Érase una vez un pueblo llamado Storybrook en el que todos sus habitantes eran personajes de cuento pero ellos no lo sabían. Once Upon a Time… en inglés es una serie de la ABC que terminó hace un par de meses y que para muchos, es la revelación de la temporada pasada.
No sé hasta que punto la serie es buena pero lo que tiene es una innegable originalidad en muchos momentos mezclada con una serie de clichés al más puro estilo cuento de hadas que hacen que sea apta para todos los públicos y cuando digo todos digo TODOS. Es decir, lo pueden ver los padres y no se aburrirán, lo verán los niños y los abuelos y lo disfrutarán.
¿Qué pasa cuando los personajes de cuento no están en los cuentos? ¿Los malos simplemente se conforman con perder? ¿Es más, esos personajes malvados nacen o se hacen? A todas esas preguntas responde la serie mientras la magia, las hadas (madrinas o no), los hechizos, los enanitos, princesas, príncipes reyes… y por supuesto, el amor verdadero (la magia más poderosa) campan a sus anchas por el mundo de cuento.
Once Upon a Time cuenta la historia de Emma Swann (Jennifer Morrison) una ¿detective privado? ¿cazarrecompesas? ¿Agente judicial? No lo tengo muy claro, ni tampoco importa. El caso es que es una mujer descreída y práctica que el día de su 28 cumpleaños recibe una visita muy especial: la de su hijo, al que dio en adopción años antes. El niño, Henry (Jared Gilmore) le pide que vaya con él porque ella es la única persona capaz de romper la maldición del pueblo de Storybrooke, un lugar en el que todos sus habitantes son personajes de cuentos.
Desde ese momento la acción se divide entre las historias que suceden en el pueblo, muchas veces algo aburridas y lo que les ocurre a los personajes en la tierra de los cuentos. La historia central, la que hila toda la trama de esta primera temporada es la de Blancanieves (Jennifer Godwin), su enemistad con la Reina Malvada (Lana Parrilla) y su historia de amor con el Príncipe Encantador (Josh Dallas). Pero por el camino vemos la reinterpretación de otras historias populares.
Si me tengo que quedar con alguna historia y como fan declarada de amores freaks la mía es La Bella y la Bestia. Bella (Emile de Ravin) y la Bestia, en este caso Rumpeltinskin (Robert Carlyle) viven su cuento en el capítulo 12 en un alarde de sensibilidad (que no ñoñería como pasa con otras historias). Me gusta especialmente la versión de Caperucita Roja (Meghan Ory) ( y esa manera de convertirla en el lobo es el summun, partiendo de la base de que Ruby, Caperucita en Storybrook es camarera, lo más, vamos). En tercer lugar, me quedo con… no lo tengo muy claro ¿El Sombrerero Loco? ¿El amor imposible entre Gruñón y el hada-becaria?
Está claro que si hay algo que hace grande a Once Upon a Time son sus malos. Tanto la Reina Malvada, Regina, y alcadesa de Storybrook como Rumpelstinskin, Mr. Gold en Storybrook son lo mejor de la serie… de largo. Los dos son malos supermalos pero los dos lo son por algo y la explicación de porqué el mundo los ha hecho así son conmovedoras y muy tristes. Además los dos tienen su debilidad, la persona a la que no harían daño.
En el caso de la Reina Malvada, jamás haría daño a Henry, su hijo adoptivo e hijo biológico de Emma. Su maldad se fue creando poco a poco, desde el día que salvó la vida a Blancanieves y como esta rompió su felicidad sin querer revelando a la madre de Regina a quién de verdad amaba. Rumpeltinskin, un personaje con infinidad de demonios interiores que usa el poder para calmarlos, jamás haría daño a Bella o a Bae, su hijo.
Reconozco que tuve que buscar a ver quien era Rumpeltinskin ¡¡como se me pudo olvidar!! Bueno, sí, yo lo conocía como El Enano Saltarín. Cuando leí el cuento me acordé que era uno de los que más me gustaban cuando era pequeña, además, al contrario que la mayoría ese me lo contaba mi abuela, no mi madre.
Así que sí, hay ocasiones en la que la niña que llevo dentro gritaba como una loca. Ver a Maléfica (Kristin Bauer, la estupenda Pam de True Blood) en forma de dragón, fue una de ellas, simplemente ver a Maléfica es lo más para mi. Ha sido la única mala de cuento con la que he tenido pesadillas recurrentes a lo largo de mi vida. Siempre la misma. También al ver esos modelitos tan kitch de las hadas o los estilismos totalmente camp de la Reina Malvada.De hecho los vestuarios de la serie tienen hasta club de fans.
El uso del croma también merecería una mención a parte y es que su uso para recrear el mundo fantástico es muy frecuente. Lógico y normal si queremos tener una serie medianamente solvente. Si de vez en cuando es demasiado evidente y un poco ‘cutre’ ¿Qué más da? Siempre he pensado que un poco de cutrez en los decorados no está de más, da personalidad.
Cierto es que la trama de Storybrook aburre en bastantes ocasiones con especial atención a la repetitiva y ñoña historia de amor entre Mary Margaret/Blancanieves y David/El Príncipe Encantador. La historia de estos dos es aburrida en el mundo real, no en el de cuento. Y es que el personaje de Blancanieves es infinitamente más ñoño y blandurrio en el mundo real que en el de cuento. Es almibarada y sosa hasta el hartazgo, aunque le salga el carácter un par de veces. Todo lo contrario pasa con su hija, Emma. Lejos está de ser una princesita de cuento y se agradece. Yo, por lo menos y lo agradezco horrores.
El final de la primera temporada con beso de amor verdadero (en este caso materno) que rompe la maldición y la contramaldición de Rumpeltinskin abren un mundo de posibilidades para la segunda temporada con magia en Storybrooke. En la Comic Con de San Diego los productores dieron algunas pistas: La Bella Durmiente y Mulán serán personajes, no cierran puertas a otros personajes Disney como Aladdin o Ariel y tampoco se descarta la reaparición de otros: Bae y el Sheriff (el Cazador). Se conocerá la identidad de cuento de Dr. Whale (por más que lo he pensado no consigo averiguarlo) y al padre de Henry.