La hemos cagado más fuerte y mejor que ninguna generación antes que nosotros. ¡Eramos preciosos! ¡SOMOS UNOS INÚTILES! – Nathan
No me acuerdo de cómo llegué a conocer esta serie. Se que leí sobre ella en alguna parte y pensé… ‘Esta la tengo que ver’. El caso es que no lo hice y ya casi se me había olvidado cuando una compañera de trabajo me dijo que tenía que verla, que me iba a gustar mucho. “Claro, si yo quiero verla” Y ese mismo día me puse con el primer capítulo. Una semana más tarde hago el comentario.
Alguien tituló por ahí una reseña con el título de ‘Sexo, drogas y superpoderes‘ Al no poder mejorarlo he decidido que el mío sea simplemente, informativo.
La sinopsis de Misfits más común sería algo así como: Un grupo de adolescentes delincuentes juveniles realizan servicios comunitarios por delitos poco importantes. Se desata una tormenta y adquieren superpoderes. Pero están a años luz de ser superhéroes. No los usan para hacer el bien. Ni siquiera se lo plantean. Simplemente viven en su mundo intentando sobrellevar unos supuestos dones que no pueden controlar.
Los acontecimientos se tuercen un pelín y acaban haciendo algo que no deberían pero que era inevitable. A partir de ahí los superpoderes ni siquiera son tan importantes. Tan sólo son una excusa para contar los miedos, las vidas y explicar los comportamientos de los cinco.
La serie es inglesa, ganó el Bafta a la mejor serie dramática en el 2010. Tiene seis capítulos por temporada y una estética muy cuidada, con ese filtro frío y un aspecto sórdido y decadente de un suburbio de Londres. Su corta extensión parece una nueva manera de hacer series de televisión muy del gusto inglés y del mío que soy de las que piensan que “lo bueno si es breve es dos veces bueno”, la mayoría de las veces.
Sus personajes son su hilo conductor: los cinco adolescentes cada uno con su carácter particular, muy esteriotipados y un sentido del humor muy negro que desata alguna que otra carcajada y decenas de sonrisas cómplices.
Nathan es uno de esos personajes que odias pero no puedes dejar de mirar, de escuchar. Es un capullo idiota que no hace más que soltar estupideces pero que tiene un algo de gracia innata. Simon da miedo. Curtis, simplemente metió la pata. Kelly es una macarra con muy mala leche y buen corazón. Y Alisha es una chica de baño de discoteca.
La BSO puede que sea la otra protagonista de Misfits. A lo largo de los capítulos sueña desde Lady Gaga o James Blunt a The Velvet Underground o Damien Rice ¡Hasta Hotel California de los Gipsy Kings!
Otro puntazo es el parecido que guardan los tres chicos protagonistas con personajes de la música míticos. Gracias a la misma compañera que entiende de esto, encontró los parecidos. Nathan es clavadito a Bob Dylan. Los parecidos de Curtis y Simon os los dejo a vosotros. ¿Y sus poderes? Esto también es para estudiarlo. La verdad, es que a mi Kelly se me parece a Courtney Love. A la que todavía no le he encontrado nada es la Alisha.
He leído por ahí opiniones de gente a que la serie le parece “muy mala”. Supongo que se esperaban efectos especiales, una lucha contra el mal y todo eso porque sino no lo entiendo. Los efectos son pocos y cutres, deliberadamente además. Lo que importa es el guión realista y ácido (yo he conocido gente así, ¿quién no?) y cómo se enfrentan los chavales a un poder que no entienden ni controlan.
Me gusta muchísimo el intro: