{"id":931,"date":"2020-03-14T01:15:37","date_gmt":"2020-03-14T01:15:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=931"},"modified":"2020-03-14T09:19:02","modified_gmt":"2020-03-14T09:19:02","slug":"industria-industria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/03\/14\/industria-industria\/","title":{"rendered":"\u00a1Industria, industria! (cap\u00edtulo 21)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Inmediatamente despu\u00e9s de llegar el alegre y ruidoso cortejo de la boda, y tamb\u00e9n los novios, el rico Camacho y Quiteria, la mujer m\u00e1s bella que Don Quijote hab\u00eda visto jam\u00e1s sin contar a Dulcinea del Toboso, aparece de pronto, muy teatralmente, Basilio. Entre otras razones, estas dice. Y esto hace:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013\u00a1Viva, viva el rico Camacho con la ingrata Quiteria largos y felices siglos, y muera, muera el pobre Basilio, cuya pobreza cort\u00f3 las alas de su dicha y le puso en la sepultura! <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Y diciendo esto asi\u00f3 del bast\u00f3n que ten\u00eda hincado en el suelo, y, qued\u00e1ndose la mitad d\u00e9l en la tierra, mostr\u00f3 que serv\u00eda de vaina a un mediano estoque que en \u00e9l se ocultaba; y puesta la que se pod\u00eda llamar empu\u00f1adura en el suelo, con ligero desenfado y determinado prop\u00f3sito se arroj\u00f3 sobre \u00e9l, y en un punto mostr\u00f3 la punta sangrienta a las espaldas, con la mitad del acerada cuchilla, quedando el triste ba\u00f1ado en su sangre y tendido en el suelo, de sus mismas armas traspasado.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Don Quijote se acerca a socorrer al joven aparentemente herido, le coge en sus brazos, y no duda en darle la raz\u00f3n cuando entre explicaciones y desmayos pide que antes de morir, Quiteria se case con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza es el \u00fanico que se huele algo, como buen experimentado p\u00edcaro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013Para estar tan herido este mancebo \u2013dijo a este punto Sancho Panza\u2013, mucho habla: h\u00e1ganle que se deje de requiebros y que atienda a su alma, que a mi parecer m\u00e1s la tiene en la lengua que en los dientes.\u201d<\/strong> [Tener el alma en los dientes: \u2018a punto de escaparse\u2019; nota al texto].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201cEstando, pues, asidos de las manos Basilio y Quiteria, el cura, tierno y lloroso, los ech\u00f3 la bendici\u00f3n y pidi\u00f3 al cielo diese buen poso al alma del nuevo desposado. El cual, as\u00ed como recibi\u00f3 la bendici\u00f3n, con presta ligereza se levant\u00f3 en pie, y con no vista desenvoltura se sac\u00f3 el estoque, a quien serv\u00eda de vaina su cuerpo. Quedaron todos los circunstantes admirados, y algunos dellos, m\u00e1s simples que curiosos, en altas voces comenzaron a decir: \u2013\u00a1Milagro, milagro! <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Pero Basilio replic\u00f3: <\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u2013\u00a1No milagro, milagro, sino industria, industria!\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El enga\u00f1o queda al descubierto. Basilio mete el estoque por un <strong>\u201cca\u00f1\u00f3n hueco de hierro\u201d<\/strong> con sangre preparada para que <strong>\u201cno se helase\u201d<\/strong>. Cervantes no dice si la idea fue suya o de Quiteria, pero los dos estaban de acuerdo. Los presentes se sienten burlados. Los partidarios de Camacho y de Basilio desenvainan sus espadas. Y Don Quijote nos sorprende con esta pragm\u00e1tica reacci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013Teneos, se\u00f1ores, teneos, que no es raz\u00f3n tom\u00e9is venganza de los agravios que el amor nos hace, y advertid que el amor y la guerra son una misma cosa, y as\u00ed como en la guerra es cosa l\u00edcita y acostumbrada usar de ardides y estratagemas para vencer al enemigo, as\u00ed en las contiendas y competencias amorosas se tienen por buenos los embustes y mara\u00f1as que se hacen para conseguir el fin que se desea, como no sean en menoscabo y deshonra de la cosa amada.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a1El amor y la guerra son una misma cosa! <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a1Y el enga\u00f1o est\u00e1 permitido!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Esta equiparaci\u00f3n directa entre amor y guerra se puede interpretar como hip\u00e9rbole ir\u00f3nica, o de forma nada ir\u00f3nica o literal. Cervantes no aclara cu\u00e1l es su intenci\u00f3n o idea preferente en este sentido. Lo que s\u00ed queda claro en el texto es que el principio idealista de defender la Verdad por encima de todo, aun a riesgo de la propia vida, cede ahora en la \u2018mente\u2019 de Don Quijote ante dos pr\u00e1cticos objetivos: 1) ganar al enemigo, y 2) que el amor triunfe de hecho (por tanto, que no sea solo plat\u00f3nico). La posici\u00f3n cognitiva que adopta en este momento el idealista caballero parece m\u00e1s propia de Sancho Panza, y es una de las muestras del proceso que Unamuno y muchos cervantistas han llamado de \u2018sanchizaci\u00f3n\u2019 progresiva del personaje (simult\u00e1neo al proceso de \u2018quijotizaci\u00f3n\u2019 de Sancho). Sin embargo, lo que va ocurriendo en la \u2018mente\u2019 de Don Quijote a lo largo de la Segunda parte quiz\u00e1 sea m\u00e1s acertado interpretarlo no como un proceso de aproximaci\u00f3n a la \u2018mentalidad\u2019 de Sancho Panza, sino como un proceso de completa recuperaci\u00f3n de la de Alonso Quijano (el mismo personaje pero en su estado \u2018cuerdo\u2019). Ser\u00eda por tanto m\u00e1s bien un proceso de \u2018re-alonsizaci\u00f3n\u2019 o de \u2018re-quijanizaci\u00f3n\u2019 de Don Quijote. \u2018Cuerdo\u2019 y aristot\u00e9lico <em>versus<\/em> \u2018loco\u2019 y plat\u00f3nico, esta es la doble dualidad en la que se mueve con lucidez la \u2018mente\u2019 del hidalgo \/ caballero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El muy teatral comportamiento que Basilio demuestra en este cap\u00edtulo nos hace dudar seriamente de que el descrito dos cap\u00edtulos atr\u00e1s fuese genuino, y que estuviese \u2018realmente loco\u2019 tras conocer la noticia de la boda de su amada Quiteria con el rico Camacho. Recordemos la conducta que describe el licenciado en c\u00e1nones:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013De todo no me queda m\u00e1s que decir sino que desde el punto que Basilio supo que la hermosa Quiteria se casaba con Camacho el rico, nunca m\u00e1s le han visto re\u00edr ni hablar raz\u00f3n concertada, y siempre anda pensativo y triste, hablando entre s\u00ed mismo, con que da ciertas y claras se\u00f1ales de que se le ha vuelto el juicio: come poco y duerme poco, y lo que come son frutas, y en lo que duerme, si duerme, es en el campo, sobre la dura tierra, como animal bruto; mira de cuando en cuando al cielo, y otras veces clava los ojos en la tierra, con tal embelesamiento, que no parece sino estatua vestida que el aire le mueve la ropa. En fin, \u00e9l da tales muestras de tener apasionado el coraz\u00f3n, que tememos todos los que le conocemos que el dar el s\u00ed ma\u00f1ana la hermosa Quiteria ha de ser la sentencia de su muerte.