Virgina Vecilla es de Zamora, es monitora de tiempo libre y trabaja en la ONCE.
1.¿Cómo conociste la Ruta BBVA?
La ruta la conocía de oídas pero, este año, ONCE se puso en contacto conmigo porque buscaban una monitora acompañante para Adrián (rutero con discapacidad visual). Y desde entonces me empecé a informar más sobre ella, el itinerario de esta edición, las actividades que se hacían… Me pareció una experiencia única e irrepetible.
2. ¿Cuál es la parte más difícil de tu trabajo como monitora de apoyo de una persona con discapacidad?
La verdad es que Adrián es bastante autónomo y todo va rodado con él. Además, en la ruta hay mucho compañerismo, mucha solidaridad, el ambiente es muy bueno. A pesar de que yo soy su monitora de apoyo, todos los compañeros le ayudan un montón. En el grupo en el que nosotros estamos hay colaboración y ayuda por parte de sus compañeros.
3. ¿Es muy diferente de lo que habías imaginado?
Es más o menos como me había imaginado. Aunque como desde el año pasado la ruta está bastante enfocada al emprendimiento social, se dedica bastante tiempo a este tema.
4. De lo que llevas de ruta ¿con qué te quedarías?
Con las caminatas, sin duda me quedo con ellas. Las camintas con Adrián han sido muy fáciles, íbamos siempre los primeros detrás de Luna porque a él es lo que le gusta. Y sin ningún problema, al contrario, casi hay que pararle los pies porque se embala. La ruta tiene que llevar un ritmo y Adrián está por encima.
5. Este año se celebra el XXX aniversario de la Ruta BBVA ¿qué crees que ha aportado a este programa a los más de 9.000 jóvenes que han tenido la oportunidad de vivirlo?
Muchisísimas cosas pero, sobe todo, el intercambio de culturas y experiencias que cada uno tiene y que son muy diversas
6. En pocas palabras, ¿qué es para ti la Ruta BBVA?
Un puzzle con muchas piezas que todas encajan.
Mensaje de Virginia para familia y amigos.