{"id":891,"date":"2020-02-09T22:22:53","date_gmt":"2020-02-09T22:22:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=891"},"modified":"2020-02-09T22:51:12","modified_gmt":"2020-02-09T22:51:12","slug":"la-cordura-de-los-locos-capitulo-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/02\/09\/la-cordura-de-los-locos-capitulo-16\/","title":{"rendered":"La cordura de los locos (cap\u00edtulo 16)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Del mismo modo que se puede hablar de <strong>\u2018la locura de los cuerdos\u2019<\/strong> (por ejemplo, respecto del hero\u00edsmo, de cierto punto o toque de locura), tambi\u00e9n cabe hablar de <strong>\u2018la cordura de los locos\u2019<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">En este cap\u00edtulo Cervantes equilibra la balanza. Primero con Sancho, y despu\u00e9s con Don Quijote.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Dos cap\u00edtulos atr\u00e1s el escudero termina tan enga\u00f1ado como el caballero creyendo no ser cierto lo que ven sus ojos, y en el \u00faltimo no se le menciona. El enga\u00f1o que Cervantes propina a Sancho Panza nos puso en alerta para observar si en adelante el personaje re\u00fane o no criterios de una <em>folie a deux<\/em> o \u2018trastorno delirante compartido\u2019 con Don Quijote. Pero en este cap\u00edtulo comprobamos que Sancho entra en dudas y m\u00e1s que dudas, con lo que se aleja de tal posibilidad. Entendida en t\u00e9rminos t\u00e9cnicos su \u2018locura\u2019, como posible \u2018trastorno delirante compartido\u2019, hasta ahora a lo largo de la Segunda parte ha sido ef\u00edmera: ocurre tan solo y de manera muy breve en el final del Cap\u00edtulo XIV. En cambio, si la entendemos en el sentido de un progresivo idealismo o \u2018quijotizaci\u00f3n\u2019, todav\u00eda queda mucho por ver y por decir.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00bfY crees t\u00fa, Sancho, por ventura, que el Caballero de los Espejos era el bachiller Carrasco, y su escudero, Tom\u00e9 Cecial tu compadre? <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013No s\u00e9 qu\u00e9 me diga a eso \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, s\u00f3lo s\u00e9 que las se\u00f1as que me dio de mi casa, mujer y hijos no me las podr\u00eda dar otro que \u00e9l mesmo; y la cara, quitadas las narices, era la misma de Tom\u00e9 Cecial, como yo se la he visto muchas veces en mi pueblo y pared en medio de mi misma casa, y el tono de la habla era todo uno. (&#8230;)<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Todo es artificio y traza \u2013respondi\u00f3 don Quijote\u2013 de los malignos magos que me persiguen, los cuales, anteviendo que yo hab\u00eda de quedar vencedor en la contienda, se previnieron de que el caballero vencido mostrase el rostro de mi amigo el bachiller, porque la amistad que le tengo se pusiese entre los filos de mi espada y el rigor de mi brazo, y templase la justa ira de mi coraz\u00f3n, y desta manera quedase con vida el que con embelecos y fals\u00edas procuraba quitarme la m\u00eda. Para prueba de lo cual ya sabes, \u00a1oh Sancho!, por experiencia que no te dejar\u00e1 mentir ni enga\u00f1ar, cu\u00e1n f\u00e1cil sea a los encantadores mudar unos rostros en otros, haciendo de lo hermoso feo y de lo feo hermoso, pues no ha dos d\u00edas que viste por tus mismos ojos la hermosura y gallard\u00eda de la sin par Dulcinea en toda su entereza y natural conformidad, y yo la vi en la fealdad y bajeza de una zafia labradora, con cataratas en los ojos y con mal olor en la boca. (&#8230;)<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Dios sabe la verdad de todo \u2013respondi\u00f3 Sancho. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Y como \u00e9l sab\u00eda que la transformaci\u00f3n de Dulcinea hab\u00eda sido traza y embeleco suyo, no le satisfac\u00edan las quimeras de su amo, pero no le quiso replicar, por no decir alguna palabra que descubriese su embuste.