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y el \u2018diagn\u00f3stico diferencial\u2019 que planteamos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cPor la descripci\u00f3n del extra\u00f1o comportamiento de Basilio que hace el estudiante licenciado en la Universidad de Salamanca (que para Cervantes es la continua ilustre referencia del conocimiento acad\u00e9mico de la \u00e9poca), cabe pensar que el joven despechado tiene alg\u00fan tipo de \u2018trastorno afectivo\u2019, de \u2018trastorno histero-disociativo\u2019, o incluso un \u2018brote psic\u00f3tico\u2019.\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Pero en este momento resulta imprescindible a\u00f1adir al algoritmo una cuarta \u2018hip\u00f3tesis diagn\u00f3stica\u2019: simulaci\u00f3n. Como Cervantes no explica ni hace la m\u00e1s m\u00ednima referencia sobre el llamativo \u2018cambio conductual\u2019 que se produce en Basilio \u2013ni tampoco Cide Hamete Benengeli\u2013desde unos aparatosos signos y s\u00edntomas, dos cap\u00edtulos antes, a una muy calculada y eficaz estratagema de la que obtiene un indudable \u2018beneficio primario\u2019, esta \u00faltima hip\u00f3tesis pasa a ser la preferente. \u00a1Simulaci\u00f3n! Es decir: \u00a1industria, industria!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201cY tan intensamente se fij\u00f3 en la imaginaci\u00f3n de Camacho el desd\u00e9n de Quiteria, que se la borr\u00f3 de la memoria en un instante, y as\u00ed tuvieron lugar con \u00e9l las persuasiones del cura, que era var\u00f3n prudente y bienintencionado, con las cuales qued\u00f3 Camacho y los de su parcialidad pac\u00edficos y sosegados, en se\u00f1al de lo cual volvieron las espadas a sus lugares, culpando m\u00e1s a la facilidad de Quiteria que a la industria de Basilio, haciendo discurso Camacho que si Quiteria quer\u00eda bien a Basilio doncella<\/strong> [estando soltera]<strong>, tambi\u00e9n le quisiera <\/strong>[estando]<strong> casada, y que deb\u00eda de dar gracias al cielo m\u00e1s por hab\u00e9rsela quitado que por hab\u00e9rsela dado.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Don Quijote decide acompa\u00f1ar a los felices Basilio, Quiteria y amigos a su aldea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201cA solo Sancho se le escureci\u00f3 el alma, por verse imposibilitado de guardar la espl\u00e9ndida comida y fiestas de Camacho, que duraron hasta la noche; y as\u00ed, asendereado y triste, sigui\u00f3 a su se\u00f1or, que con la cuadrilla de Basilio iba, y as\u00ed se dej\u00f3 atr\u00e1s las ollas de Egipto, aunque las llevaba en el alma, cuya ya casi consumida y acabada espuma, que en el caldero llevaba, le representaba la gloria y la abundancia del bien que perd\u00eda; y as\u00ed, congojado y pensativo, aunque sin hambre, sin apearse del rucio, sigui\u00f3 las huellas de Rocinante.\u201d <\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(<strong><em>Donde se prosiguen las bodas de Camacho, con otros gustosos sucesos<\/em><\/strong>. Quijote, II, 21. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Nota.- Despu\u00e9s de la negaci\u00f3n y el humor nervioso, la rabia, la impotencia, el miedo y el des\u00e1nimo, las realidades dif\u00edciles se asumen; y se afrontan, no sin preocupaci\u00f3n, con racionalidad, esperanza y sosiego; la solidaridad que espont\u00e1neamente emerge es lo mejor, diversa en peque\u00f1as heroicidades y no tan peque\u00f1as, reconciliadora. Entre todos, superaremos la pandemia del virus COVID-19) \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inmediatamente despu\u00e9s de llegar el alegre y ruidoso cortejo de la boda, y tamb\u00e9n los novios, el rico Camacho y Quiteria, la mujer m\u00e1s bella que Don Quijote hab\u00eda visto jam\u00e1s sin contar a Dulcinea del Toboso, aparece de pronto, muy teatralmente, Basilio. Entre otras razones, estas dice. 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