{"id":413,"date":"2017-06-21T18:05:18","date_gmt":"2017-06-21T18:05:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=413"},"modified":"2017-06-21T18:50:24","modified_gmt":"2017-06-21T18:50:24","slug":"estaba-loco-hamlet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2017\/06\/21\/estaba-loco-hamlet\/","title":{"rendered":"\u00bfEstaba loco Hamlet?"},"content":{"rendered":"<p><b>Harold Bloom<\/b> no duda en considerar a <b>Shakespeare<\/b>, claramente por encima de todos los dem\u00e1s, como el mejor escritor de la historia de la Literatura de Occidente, y tambi\u00e9n <i>\u201cel centro\u201d <\/i>de su canon. El criterio de este profesor norteamericano que ha trabajado en las universidades de Yale y New York es muy discutible, pues: 1) entiende el universo de la Literatura formado por miles de estrellas, con s\u00f3lo algunas pocas <i>rutilantes<\/i>, y una que sobresale en tama\u00f1o y luminosidad consiguiendo que otras giren a su alrededor; su enfoque cr\u00edtico es muy competitivo; 2) sin embargo, para poder situar a Shakespeare en la cima del Olimpo literario en su famoso ensayo, <b><i>El canon occidental<\/i><\/b> (Anagrama, 1995)<i>, <\/i>decidi\u00f3 no incluir en el selecto club de 26 autores que selecciona a ninguno de los grandes cl\u00e1sicos greco-latinos, Homero, S\u00f3focles o Virgilio, por ejemplo, evit\u00e1ndole as\u00ed tener que <i>medirse <\/i>con ellos; y 3) elige un elevado porcentaje de escritores ingleses. Este punto de vista resulta a la vez, por tanto, en exceso <i>helioc\u00e9ntrico-anglosaj\u00f3n<\/i> y desconsiderado con la primigenia cultura mediterr\u00e1nea, origen y fundamento de nuestras Artes y Ciencias. En cambio, se porta bien en la evaluaci\u00f3n de Cervantes (que hace en un cap\u00edtulo de sugestivo t\u00edtulo, <b><i>\u2018Cervantes: el juego del mundo\u2019<\/i><\/b>), al que ve como uno de los tres principales escritores occidentales junto al propio Shakespeare y Dante. Respecto al bardo de Stratford-upon-Avon, 400 a\u00f1os despu\u00e9s sigue siendo representado con \u00e9xito cada a\u00f1o en pa\u00edses y escenarios de todo el mundo. \u00bfC\u00f3mo consigue William estar en la zona c\u00e9ntrica del canon y de moda&#8230;? Por muchas razones. En parte, por haber logrado expresar del modo m\u00e1s bello, intenso, profundo y complejo la relaci\u00f3n entre la quiz\u00e1 <i>id\u00e9ntica materia<\/i> de nuestro mundo imaginario y la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el nombre de <\/span><b>duelo <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">se conoce la <\/span><b>reacci\u00f3n ps\u00edquica normal<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> que una persona experimenta ante la muerte de un ser querido. Decimos que es normal porque es el tipo de reacci\u00f3n que suele darse en personas muy diferentes y en distintos contextos sociales y culturales ante un mismo hecho de gran impacto emocional. Es una reacci\u00f3n dif\u00edcil de adaptaci\u00f3n a p\u00e9rdidas vitales de grado m\u00e1ximo de significaci\u00f3n. La persona afectada se siente triste, tiene poco apetito o una hiperfagia compensatoria de la ansiedad. Puede tener insomnio, enso\u00f1aciones agitadas o hipersomnia. Se encuentra m\u00e1s pensativa de lo habitual, cavilando sobre la fragilidad o el sinsentido de la vida humana, recordando las experiencias compartidas con la persona fallecida y c\u00f3mo todo esto, en un instante, desaparece. En la mente se agolpan muchas im\u00e1genes. Los sentimientos se mezclan: pena, rabia, vac\u00edo, a\u00f1oranza, inapetencia, soledad. La identificaci\u00f3n con la persona muerta lleva en ocasiones a desear morir con ella o haber muerto en su lugar. La idea de que no se hizo todo lo que se debi\u00f3 \u2014o pudo\u2014 antes y en el momento de la muerte genera punzantes sentimientos de culpa. La felicidad se considera inconveniente, fuera de alcance. Un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dolor moral <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">insoportable puede producir la sensaci\u00f3n de \u00edntimo rompimiento o implosi\u00f3n del yo. Normalmente las personas consiguen llorar para desahogarse verbalizando poco a poco sus emociones. Otras muestran signos de inquietud, falta de concentraci\u00f3n y disminuci\u00f3n del inter\u00e9s y de la capacidad para experimentar