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Si Sancho Panza recupera su \u2018cordura\u2019, Don Quijote hace algo m\u00e1s que una demostraci\u00f3n de simple cordura hablando con el vistoso hidalgo del Verde Gab\u00e1n, un colega manchego, pero <strong>\u201cm\u00e1s que medianamente rico\u201d<\/strong>, al que encuentran por el camino, y que detiene su yegua despu\u00e9s de que Sancho Panza le asegure que Rocinante es el caballo <strong>\u201cm\u00e1s honesto y bien mirado del mundo\u201d<\/strong>. Los razonamientos y opiniones de Don Quijote sobre los hijos, su educaci\u00f3n, y sobre la poes\u00eda y la literatura, son sencillamente magistrales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201cSi mucho miraba el de lo verde a don Quijote, mucho m\u00e1s miraba don Quijote al de lo verde, pareci\u00e9ndole hombre de chapa <\/strong>[\u2018hombre de buenas costumbres, virtuoso\u2019; nota al texto]<strong>. La edad mostraba ser de cincuenta a\u00f1os; las canas, pocas, y el rostro, aguile\u00f1o; la vista, entre alegre y grave<\/strong> [se ha notado un parecido f\u00edsico entre DQ, el caballero y aun el propio Cervantes; nota al texto]<strong>; finalmente, en el traje y apostura daba a entender ser hombre de buenas prendas.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Don Quijote explica su condici\u00f3n de caballero andante al de lo verde, y el de lo verde la suya a Don Quijote.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Esta figura que vuesa merced en m\u00ed ha visto, por ser tan nueva y tan fuera de las que com\u00fanmente se usan, no me maravillar\u00eda yo de que le hubiese maravillado, pero dejar\u00e1 vuesa merced de estarlo cuando le diga, como le digo, que soy caballero destos que dicen las gentes que a sus aventuras van. Sal\u00ed de mi patria, empe\u00f1\u00e9 mi hacienda, dej\u00e9 mi regalo y entregueme en los brazos de la fortuna, que me llevasen donde m\u00e1s fuese servida. Quise resucitar la ya muerta andante caballer\u00eda, y ha muchos d\u00edas que tropezando aqu\u00ed, cayendo all\u00ed, despe\u00f1\u00e1ndome ac\u00e1 y levant\u00e1ndome acull\u00e1, he cumplido gran parte de mi deseo, socorriendo viudas, amparando doncellas y favoreciendo casadas, hu\u00e9rfanos y pupilos, propio y natural oficio de caballeros andantes; y as\u00ed, por mis valerosas, muchas y cristianas haza\u00f1as, he merecido andar ya en estampa en casi todas o las m\u00e1s naciones del mundo: treinta mil vol\u00famenes se han impreso de mi historia, y lleva camino de imprimirse treinta mil veces de millares, si el cielo no lo remedia <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[en Espa\u00f1a, una edici\u00f3n sol\u00eda constar de mil quinientos ejemplares; nota al texto]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">. Finalmente, por encerrarlo todo en breves palabras, o en una sola, digo que yo soy don Quijote de la Mancha, por otro nombre llamado el Caballero de la Triste Figura.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Yo, se\u00f1or Caballero de la Triste Figura, soy un hidalgo natural de un lugar donde iremos a comer hoy, si Dios fuere servido. Soy m\u00e1s que medianamente rico y es mi nombre don Diego de Miranda; paso la vida con mi mujer y con mis hijos y con mis amigos; mis ejercicios son el de la caza y pesca, pero no mantengo ni halc\u00f3n ni galgos, sino alg\u00fan perdig\u00f3n manso o alg\u00fan hur\u00f3n atrevido. Tengo hasta seis docenas de libros, cu\u00e1les de romance y cu\u00e1les de lat\u00edn, de historia algunos y de devoci\u00f3n otros; los de caballer\u00edas a\u00fan no han entrado por los umbrales de mis puertas. Hojeo m\u00e1s los que son profanos que los devotos, como sean de honesto entretenimiento, que deleiten con el lenguaje y admiren y suspendan con la invenci\u00f3n, puesto que d\u00e9stos hay muy pocos en Espa\u00f1a. Alguna vez como con mis vecinos y amigos, y muchas veces los convido; son mis convites limpios y aseados y nonada escasos; ni gusto de murmurar ni consiento que delante de m\u00ed se murmure; no escudri\u00f1o las vidas ajenas ni soy lince de los hechos de los otros; oigo misa cada d\u00eda, reparto de mis bienes con los pobres, sin hacer alarde de las buenas obras, por no dar entrada en mi coraz\u00f3n a la hipocres\u00eda y vanagloria, enemigos que blandamente se apoderan del coraz\u00f3n m\u00e1s recatado; procuro poner en paz los que s\u00e9 que est\u00e1n desavenidos; soy devoto de Nuestra Se\u00f1ora y conf\u00edo siempre en la misericordia infinita de Dios Nuestro Se\u00f1or.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Maravillado qued\u00f3 Sancho Panza.