> para que se descubra cu\u00e1l es el pueblo de Don Quijote (segunda <em>&#8220;taxativa&#8221;<\/em> intenci\u00f3n de Cervantes). Esta doble interpretaci\u00f3n, por muy sist\u00e9mica que sea, no deja de ser INTERPRETACI\u00d3N. El profesor Parra no aporta prueba emp\u00edrica alguna (documento oficial o testamentario del autor, testimonio fiable escrito por alg\u00fan confidente de Cervantes, etc.) sobre las supuestas intenciones del novelista. Simplemente, las deduce del texto. El profesor confunde su juicio de intenciones, que no es m\u00e1s que una hip\u00f3tesis (por muy sist\u00e9mica que sea), con un hecho comprobado. Llama a esta hip\u00f3tesis GRAN PREMISA, y fundamenta sobre ella el <em>sistema<\/em> <em>topol\u00f3gico-matem\u00e1tico<\/em> de tardanzas y distancias. As\u00ed pues, todas las brillantes modelizaciones y c\u00e1lculos matem\u00e1ticos que se realizan en los Anexos T\u00e9cnicos se basan en una hip\u00f3tesis indemostrada sobre las intenciones de Cervantes. Esta hip\u00f3tesis, elevada en el libro a la dimensi\u00f3n de GRAN PREMISA, nosotros la vamos a llamar<strong> GRAN HIP\u00d3TESIS del profesor Parra<\/strong>.<\/p>\n<p>(Nota.- El juego que don Miguel sin la menor duda s\u00ed ha puesto en danza hasta el punto de lo c\u00f3mico, es que un mont\u00f3n de\u00a0cervantistas y eruditos contiendan por ahijar a Don Quijote a \u00e9ste, \u00e9se o aqu\u00e9l pueblo de la Mancha, como puede comprobarse en las publicaciones y\u00a0debates que ya se vienen realizando de cara a la celebraci\u00f3n del pr\u00f3ximo centenario de la <em>Segunda parte<\/em> del <em>Quijote<\/em> en el a\u00f1o 2015)<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong> El resultado al que llegan los matem\u00e1ticos de varias universidades espa\u00f1olas en los Anexos T\u00e9cnicos del estudio estableciendo los pueblos con <em>&#8220;mayor probabilidad&#8221;<\/em> de ser <em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em>\u00a0-como alguno de ellos reconoce con rigor y humildad- no es m\u00e1s que un c\u00e1lculo te\u00f3rico. Un c\u00e1lculo que da por hecho, que se basa, que PRESUPONE, dos cosas: 1) que la hip\u00f3tesis del profesor Parra sobre las intenciones de Cervantes es acertada; y 2) que los \u201cdatos\u201d sobre tardanzas (traducidas a kil\u00f3metros) y distancias que les proporciona son objetivos. Pero el profesor Parra lo \u00fanico que hace es INTERPRETAR\u00a0e HIPOTETIZAR: interpreta dos frases del texto cervantino, y formula una hip\u00f3tesis sobre las intenciones de don Miguel que en ning\u00fan momento demuestra con pruebas emp\u00edricas externas. No puede afirmarse, por tanto, que los <strong>supuestos \u201cdatos\u201d<\/strong> que el profesor entrega a los matem\u00e1ticos para que hagan sus c\u00e1lculos sean realmente datos objetivos.<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> Las posibles intenciones de Cervantes al escribir sus dos frases bien pudieron ser otras: 1) <strong>homenajear<\/strong> con la primera de ellas\u00a0<strong>a toda la Mancha<\/strong>, como Amad\u00eds homenaje\u00f3 a su patria llam\u00e1ndose Amad\u00eds de Gaula (comparaci\u00f3n que el propio don Miguel hace ya en el primer cap\u00edtulo); 2)\u00a0hacer en la segunda frase una <strong>GRAN IRON\u00cdA\u00a0<\/strong>igualando al loco hidalgo manchego, Don Quijote, con la fama y grandeza del padre de la Literatura occidental, Homero (registro ir\u00f3nico que resulta bastante evidente); 3) dar intencionadamente <strong>datos de varios pueblos<\/strong> para provocar una c\u00f3mica contienda entre Ayuntamientos y entre eruditos; 4) elegir un <strong>nombre\u00a0<\/strong><strong>sonoro y musical\u00a0<\/strong>para el afamado caballero; 5) abrir un interrogante con el que\u00a0<strong>captar desde el principio la atenci\u00f3n<\/strong> del lector, etc. Apuntamos algunas, pero no es posible\u00a0saber con certeza\u00a0las intenciones que realmente pudo haber tenido Cervantes. Confundir