placer con sus actividades cotidianas, profesionales o l\u00fadicas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un cierto \u00e1nimo deprimido es normal durante un tiempo, aproximadamente de seis a doce meses, pero no cualquier estado de \u00e1nimo deprimido. El sufrimiento de la persona puede adquirir un car\u00e1cter persistente, profundo y totalizador, con ideaci\u00f3n de muerte y \/ o suicidio. En el \u00faltimo Manual Diagn\u00f3stico de la Asociaci\u00f3n Psiqui\u00e1trica Americana, el <\/span><b>DSM-5<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (Editorial M\u00e9dica Panamericana, 2014), no se excluye que en cualquier momento del proceso de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">duelo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, incluso en su comienzo, pueda producirse una <\/span><b>Depresi\u00f3n Mayor<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Alguna de estas depresiones se complica adem\u00e1s con la aparici\u00f3n de <\/span><b>s\u00edntomas psic\u00f3ticos<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Bien en forma de alteraciones en la percepci\u00f3n sensorial que se llaman <\/span><b>alucinaciones<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (im\u00e1genes del familiar muerto, sombras, presencias, su voz, etc.); bien como <\/span><b>ideas delirantes<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (de perjuicio, de culpa u otra tem\u00e1tica no congruente); o un conjunto de ambas (alucinaciones y delirio). En estos casos estamos ante un trastorno grave del juicio de realidad cuyas manifestaciones mentales y de conducta la gente conoce coloquialmente con el t\u00e9rmino de <\/span><b>locura<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (la acepci\u00f3n 1. del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> [rae.es, 2015]: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2018privaci\u00f3n del juicio o del uso de la raz\u00f3n\u2019 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">recoge el significado).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son las <\/span><b>personas reales de carne, hueso y cerebro<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, no los <\/span><b>personajes de las obras de ficci\u00f3n<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, quienes padecen trastornos mentales. Cuando hablamos de \u201cla locura\u201d, del \u201cpsiquismo\u201d o de \u201cla mente\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">de alg\u00fan personaje literario sabemos, o deber\u00edamos saber para no confundirnos, que lo hacemos por analog\u00eda, como juego de aproximaci\u00f3n, semejanzas o similitudes con lo real (podemos ayudarnos gr\u00e1ficamente para hacer la distinci\u00f3n poniendo los t\u00e9rminos entre comillas). Los autores de Literatura, incluso los dotados de una gran genialidad creativa, pueden padecer \u2014y suelen hacerlo con cierta frecuencia\u2014 un amplio abanico de trastornos mentales: de personalidad, de \u00e1nimo, neur\u00f3ticos, psic\u00f3ticos, adicci\u00f3n a alcohol o sustancias, etc. Sus \u201clocos\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">personajes de ficci\u00f3n, en cambio, tienen lo que les es propio: trastornos ficcionados con mayor o menor conocimiento y habilidad (en definitiva, arte) por el escritor. En ocasiones los personajes est\u00e1n construidos con tanto realismo que nos parecen reales, y su \u201clocura\u201d tambi\u00e9n. <\/span><b>Parece que respiran<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dicho esto de lo que no conviene olvidarse en ning\u00fan momento, <\/span><b>\u201cla personalidad\u201d de Hamlet<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> se puede interpretar de varias maneras (no necesariamente excluyentes). Veamos alguna. a) Como la de un hijo \u00fanico mimado con una identidad inmadura e insegura, casi pusil\u00e1nime; un joven intelectualmente engre\u00eddo y muy dependiente a nivel emocional de sus padres, a quienes tiene idealizados; \u00a1un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ni\u00f1ato<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> demasiado apegado todav\u00eda a las faldas de mam\u00e1! b) Desde la especulativa teor\u00eda psicoanal\u00edtica se ha interpretado que su aturdimiento, rabia y bloqueo se deben a que el