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	<title>La ley de la jungla | Ojos que no ven - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<title>La ley de la jungla | Ojos que no ven - Blogs elnortedecastilla.es</title>
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		<pubDate>Sat, 20 Sep 2008 15:43:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sansón</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Modus vivendi]]></category>

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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><em>El Norte de Castilla, 20 de febrero de 2008</em><br>
<big>Desde que nuestro padre, el mono loco, se bajó del árbol advertimos que las cosas no son lo que aparentan: los felinos que se acercan mostrándonos los dientes no sonríen, aunque pueda parecerlo; los buitres que nos sobrevuelan en círculos majestuosos no hacen acrobacias aéreas para nuestro deleite y, pasados los milenios, los enunciados casi nunca significan lo que dicen.<br>
Ya sugirió Orwell que el ministerio de la Guerra, tarde o temprano, se llamaría de la Paz; Amor el de los castigos y Verdad el de la propaganda. Y con el mismo candor leemos enunciados como el de ‘Vivienda de protección oficial’ convencidos de que la panoplia es para nosotros, los monos recién caídos de los árboles, cuando a la postre esa protección oficial es para ellos, los promotores que vuelan en círculos sobre los adjudicatarios de Los Santos-Pilarica, por ejemplo, obligados a soportar a la espalda una segunda plaza de garaje que ni quieren ni pueden permitirse; la protección oficial es para los mismos promotores que en apariencia sonreían durante la firma del precontrato y el cobro de 3.000 euros de señal, cuando lo que hacían, realmente, era enseñar los dientes. Ellos son los protegidos por este sistema infame que se alimenta de los monos caídos de los árboles.</big><br>
©Rafael Vega</p>
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