una hip\u00f3tesis sobre las intenciones de un escritor con un dato objetivo, confundir la interpretaci\u00f3n de un texto literario con un HECHO EMP\u00cdRICO, llamar <em>\u201cgran premisa\u201d<\/em> a lo que no es m\u00e1s que la primera hip\u00f3tesis de trabajo, constituye el <strong>GRAN ERROR\u00a0<\/strong>(en t\u00e9rminos de fundamentaci\u00f3n l\u00f3gica) del estudio del profesor Parra. Un error que invalida en origen su conclusi\u00f3n. La conclusi\u00f3n del profesor Parra: <strong><em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em> es Villanueva de los Infantes<\/strong>, no puede considerarse, ni mucho menos, una <em><strong>&#8220;tesis cient\u00edfica verificada&#8221;<\/strong><\/em>\u00a0como \u00e9l un poco empecinadamente repite. Aunque le cueste admitirlo, esa supuesta <em>&#8220;tesis cient\u00edfica verificada&#8221;<\/em> no es m\u00e1s que una hip\u00f3tesis (que tiene su origen y fundamento en otra bien grande hip\u00f3tesis sobre las intenciones de don Miguel). La<em> &#8220;gran premisa&#8221; <\/em>es un pilar no cimentado con pruebas emp\u00edricas, un pilar que no puede sostenerse y hunde todo el sistema de distancias\/tiempos.<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> Afirmar con absoluta rotundidad sobre la base de la interpretaci\u00f3n de dos frases del <em>Quijote<\/em>\u00a0que Cervantes tuvo la intenci\u00f3n de dejarnos <em>&#8220;un acertijo-<\/em><em>desaf\u00edo&#8221;\u00a0<\/em>y\u00a0que, por tanto, tambi\u00e9n dej\u00f3 unas tardanzas y unas distancias objetivas en su novela con las que poder realizar c\u00e1lculos matem\u00e1ticos para averiguar cu\u00e1l es el famoso <em>&#8220;lugar de la Mancha&#8221;<\/em> del que no quiso acordarse, proporcionando -por si lo anterior fuese poco-, una serie de informaciones adverbiales imprecisas o contradictorias para dificultar el hallazgo, supera la capacidad de conocimiento de las intenciones humanas del mism\u00edsimo Dr. Freud. El profesor Parra demuestra reiteradamente en su libro creer tener con su metodolog\u00eda una capacidad estructural, a la que llama <em>\u201cimperativo sist\u00e9mico\u201d<\/em>, con la que conocer de modo exacto cu\u00e1l fue la intenci\u00f3n de Cervantes al escribir sus dos frases. Su m\u00e9todo debiera homologarse cuanto antes para que los psiquiatras y psic\u00f3logos de todo el mundo podamos conocer, con esa incontrovertible precisi\u00f3n, <strong>las intenciones que se mueven en el interior de la mente humana<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>6.<\/strong> No existe ning\u00fan estudio cient\u00edfico, m\u00e9dico-psiqui\u00e1trico o psicol\u00f3gico, que demuestre que la aparici\u00f3n de un <strong>Trastorno de ideas delirantes<\/strong>,\u00a0la psicopatolog\u00eda real m\u00e1s parecida a la de Don Quijote (diagn\u00f3stico codificado como F22.0 en la CIE 10, OMS, 1.992),\u00a0dependa de la &#8220;estructura religioso-cultural&#8221; de un determinado entorno, ciudad, pueblo o lugar. Y menos a\u00fan existen estudios cient\u00edficos sobre <em>&#8220;estructuras extremadas&#8221;<\/em> que supuestamente determinan la aparici\u00f3n de <em>&#8220;aventureros<\/em> o <em>santos-locos&#8221;<\/em> del tipo de Don Quijote. La teor\u00eda del determinismo de los contextos socio-culturales sobre la psicolog\u00eda y la psicopatolog\u00eda individual de las personas, de notable ra\u00edz dial\u00e9ctico-marxista, pertenece al pasado. Llegar al extremo de considerar la personalidad como un <strong><em>&#8220;subproducto&#8221;<\/em><\/strong> del entorno, es una grave simplificaci\u00f3n. La psique humana, por fortuna, es mucho m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p><strong>7.