t\u00edo lleva a la pr\u00e1ctica con c\u00ednico descaro, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">literalmente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el deseo de matar al padre, acostarse con la madre y ocupar el trono; el t\u00edo le somete as\u00ed a una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">castraci\u00f3n <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">definitiva al robarle sus <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">derechos simb\u00f3licos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; es decir, \u201cla personalidad\u201d del joven Hamlet estar\u00eda inmersa en un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">laberinto<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">ed\u00edpico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. c) Fuera de \u00e9ste u otros laberintos te\u00f3ricos, son muchos los lectores y espectadores que ven en la actitud dubitativa del Pr\u00edncipe y en su b\u00fasqueda de la verdad la esencia de la naturaleza racional, pensante, filos\u00f3fica, del ser humano. De un modo u otro, nadie duda que Hamlet es un personaje de ficci\u00f3n de una extraordinaria sutileza, muy \u00e1gil mentalmente, con una portentosa capacidad conceptualizadora y metaf\u00f3rica, una riqueza verbal deslumbrante, <\/span><b>quiz\u00e1 el m\u00e1s \u201cinteligente\u201d de todos los personajes de la historia de la Literatura<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Pero adem\u00e1s de su enorme capacidad cognitiva, \u00bfcu\u00e1l es el \u201cestado de \u00e1nimo\u201d que refleja el personaje tras la muerte de su padre? \u00bfLlega a estar \u201cpsic\u00f3tico\u201d&#8230;?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recordemos algunos de sus pensamientos y emociones. Dice Hamlet:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cQu\u00e9 aburridas, caducas, vac\u00edas y est\u00e9riles me resultan las cosas de este mundo. (&#8230;) Siento tal pesadumbre que esta estructura sublime, la tierra, me parece un pe\u00f1asco est\u00e9ril, y este grandioso dosel, el aire, este espl\u00e9ndido firmamento colgante, este techo majestuoso con su filigrana de oro en llamas, pues los veo s\u00f3lo como una asquerosa y pestilente acumulaci\u00f3n de vapores (&#8230;). Qu\u00e9 obra m\u00e1s lograda, el hombre, cuando act\u00faa, igual que un \u00e1ngel, cuando piensa, igual que un Dios, \u00bfy qu\u00e9 es para m\u00ed esta quintaesencia del polvo? (&#8230;). Ser o no ser, esa es la pregunta <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">[<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2018la cuesti\u00f3n\u2019<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2018la opci\u00f3n\u2019<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2018de eso se trata\u2019<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, seg\u00fan entienden los diferentes traductores del texto, a los que Shakespeare suele volver un poco locos con la polisemia de sus <\/span><b>juegos de palabras <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">y de sus<\/span><b> palabras en juego<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">]. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfEs m\u00e1s noble sufrir mentalmente el golpe de las flechas de la fortuna, o alzarse en armas contra el mar de las dudas y, en el ataque, terminar con ellas? Morir, dormir, no m\u00e1s. Y si al dormir es cierto que acaban los dolores del alma y las heridas mil que nuestra carne hereda, es una apetecible consumaci\u00f3n (&#8230;) Morir para dormir. Dormir&#8230; tal vez so\u00f1ar. S\u00ed, ah\u00ed est\u00e1 el tropiezo: que en ese sue\u00f1o de la muerte qu\u00e9 sue\u00f1os puedan visitarnos (&#8230;) Este es el pensamiento que hace que la calamidad tenga tan larga vida (&#8230;) la conciencia nos vuelve a todos cobardes (&#8230;)\u201d.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La suerte del joven Hamlet queda marcada desde el principio de la tragedia por el encuentro que tiene en el Acto Primero con <\/span><b><i>El Espectro<\/i><\/b><b> de su padre<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, el difunto rey Hamlet, a qui\u00e9n ve y con qui\u00e9n habla. Esta an\u00f3mala visi\u00f3n<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">le revela un terrible secreto, el asesinato fratricida de su t\u00edo Claudio (traslaci\u00f3n m\u00edtica del relato de Ca\u00edn y Abel), al tiempo que le encomienda una misi\u00f3n de venganza abrumadora que exige matar y, tal vez, morir.