{"id":563,"date":"2015-03-25T19:37:35","date_gmt":"2015-03-25T18:37:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/robertocarbajal\/?p=563"},"modified":"2015-03-25T19:37:35","modified_gmt":"2015-03-25T18:37:35","slug":"un-pais-sin-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elnortedecastilla.es\/robertocarbajal\/2015\/03\/25\/un-pais-sin-fe\/","title":{"rendered":"Un pa\u00eds sin fe"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/robertocarbajal\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/images-copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/robertocarbajal\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/images-copia.jpg\" alt=\"\" title=\"images copia\" width=\"861\" height=\"550\" class=\"aligncenter size-full wp-image-564\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/images-copia.jpg 861w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/images-copia-300x192.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/images-copia-768x491.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 861px) 100vw, 861px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"\/robertocarbajal\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/Tel-Aviv-en-la-actualidad1.jpg\"><img loading=\"lazy\" src=\"\/robertocarbajal\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/Tel-Aviv-en-la-actualidad1.jpg\" alt=\"\" title=\"Tel Aviv, en la actualidad\" width=\"460\" height=\"680\" class=\"alignnone size-full wp-image-566\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/Tel-Aviv-en-la-actualidad1.jpg 460w, https:\/\/static-blogs.elnortedecastilla.es\/wp-content\/uploads\/sites\/6\/2015\/03\/Tel-Aviv-en-la-actualidad1-203x300.jpg 203w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Deber\u00edamos dar saltos de alegr\u00eda por vivir en Espa\u00f1a. No porque nademos en la abundancia, ni por padecer a dirigentes pol\u00edticos que piensan m\u00e1s en las elecciones que en las pr\u00f3ximas generaciones; ni siquiera porque los espa\u00f1oles seamos la mejor gente del mundo. No. Debemos alegrarnos de habitar un lugar con unas enormes posibilidades, pero que ha ca\u00eddo en las manos equivocadas. Si nos sent\u00e1ramos de vez en cuando a reflexionar, ver\u00edamos que nuestro pa\u00eds es codiciado por otros gracias a la enorme riqueza potencial que atesoramos. Es solo que no sabemos apreciarlo y tienen que venir del extranjero a decirnos qu\u00e9 somos y qu\u00e9 podr\u00edamos ser si confi\u00e1ramos en nosotros mismos. <\/p>\n<p>Hace un mes, el embajador de Israel en Espa\u00f1a, Alon Bar, acudi\u00f3 a un acto organizado por la C\u00e1mara de Comercio de Burgos. Ante los empresarios, el diplom\u00e1tico les habl\u00f3 precisamente del potencial de nuestro pa\u00eds. Vino a decir que no sabemos lo que tenemos, y tiene toda la raz\u00f3n: Espa\u00f1a est\u00e1 a\u00fan por explotar. Los israel\u00edes, que son unos linces para los negocios, tomaron un barrizal y unas cuantas dunas y crearon un Estado ilusionante, tecnol\u00f3gicamente avanzado y con un plan. No hay m\u00e1s que echarle un vistazo a la fundaci\u00f3n de la ciudad de Tel Aviv para darse cuenta de lo anterior: sobre una duna rodeada de nada, un grupo de jud\u00edos declararon esta va a ser una ciudad, y se pusieron manos a la obra. Imaginen lo que podr\u00edan hacer con un pa\u00eds como el nuestro (si nos dej\u00e1ramos conquistar, claro, que no es el caso). Nos otros preferimos que nos colonicen los americanos, que han llenado este pa\u00eds de j\u00e9niffers, k\u00e9vines y dem\u00e1s familia, y donde la cadena de mayor audiencia es Telecinco. Con eso ya est\u00e1 dicho todo. Los agricultores espa\u00f1oles s\u00f3lo hacen que llorar; en otras naciones siembran, recogen, envasan y comercializan sus propios productos. Es un simple ejemplo, pero podr\u00edamos comenzar y no terminar en un siglo. La triste realidad es que no tenemos fe en nosotros, tal vez porque nos la han arrancado o porque somos demasiado pusil\u00e1nimes.<br \/>\n\u00a0<br \/>\n<em>Publicado en El Norte de Castilla el 25 de marzo de 2015<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deber\u00edamos dar saltos de alegr\u00eda por vivir en Espa\u00f1a. No porque nademos en la abundancia, ni por padecer a dirigentes pol\u00edticos que piensan m\u00e1s en las elecciones que en las pr\u00f3ximas generaciones; ni siquiera porque los espa\u00f1oles seamos la mejor gente del mundo. 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