Blogs

Sansón

Ojos que no ven

Pretérito perfecto

El Norte de Castilla, 14 de julio de 2007
Con la huida del sol, en toda la cuenca brotan pequeños fuegos nocturnos. A vista de pájaro acaso parezcan estrellas jóvenes. Sin dificultad, un observador atento a los luceros identificará el carro estirado de Parque Alameda, la ballesta de la Vega, la herradura del Pichón, el yunque de Zaratán…, todas ellas, constelaciones cercanas a la galaxia artificial de la ciudad, que las cautiva con su poderosa fuerza gravitatoria. Este milagro, obrado en la lóbrega terrestre, debe su existencia a la briqueta. Gracias a ella, hasta el encorbatado más mentecato de la tribu puede abandonar el traje y la golilla en el vestidor, uniformarse con un pantalón bermudas, una camiseta desleída y unas chancletas, acudir a su jardín y encender las brasas de una barbacoa para celebrar la reconciliación con la lumbre. Tras su expulsión de los fogones y de los braseros, el fuego ha hecho las paces con los hombres en la parte trasera de la casa, donde la vida desoye al disimulo. Resulta que la lucha diaria contra la obsolescencia tiene su recompensa ahí: entre el humo del carbón vegetal y el olor de la carne asada como antaño, sin más ingredientes que la tranquilidad y la gazuza. El invento se extiende desde hace miles de años por este Atapuerca gigantesco que aún respira.
©Rafael vega

Temas

Sobre el autor

Rafael Vega, también conocido como 'Sansón' por eso de las viñetas.


julio 2007
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031