{"id":732,"date":"2019-10-31T23:30:59","date_gmt":"2019-10-31T23:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=732"},"modified":"2019-11-01T08:28:26","modified_gmt":"2019-11-01T08:28:26","slug":"don-quijote-teme-a-sancho-panza-capitulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2019\/10\/31\/don-quijote-teme-a-sancho-panza-capitulo-2\/","title":{"rendered":"Don Quijote teme a Sancho Panza (cap\u00edtulo 2)"},"content":{"rendered":"<p>Por lo que dice Don Quijote a Sancho cuando se quedan a solas para hablar:<\/p>\n<p><strong>\u201c\u2013Juntos salimos, juntos fuimos y juntos peregrinamos; una misma fortuna y una misma suerte ha corrido por los dos: si a ti te mantearon una vez, a m\u00ed me han molido ciento, y esto es lo que te llevo de ventaja\u201d (&#8230;) \u201cCuando la cabeza duele, todos los miembros duelen; y as\u00ed, siendo yo tu amo y se\u00f1or, soy tu cabeza, y t\u00fa mi parte, pues eres mi criado; y por esta raz\u00f3n el mal que a m\u00ed me toca , o tocare, a ti te ha de doler, y a m\u00ed el tuyo (&#8230;) \u2013As\u00ed hab\u00eda de ser \u2013dijo Sancho\u2013, pero cuando a m\u00ed me manteaban como a miembro, se estaba mi cabeza detr\u00e1s de las bardas, mir\u00e1ndome volar por los aires, sin sentir dolor alguno; y pues los miembros est\u00e1n obligados a dolerse del mal de la cabeza, hab\u00eda de estar obligada ella a dolerse dellos. \u2013\u00bfQuerr\u00e1s t\u00fa decir agora, Sancho \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013, que no me dol\u00eda yo cuando a ti te manteaban? Y si lo dices, no lo digas, ni lo pienses, pues m\u00e1s dolor sent\u00eda yo entonces en mi esp\u00edritu que t\u00fa en tu cuerpo.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Por lo que comenta el cura:<\/p>\n<p><strong>\u201cVeremos en lo que para esta m\u00e1quina de disparates de tal caballero y de tal escudero, que parece que los forjaron a los dos en una mesma turquesa y que las locuras del se\u00f1or sin las necedades del criado no val\u00edan un ardite.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Y por todo lo que va ocurriendo y los di\u00e1logos que se producen en el desarrollo de la Segunda parte, muchos cervantistas han reflexionado sobre la complementariedad, influencia rec\u00edproca y simbiosis de ambos personajes. Sobre los \u2018procesos ps\u00edquicos\u2019 simult\u00e1neos de <strong>\u2018quijotizaci\u00f3n\u2019<\/strong> de Sancho Panza y de <strong>\u2018sanchizaci\u00f3n\u2019<\/strong> de Don Quijote.<\/p>\n<p>En su <strong><em>Vida de Don Quijote y Sancho seg\u00fan Miguel de Cervantes Saavedra. Explicada y comentada por Miguel de Unamuno<\/em><\/strong> (Vida DQ y S, 1913), el que fue rector de la Universidad de Salamanca dice:<\/p>\n<p><em>\u201cLo m\u00e1s grande y m\u00e1s consolador de la vida que en com\u00fan hicieron, es el no poderse concebir al uno sin el otro, y que muy lejos de ser dos cabos opuestos, como hay quien mal supone, fueron y son no ya las dos mitades de una naranja, sino un mismo ser visto por dos lados. <strong>Sancho manten\u00eda vivo el sanchopancismo de Don Quijote y \u00e9ste quijotizaba a Sancho<\/strong>, sac\u00e1ndole a flor de alma su entra\u00f1a quijotesca. Que aunque \u00e9l dijera Sancho nac\u00ed y Sancho pienso morir, lo cierto es que hay dentro de Sancho mucho Don Quijote.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>Sancho Panza aparece en escena en el comienzo de este cap\u00edtulo como un torbellino. Quiere hablar con Don Quijote pero la sobrina y el ama no le dejan, le culpan de sonsacar al hidalgo y llevarle a la aventura por los caminos. Sancho no se amilana, al contrario, se defiende con mucha energ\u00eda:<\/p>\n<p><strong>\u201cAma de Satan\u00e1s, el sonsacado y el destra\u00eddo y el llevado por esos andurriales soy yo, que no tu amo: \u00e9l me llev\u00f3 por esos mundos (&#8230;) \u00e9l me sac\u00f3 de mi casa con enga\u00f1ifas, prometi\u00e9ndome una \u00ednsula que hasta agora la espero.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>La sobrina pregunta si las \u00ednsulas son cosas de comer, y Sancho responde que no, que son de gobernar. El ama le pide que se vaya a gobernar su casa y se deje de <strong>\u201cpretender \u00ednsulas ni \u00ednsulos.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Entonces interviene Don Quijote, que hab\u00eda escuchado la ri\u00f1a, demostrando claramente su temor a Sancho Panza:<\/p>\n<p><strong>\u201cGrande gusto receb\u00edan el cura y el barbero de o\u00edr el coloquio de los tres, pero don Quijote, temeroso que Sancho se descosiese y desbuchase alg\u00fan mont\u00f3n de maliciosas necedades y tocase en puntos que no le estar\u00edan bien a su cr\u00e9dito, le llam\u00f3, y hizo a las dos que callasen y le dejasen entrar.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El miedo se debe, pues, a <strong>\u201csu cr\u00e9dito\u201d<\/strong>, a su honra, a su imagen p\u00fablica, a su fama. Don Quijote se muestra desde el principio de esta Segunda parte muy pendiente de todas estas cuestiones.