“Se partía con garantías. Regresaba Schola Antiqua y se rescataba el repertorio de un extraordinario maestro de capilla que marcó como nadie el discurso musical litúrgico de la Catedral de Zamora entre los siglos XVII y XVIII. Al otro lado, la nueva Grande Chapelle de Albert Recasens y una cuidadísima puesta en escena de la procesión del Domingo de Ramos. Como sucedió durante la edición del año pasado, la Schola volvió a ser la garantía imprescindible para aportar solidez y mesura al canto llano.”
VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE MÚSICA
“PÓRTICO DE ZAMORA”
2010
El Espejo de Dios
Schola Antiqua y La Grande Chapelle
In Dominica Palmarun
Obras de Juan García de Salazar.
Intérpretes: Schola Antiqua y La Grande Chapelle. Directores: Juan Carlos Asensio y Albert Recasens.
Auditorio: Iglesia de San Cipriano. Zamora (España).
Homenaje al buen gusto
Se partía con garantías. Regresaba Schola Antiqua y se rescataba el repertorio de un extraordinario maestro de capilla que marcó como nadie el discurso musical litúrgico de la Catedral de Zamora entre los siglos XVII y XVIII. Al otro lado, la nueva Grande Chapelle de Albert Recasens y una cuidadísima puesta en escena de la procesión del Domingo de Ramos. Como sucedió durante la edición del año pasado, la Schola volvió a ser la garantía imprescindible para aportar solidez y mesura al canto llano. Juan Carlos Asensio administró los recursos sonoros con los que cuenta gracias a la mesura y el buen gusto, demostrando de nuevo que es posible convertir un conjunto en una sola voz. A lo largo de la representación de esta visión del Domingo de Ramos, el auditorio fue gratamente sorprendido con una hábil fragmentación sonora, que se repartía en distintos espacios del templo y armados de cromatismos musicales muy bellos, que mantuvieron al público expectante y sumergido en una atmósfera que se reveló necesaria. Sirvió para que quienes no sienten especial predilección por formas musicales monocordes se viesen envueltos en la idea que la dirección del festival pretendía poner en marcha. No se trató de buscar el efectismo gratuito durante la escenificación de la procesión que recorrió el templo hasta el escenario. El espectáculo fue bello en su conjunto, a lo que contribuyó el buen hacer del director de La Grande Chapelle. Recasens dirige una joven formación que dio lo mejor de sí misma ante el formidable repertorio de García de Salazar. Tanto la sección vocal e instrumental del grupo fluyeron sin intrusiones sonoras, cuyos excesos tímbricos aquejan en ocasiones a otras agrupaciones, pues la Chapelle fue consciente de no pervertir la pretensión que se había concebido para esta impagable velada. Se rescató la memoria de García de Salazar a lo grande y se le rindió un homenaje pulcro y elegante. Con una propina sobre María Magdalena para el Domingo de Resurrección, finalizó el segundo concierto, una apuesta que resultó un rotundo éxito y un regalo para los sentidos.
Publicado en El Norte de Castilla el 14 de marzo de 2010
Más información sobre el Festival: http://www.porticozamora.es