<\/strong> Si Villanueva de los Infantes pudo contribuir a explicar una parte importante de <strong>la filosof\u00eda del <em>Quijote<\/em><\/strong>, como razona en singular silogismo el profesor Parra (en un texto de 12 puntos hecho p\u00fablico con motivo de la mesa redonda celebrada entre varios expertos en la Universidad Libre de Villanueva de los Infantes el pasado mes de julio), esto significar\u00eda que Villanueva de los Infantes contribuy\u00f3 de forma importante a configurar la filosof\u00eda del propio Cervantes. Pero, \u00bfqu\u00e9 v\u00ednculo hist\u00f3rico-biogr\u00e1fico relevante conoce el profesor Parra entre don Miguel y Villanueva&#8230;?<\/p>\n<p><strong>8.<\/strong> El profesor Parra se muestra intelectualmente muy severo, hablando de importante <em><strong>\u201cerror epistemol\u00f3gico\u201d<\/strong><\/em>, con los investigadores, cr\u00edticos y cervantistas que para defender otras hip\u00f3tesis distintas a la suya utilizan la informaci\u00f3n adverbial del <em>Quijote<\/em>, a la que llama informaci\u00f3n <em>&#8220;d\u00e9bil&#8221;<\/em>. \u00c9l, en cambio, presume mucho en su libro de haber elaborado un sistema matem\u00e1tico de tardanzas y distancias que se basa en los supuestos &#8220;datos&#8221; objetivos que Cervantes habr\u00eda dejado en la novela, sistema que califica de informaci\u00f3n<em> &#8220;fuerte&#8221;<\/em>. Sin embargo, seguramente por alg\u00fan tipo de lapsus, en otro cap\u00edtulo dice que el m\u00e9todo que quiz\u00e1s sea m\u00e1s riguroso para averiguar cu\u00e1l es <em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em> no es ese <em>\u201cfuerte\u201d<\/em> sistema de distancias\/tiempos (que ha granjeado al Equipo Complutense una placa de homenaje en la calle mayor de Villanueva de los Infantes), sino uno distinto al que llama <strong><em>&#8220;enfoque multivariable&#8221;<\/em><\/strong>. Un enfoque que se basa en&#8230; \u00a1informaci\u00f3n adverbial!<\/p>\n<p><strong>9.<\/strong> Al construir su <strong>&#8220;enfoque o modelo multivariable&#8221;<\/strong>, el profesor Parra da por buenas todas las referencias que aparecen en <em>El Quijote<\/em> coincidentes con las caracter\u00edsticas del pueblo Villanueva de los Infantes, con lo cu\u00e1l entra en contradicci\u00f3n con una de las primeras afirmaciones que hace en su libro: que Cervantes, al mismo tiempo que dej\u00f3 unas tardanzas y distancias objetivas, proporcion\u00f3 mucha informaci\u00f3n adverbial incorrecta para despistar y camuflar su verdadera intenci\u00f3n de que el pueblo de Don Quijote fuese descubierto. Si esto es as\u00ed, si Cervantes quiso despistarnos con la informaci\u00f3n adverbial, no hay forma humana posible de saber si la que coincide con Villanueva de los Infantes es cierta o es una informaci\u00f3n escrita deliberadamente por don Miguel para confundir. Dar por v\u00e1lida la informaci\u00f3n adverbial que favorece a Villanueva supone incurrir en una <strong>contradicci\u00f3n<\/strong> y en un <strong>sesgo<\/strong> que anula la conclusi\u00f3n favorable a su hist\u00f3rico y bonito pueblo natal (del profesor Parra).<\/p>\n<p><strong>10.<\/strong> La cascada de deducciones que hace el profesor Parra a partir de su interpretaci\u00f3n de las intenciones de Cervantes, a la que llamaremos <strong>GRAN CASCADA DEDUCTIVA<\/strong>, es la siguiente: 1) Si Cervantes quiso dejar un<em> &#8220;acertijo&#8221; <\/em>en su novela para que descubramos cu\u00e1l es el pueblo de origen de Don Quijote, deducimos que tuvo que dejar algunos datos objetivos en ella. (As\u00ed lo quiso Cervantes). 2) Como, por muchas vueltas que los lectores y cervantistas han dado al <em>Quijote<\/em> a lo largo de cuatro siglos, no se ha encontrado hasta la fecha ninguna clave en la informaci\u00f3n adverbial del texto que permita identificar <em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em>, se deduce que lo que dej\u00f3 fue una serie de datos cuantificados con los que poder hacer los c\u00e1lculos matem\u00e1ticos oportunos. (As\u00ed lo quiso Cervantes). 