{"id":993,"date":"2020-04-19T12:01:30","date_gmt":"2020-04-19T12:01:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/?p=993"},"modified":"2020-04-19T20:08:02","modified_gmt":"2020-04-19T20:08:02","slug":"el-retablo-y-su-precio-capitulo-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/nilocosnicuerdos\/2020\/04\/19\/el-retablo-y-su-precio-capitulo-26\/","title":{"rendered":"El retablo y su precio (cap\u00edtulo 26)"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013\u00a1Deteneos, mal nacida canalla, no le sig\u00e1is ni persig\u00e1is; si no, conmigo sois en batalla!<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Y, diciendo y haciendo, desenvain\u00f3 la espada y de un brinco se puso junto al retablo, y con acelerada y nunca vista furia comenz\u00f3 a llover cuchilladas sobre la titerera morisma, derribando a unos, descabezando a otros, estropeando a \u00e9ste, destrozando a aqu\u00e9l, y, entre otros muchos, tir\u00f3 un altibajo tal, que si maese Pedro no se abaja, se encoge y agazapa, le cercenara la cabeza con m\u00e1s facilidad que si fuera hecha de masa de mazap\u00e1n.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">As\u00ed reacciona Don Quijote contra el retablo de figurillas de maese Pedro que todos contemplan callados y atentos en la venta, cuando a instancias del emperador Carlomagno, <strong>\u201cpadre putativo\u201d<\/strong> de Melisendra [\u2018que pasa por padre sin serlo\u2019; nota al texto], su esposo don Gaiferos la rescata de una torre del alc\u00e1zar que el rey moro Marsilio ten\u00eda en Zaragoza, llamada entonces Sansue\u00f1a, y huyen los dos veloces a caballo hacia la <strong>\u201craya de Francia\u201d<\/strong>, pero en ese preciso momento est\u00e1n a punto de ser alcanzados por sus perseguidores. Todo ello seg\u00fan la <strong>\u201cverdadera historia que aqu\u00ed a vuesas mercedes se representa (&#8230;) sacada al pie de la letra de las cr\u00f3nicas francesas y de los romances espa\u00f1oles que andan en boca de las gentes y de los muchachos por esas calles\u201d<\/strong>, historia que relata con una varilla el <strong>\u201cint\u00e9rprete y declarador de los misterios del tal retablo\u201d<\/strong>, un joven criado narrador, mientras maese Pedro acciona por dentro las figuras.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Det\u00e9ngase vuesa merced, se\u00f1or don Quijote, y advierta que estos que derriba, destroza y mata no son verdaderos moros, sino unas figurillas de pasta. Mire, \u00a1pecador de m\u00ed!, que me destruye y echa a perder toda mi hacienda.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Mas no por esto dejaba de menudear don Quijote cuchilladas, mandobles, tajos y reveses como llovidos. Finalmente, en menos de dos credos, dio con todo el retablo en el suelo, hechas pedazos y desmenuzadas todas sus jarcias y figuras, el rey Marsilio malherido, y el emperador Carlomagno, partida la corona y la cabeza en dos partes.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">El mono huye despavorido por los tejados, y maese Pedro queda <strong>\u201cdesolado y abatido, pobre y mendigo (&#8230;) En fin, el Caballero de la Triste Figura hab\u00eda de ser aquel que hab\u00eda de desfigurar las m\u00edas.\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Junto con el de los molinos de viento y el de los pellejos o cueros de vino (cap\u00edtulos 8 y 35 de la Primera parte), el del retablo de maese Pedro es uno de los episodios m\u00e1s famosos de la novela en los que el personaje Don Quijote presenta un \u2018trastorno perceptivo\u2019 que por su similitud con los que se producen en la realidad podemos llamar \u2018ilusi\u00f3n visual\u2019. Y es la primera vez que le ocurre en esta Segunda parte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Recordemos las diferencias, ya comentadas a prop\u00f3sito de alg\u00fan otro cap\u00edtulo, que existen en psicopatolog\u00eda entre los dos tipos principales de trastornos perceptivos: las <strong>alucinaciones<\/strong> y las <strong>ilusiones<\/strong> (ya sean visuales, auditivas, gustativas, olfativas o t\u00e1ctiles, es decir, procedentes de cualquiera de los cinco sentidos a partir de los que tenemos nuestra percepci\u00f3n del mundo f\u00edsico real). La palabra ilusi\u00f3n tiene otros significados m\u00e1s usuales y bonitos, pero en psicopatolog\u00eda es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico que se utiliza para definir uno de los tipos de trastornos de la percepci\u00f3n. Las <strong>ilusiones<\/strong> se definen como los errores en la percepci\u00f3n de la realidad f\u00edsica (procedentes de uno o varios de los cinco sentidos) que tiene una persona en estado de consciencia despierta, confundiendo unos objetos o est\u00edmulos con otros. Una <strong>ilusi\u00f3n visual<\/strong>, en concreto, consiste en la percepci\u00f3n visual err\u00f3nea de alg\u00fan objeto del mundo real, viendo mentalmente un objeto distinto. En el texto cervantino, una ilusi\u00f3n visual equivaldr\u00eda a que un personaje (Don Quijote en nuestro caso) \u2018vea\u2019 cosas distintas de las que \u2018ven\u2019 los dem\u00e1s personajes. Por ejemplo, cuando \u2018ve\u2019 gigantes donde otros personajes \u2018ven\u2019 molinos de viento o cueros de vino. Y en este cap\u00edtulo, cuando \u2018ve\u2019 moros persiguiendo a una dama y un caballero completamente \u2018reales\u2019 para \u00e9l, mientras que los dem\u00e1s personajes lo que \u2018ven\u2019 es un retablo de t\u00edteres y figuras.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Real y verdaderamente os digo, se\u00f1ores que me o\u00eds, que a m\u00ed me pareci\u00f3 todo lo que aqu\u00ed ha pasado que pasaba al pie de la letra: que Melisendra era Melisendra, don Gaiferos don Gaiferos, Marsilio Marsilio, y Carlomagno Carlomagno.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Esto dice Don Quijote cuando pocos instantes despu\u00e9s se da cuenta de lo que ha hecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Las <strong>alucinaciones<\/strong> (ya sean tambi\u00e9n visuales, auditivas, olfativas, gustativas o t\u00e1ctiles) se definen como percepciones puramente mentales, en estado de consciencia despierta, sin objeto f\u00edsico alguno en la realidad emp\u00edrica que les de origen, como si se produjesen en el aire, en el vac\u00edo. Son de mayor gravedad que las ilusiones perceptivas, y se producen a menudo en enfermedades mentales tambi\u00e9n m\u00e1s graves<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\"> como la psicosis esquizofr\u00e9nica o esquizofrenia. Si hablamos en concreto de <strong>alucinaciones visuales y auditivas<\/strong>, consisten en la percepci\u00f3n solo mental, sin objeto exterior f\u00edsico alguno, respectivamente de im\u00e1genes y de sonidos (con frecuencia voces individuales o voces dialogadas). En la novela, las alucinaciones equivaldr\u00edan a que un personaje \u2018viese\u2019 u \u2018oyese\u2019 cosas mientras que los dem\u00e1s personajes en ese lugar y en ese momento no \u2018ven\u2019 ni \u2018oyen\u2019 nada. Por ejemplo, si Cervantes hubiese hecho \u2018ver\u2019 a Don Quijote gigantes en mitad del campo, en el aire, en vez de hacer que se confunda con los molinos de viento; o si la habitaci\u00f3n de la venta hubiese estado vac\u00eda, no hubiese habido nada, en vez de estar llena de grandes cueros de vino que tambi\u00e9n confunde con gigantes. <strong>Las \u2018experiencias mentales\u2019 que tiene Don Quijote equivalen a ilusiones visuales, no a alucinaciones<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Muchos escritores de novelas informan directamente a los lectores de que alguno de los personajes tiene \u2018alucinaciones\u2019, pero son muy pocos o ninguno los que conocen y reflejan en sus textos la distinci\u00f3n psicopatol\u00f3gica entre alucinaciones e ilusiones. Cervantes, aunque hubiese querido, no habr\u00eda podido mencionar el t\u00e9rmino <strong>\u2018ilusi\u00f3n