{"id":839,"date":"2020-01-03T22:22:16","date_gmt":"2020-01-03T22:22:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=839"},"modified":"2020-01-04T11:46:07","modified_gmt":"2020-01-04T11:46:07","slug":"el-gran-teatro-capitulo-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/01\/03\/el-gran-teatro-capitulo-11\/","title":{"rendered":"El gran teatro (cap\u00edtulo 11)"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201c\u2013Se\u00f1or, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuestra merced se reporte, y vuelva en s\u00ed, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallard\u00eda que conviene que tengan los caballeros andantes. \u00bfQu\u00e9 diablos es esto? \u00bfQu\u00e9 descaecimiento es \u00e9ste? \u00bfEstamos aqu\u00ed o en Francia? Mas que se lleve Satan\u00e1s a cuantas Dulcineas hay en el mundo, pues vale m\u00e1s la salud de un solo caballero andante que todos los encantos y transformaciones de la tierra.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacerle en el cap\u00edtulo anterior la peor y m\u00e1s cruel de las burlas, con muy notables asomos de malicia y bellaquer\u00eda, Sancho Panza trata ahora de consolar a Don Quijote, al que ve muy abatido y pensativo.<\/p>\n<p>El consuelo de Sancho sigue siendo socarr\u00f3n, aunque parece sincero. Quiere que Don Quijote se recupere cuanto antes, pero sin que le quiten lo \u2018bailao\u2019. En ning\u00fan momento se cuestiona la tremenda burla que ha hecho a su amo. No tiene dudas sobre si fue demasiado lejos, ni se siente culpable. <strong>No existe ning\u00fan soliloquio de cristiano arrepentimiento<\/strong> registrado por el historiador ar\u00e1bigo, Cide Hamete Benengeli, procedente de la \u2018mente\u2019 del escudero. Por su cabeza no pasa sincerarse ni disculparse con Don Quijote. Bien pensado, m\u00e1s valen tres cr\u00edas de yegua en mano que ciento volando. Y tener la fiesta y las aventuras en paz, que algo m\u00e1s pudiese caer. Cervantes, por boca del propio Sancho, justifica el comportamiento que tiene en el cap\u00edtulo anterior al hacerle part\u00edcipe de <strong>la habitual naturaleza del mundo<\/strong>:<\/p>\n<p><strong>\u201c\u2013Este mal mundo que tenemos, donde apenas se halla cosa que est\u00e9 sin mezcla de maldad, embuste y bellaquer\u00eda.\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>El \u2018diagn\u00f3stico\u2019 de don Miguel sobre el mundo es realista y certero<\/strong>, propio de un buen observador, muy caminado y ya esc\u00e9ptico. Distingui\u00e9ndolo de <strong>la monol\u00edtica \u2018pureza heroica\u2019 de Don Quijote<\/strong> (que tanto elogia Unamuno en su <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em>), Cervantes define en este cap\u00edtulo de manera clara, profunda \u00a1y con tan solo una breve frase! <strong>el \u2018lado oscuro\u2019 de la psicolog\u00eda de Sancho Panza<\/strong>, el otro \u2018h\u00e9roe\u2019. Una \u2018psicolog\u00eda\u2019 que no por casualidad coincide con la realidad del \u201cmal mundo que tenemos\u201d. El embuste, la burla, la crudeza implacable, la p\u00edcara bellaquer\u00eda, la maldad y la malicia que Sancho muestra en el cap\u00edtulo anterior, tienen en \u00e9ste su explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De pronto se les cruz\u00f3 en el camino una extra\u00f1a carreta con <strong>\u201crecitantes\u201d o actores<\/strong>. El auto sacramental que ven\u00edan de representar en un pueblo, todav\u00eda vestidos, e iban a hacerlo en otro, se llamaba <em>\u201cLas Cortes de la Muerte\u201d<\/em> (quiz\u00e1 de Lope de Vega, seg\u00fan nota el texto), pero bien pudo haber sido <strong><em>El Gran Teatro del Mundo<\/em><\/strong> (aunque en la cronolog\u00eda real, Calder\u00f3n lo escribi\u00f3 y public\u00f3 varios a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Cervantes).<\/p>\n<p><strong>La Muerte \u201ccon rostro humano\u201d<\/strong>, sin la careta de calavera que habitualmente llevaba este personaje aleg\u00f3rico (nota al texto), un Demonio guiando las mulas, un \u00c1ngel con alas pintadas, un Emperador con corona que parec\u00eda de oro, un Caballero, un Soldado, Cupido sin su venda en los ojos, la mujer del director de la compa\u00f1\u00eda, que iba de Reina, y otros personajes. Sorprendido, Don Quijote exige en\u00e9rgico que se identifiquen. Una vez que el Demonio aclara todo, les dice:<\/p>\n<p><strong>\u201c\u2013Por la fe de caballero andante \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013 que as\u00ed como vi este carro imagin\u00e9 que alguna grande aventura se me ofrec\u00eda, y ahora digo que es menester tocar las apariencias con la mano para dar lugar al desenga\u00f1o. Andad con Dios, buena gente, y haced vuestra fiesta, y mirad si mand\u00e1is algo en que pueda seros de provecho, que lo har\u00e9 con buen \u00e1nimo y buen talante, porque desde mochacho fui aficionado a la car\u00e1tula, y en mi mocedad se me iban los ojos tras la far\u00e1ndula.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El caballero contin\u00faa en este cap\u00edtulo con una percepci\u00f3n de la realidad f\u00edsica correcta, no distorsiona ni modifica los objetos, ni la identidad de las personas que ve. Hasta ahora no tiene, como los tuvo en el pasado, \u2018trastornos perceptivos psic\u00f3ticos\u2019. Y no solo esto, adem\u00e1s se declara desde joven como gran aficionado al teatro.