3) Cervantes pudo haber dejado unas distancias claras y concretas (en leguas) desde varios puntos geogr\u00e1ficos con las que poder hacer con cierta facilidad los c\u00e1lculos matem\u00e1ticos para identificar <em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em>, pero como las distancias que aparecen en el <em>Quijote<\/em> son insuficientes para conseguir esa localizaci\u00f3n, deducimos que tambi\u00e9n dej\u00f3 varias tardanzas con el mismo fin, haciendo de este modo mucho m\u00e1s dif\u00edcil la resoluci\u00f3n del problema. (As\u00ed lo quiso Cervantes). 4) Para poder realizar la triangulaci\u00f3n entre tres puntos geogr\u00e1ficos concretos que aparecen en el <em>Quijote<\/em> (Puerto L\u00e1pice, El Toboso y el punto de penitencia en Sierra Morena), y hacer los c\u00e1lculos matem\u00e1ticos correspondientes que nos descubran cu\u00e1l es\u00a0<em>&#8220;el lugar&#8221;<\/em>, las tardanzas (expresadas en el texto por Cervantes en jornadas) deben convertirse en distancias (que en el estudio se expresan en los actuales kil\u00f3metros). Se deduce, por tanto, que Cervantes tuvo la idea de que los lectores hici\u00e9semos esa conversi\u00f3n de tardanzas en distancias. (As\u00ed lo quiso Cervantes). Y 5) Para poder hacer la conversi\u00f3n de tardanzas en distancias se deben calcular unas <strong><em>&#8220;horas operativas de marcha&#8221;<\/em><\/strong> a Don Quijote y Sancho, y una <em><strong>&#8220;velocidad media de las cabalgaduras&#8221;<\/strong><\/em> al buen Rocinante y al no peor rucio. El profesor Parra establece, \u00a1por ser verano! en 10 horas durante el d\u00eda (8 cuando se trasladan de noche), y en 31 km por jornada, esos dos sorprendentes &#8220;datos&#8221;. Aunque todo este procesado, esta traducci\u00f3n de &#8220;datos&#8221;, incomode no poco al sentido com\u00fan, debe realizarse para obtener los &#8220;n\u00fameros&#8221; necesarios con los que los matem\u00e1ticos puedan hacer sus c\u00e1lculos. Es decir, se deduce que Cervantes tuvo la idea de que los lectores calcul\u00e1semos una &#8220;velocidad media&#8221; a Rocinante y al rucio, y tambi\u00e9n unas &#8220;horas operativas de marcha&#8221; en cada jornada, entre aventura y aventura, al buen Don Quijote y al no peor Sancho. (As\u00ed lo quiso Cervantes, seg\u00fan el profesor Parra).<\/p>\n<p><strong>11.<\/strong> \u00bfEl profesor Parra no se da cuenta de hasta qu\u00e9 punto fuerza la l\u00f3gica deductiva para sostener sus hip\u00f3tesis? \u00bfNo es consciente de lo artificioso de todo su planteamiento? \u00bfCree realmente que Cervantes quer\u00eda que los lectores hici\u00e9semos todos los c\u00e1lculos, conversi\u00f3n de datos y deducciones que \u00e9l hace en su libro? \u00bfCree realmente que Cervantes plante\u00f3 a los lectores un <strong>&#8220;acertijo&#8221;<\/strong> cuya resoluci\u00f3n necesita de la Teor\u00eda de Sistemas y de la modelizaci\u00f3n matem\u00e1tica computerizada para que, cuatro siglos despu\u00e9s, \u00a1400 a\u00f1os despu\u00e9s! un Equipo Multidisciplinar de varias universidades alcance a descubrir <em>&#8220;el lugar de la Mancha&#8221;<\/em>? \u00bfCervantes quiso hacer las cosas de este modo, quiso someter a las generaciones futuras a tal prueba de acad\u00e9mica dificultad? \u00bfDon Miguel fue tan insospechadamente genial como para tener ya prefigurados en su mente los modelos de vanguardia de las Ciencias Sociales del siglo XXI? Toda la abultada construcci\u00f3n metodol\u00f3gica que el profesor Parra realiza con tenaz persistencia en su libro de 369 p\u00e1ginas\u00a0nos recuerda mucho a los\u00a0<strong>gigantes&#8230; con pies de barro.<\/strong><\/p>\n<p><strong>12.