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cAtent\u00edsimo estuvo Sancho a la relaci\u00f3n de la vida y entretenimientos del hidalgo, y, pareci\u00e9ndole buena y santa y que quien la hac\u00eda deb\u00eda de hacer milagros, se arroj\u00f3 del rucio y con gran priesa le fue a asir del estribo derecho, y con devoto coraz\u00f3n y casi l\u00e1grimas le bes\u00f3 los pies una y muchas veces. Visto lo cual por el hidalgo, le pregunt\u00f3: <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is, hermano? \u00bfQu\u00e9 besos son \u00e9stos?<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u2013D\u00e9jenme besar \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, porque me parece vuesa merced el primer santo a la jineta que he visto en todos los d\u00edas de mi vida<\/strong> [DQ monta a la brida, o sea, con estribos largos; nota al texto].<\/span><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013No soy santo \u2013respondi\u00f3 el hidalgo\u2013, sino gran pecador; vos s\u00ed, hermano, que deb\u00e9is de ser bueno, como vuestra simplicidad lo muestra. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Volvi\u00f3 Sancho a cobrar la albarda, habiendo sacado a plaza la risa de la profunda malencol\u00eda de su amo.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">De pronto, sin contextualizar, Cervantes habla de&#8230;<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a1La profunda melancol\u00eda de Don Quijote! <\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Mucho nos queda tambi\u00e9n por ver y por decir sobre ella).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El discreto caballero manchego le dice a continuaci\u00f3n que tiene un hijo de 18 a\u00f1os que ha estudiado lenguas en Salamanca, la griega y la latina, pero que est\u00e1 preocupado por \u00e9l porque muestra m\u00e1s inclinaci\u00f3n hacia la poes\u00eda que hacia las leyes como a su padre le hubiese gustado, distray\u00e9ndose d\u00eda s\u00ed y d\u00eda tambi\u00e9n con los versos de Homero, Marcial, Virgilio u Horacio. <strong>\u201cTodas sus conversaciones son con los libros de los referidos poetas\u201d<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cA todo lo cual respondi\u00f3 don Quijote: <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Los hijos, se\u00f1or, son pedazos de las entra\u00f1as de sus padres, y, as\u00ed, se han de querer, o buenos o malos que sean, como se quieren las almas que nos dan vida. A los padres toca el encaminarlos desde peque\u00f1os por los pasos de la virtud, de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres, para que cuando grandes sean b\u00e1cu lo de la vejez de sus padres y gloria de su posteridad; y en lo de forzarles que estudien esta o aquella ciencia, no lo tengo por acertado, aunque el persuadirles no ser\u00e1 da\u00f1oso, y cuando no se ha de estudiar para <em>pane lucrando <\/em><\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018para ganarse la vida\u2019; literalmente, \u2018el pan\u2019; nota al texto]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">, siendo tan venturoso el estudiante que le dio el cielo padres que se lo dejen <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018el pan\u2019]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">, ser\u00eda yo de parecer que le dejen seguir aquella ciencia a que m\u00e1s le vieren inclinado; y aunque la de la poes\u00eda es menos \u00fatil que deleitable, no es de aquellas que suelen deshonrar a quien las posee<\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"> (&#8230;)<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">. [La poes\u00eda]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"> no se ha de dejar tratar de los truhanes, ni del ignorante vulgo, incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran. Y no pens\u00e9is, se\u00f1or, que yo llamo aqu\u00ed vulgo solamente a la gente plebeya y humilde, que todo aquel que no sabe, aunque sea se\u00f1or y pr\u00edncipe, puede y debe entrar en n\u00famero de vulgo. (&#8230;) El grande Homero no escribi\u00f3 en lat\u00edn, porque era griego, ni Virgilio no escribi\u00f3 en griego, porque era latino; en resoluci\u00f3n, todos los poetas antiguos escribieron en la lengua que mamaron en la leche, y no fueron a buscar las estranjeras para declarar la alteza de sus conceptos; y siendo esto as\u00ed, raz\u00f3n ser\u00eda se estendiese esta costumbre por todas las naciones, y que no se desestimase el poeta alem\u00e1n porque escribe en su lengua, ni el castellano, ni aun el vizca\u00edno que escribe en la suya. (&#8230;) Seg\u00fan es opini\u00f3n verdadera, el poeta nace: quieren decir