A las 21:30 Fox y a las 22:15 Cuatro estrenan, en español, la sexta y última temporada de Perdidos. En los prolegómenos de la emisión bien vale llevar a cabo un pequeño recordatorio de lo más destacado de los 103 capítulos precedentes.
En ‘Tricia Tanaka ha muerto’ (3×14) Hurley se encuentra una furgoneta de la Iniciativa Dharma. Con la ayuda de Charlie, Sawyer y Jin consiguen hacerla funcionar, en una misión un tanto suicida. Yo me sentía uno más de esa furgoneta, junto a Hurley y Charlie.
Sin dudarlo la primera, de principio a fin. Desde el primer capítulo, que presenta toda la historia, hasta el último que termina con todos mirando hacia la luz que se ha encendido bajo la escotilla. ¡¡Nunca he tenido tantas ganas de ver el siguiente capítulo!!
¿Es que hay alguna mala? Si tengo que elegir me quedo con la tercera, aunque siento que me traiciono a mi mismo eligiendo.
John Locke representa el eje sobre el que una y otra vez la historia vuelve a girar. Es quien encarna los valores de la isla, el que mantiene a los demás en consonancia con ella y el alter ego perfecto para Jack, ya lo dice el título de uno de los capítulos, ‘Hombre de ciencia, hombre de fe’.
Acabó como un héroe y siempre estuvo condicionado por Walt y los tejemanejes de Benjamin Linus pero nunca me cayó bien Michael. En fin, alguno tenía que ser el peor.
Desmond reconstruye lo que ocurrió cuando el avión cayó en la isla y la razón de que eso ocurriera. Concretamente en la segunda parte de ‘Vivir juntos, morir solos’, el 2×24
Desmond y Penny. Amor por encima de todo, él realiza un viaje en barco alrededor del mundo para demostrar que es un buen hombre, ella lleva a cabo una búsqueda incansable por encontrar a su desaparecida pareja, una lucha con ¿final feliz?
Nikki y Paulo, esa pareja de guaperas que duraron tan solo siete capítulos (hasta el 3×14 ‘Revelación’). En fin, pintaban poco en la serie, incluso los guionistas reconocen que se los “cargaron” porque no gustaban al público.
Me quedo con una extraña mezcla de flashbacks, flashforwards y realidades paralelas, el capitulazo de ‘La Constante’ (4×05). Uno de los mejores de la serie, sin dudarlo.
Aquí sí que me niego a elegir. Tal vez los de Hurley sean los menos jugosos porque carecen de la tensión emocional de otros personajes, pero son tan buenos como el resto.
Linus, sin dudarlo. El humo y el oso te matan pero Ben te maneja a su gusto, es lo peor.
¿Qué es la isla?, en fin, la clave del asunto.
J. A. PARDAL