<\/p>\n<p><strong>\u201cY dime, Sancho amigo, qu\u00e9 es lo que dicen de m\u00ed por ese lugar. \u00bfEn qu\u00e9 opini\u00f3n me tiene el vulgo, en qu\u00e9 los hidalgos y en qu\u00e9 los caballeros? \u00bfQu\u00e9 dicen de mi valent\u00eda, qu\u00e9 de mis haza\u00f1as y qu\u00e9 de mi cortes\u00eda?\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Le pide adem\u00e1s que se lo diga <strong>\u201csin a\u00f1adir al bien ni quitar al mal cosa alguna (&#8230;) la verdad desnuda, sin los vestidos de la lisonja (&#8230;) sin que la adulaci\u00f3n la acreciente o otro vano respeto la disminuya.\u201d<\/strong> Prevenido, Sancho pone como condici\u00f3n que no se enfade, y no se hace de rogar:<\/p>\n<p><strong>\u201cPues lo primero que digo \u2013dijo\u2013 es que el vulgo tiene a vuestra merced por grand\u00edsimo loco, y a m\u00ed por no menos mentecato. Los hidalgos dicen que, no conteni\u00e9ndose vuestra merced en los l\u00edmites de la hidalgu\u00eda, se ha puesto <em>don<\/em> y se ha arremetido a caballero con cuatro cepas y dos yugadas de tierra, y con un trapo atr\u00e1s y otro adelante. Dicen los caballeros que no querr\u00edan que los hidalgos se opusiesen a ellos, especialmente aquellos hidalgos escuderiles que dan humo a los zapatos y toman los puntos de las medias negras con seda verde.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Don Quijote se va por la ramas: <strong>\u201cEso \u2013dijo don Quijote\u2013 no tiene que ver conmigo, pues ando siempre bien vestido, y jam\u00e1s remendado: roto, bien podr\u00eda ser, y el roto, m\u00e1s de las armas que del tiempo.\u201d<\/strong> Sancho contin\u00faa: <strong>\u201cUnos dicen: \u00abloco, pero gracioso\u00bb; otros, \u00abvaliente, pero desgraciado\u00bb; otros, \u00abcort\u00e9s, pero impertinente\u00bb.\u201d<\/strong> \u00c9l se justifica: <strong>\u201cMira, Sancho \u2013dijo don Quijote\u2013: dondequiera que est\u00e1 la virtud en eminente grado, es perseguida. Pocos o ninguno de los famosos varones que pasaron dej\u00f3 de ser calumniado de la malicia.\u201d<\/strong> Y pone varios ejemplos: Julio C\u00e9sar, Alejandro Magno, H\u00e9rcules, etc.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de Don Quijote ante los comentarios cr\u00edticos contra su <strong>identidad imaginaria<\/strong> se produce mediante <strong>\u2018mecanismos de defensa\u2019<\/strong> desadaptativos: negaci\u00f3n, idealizaci\u00f3n, identificaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n. \u00c9sta es la reacci\u00f3n que refleja el texto de Cervantes. Don Quijote teme a Sancho por lenguaraz, pero m\u00e1s todav\u00eda por ser su principal referente de \u2018realidad\u2019. <strong>Don Quijote \u2018teme\u2019 la verdad<\/strong>, aunque la pida desnuda. Teme, evita, \u2018la verdad\u2019 sobre s\u00ed mismo: <strong>ser un hidalgo pobre, soltero, y lo peor, \u00a1desconocido! en un peque\u00f1o y remoto lugar de La Mancha<\/strong>. Alonso Quijano es bueno (en su pueblo le llaman as\u00ed, \u2018el bueno\u2019), inteligente y le\u00eddo, pero al mismo tiempo es un pobre hombre, un an\u00f3nimo lugare\u00f1o, uno entre cientos y miles, un pobre diablo trastornado, <strong>un don nadie<\/strong>.<\/p>\n<p>Cervantes hab\u00eda fracasado en varios proyectos personales a lo largo de su vida, en particular el de alcanzar fama y dineros, reconocimiento y triunfo como autor literario. Bien pudo sublimar en este personaje mediante su excelente sentido del humor la propia experiencia vital (sentido del humor que por otra parte no quita a Avellaneda un posible punto de raz\u00f3n cuando dijo de don Miguel que era <em>\u201cpor los a\u00f1os tan mal contentadizo, que todo y todos le enfadan\u201d<\/em>). El grand\u00edsimo inter\u00e9s que desde el comienzo de la Segunda parte se despierta en Don Quijote por saber puntualmente de su imagen p\u00fablica y fama, de si estaba impresa en libros su historia, c\u00f3mo y por qui\u00e9n, si era conocida del pueblo, los se\u00f1ores y los reyes, y qu\u00e9 se dec\u00eda de \u00e9l, qu\u00e9 se opinaba en las plazas, ventas y caminos, si era apreciado, reconocido, admirado, bien pudo hab\u00e9rselo transmitido directo de s\u00ed mismo \u2013m\u00e1s o menos queriendo o sin querer\u2013 el propio Cervantes.<\/p>\n<p><strong>En la realidad, Miguel de Cervantes tampoco tuvo nunca <em>don<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>(<strong><em>Que trata de la notable pendencia que Sancho Panza tuvo con la sobrina y ama de don Quijote, con otros sujetos graciosos<\/em><\/strong>. Quijote, II, 2, RAE, 2015)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por lo que dice Don Quijote a Sancho cuando se quedan a solas para hablar: \u201c\u2013Juntos salimos, juntos fuimos y juntos peregrinamos; una misma fortuna y una misma suerte ha corrido por los dos: si a ti te mantearon una vez, a m\u00ed me han molido ciento, y esto es lo que te llevo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=732"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":742,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732\/revisions\/742"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}