<\/strong> Ni Don Quijote ni Sancho Panza han cabalgado nunca por los caminos de la Mancha fuera de la imaginaci\u00f3n de Cervantes. Tratar a las cabalgaduras como si fuesen un asno y un caballo reales que se hubiesen desplazado en tiempo real por la Mancha real, o hacer deducciones del tipo de que en <em>&#8220;el lugar&#8221;<\/em> deb\u00eda haber m\u00e1s de un cura para sustituir (s\u00ed, s\u00ed, \u00a1sustituir!) al padre P\u00e9rez cuando salieron a buscar a Don Quijote, etc.; en definitiva, tratar a los personajes, a los lugares, y al espacio-tiempo de la novela como si fuesen reales, es algo que resulta muy sorprendente en un estudio cient\u00edfico. De tanto entusiasmarse con la lectura de\u00a0la inmortal novela de Cervantes, alguna persona podr\u00eda llegar a tener el mismo problema que tuvo el hidalgo manchego: <strong>confundir la ficci\u00f3n con la realidad<\/strong>. No queremos ofender a nadie (pedimos disculpas), sino hacer un comentario descriptivo. Las razones y argumentos, incluso el tono, que con frecuencia se utiliza en el libro <strong><em>El enigma resuelto del Quijote<\/em><\/strong>\u00a0transmiten la viva impresi\u00f3n de que el Equipo Interdisciplinar cree estar dentro de la novela, de que se ha metido mentalmente en la mism\u00edsima Mancha de la \u00e9poca de los buenos Rocinante y rucio, Don Quijote y Sancho. A poco que se descuiden, terminar\u00e1n envi\u00e1ndonos un <strong><em>selfie<\/em><\/strong> con todos ellos.<\/p>\n<p>No sabemos si el profesor Parra, en el libro que tiene pensado publicar pr\u00f3ximamente para cerrar su\u00a0<em>&#8220;trilog\u00eda&#8221;<\/em>\u00a0de cara a las celebraciones del a\u00f1o 2015, incurrir\u00e1 de nuevo en los mismos errores de fundamentaci\u00f3n (juicios de intenciones,\u00a0etc.). A tenor de la innegable <em>relaci\u00f3n sist\u00e9mica <\/em>entre el primero y el segundo, juzgamos, hipotetizamos e interpretamos que esta quiz\u00e1 sea su intenci\u00f3n (aunque debemos comprobarlo de forma emp\u00edrica). Respecto del que public\u00f3 en el 2009, mi\u00a0conclusi\u00f3n es que est\u00e1 claramente equivocado desde el principio, desde la <em>&#8220;gran premisa&#8221;<\/em>, y llev\u00f3 a equivocarse a todo un Equipo Interdisciplinar de varias universidades espa\u00f1olas. Como hizo Don Quijote en el \u00faltimo cap\u00edtulo de la novela despu\u00e9s de su noble y muy larga contienda, quiz\u00e1 debiera reconocer -pasado ya el Centenario<em>&#8211;\u00a0<\/em>que la realidad de una de las mayores obras de Arte de todos los tiempos (y lugares) ha superado sus <em>objetivos cient\u00edficos<\/em>, un tanto ilusorios. Afortunadamente para los lectores y amantes de la Literatura,\u00a0Don Quijote seguir\u00e1 viviendo&#8230; <strong>en un lugar de la Mancha<\/strong>.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<a href=\"\/nilocosnicuerdos\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2014\/09\/images-31.jpg\"><img loading=\"lazy\" title=\"\" src=\"\/nilocosnicuerdos\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2014\/09\/images-31.jpg\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"199\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><br \/>\n<\/strong>(Puede leerse\u00a0la cr\u00edtica completa al libro <em>El enigma resuelto del Quijote <\/em>con forma de relato sat\u00edrico breve en los art\u00edculos de este blog: <a href=\"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/el-enigma-que-ha-durado-cuatro-siglos-y-los-que-dure\">https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/el-enigma-que-ha-durado-cuatro-siglos-y-los-que-dure<\/a>\u00a0y <a href=\"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/el-enigma-que-ha-durado-cuatro-siglos-y-los-que-haya-de-durar\">https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/el-enigma-que-ha-durado-cuatro-siglos-y-los-que-haya-de-durar<\/a>\u00a0)<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doce hechos verificables que demuestran que el profesor Parra se equivoca cuando afirma haber comprobado cient\u00edficamente que el misterioso &#8220;lugar de la Mancha&#8221; del que habla Cervantes en El Quijote no es otro que&#8230; Villanueva de los Infantes (al sureste de la provincia de Ciudad Real, en el Campo de Montiel) . El profesor Parra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=207"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/207\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}