{"id":920,"date":"2020-03-06T20:27:47","date_gmt":"2020-03-06T20:27:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=920"},"modified":"2020-03-08T09:43:15","modified_gmt":"2020-03-08T09:43:15","slug":"tener-o-no-tener-capitulo-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/03\/06\/tener-o-no-tener-capitulo-20\/","title":{"rendered":"Tener o no tener (cap\u00edtulo 20)"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cApenas la blanca aurora hab\u00eda dado lugar a que el luciente Febo con el ardor de sus calientes rayos las l\u00edquidas perlas de sus cabellos de oro enjugase, cuando don Quijote, sacudiendo la pereza de sus miembros, se puso en pie y llam\u00f3 a su escudero Sancho, que a\u00fan todav\u00eda roncaba; lo cual visto por don Quijote, antes que le despertase, le dijo: <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1Oh t\u00fa, bienaventurado sobre cuantos viven sobre la haz de la tierra, pues sin tener invidia ni ser invidiado duermes con sosegado esp\u00edritu, ni te persiguen encantadores ni sobresaltan encantamentos! Duermes, digo otra vez, y lo dir\u00e9 otras ciento, sin que te tengan en continua vigilia celos de tu dama, ni te desvelen pensamientos de pagar deudas que debas, ni de lo que has de hacer para comer otro d\u00eda t\u00fa y tu peque\u00f1a y angustiada familia. Ni la ambici\u00f3n te inquieta, ni la pompa vana del mundo te fatiga, pues los l\u00edmites de tus deseos no se estienden a m\u00e1s que a pensar tu jumento <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[doble sentido: \u2018dar pienso\u2019 y \u2018pensar en\u2019; nota al texto]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">, que el de tu persona sobre mis hombros le tienes puesto, contrapeso y carga que puso la naturaleza y la costumbre a los se\u00f1ores. Duerme el criado, y est\u00e1 velando el se\u00f1or, pensando c\u00f3mo le ha de sustentar, mejorar y hacer mercedes. La congoja de ver que el cielo se hace de bronce sin acudir a la tierra con el conveniente roc\u00edo no aflige al criado, sino al se\u00f1or, que ha de sustentar en la esterilidad y hambre al que le sirvi\u00f3 en la fertilidad y abundancia.\u201d<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Otras cargas, no pocas, congojas, desvelos, vigilias y aflicciones tienen los criados, puestas por costumbre m\u00e1s que por naturaleza, y de haber o\u00eddo Sancho la reflexi\u00f3n de Don Quijote seguro que le hubiese contestado para explicarlas en detalle con su habitual p\u00edcara socarroner\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Dormir bien, dormir como un lir\u00f3n, pudiera deberse al benigno efecto hipn\u00f3tico del estado mental que describe Cervantes en esta frase: <strong>\u201cNi la ambici\u00f3n te inquieta, ni la pompa vana del mundo te fatiga, pues los l\u00edmites de tus deseos no se estienden a m\u00e1s.\u201d<\/strong> Pero lo cierto es que los l\u00edmites de los deseos de Sancho s\u00ed se extienden a m\u00e1s, en concreto a conseguir escudos y doblones, el gobierno de una \u00ednsula, y hacer condesa a Sanchica. Sancho Panza tiene ambici\u00f3n, mucha ambici\u00f3n para un labrador \u2018normal\u2019 de La Mancha en aquel tiempo, busca pompa y dinero, pero no se inquieta ni fatiga. El caballero necesita alcanzar cuanto antes sus deseos, es impetuoso, mientras que el escudero prueba suerte sin prisa. A diferencia de Don Quijote, un plat\u00f3nico hiperactivo, Sancho Panza es un estoico, un hombre tranquilo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Poco dura el \u2018idealismo\u2019 de Sancho. En el cap\u00edtulo previo est\u00e1 del lado del amor y afirma que los que bien se quieren deben casarse sin estorbos, libremente, al margen de consideraciones como la que hace Don Quijote en defensa de la autoridad de los padres para negociar y decidir los enlaces de sus hijos. Pero en \u00e9ste se olvida por completo de toda emoci\u00f3n rom\u00e1ntica, convertido en el primer fan de Camacho el rico. \u00bfEl motivo? Esta \u2018shakesperiana\u2019 reflexi\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cSancho Panza, que lo escuchaba todo, dijo: <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013El rey es mi gallo: a Camacho me atengo. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013En fin \u2013dijo don Quijote\u2013, bien se parece, Sancho, que eres villano y de aquellos que dicen: \u00ab\u00a1Viva quien vence!\u00bb.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013No s\u00e9 de los que soy \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, pero bien s\u00e9 que nunca de ollas de Basilio sacar\u00e9 yo tan elegante espuma como es esta que he sacado de las de Camacho.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Y ense\u00f1ole el caldero lleno de gansos y de gallinas, y, asiendo de una, comenz\u00f3 a comer con mucho donaire y gana, y dijo: <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1A la barba de las habilidades de Basilio!, que tanto vales cuanto tienes, y tanto tienes cuanto vales. Dos linajes solos hay en el mundo, como dec\u00eda una ag\u00fcela m\u00eda, que son el tener y el no tener <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 18pt;\">[frase proverbial; nota al texto]<\/span><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">, aunque ella al del tener se aten\u00eda; y el d\u00eda de hoy, mi se\u00f1or don Quijote, antes se toma el pulso al haber que al saber: un asno cubierto de oro parece mejor que un caballo enalbardado. As\u00ed que vuelvo a decir que a Camacho me atengo, de cuyas ollas son abundantes espumas gansos y gallinas, liebres y conejos; y de las de Basilio ser\u00e1n, si viene a mano, y aunque no venga sino al pie, aguachirle.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">De este modo, Sancho pasa de un cap\u00edtulo a otro en un pis pas de defender el idealismo rom\u00e1ntico, al m\u00e1s sabroso de los materialismos. Un cambio tan r\u00e1pido suscita en el lector una pregunta: \u00bfcontrola Cervantes a sus personajes al 100%, controlan a los suyos los grandes novelistas, o m\u00e1s bien por olvido, por no ser conscientes o del todo conscientes en alg\u00fan momento, o por las circunstancias narrativas que se dan en un punto concreto del relato, les hacen sentir, pensar, decir o hacer algo que contradice o no es coherente con su \u2018perfil narrativo\u2019 previo? Casi con seguridad esto le ocurre a los grandes y a los peque\u00f1os escritores (descontando alg\u00fan perfeccionista infalible). La imperfecci\u00f3n en su arte, en este sentido y siempre que no sea \u2018excesiva\u2019, en vez de restar, suma. Cierto grado de incoherencia y contradicci\u00f3n a\u00f1ade realismo, a\u00f1ade verdad. \u00a1Todas las personas lo tenemos! \u00a1La vida es as\u00ed!<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013A la fe, se\u00f1or, yo soy de parecer que el pobre debe de contentarse con lo que hallare y no pedir cotufas en el golfo. Yo apostar\u00e9 un brazo que puede Camacho envolver en reales a Basilio; y si esto es as\u00ed, como debe de ser, bien boba fuera Quiteria en desechar las galas y las joyas que le debe de haber dado y le puede dar Camacho, por escoger el tirar de la barra y el jugar de la negra de Basilio. Sobre un buen tiro de barra o sobre una gentil treta de espada no dan un cuartillo de vino en la taberna. Habilidades y gracias que no son vendibles (&#8230;). Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio, y el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Dinero e inter\u00e9s mueven el mundo, como representa una danza aleg\u00f3rica a la que asisten caballero y escudero cuando empiezan los festejos, de ocho ninfas, guiadas la mitad por el dios Cupido (<em>Poes\u00eda<\/em>, <em>Discreci\u00f3n<\/em>, <em>Buen linaje<\/em> y <em>Valent\u00eda<\/em>) y las otras cuatro por el Inter\u00e9s (<em>Liberalidad<\/em>, <em>D\u00e1diva<\/em>, <em>Tesoro<\/em> y <em>Posesi\u00f3n pac\u00edfica<\/em>), que bailan, recitan poemas y luchan para conseguir el favor de la doncella que est\u00e1 en lo alto de un castillo de madera arrastrado por <strong>\u201ccuatro salvajes, todos vestidos de yedra y de c\u00e1\u00f1amo te\u00f1ido de verde\u201d<\/strong>. Finalmente, el Inter\u00e9s gana la batalla al Amor, seg\u00fan parece. (Esta obra la hab\u00eda compuesto un bachiller del pueblo, <strong>\u201cque ten\u00eda gentil caletre para semejantes invenciones\u201d<\/strong>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Desesperado con las <strong>\u201carengas\u201d<\/strong> de Sancho Panza, Don Quijote se queja de que como por ley natural ha de morir primero, nunca tendr\u00e1 ocasi\u00f3n de verle mudo. Sancho aprovecha el tema, y contin\u00faa estoico filosofando.