Se acabó. ‘Perdidos‘ se ha despedido para siempre de la televisión, y lo ha hecho con un final polémico y memorable a la vez. Polémico porque, como ya intuíamos, los últimos dos capítulos no han dado respuesta a todas las incógnitas que la serie ha sembrado durante seis temporadas; y memorable, porque sus minutos finales han servido para rendir un homenaje a todos sus personajes, o por lo menos a los más importantes, y recordar los momentos más emotivos que hemos vivido con ellos.
Por eso me ha gustado el final de ‘Lost’. Siempre he dicho que la razón principal del éxito de esta serie no eran sus misterios, que son muchos, sino su fuerza dramática, las historias trágicas de esos personajes solitarios que tanto nos han hecho reír y llorar, sobre todo llorar. Y eso es de lo que va este último capítulo.
Hemos visto a incondicionales como Jack, Kate o Locke, a los siempre recordados Charlie, Juliet o Boone, y a otros menos habituales como Charlotte o Pierre Chang. Hemos presenciado reencuentros -fantásticos Sawyer y Juliet, así como Charlie y Claire-, despedidas -¡Kate se decide!-, redenciones y guiños al pasado. Hemos reído con Hurley, llorado con Jack y sonreído al ver a John Locke feliz de una vez por todas.
Además, hemos regresado atrás en el tiempo, a aquel bosque de bambú donde hace ya seis años un ojo se abría de repente para dar comienzo a una serie que marcaría un antes y un despúes en la historia de la televisión, y también en la de Internet, un ojo que hoy, a las 8.15 hora española, se ha cerrado para siempre. ¿Alguien puede pensar en un final mejor para ‘Perdidos’?
Otra historia es cómo se resuelven los misterios. Cierto es que muchos de ellos han quedado en el aire, a la espera de que los foros de los aficionados y sobre todo los extras de los DVD les den su explicación -y cómo lo disfrutaremos entonces-. Otros ya fueron solucionados hace tiempo, sólo que de manera somera, pero suficiente para quienes queremos disfrutar de la serie sin entrar en debates de si los viajes en el tiempo son o no posibles.
En cuanto a la famosa línea alternativa, no puedo decir que me sienta satisfecha. Eso de que más que una realidad paralela es una especie de antesala del cielo, por llamarlo de alguna manera, no me convence. De hecho, parece que los guionistas se lo han sacado de la manga en el último minuto.
Para colmo, el “Nos vamos a un concierto” de Desmond en el capítulo anterior a éste nos había dejado los dientes largos. Esperábamos una batalla épica, o un regreso en grupo a la isla que les hizo conocerse los unos a los otros y también a sí mismos.
Pero no quiero añadir más sobre esa explicación. Tratándose de ‘Lost’, merece por lo menos un segundo visionado para buscar claves y asimilarlo todo.
Prefiero quedarme con los reencuentros, el perdón de Ben, el esperado ‘Te quiero de Kate’ y el ojo de Jack, sobre todo el ojo de Jack.
Por Reyloren