visual\u2019<\/strong> para referirse a lo que le pasa a Don Quijote en este y otros cap\u00edtulos, por la sencilla raz\u00f3n de que en su \u00e9poca no exist\u00eda tal definici\u00f3n psicopatol\u00f3gica. Sin embargo, en el <i>Quijote<\/i> (que como es sabido es una obra de ficci\u00f3n, aunque algunos lectores y estudiosos son abducidos de tal manera que les parece casi real) hace una descripci\u00f3n muy realista de este repetido \u2018trastorno de la percepci\u00f3n\u2019 y del <strong>\u2018delirio\u2019<\/strong> o <strong>\u2018ideaci\u00f3n delirante\u2019<\/strong> del personaje (que cree ser un heroico caballero andante como los de los libros de caballer\u00edas). Esto nos hace pensar, e hipotetizar, que probablemente conoci\u00f3 a lo largo de su vida a alguna persona o personas con este tipo de trastornos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Sancho Panza, desconcertado como todos los presentes, afirma que <strong>\u201cjam\u00e1s hab\u00eda visto a su se\u00f1or con tan desatinada c\u00f3lera\u201d<\/strong>. Una c\u00f3lera muy r\u00e1pida e intensa que cede tras el aluvi\u00f3n de espadazos contra las figuras del retablo. Cede la c\u00f3lera y desaparece la \u2018ilusi\u00f3n visual\u2019\u2026 \u00a1pero no el \u2018delirio\u2019 ni la <strong>\u2018interpretaci\u00f3n delirante\u2019<\/strong> que Don Quijote hace habitualmente cuando se recupera de sus <strong>\u2018ilusiones visuales\u2019<\/strong>!<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Quisiera yo tener aqu\u00ed delante en este punto todos aquellos que no creen ni quieren creer de cu\u00e1nto provecho sean en el mundo los caballeros andantes. Miren, si no me hallara yo aqu\u00ed presente, qu\u00e9 fuera del buen don Gaiferos y de la hermosa Melisendra: a buen seguro que \u00e9sta fuera ya la hora que los hubieran alcanzado estos canes y les hubieran hecho alg\u00fan desaguisado. En resoluci\u00f3n, \u00a1viva la andante caballer\u00eda sobre cuantas cosas hoy viven en la tierra!\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y a\u00f1ade:<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Ahora acabo de creer \u2013dijo a este punto don Quijote\u2013 lo que otras muchas veces he cre\u00eddo: que estos encantadores que me persiguen no hacen sino ponerme las figuras como ellas son delante de los ojos, y luego me las mudan y truecan en las que ellos quieren.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Despu\u00e9s del desaguisado y de reconocer su <strong>\u2018error visual\u2019<\/strong>, el caballero da amplias muestras de liberalidad, <strong>\u201cintenci\u00f3n generosa\u201d<\/strong> y de ser <strong>\u201ctan cat\u00f3lico y escrupuloso cristiano\u201d<\/strong> como de \u00e9l dice Sancho.<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013Deste mi yerro, aunque no ha procedido de malicia, quiero yo mismo condenarme en costas: vea maese Pedro lo que quiere por las figuras deshechas, que yo me ofrezco a pag\u00e1rselo luego, en buena y corriente moneda castellana.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Entran entonces, con <strong>\u201cel se\u00f1or ventero y el gran Sancho\u201d<\/strong> de <strong>\u201cmedianeros y apreciadores\u201d<\/strong>, en una divertida tasa de todas las figuras rotas y descalabradas, en la que Don Quijote demuestra que tambi\u00e9n tiene en su \u2018mente\u2019 una parte de muy contante realismo. <strong>\u201cDesta manera fue poniendo precio a otras muchas destrozadas figuras, que despu\u00e9s los moderaron los dos jueces \u00e1rbitros, con satisfaci\u00f3n de las partes, que llegaron a cuarenta reales y tres cuartillos\u201d<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">En el comienzo de este cap\u00edtulo Cervantes hace varias reflexiones sobre el arte de la Literatura. Al locuaz criado de maese Pedro en un momento de su narraci\u00f3n le dice:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013Ni\u00f1o, ni\u00f1o \u2013dijo con voz alta a esta saz\u00f3n don Quijote\u2013, seguid vuestra historia l\u00ednea recta y no os met\u00e1is en las curvas o transversales\u201d<\/strong> [las palabras de DQ rechazando las digresiones parecen reflejar las ideas del propio C.; n.].