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Desde ese mismo momento, para que nadie descubra lo que sabe, o cree saber, decide <\/span><b>\u201chacerse el loco\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, fingirse trastornado. Y por tal le toman: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1Una mente tan superior desmoronada! (&#8230;) ahora veo esa inteligencia clara y suprema chirriando como campana rota\u201d, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">dice la desafortunada Ofelia. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cQue est\u00e1 loco es verdad; y de verdad que es l\u00e1stima; l\u00e1stima de verdad; vana ret\u00f3rica\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, balbucea el corto lord Chambel\u00e1n, Polonio, padre de Ofelia. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSe ha de vigilar la locura de los grandes hombres (\u2026) Hay algo dentro de su alma que su melancol\u00eda est\u00e1 rumiando, y temo que el momento en que lo expulse sea peligroso (&#8230;) Ya no es de mi agrado ni estamos seguros dejando fluctuar su locura\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, piensa suspicaz su t\u00edo Claudio, hermano de su padre, amante de su madre, el nuevo Rey.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La construcci\u00f3n de \u201cla locura\u201d de Hamlet por Shakespeare<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> se hace m\u00e1s compleja cuando el personaje \u201cpiensa\u201d que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Espectro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">puede ser una visi\u00f3n mal\u00e9fica, y decide obtener alguna <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">prueba de realidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Observa entonces y comenta con su amigo Horacio la reacci\u00f3n del rey Claudio ante una obra de teatro que representan los c\u00f3micos en palacio con una trama ama\u00f1ada id\u00e9ntica a los sucesos relatados por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Espectro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">del padre. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl esp\u00edritu que he visto quiz\u00e1 sea el demonio, cuyo poder le permite adoptar una forma atrayente; s\u00ed, y tal vez por mi debilidad y melancol\u00eda, pues es poderoso con tales estados, me enga\u00f1a para condenarme. Quiero pruebas concluyentes: el teatro es la red que atrapar\u00e1 la conciencia de este rey\u201d <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(Acto Segundo, Escena II, seg\u00fan la divisi\u00f3n del tiempo esc\u00e9nico que hace el traductor an\u00f3nimo de la versi\u00f3n gratuita de Kindle en amazon.es, y tambi\u00e9n el poeta y ensayista Tom\u00e1s Segovia en su reputada traducci\u00f3n de la edici\u00f3n biling\u00fce de Penguin Cl\u00e1sicos).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conseguida <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la prueba<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de manera satisfactoria para ambos amigos al contemplar la gran perturbaci\u00f3n que la obrita de teatro le produce al rey Claudio, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">prueba<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que hace pensar que Hamlet tiene s\u00f3lo una <\/span><b>\u201clocura fingida\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, Shakespeare hace entonces un giro sorprendente en uno de los momentos m\u00e1s intensos de la tragedia (Acto Tercero, Escena XXVII, seg\u00fan la divisi\u00f3n del tiempo esc\u00e9nico en las versiones de Wikipedia-Wikisource y de la Biblioteca Virtual \u2018Miguel de Cervantes\u2019, que recogen en el dominio p\u00fablico de internet la traducci\u00f3n que hizo Leandro Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn en 1798, hace m\u00e1s de dos siglos). En esta crucial Escena se produce un <\/span><b>di\u00e1logo simult\u00e1neo con su madre y con <\/b><b><i>El Espectro <\/i><\/b><b>del padre<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> que pone en evidencia una <\/span><b>\u201clocura no fingida\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1Ay, est\u00e1 loco! (&#8230;) \u00bfclavas la mirada en el vac\u00edo y sostienes di\u00e1logo con el aire incorp\u00f3reo? (\u2026) \u00bfQu\u00e9 miras?