que del vientre de su madre el poeta natural sale poeta, y con aquella inclinaci\u00f3n que le dio el cielo, sin m\u00e1s estudio ni artificio, compone cosas, que hace verdadero al que dijo: \u00abEst Deus in nobis\u00bb <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[\u2018un dios habita en nosotros\u2019; nota al texto]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">, etc. Tambi\u00e9n digo que el natural poeta que se ayudare del arte ser\u00e1 mucho mejor y se aventajar\u00e1 al poeta que s\u00f3lo por saber el arte quisiere serlo: la raz\u00f3n es porque el arte no se aventaja a la naturaleza, sino perfici\u00f3nala; as\u00ed que, mezcladas la naturaleza y el arte, y el arte con la naturaleza, sacar\u00e1n un perfet\u00edsimo poeta. (&#8230;) La pluma es lengua del alma: cuales fueren los conceptos que en ella se engendraren, tales ser\u00e1n sus escritos. (&#8230;) Sea, pues, la conclusi\u00f3n de mi pl\u00e1tica, se\u00f1or hidalgo, que vuesa merced deje caminar a su hijo por donde su estrella le llama.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Admirado qued\u00f3 el del Verde Gab\u00e1n con las palabras de Don Quijote sobre <strong>\u201cla milagrosa ciencia de la poes\u00eda\u201d<\/strong>, y con toda raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">La <strong>mezcla o combinaci\u00f3n de cordura y locura<\/strong> se produce en pr\u00e1cticamente todos los trastornos mentales, incluidos los trastornos m\u00e1s graves. Una perturbaci\u00f3n cercana al 100% de todas las funciones mentales superiores que tenemos los seres humanos solo se observa en la actualidad en los estadios muy avanzados de demencia, previos a la muerte. Y antiguamente, antes de la era farmacol\u00f3gica, en los de m\u00e1ximo deterioro producido por las esquizofrenias catat\u00f3nica y hebefr\u00e9nica. <\/span><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Quiz\u00e1 la combinaci\u00f3n m\u00e1s llamativa de cordura y locura de la psicopatolog\u00eda real se produce precisamente en la que elige Cervantes para Don Quijote: el trastorno delirante<\/strong>. En este trastorno existe una perturbaci\u00f3n del juicio de realidad y del raciocinio muy importante, pero circunscrita a determinado tema o temas de la vida de la persona. Las alteraciones perceptivas en forma de alucinaciones no son predominantes como ocurre en el trastorno psic\u00f3tico m\u00e1s frecuente, la esquizofrenia. La prevalencia estimada del trastorno delirante est\u00e1 en torno a un 0,2%, mientras que la de la esquizofrenia es el doble o triple, entre el 0,3 y el 0,7%. El balance entre locura y cordura en la esquizofrenia se inclina con el tiempo en aproximadamente un tercio de los casos del lado de la primera. Fuera de la tem\u00e1tica afectada, en el trastorno delirante el resto de la estructura ps\u00edquica funciona con normalidad, incluso con <strong>\u2018alta normalidad\u2019 o \u2018alta cordura\u2019 si la persona que padece el trastorno es inteligente y culta<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Cervantes presta su mucha inteligencia y cultura a Don Quijote<\/strong>, y estas dos caracter\u00edsticas, junto con la <strong>\u201cprofunda malencol\u00eda\u201d<\/strong> (\u00bftambi\u00e9n de Cervantes&#8230;?) y el caballeroso altruismo de la identidad imaginaria, de su \u2018locura psic\u00f3tica\u2019, crean en el personaje una muy compleja, alternante, trastornada y sabia, cognitivamente poderosa, \u2018mente\u2019.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Ajeno qued\u00f3 Sancho de la reflexi\u00f3n de Don Quijote, pues a mitad de ella, <strong>\u201cpor no ser muy de su gusto, se hab\u00eda desviado del camino a pedir un poco de leche a unos pastores que all\u00ed junto estaban orde\u00f1ando unas ovejas.\u201d<\/strong> \u00a0 <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(<strong><em>De lo que sucedi\u00f3 a don Quijote con un discreto caballero de la Mancha<\/em><\/strong>. Quijote, II, 16. RAE, 2015)\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del mismo modo que se puede hablar de \u2018la locura de los cuerdos\u2019 (por ejemplo, respecto del hero\u00edsmo, de cierto punto o toque de locura), tambi\u00e9n cabe hablar de \u2018la cordura de los locos\u2019. En este cap\u00edtulo Cervantes equilibra la balanza. Primero con Sancho, y despu\u00e9s con Don Quijote. 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