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Algo parecido le recrimina maese Pedro desde dentro cuando vuelve a las andadas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u201c\u2013Muchacho, no te metas en dibujos, sino haz lo que ese se\u00f1or te manda, que ser\u00e1 lo m\u00e1s acertado: sigue tu canto llano y no te metas en contrapuntos, que se suelen quebrar de sotiles. (&#8230;) Llaneza, muchacho, no te encumbres, que toda afectaci\u00f3n es mala\u201d<\/strong> [La frase responde a un ideal estil\u00edstico muy propio del Renacimiento y se ha convertido en proverbial; n.].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Y a\u00f1ade el propio muchacho, que parece haber aprendido:<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013De la prolijidad se suele engendrar el fastidio.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Finalmente, sobre el teatro nuevo de la \u00e9poca (y en posible referencia a Lope de Vega seg\u00fan algunos cervantistas, como escribe en su <em>Lectura del Quijote<\/em> el fil\u00f3logo y catedr\u00e1tico de la Universidad de Navarra, Ignacio Arellano), se produce este coloquio en medio de la narraci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201c\u2013No faltaron algunos ociosos ojos, que lo suelen ver todo, que no viesen la bajada y la subida de Melisendra, de quien dieron noticia al rey Marsilio, el cual mand\u00f3 luego tocar al arma; y miren con qu\u00e9 priesa, que ya la ciudad se hunde con el son de las campanas que en todas las torres de las mezquitas suenan.<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013\u00a1Eso no! \u2013dijo a esta saz\u00f3n don Quijote\u2013. En esto de las campanas anda muy impropio maese Pedro, porque entre moros no se usan campanas, sino atabales y un g\u00e9nero de dulzainas que parecen nuestras chirim\u00edas; y esto de sonar campanas en Sansue\u00f1a sin duda que es un gran disparate. <\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Lo cual o\u00eddo por maese Pedro, ces\u00f3 el tocar y dijo: <\/span><\/strong><br \/>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u2013No mire vuesa merced en ni\u00f1er\u00edas, se\u00f1or don Quijote, ni quiera llevar las cosas tan por el cabo, que no se le halle. \u00bfNo se representan por ah\u00ed casi de ordinario mil comedias llenas de mil impropiedades y disparates, y, con todo eso, corren felic\u00edsimamente su carrera y se escuchan no s\u00f3lo con aplauso, sino con admiraci\u00f3n y todo? Prosigue, muchacho, y deja decir, que como yo llene mi talego, siquiera represente<\/strong> [\u2018tanto da que represente\u2019; n.] <strong>m\u00e1s impropiedades que tiene \u00e1tomos el sol.<\/strong><\/span><br \/>\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2013As\u00ed es la verdad \u2013replic\u00f3 don Quijote.\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Unamuno escribe sobre este cap\u00edtulo uno de los comentarios m\u00e1s brillantes de los muchos y todav\u00eda pol\u00e9micos que realiza en su <strong><em>Vida de Don Quijote y Sancho seg\u00fan Miguel de Cervantes Saavedra, explicada y comentada por Miguel de Unamuno<\/em><\/strong> (1905). Intentaremos resumirlo:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 18pt;\">\u201cArman los maeses Pedros sus retablos de far\u00e1ndula y pretenden que por ser las de ellos figurillas de pasta, declaradas tales, se les respete (&#8230;) \u2014Mire, se\u00f1or, que no haga el rid\u00edculo ni se meta a perseguir figurillas de retablo; que estamos todos en el secreto y es \u00e9ste un juego de compadres en que a nadie se enga\u00f1a; mire que aqu\u00ed no se trata sino de pasar el tiempo y hacer que hacemos (&#8230;) aqu\u00ed a nadie se embauca, sino que se