\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, le pregunta la madre. \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00a1A \u00e9l, a \u00e9l! (&#8230;) \u00bfNo ves nada ah\u00ed? <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">responde Hamlet. \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nada veo, aunque veo todo lo que hay. \u2014\u00bfNi has o\u00eddo nada?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">insiste despu\u00e9s de intercambiar varias palabras con la visi\u00f3n. \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">No, s\u00f3lo nuestras voces. \u2014\u00a1Mira! \u00a1Mi padre, vestido igual que en vida! \u00a1Mira c\u00f3mo sale por la puerta!<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEso es pura creaci\u00f3n de tu mente; el delirio es muy h\u00e1bil inventando fantasmagor\u00edas\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, le contesta la aterrada madre<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de esta decisiva escena, en el transcurso del di\u00e1logo que mantiene con sus amigos Rosencrantz y Guildenstern (Acto Segundo, Escena II, seg\u00fan la divisi\u00f3n hecha por el escritor Vicente Molina Foix en su traducci\u00f3n para el Centro Dram\u00e1tico Nacional), <\/span><b>Hamlet se \u201cautodiagnostica\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cS\u00f3lo estoy loco al norte-noroeste. Cuando hay viento sur, s\u00e9 distinguir un halc\u00f3n de una garza\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Con esta cr\u00edptica iron\u00eda (el sentido del humor ir\u00f3nico es una caracter\u00edstica esencial del personaje) les manifiesta que no est\u00e1 \u201cloco\u201d sino que finge estarlo. \u00bfTiene raz\u00f3n&#8230;? No. Poder fingirse loco no es garant\u00eda de cordura: <\/span><b>\u00a1los locos tambi\u00e9n saben fingir y simular!<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Y lo hacen \u2014salvo en los trastornos psic\u00f3ticos m\u00e1s graves y desorganizados\u2014 cuando por alguna raz\u00f3n, igual que ocurre con los cuerdos, les interesa. El personaje Hamlet cree que su \u201clocura\u201d es enteramente fingida, pero la genialidad de Shakespeare a\u00f1ade en la crucial Escena XXVII del Acto Tercero <\/span><b>el <\/b><b><i>dato<\/i><\/b><b> de la \u201calucinaci\u00f3n visual y auditiva\u201d del padre muerto<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> (en traje palaciego ahora) que Hamlet tiene mientras habla con su madre, y que ella no puede ver ni o\u00edr. Esta situaci\u00f3n esc\u00e9nica es distinta por completo de lo que ocurre en el Acto Primero con los soldados Bernardo, Francisco, Marcelo y su amigo Horacio, que igual que Hamlet tambi\u00e9n ven y oyen al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Espectro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">del padre vestido con armadura. Mediante estos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">testigos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la aparici\u00f3n, Shakespeare arranca la tragedia dejando en duda, en suspense, en el aire, la posible \u201ccordura\u201d o \u201clocura\u201d de Hamlet. Es una licencia literaria, un truco esc\u00e9nico que genera el enigma que atrapa nuestra atenci\u00f3n. Sin embargo, en el di\u00e1logo simult\u00e1neo del Acto Tercero en el que pone crudamente a su madre, la reina Gertrudis, ante el espejo, sus miradas y palabras dirigidas a la visi\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Espectro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tambi\u00e9n le ponen ante el espejo a \u00e9l. El lector o espectador puede entonces identificarse con el punto de vista de la Reina, y como ella exclamar con raz\u00f3n: <\/span><b>\u00a1Ay, \u201cest\u00e1 loco\u201d!