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013A buena fe, se\u00f1or \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, que no hay que fiar en la descarnada, digo, en la muerte, la cual tan bien come cordero como carnero; y a nuestro cura he o\u00eddo decir que con igual pie pisaba las altas torres de los reyes como las humildes chozas de los pobres. Tiene esta se\u00f1ora m\u00e1s de poder que de melindre; no es nada asquerosa: de todo come y a todo hace, y de toda suerte de gentes, edades y preeminencias hinche sus alforjas. No es segador que duerme las siestas, que a todas horas siega, y corta as\u00ed la seca como la verde yerba; y no parece que masca, sino que engulle y traga cuanto se le pone delante, porque tiene hambre canina, que nunca se harta; y aunque no tiene barriga, da a entender que est\u00e1 hidr\u00f3pica y sedienta de beber solas las vidas de cuantos viven, como quien se bebe un jarro de agua fr\u00eda.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Admirado por esta \u00faltima reflexi\u00f3n, Don Quijote teoriza sobre el origen de la sabidur\u00eda. Pero las fuentes de inspiraci\u00f3n filos\u00f3fica que tiene Sancho Panza son otras: 1) su <strong>\u201cag\u00fcela\u201d<\/strong>, y 2) la <strong>\u201celegante espuma\u201d<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013(&#8230;) En verdad que lo que has dicho de la muerte por tus r\u00fasticos t\u00e9rminos es lo que pudiera decir un buen predicador. D\u00edgote, Sancho, que si como tienes buen natural y discreci\u00f3n, pudieras tomar un p\u00falpito en la mano y irte por ese mundo predicando lindezas. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Bien predica quien bien vive \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, y yo no s\u00e9 otras tolog\u00edas.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Ni las has menester \u2013dijo don Quijote\u2013. Pero yo no acabo de entender ni alcanzar c\u00f3mo siendo el principio de la sabidur\u00eda el temor de Dios, t\u00fa, que temes m\u00e1s a un lagarto que a \u00c9l, sabes tanto. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013Juzgue vuesa merced, se\u00f1or, de sus caballer\u00edas \u2013respondi\u00f3 Sancho\u2013, y no se meta en juzgar de los temores o valent\u00edas ajenas, que tan gentil temeroso soy yo de Dios como cada hijo de vecino. Y d\u00e9jeme vuestra merced despabilar esta espuma, que lo dem\u00e1s todas son palabras ociosas, de que nos han de pedir cuenta en la otra vida.<\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Y diciendo esto comenz\u00f3 de nuevo a dar asalto a su caldero, con tan buenos alientos, que despert\u00f3 los de don Quijote, y sin duda le ayudara, si no lo impidiera lo que es fuerza se diga adelante.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(<strong><em>Donde se cuentan las bodas de Camacho el rico, con el suceso de Basilio el pobre<\/em><\/strong>. Quijote, II, 20. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff; font-size: 18pt;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cApenas la blanca aurora hab\u00eda dado lugar a que el luciente Febo con el ardor de sus calientes rayos las l\u00edquidas perlas de sus cabellos de oro enjugase, cuando don Quijote, sacudiendo la pereza de sus miembros, se puso en pie y llam\u00f3 a su escudero Sancho, que a\u00fan todav\u00eda roncaba; lo cual visto por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/920"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=920"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/920\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":929,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/920\/revisions\/929"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}