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Don Quijote aficionado al teatro!<\/strong> \u00a1Su segunda afici\u00f3n literaria! La m\u00e1s conocida, la que pone en marcha su acci\u00f3n por los caminos con su imaginaria identidad, es la de los libros de caballer\u00edas. La del teatro es m\u00e1s temprana. Y podr\u00edamos aventurar que tambi\u00e9n m\u00e1s genuina, pues quiz\u00e1 represente la inclinaci\u00f3n que desde siempre tuvo por \u00e9l Cervantes. Don Miguel consigui\u00f3 \u00e9xito de p\u00fablico con su obra narrativa (el de cr\u00edtica lleg\u00f3 bastante m\u00e1s tarde, porque en un primer momento se consider\u00f3 que la literatura que hac\u00eda era de mero entretenimiento, de nivel secundario). En cambio, el \u00e9xito que intent\u00f3 en el teatro, que era el que m\u00e1s deseaba, se escap\u00f3 hacia Lope de Vega. Esta afici\u00f3n de Don Quijote y vocaci\u00f3n de Cervantes pueden apreciarse en la indudable <strong><em>vis teatral<\/em> que tienen tanto el caballero como el escudero<\/strong>, que les confiere un especial \u2018relieve\u2019 narrativo.<\/p>\n<p><strong>\u00a1Y en estas \u201cquiso la suerte\u201d que llegase el loco!<\/strong> Vestido de <strong>\u201cbojiganga\u201d<\/strong> o <strong>\u201cmoharracho\u201d<\/strong>, el buf\u00f3n o personaje aleg\u00f3rico que en las fiestas, carnavales y procesiones representaba la Locura (nota al texto). Con traje multicolor, cascabeles y un palo con tres vejigas de vaca hinchadas en la punta para atizar a los espectadores. Y se puso frente a Don Quijote, con su lanza, armado y vestimentado de caballero andante. <strong>Doble extravagancia: de la locura y de la cordura.<\/strong> <strong>Loco frente a loco<\/strong>. Loco fingido, teatral, frente a \u2018loco real\u2019, amante del teatro. C\u00f3micos, tragic\u00f3micos ambos. Realidad representada mediante la ficci\u00f3n teatral dentro de una ficci\u00f3n novelesca, frente a \u2018realidad delirada\u2019 dentro de la misma novelesca ficci\u00f3n. Partes todas, en juego de espejos, de la cambiante realidad total.<\/p>\n<p><strong>Don Quijote no se inmuta ante la Locura, ni la Locura dice nada sobre Don Quijote<\/strong>. Se miran, se contemplan durante unos instantes en silencio. El que entra en p\u00e1nico cuando el actor empieza a dar saltos y golpes en el suelo con las vejigas, es Rocinante, que sale despavorido por los verdes campos dando con el caballero en tierra, una vez m\u00e1s. Sancho se apea del rucio para ayudar a su amo, momento que aprovecha el \u201cmoharracho\u201d para subirse y atizar al jumento. Duda entonces a qui\u00e9n ayuda antes, pero va en auxilio del caballero. El asno asustado sale a la carrera y da con la Locura en tierra, como Don Quijote. Luego <strong>\u201cvuelve a la querencia\u201d<\/strong>, a Sancho su amo. Don Quijote se enfada y dice que va a <strong>tomar venganza de los comediantes<\/strong> por la afrenta de no haber sabido tratar al borrico, que al fin y al cabo tambi\u00e9n forma parte del gremio de la caballer\u00eda andante. Pero el escudero, y las piedras que todos los de la compa\u00f1\u00eda de la legua cogen y se disponen a lanzar si se acerca m\u00e1s, logra disuadirle con una mezcla de p\u00edcaras y comedidas razones: que contra <strong>\u201csopa de arroyo\u201d<\/strong> no hay arma con la que defenderse, que no es de buenos cristianos tomar venganza, y que entre ellos no hay ning\u00fan caballero, pues todos son farsantes; y como tales, <strong>\u201cgente favorecida\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>\u201c\u2013Sepa vuesa merced que, como son gentes alegres y de placer, todos los favorecen, todos los amparan, ayudan y estiman, y m\u00e1s siendo de aquellos de las compa\u00f1\u00edas reales y de t\u00edtulo, que todos o los m\u00e1s en sus trajes y compostura parecen unos pr\u00edncipes.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Sancho declina el caballeroso ofrecimiento de Don Quijote para ser \u00e9l mismo el que se tome venganza del agravio que han hecho a su rucio, y el caballero le elogia con ingenuidad: Sancho discreto, Sancho bueno, Sancho cristiano&#8230; <b>\u00a1Sancho sincero!<\/b> Finalmente, Don Quijote cede ante el argumento de la ausencia de caballeros y de tanta farsa como hay entre las gentes de teatro. Y decide seguir \u201cpor su camino adelante\u201d buscando \u201cmejores y m\u00e1s calificadas aventuras\u201d&#8230; <strong>\u00a1en el gran teatro del mundo!<\/strong><\/p>\n<p>(<strong><em>De la estra\u00f1a aventura que le sucedi\u00f3 al valeroso don Quijote con el carro o carreta de \u00abLas Cortes de la Muerte\u00bb<\/em><\/strong>. Quijote, II, 11, RAE, 2015)<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u2013Se\u00f1or, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuestra merced se reporte, y vuelva en s\u00ed, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallard\u00eda que conviene que tengan los caballeros andantes. \u00bfQu\u00e9 diablos es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=839"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":850,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/839\/revisions\/850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}