<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de todo el desarrollo de la tragedia <\/span><b>Shakespeare va construyendo ante los lectores y espectadores un personaje con \u201cuna mente\u201d muy compleja<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: dotado de gran \u201cinteligencia\u201d, una \u201cpersonalidad\u201d peculiar, un muy afilado \u201csentido del humor\u201d, un \u201cestado emocional\u201d alterado por la p\u00e9rdida, y una <\/span><b>\u201cdoble locura\u201d (fingida y no fingida)<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. La \u201clocura no fingida\u201d de Hamlet que progresivamente pone en evidencia el texto se asemeja bastante al cuadro cl\u00ednico que tienen algunas personas llamado: <\/span><b><i>Duelo complicado con depresi\u00f3n y s\u00edntomas psic\u00f3ticos<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. A esta \u201clocura\u201d descrita por el dramaturgo con exuberante realismo, y de la que el personaje no se muestra \u201cconsciente\u201d, se suma el deliberado fingimiento por medio de comentarios en apariencia absurdos que hace ante los Reyes, Polonio, Ofelia, etc. <\/span><b>Hamlet es \u201cun loco\u201d que por conveniencia \u201cse hace el loco\u201d<\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Su \u201clocura fingida\u201d es t\u00e9cnicamente muy artificiosa, una mezcla de indirectas ir\u00f3nicas y de salidas por la tangente, pero le sirve para enga\u00f1ar a otros personajes y que no descubran su secreto. Ya en el desenlace de la tragedia, <\/span><b>Shakespeare realiza un \u00faltimo giro genial reconciliando en cierta forma a Hamlet con \u201cla cordura\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> al hacer coincidir el contenido de su \u201calucinado delirio\u201d con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la realidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la trama literaria: \u00a1el t\u00edo, en efecto, es el asesino del padre! La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dramatis persona <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que como el m\u00edtico <\/span><b>Edipo<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> de <\/span><b>S\u00f3focles<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> busca tan denodadamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la verdad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la encuentra al fin libre de todo fingimiento y \u201clocura\u201d. Una verdad que poco tarda en conducir a la muerte, a la cruda verdad de la muerte.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al ver o leer esta intens\u00edsima obra algunas personas pueden creer que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Espectro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del padre muerto es posible que se aparezca y hable con Hamlet&#8230; \u00a1enigmas a\u00fan mayores se han visto en los mundos de ficci\u00f3n de la mente humana! En tal caso no podr\u00edamos decir que tiene \u201calucinaciones\u201d ni \u201cdelirio\u201d, sino s\u00f3lo que es un \u201cloco fingido\u201d, un excelente simulador, un gran actor que consigue enga\u00f1ar a todos y encontrar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">su verdad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Teatro dentro del teatro, locura y cordura en intercambio, juego entre ficci\u00f3n y realidad, entre consciencia y sue\u00f1o, <\/span><b>palabras, palabras, palabras<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, no m\u00e1s que la ef\u00edmera sombra de otra sombra. As\u00ed siente, entiende y transforma <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la realidad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en sus versos el poeta William Shakespeare, felizmente canonizado (y de moda) desde hace varios siglos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Harold Bloom no duda en considerar a Shakespeare, claramente por encima de todos los dem\u00e1s, como el mejor escritor de la historia de la Literatura de Occidente, y tambi\u00e9n \u201cel centro\u201d de su canon. El criterio de este profesor norteamericano que ha trabajado en las universidades de Yale y New York es muy discutible, pues: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=413"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":419,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/413\/revisions\/419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=413"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=413"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=413"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}