deleita y regocija a la galer\u00eda, que aunque finge creer la comedia tampoco la cree en verdad (&#8230;) \u2014Pues porque son de pasta las figurillas y estamos en ello todos \u2014respondo\u2014 es por lo que hay que descabezarlas y destrozarlas, pues nada m\u00e1s pernicioso que la mentira por todos consentida. (&#8230;) Hay que limpiar el mundo de comed\u00edas y de retablos (&#8230;) Y acude Maese Pedro cariacontecido y exclama: mire, pecador de m\u00ed, que me destruye y echa a perder toda mi hacienda. Pues no vivas de eso, Ginesillo de Pasamonte: es lo que le debemos responder. Trabaja y no armes retablos. (&#8230;) \u00a1Viva la andante caballer\u00eda y muera la far\u00e1ndula! \u00a1Muera la far\u00e1ndula! Hay que acabar con los retablos todos, con todas las ficciones sancionadas. (\u2026) Un retablo hay en la capital de mi patria y la de Don Quijote, donde se representa la libertad de Melisendra o la regeneraci\u00f3n de Espa\u00f1a o la revoluci\u00f3n desde arriba, y se mueven all\u00ed, en el Parlamento, las figurillas de pasta seg\u00fan les tira de los hilos Maese Pedro. Y hace falta que entre en \u00e9l un loco caballero andante, y sin hacer caso de voces, derribe, descabece y estropee a cuantos all\u00ed manotean, y destruya y eche a perder la hacienda de Maese Pedro. (&#8230;) Aunque si bien se mira justo es que al que vive de mentiras, cuando se le han quebrado \u00e9stas, se le remedie en lo posible el da\u00f1o hasta que aprenda a vivir de la verdad. Porque es lo que se dice: si quit\u00e1is a los faranduleros la far\u00e1ndula, de la cual tan s\u00f3lo han aprendido a vivir \u00bfc\u00f3mo vivir\u00e1n? (&#8230;) \u00a1Oh Don Quijote el Bueno! y cu\u00e1n magn\u00e1nimamente despu\u00e9s de haber derribado, descabezado y estropeado la mentira pagaste lo que ella val\u00eda, dando cuatro reales y medio por el rey Marsilio de Zaragoza, cinco y cuartillo por Carlo Magno, y as\u00ed por los otros, hasta cuarenta y dos reales y tres cuartillos. \u00a1Si no costara m\u00e1s hacer a\u00f1icos el retablo parlamentario y el otro!\u201d<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>(<\/em><strong><em>Donde se prosigue la graciosa aventura del titerero, con otras cosas en verdad harto buenas<\/em><\/strong>. Quijote, II, 26. RAE, 2015)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">(Nota.\u2013 El fel\u00f3n virus COVID-19, conocido tambi\u00e9n como SARS-CoV-2, es un enemigo m\u00e1s resistente de lo que pens\u00e1bamos. A\u00fan no le conocemos bien. Hemos parado su acometida permaneciendo durante cinco semanas en nuestras casas, pero de la meseta en la que se ha hecho fuerte se niega a descender. Los sanitarios siguen en las trincheras con su lucha diaria, y todav\u00eda no pocas veces sin materiales adecuados ni suficientes de protecci\u00f3n. La presi\u00f3n ha bajado en las urgencias y plantas de los hospitales, pero es alta en las UCI. Siguen falleciendo muchos ciudadanos, muchos ancianos. Debemos prolongar el confinamiento en esta extra\u00f1a primavera del a\u00f1o 2020. Y hacer cada vez m\u00e1s test a los sanitarios, a otros profesionales esenciales y a la poblaci\u00f3n general, a fin de disminuir a\u00fan m\u00e1s los contagios y programar mejor el desconfinamiento. Varios ensayos de vacunas est\u00e1n en marcha para el futuro. Por ahora no tenemos un medicamento de alta eficacia, pero contin\u00faa la b\u00fasqueda. Dentro de una semana los ni\u00f1os retomar\u00e1n parte de la libertad que todos ansiamos. Los pasos deben medirse con cuidado para no volver a perderla, pues el fel\u00f3n aprovechar\u00e1 cualquier oportunidad que le demos. Muchos de ellos est\u00e1n mejor que los adultos, lo llevan con gran naturalidad, pero quieren salir a respirar y jugar al aire libre).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u2013\u00a1Deteneos, mal nacida canalla, no le sig\u00e1is ni persig\u00e1is; si no, conmigo sois en batalla! 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